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viernes, 10 de noviembre de 2017

Feliz Décimo Aniversario mi Amorcito

En diez años ocurren muchas cosas. A nosotros nos ocurrió un poco de todo. Cuando nos casamos y prometimos amarnos en tiempos buenos y malos, en salud y enfermedad, en riqueza y pobreza, realmente creo que no supimos cuán verdad era eso.

Tuvimos buenas discusiones, pero también buenos momentos. Disfrutamos la salud y la prosperidad y estuvimos juntos en la enfermedad y la escasez. Emprendimos un viaje juntos, y constantemente nos repetimos que lo terminaremos juntos a los 120 años. Nos unió los sueños que teníamos de hacer cosas para nuestro Dios y para otros, y a pesar de los obstáculos, seguimos creyendo que nuestro Padre sigue encaminándonos para que todos se hagan realidad.


Hace diez años nuestro amor se basaba en sueños e ilusiones que queríamos hacer juntos, pero ahora creo que podemos decir que se basa en un fundamento más sólido, porque después de haber vencido tantos obstáculos en el camino (y seguimos haciéndolo) en donde teníamos que dejar las emociones de lado y solo decidir confiar en nuestro Padre Celestial, esos sueños e ilusiones ahora descansan en un poco más de carácter y fortaleza de decidir seguir amándonos, decidir seguir perdonándonos y decidir seguir confiando en las promesas de Dios.

Amorcito, me encanta despertar y saber que estás ahí a mi costado. Afirmo una vez más que eres lo más preciado que tengo en esta tierra. Tu sonrisa es una de las cosas que más amo, y hoy te prometo que haré lo posible para cuidarla. Como te dije hace 10 años y creo que ya te diste cuenta por qué, no te prometo perfección porque muy lejos estoy de ser perfecto, pero sí te prometo no rendirme en seguir buscando a Aquel que amaste antes que a mí, para que me ayude a ser el hombre que te mereces.

Feliz décimo aniversario mi amorcito.

Te amo

miércoles, 18 de octubre de 2017

Soy un hombre rico

Ayer me hicieron una fiesta sorpresa por mi cumpleaños. ¡Realmente me sorprendieron! Pero en medio de la celebración, me di cuenta de algo: ¡soy un hombre rico!

Ver tantas muestras de cariño de las personas que tanto significan para mí, tanto en la fiesta como por mensajes o llamadas, fue lo máximo. Cuando llegué a casa, se me abrieron nuevamente los ojos algo muy simple: ¡tengo casa! Y luego, en mi corazón empecé a agradecer por todo lo que tengo: un lugar donde dormir, comida en mi refrigerador, ¡un refrigerador!, muebles, carro, trabajo, etc., y eso son solo las cosas materiales.

Lo que realmente llena vida es el privilegio de poder compartir mi vida con personas de tan buen corazón los cuales tengo como compañeros, amigos y familia, tanto cercanos como en otros países, de lo que constantemente aprendo y puedo ver el amor de Dios en cada uno de ellos.

De cada uno de ellos podría decir cuán bendecido fui y hay algunas historias que contar, pero si lo hiciera, sería tan largo que ¡no leerías el blog! jajaja. Fuera de bromas, sólo quiero destacar a una persona: a mi Ceci, mi amorcito.

Amorcito, ¡gracias por amarme y estar a mi lado! Me das tantas razones para estar agradecido por tenerte que la verdad no sé por donde comenzar. No solo me enamora tu corazón, sino que también me reta a ser igual que tú. Todos los días me inspiras y me retas a ser mejor. Con tu ejemplo sabes sacar lo mejor de mí. Crees en mí a pesar que te he dado motivos para no hacerlo. Eres bella mi amor.

Romanos 5:8 dice que nuestro Padre Celestial nos amó a pesar de que éramos pecadores. Mi amorcito, tú eres la persona que me muestra diariamente ese amor de mi Padre, porque después de Él, nadie me conoce mejor que tú, y pesar de ello, me sigues amando.

Soy el hombre más rico del mundo por tenerte a ti, la más preciosa posesión de mi Padre Celestial.