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jueves, 21 de junio de 2018

¡Con Perú YA no es fácil!


Sí, hay algo que quiero decirles muchachos: ¡GRACIAS! Nos han hecho gritar, nos han hecho llorar, nos devolvieron la esperanza y la expectativa por el futuro, les han inyectado a mis hijos y a cuántos miles de niños el amor por el deporte y cientos se han atrevido a ir por sus sueños gracias a su ejemplo.

Aquí no hay lugar para los hubieran: "hubieras pateado mejor, hubieran planteado mejor el juego, lo hubieran hecho así, lo hubieran hecho asá", porque sé que eso no arregla las cosas y, además, las personas más cercanas a ustedes estoy seguro que corregirán esos errores. Yo no puedo reprocharles nada porque vi que lo intentaron hasta el último momento, porque no agacharon la cabeza delante de tremendos rivales y porque estoy más que seguro que aquellos rivales pensaron: "¡pensé que con Perú iba a ser fácil!" ¡No, con Perú ya no es fácil!

Quedarse en los hubieran es quedarse en el pasado y a mí no me gusta eso. Yo soy de los que, aunque me siento triste ahora, me gusta voltear la página y mirar el futuro, porque no importa cuán manchado esté el pasado, el futuro sigue siendo un lienzo en blanco esperando ser pintado por nosotros. Y, como lo veo, el futuro de nuestra selección se ve grande, esperanzador, con armas y con ganas de brillar. La tristeza de ahora será rápidamente borrada por la esperanza que ustedes nos han devuelto.

Otra gran lección que nos han dejado es que debemos cerrar nuestros oídos a los que paran diciendo: "¡para qué intentarlo si, total, no vamos a ganar!", y que más que seguro estarán diciendo ahora: "Ven, se los dije." Ellos me hacen recordar a Pedro cuando le dijo a Jesús: "Maestro, si eres tú, ordéname que vaya y camine sobre el agua." Me imagino que no faltaron personas que pensaron (o quizás se lo dijeron): "¡Pedro, deja de hablar tonterías! ¡Cómo vas a caminar sobre el agua!" Pero también me imagino sus caras de sorpresa cuando Jesús le contesta: "Ven." Y, por supuesto, después que Pedro tuvo que ser rescatado por Jesús porque comenzó a hundirse, esas mismas personas seguro dijeron: "¡Ves Pedro, te lo dije!" Pero no se dan cuenta que ¡Pedro caminó sobre el agua!

Así que, para aquellos que dicen: "Ven, se los dije", creo que deben de darse cuenta que ¡participamos en el mundial! Si les hubiéramos hecho caso, ni siquiera hubiéramos clasificado. Como dice el dicho: "Al final de nuestras vidas, vamos a lamentarnos más por lo que no intentamos que por lo que fallamos."

¡Gracias a cada uno de ustedes muchachos! ¡Gracias profe Gareca! ¡Ojalá te quedes con nosotros! Hemos ganado más de lo que perdimos. ¡Son nuestros campeones!

jueves, 5 de octubre de 2017

A mi Selección Peruana de Fútbol

Gracias a cada uno de los miembros de mi selección de fútbol porque nos han enseñado la fuerza que existe en la unidad, que no es necesario ser un super dotado para triunfar, que el trabajar en equipo es un poder inigualable, que si trabajamos con una sola mentalidad, una sola fuerza y un solo corazón, podemos alcanzar lo que nos proponemos.

Gracias porque sentimos que no necesitamos estudiar astronomía para poder verlos porque no se creen super estrellas, sino que su humildad, ejemplo de esfuerzo y de haber salido de abajo, los han hecho accesibles, nos podemos identificar con ustedes y nos inspiran a imitar su ejemplo.

Gracias porque nos han enseñado con su accionar a no escuchar a los pesimistas y críticos, a los que dijeron que es imposible alcanzar tu sueño, que para qué lo vas a intentar, que nunca lo lograrás. Gracias porque han inspirado a muchos a ir por sus sueños.

Gracias porque no dejaron que el pasado dicte su futuro. Gracias porque no dijeron: "pero somos pobres, pero somos peruanos, pero somos pobrecitos, pero hace años que no clasificamos", sino que se atrevieron a soñar en grande, y más que eso, a trabajar por ese sueño.

Gracias porque han logrado lo imposible: Unir a una nación. Vemos camaradería en las calles, polos de la selección y sonrisas por todos lados; y ha logrado esta unidad dándoles un sueño en común, algo que todos querían en su corazón.

Gracias porque mis hijos han podido verlos y soñar a tan corta edad. Ahora para ellos no les será tan difícil atreverse a soñar, porque dirán: "Si ellos pudieron, yo también puedo".

Gracias porque ya nos hicieron llorar, gritar, soñar y aplaudir. Gracias porque han vuelto a encender una pasión, una llama que no será fácilmente apagada.

Se escribirán historias de ustedes, se hablarán por generaciones de su esfuerzo, lo que han sembrado seguramente nuestros hijos, nietos y bisnietos seguirán cosechando.

Muchos de nosotros seguiremos orando por ustedes porque son de gran influencia para muchos, seguiremos creyendo que pueden ir por más, no nos rendiremos en apoyarlos,

Mi querida selección peruana de fútbol, si no ganan, no se preocupen, porque ¡ya han ganado un lugar en nuestro corazón!