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miércoles, 14 de febrero de 2018

Eligiendo a la Chica Correcta


Uno de las principales quejas de las mujeres es la indecisión de los hombres. Están los que están esperando la señal del cielo para elegir a una chica, los que están con alguien solo para probar si es la adecuada y están los que tienen años de pareja, pero no quieren casarse todavía.

El Dr Edwin Loius Cole enseñaba: "La marca de un hombre es la decisión."

Pienso que el problema reside en la inseguridad de los hombres en equivocarse. "Pero, ¿qué pasa si elijo mal, si no es la correcta?", dicen. Creo que esa inseguridad se basa en el error de pensar que toda la relación SIEMPRE será "color de rosa", y por ello asumen que la razón de los problemas por los que pasarán es porque eligieron mal, lo cual los lleva a la lógica solución de separarse, en lugar de resolver los problemas juntos.

Recuerda que un gran matrimonio no se encuentra, se construye.

Principios para decidir
Dios no tiene que elegir por ti. Tú tienes que hacerlo, y Él bendecirá tu decisión. Obviamente, existen principios en su Palabra por los cuales tú tienes que tomar una decisión, pero la decisión siempre será tuya.

El principio que más me gusta es el de no juntarse en yugo desigual (2 Corintios 6:14), porque no se refiere únicamente a no juntarse con alguien que no cree en Dios (debido a los conflictos que aparecerán), sino que tampoco se debe buscar a alguien que no comparte la misma visión y llamado para la vida, porque obviamente te frustrarás porque no encontrarás el apoyo que necesitas.

Otros principios son: Aprende a trabajar primero (Génesis 1:18-22, antes que Dios le traiga a Eva, Dios primero lo hizo trabajar a Adán), busca la aprobación de tus líderes (Hebreos 13:17).

Cuando uno toma una decisión dentro de los principios que nuestro Padre Celestial da, esa decisión ya está dentro de Su voluntad. No necesitas preguntarle si Él quiere o no, porque YA lo estás haciendo dentro de su voluntad. Cuando Dios le dijo a Josué que tome la tierra prometida, le dio límites dentro de los cuales Josué tenía que conquistar (Josué 1:4). Josué no tenía que estar preguntándole a Dios antes de atacar alguna ciudad dentro de esa área si era o no Su voluntad, porque Su voluntad ya se la había dado. ¡Cualquier ciudad que decida conquistar dentro de esos límites ya era la voluntad de Dios!

Lo mismo pasó con Pablo. Él sabía que Dios lo llamó a predicar a los que no eran judíos, por lo que no encontramos registros de Pablo orando para preguntarle si debía ir a predicar a Corinto, a Éfeso o a Tesalónica, porque él ya sabía que estaba haciendo Su voluntad.

Por eso, si tú ves a una chica que ama a Dios como tú, ama a la iglesia como tú, tiene los mismos sueños que tú, sirve en la iglesia como tú, etc., además ya pueden mantenerse juntos económicamente y ya cuentas con el visto bueno de tus líderes, no necesitas preguntarle a Dios si salir con ella es Su voluntad, porque ella ya está dentro de los límites que Él te da. ¡No le preguntes si ella es la elegida, porque eres tú quien decide elegirla!

Amistades Largas
En la iglesia recomendamos: Amistades largas, noviazgos cortos, matrimonios para toda la vida. Cuando decimos amistades largas, nos referimos a que se escoja a alguien de entre quienes ya son sus amigas por largo tiempo, donde se han podido conocer siendo uno mismo, pero lo malo es que muchos solteros piensan que amistades largas se refiere a esperar a la chica nueva enviada por Dios e intencionalmente buscar primero ser su amigo para conocerse. Si haces eso, es casi seguro que no serás tú mismo en ese proceso de ser amigo, sino que estarás aparentando para impresionar y, tarde o temprano, la careta se acabará.

Si eres soltero, elige a alguien de entre tus amigas, que ame a Dios como tú, que esté sirviendo como tú, que quiera lo mismo que tú. Anda y pregúntale a tus líderes o pastores si les parece bien, y luego, haz lo tuyo y conquístala, y decide amar a esa mujer. Comienza esa relación con confianza y valentía sabiendo que tu Padre Celestial está bendiciendo esa relación porque lo estás haciendo bajo sus principios.

¡Espero te haya ayudado!

sábado, 20 de enero de 2018

La visita del Papa Francisco


Queridos hermanos y hermanos en Cristo, se los digo con mucho cariño, si lo que vas a opinar ofende a otro, no lo digas por amor a esa persona.

Aprende a ver más allá de la fachada, y mira el corazón. ¿Qué hay en la fachada? En la fachada hay lo que la mayoría critica: que el Papa usa seguridad y carro blindado cuando Jesús no lo hizo, que se gasta millones en su visita, que se postran ante él, que no necesitamos mediadores para llegar a Jesús, que no se debe adorar a imágenes, etc.

Aprendamos a ver más allá de esas cosas por un bien mayor, al margen que estés en la razón o no. Y el bien mayor es el corazón de aquellos que a su manera están buscando a Dios. Ellos no tienen que cambiar para acercarse a Dios ni para ser amados por Él. Nuestro Padre los acepta tal y como son, como lo hizo con nosotros, con todos nuestros errores, y Él se encarga de cambiarnos, poniendo esa convicción y fuerza en nuestro corazón para empezar a dejar ciertas cosas. Y por si acaso, todavía sigue trabajando en eso en nosotros.

Nuestro trabajo no es cambiar a las personas, sino presentarle a Jesús PRINCIPALMENTE con nuestra vida. No sé en qué momento se hizo lo principal presentar a Jesús opinando en las redes, y peor aun, criticando.

Hay que darnos cuenta que cada vez que criticamos (aunque algunos se defienden diciendo: "¡hay que decir la verdad!, ¡no hay que quedarnos callados!", etc.), estamos derribando un puente entre Dios y esa persona. Y como dije, quizás tuviste razón en tu argumento, pero ¿de qué sirve si la persona no quiere acercarse a Dios por ello? Ellos te reconocerán como discípulo de Jesús cuando vean en ti amor,  y no un gran despliegue de conocimiento.

Cuando veo a tanta gente acercándose al Papa, yo no veo una sarta de idólatras, sino gente hambrienta por Jesús, y me da ganas de enseñar más, de prepararme más, de alcanzar a más.

La gente busca al Papa porque en él ven esperanza de recibir un milagro, una palabra de Dios, ánimo, que alguien le diga que no todo está perdido. ¿Qué te parece si dejas que tu Padre Celestial te use para que tú seas ese milagro a alguien más, para dar esa palabra que tanto necesita, ese abrazo o esa mirada? El mundo clamo por esperanza, no por argumentos. Deja que otros reciban de ti esa esperanza.

viernes, 29 de diciembre de 2017

Una oración para el 2018


Padre Celestial, te doy gracias por el año 2017 que pasó, porque sé que estuviste conmigo todo el tiempo. Quizás muchas veces no me di cuenta que estabas ahí, pero eso no quiere decir que no lo estabas. Y por lo mismo sé que seguirás estando conmigo en todo este 2018.

Te pido que me ayudes a poder verte todo este año que comienza. No quiero dejarme guiar por mis sentimientos, sino que quiero aprender a vivir por fe. Sé que habrá problemas, situaciones que me harán tambalear y quizás llegue a quitar la mirada de Ti, pero ayúdame a volver a poner mis ojos en Ti rápidamente, sabiendo que no me condenarás por haber dudado de Ti, sino que estarás listo a recibirme, abrazarme y ayudarme a salir de ese problema.

Gracias porque sé que Tú no buscas perfección en mí. Tú no pides que yo sea un hijo perfecto, porque sabes que eso es imposible para mí. Gracias, más bien, porque Tú diste a tu Hijo perfecto para que muera por mis imperfecciones, y gracias a Él, ahora Tú me ves perfecto, santo, puro, sin mancha. Gracias porque eso me da la confianza en que este 2018 puedo intentar nuevos retos sin temor a equivocarme delante Ti, porque sé que Tú no te sentirás desilusionado de mí, que no te cansarán mis errores ni pecados, sino que siempre estarás dispuesto con amor a ayudarme, corregirme y encaminarme.

Gracias porque tu Palabra dice que Tú vas delante de mí (Deuteronomio 31:8) y que preparas el camino para mí (Efesios 2:10). Esto quiere decir que el 2018 no es nuevo para Ti. Yo no sé qué cosas enfrentaré este año que comienza, pero Tú sí. Y sé que en tu fidelidad ya te aseguraste que cualquier cosa que enfrente no sea más de lo que pueda soportar, sino que has puesto una salida para mí (1 Corintios 10:13). Así que caminaré con la confianza que Tú ya estuviste por donde caminaré y lo arreglaste todo para mí.

No temeré a las malas noticias que el 2018 me traiga porque mi corazón estará confiado en Ti (Salmo 112:7). No me abandonarás en ningún momento, no te alejarás de mí, no me dejarás solo, sino que SIEMPRE estarás conmigo (Mateo 28:20). Decido mirar tu bondad (Salmo 27:13), decido creer que la tierra está llena de tu gloria (Isaías 6:3), y eso incluye mi familia, mi negocio, mi iglesia y mi país. Mi boca declarará tus buenas noticias y no las malas noticas que escucharé. El médico no tiene la última palabra, ni mi jefe, ni el presidente, ni las autoridades, ni las cosas que veo en mi familia. Decido creer que la última palabra la tienes Tú. Decido creer tu Palabra y poner mis ojos solo en Ti.

Gracias Padre porque me amas y siempre me amarás, y ese amor es el ancla que mi alma necesita. Me siento seguro en Ti.

Amén

viernes, 10 de noviembre de 2017

Feliz Décimo Aniversario mi Amorcito

En diez años ocurren muchas cosas. A nosotros nos ocurrió un poco de todo. Cuando nos casamos y prometimos amarnos en tiempos buenos y malos, en salud y enfermedad, en riqueza y pobreza, realmente creo que no supimos cuán verdad era eso.

Tuvimos buenas discusiones, pero también buenos momentos. Disfrutamos la salud y la prosperidad y estuvimos juntos en la enfermedad y la escasez. Emprendimos un viaje juntos, y constantemente nos repetimos que lo terminaremos juntos a los 120 años. Nos unió los sueños que teníamos de hacer cosas para nuestro Dios y para otros, y a pesar de los obstáculos, seguimos creyendo que nuestro Padre sigue encaminándonos para que todos se hagan realidad.


Hace diez años nuestro amor se basaba en sueños e ilusiones que queríamos hacer juntos, pero ahora creo que podemos decir que se basa en un fundamento más sólido, porque después de haber vencido tantos obstáculos en el camino (y seguimos haciéndolo) en donde teníamos que dejar las emociones de lado y solo decidir confiar en nuestro Padre Celestial, esos sueños e ilusiones ahora descansan en un poco más de carácter y fortaleza de decidir seguir amándonos, decidir seguir perdonándonos y decidir seguir confiando en las promesas de Dios.

Amorcito, me encanta despertar y saber que estás ahí a mi costado. Afirmo una vez más que eres lo más preciado que tengo en esta tierra. Tu sonrisa es una de las cosas que más amo, y hoy te prometo que haré lo posible para cuidarla. Como te dije hace 10 años y creo que ya te diste cuenta por qué, no te prometo perfección porque muy lejos estoy de ser perfecto, pero sí te prometo no rendirme en seguir buscando a Aquel que amaste antes que a mí, para que me ayude a ser el hombre que te mereces.

Feliz décimo aniversario mi amorcito.

Te amo

miércoles, 18 de octubre de 2017

Soy un hombre rico

Ayer me hicieron una fiesta sorpresa por mi cumpleaños. ¡Realmente me sorprendieron! Pero en medio de la celebración, me di cuenta de algo: ¡soy un hombre rico!

Ver tantas muestras de cariño de las personas que tanto significan para mí, tanto en la fiesta como por mensajes o llamadas, fue lo máximo. Cuando llegué a casa, se me abrieron nuevamente los ojos algo muy simple: ¡tengo casa! Y luego, en mi corazón empecé a agradecer por todo lo que tengo: un lugar donde dormir, comida en mi refrigerador, ¡un refrigerador!, muebles, carro, trabajo, etc., y eso son solo las cosas materiales.

Lo que realmente llena vida es el privilegio de poder compartir mi vida con personas de tan buen corazón los cuales tengo como compañeros, amigos y familia, tanto cercanos como en otros países, de lo que constantemente aprendo y puedo ver el amor de Dios en cada uno de ellos.

De cada uno de ellos podría decir cuán bendecido fui y hay algunas historias que contar, pero si lo hiciera, sería tan largo que ¡no leerías el blog! jajaja. Fuera de bromas, sólo quiero destacar a una persona: a mi Ceci, mi amorcito.

Amorcito, ¡gracias por amarme y estar a mi lado! Me das tantas razones para estar agradecido por tenerte que la verdad no sé por donde comenzar. No solo me enamora tu corazón, sino que también me reta a ser igual que tú. Todos los días me inspiras y me retas a ser mejor. Con tu ejemplo sabes sacar lo mejor de mí. Crees en mí a pesar que te he dado motivos para no hacerlo. Eres bella mi amor.

Romanos 5:8 dice que nuestro Padre Celestial nos amó a pesar de que éramos pecadores. Mi amorcito, tú eres la persona que me muestra diariamente ese amor de mi Padre, porque después de Él, nadie me conoce mejor que tú, y pesar de ello, me sigues amando.

Soy el hombre más rico del mundo por tenerte a ti, la más preciosa posesión de mi Padre Celestial.

































sábado, 2 de septiembre de 2017

No tengo celos de ese Hombre


Muchas veces cuando llego a casa me doy con la sorpresa que mi esposa ha estado con otro hombre. Me corrijo, ya no es sorpresa, porque casi siempre es así.

A veces cuando llego, ella todavía sigue con Él en mi propia habitación. Entonces me acerco a la puerta para escuchar y logro oír que ella le habla con mucha emoción, inclusive le canta desde el fondo de su corazón.

Nunca he podido escuchar su voz, pero sé que Él le habla, y cuando lo hace, ella llora, a veces ríe, se emociona, se anima. Ese hombre la guía, la consuela, le dice exactamente lo que ella necesitaba oír, Él sabe tocar esas áreas en ella que nadie más sabe tocar. Él le ha dejado una Carta la cual ella lee, la atesora, tiene porciones de esa carta en su espejo, la transcribe en pequeños papeles para memorizársela. ¡Inclusive me cuenta lo que Él le dice!

Mi esposa ama a ese hombre. "¡Es todo un hombre!", me lo ha dicho muchas veces. Lo conoce antes que a mí, y desde que se enamoró de Él, nunca ha sido la misma, cada día lo ama más, nunca lo ha dejado de ver, y Él nunca ha dejado de buscarla.

Ese hombre me desafía. No tengo celos de Él, por el contrario, yo también lo amo. Una vez que lo conoces, ¡es imposible no amarlo! Él me está ayudando a ser un buen esposo para ella, aunque admito que tiene mucho trabajo conmigo. ¡Pero no se rinde! ¡Me sigue amando! Él me dice: "Cecilia es mi hija preciosa. La amo más de lo que tú la amas. Conozco su corazón, y yo puedo hacer de ti más de lo que ella ha soñado. Sólo mírame y sígueme."

Ese hombre se llama Jesús.

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Aquí hay más enseñanzas para matrimonios que estoy seguro te bendecirán:

lunes, 28 de agosto de 2017

Moisés y los 10 Mandamientos - La Novela

Pensé que la última novela que iba a ver fue "Marimar", pero ¡vino "Moisés y los 10 Mandamientos - La Novela" a malograrme mis planes! ¡Se las recomiendo!

La verdad, no sabía que iba a ser tan bíblica, y creo que fue por eso que Dios me habló algunas cosas (¡sí!, Dios puede hablar a través de novelas, aunque, ¡esta no tiene nada de novela!) las cuales quería compartirlas.

1. Si vivimos esclavos, es porque estamos sirviendo a otros dioses.
El pueblo de Dios, los israelitas, vivían en esclavitud en Egipto. Los egipcios eran idólatras, servían a muchos dioses. Ahí es donde se encontraba su esclavitud de los israelitas: al servir a esos dioses.

Los egipcios los maltrataban, los humillaban, no los dejaban crecer, los usaban, pero les daban lo necesario para no morir. Para muchos israelitas, eso les era suficiente, porque inclusive vemos que cuando ya fueron liberados, extrañaron la comida de Egipto al ver las dificultades del desierto.

¿Te sientes maltratado, usado, humillado, que no creces? Quizás es porque algo está ocupando el lugar de tu Padre Celestial en tu vida, estás teniendo otros dioses los cuales te prometen cosas buenas, pero lo único que quieren es destruirte.

2. Aun nuestra familia se puede convertir en un dios.
Otro dato interesante que aprendí en la novela es que cada una de las plagas destruía a un dios de los egipcios. En otras palabras, ¡nuestro Dios se mostraba como más poderoso delante de esos dioses!

Lo interesante es que, siguiendo esa línea de idea desde la primera plaga, llegamos a la décima plaga la cual era la muerte de los primogénitos, por lo que vemos que Dios decía que aun nuestra familia puede llegar a convertirse en un dios en nuestras vidas.

¿Están ocupando tus hijos el lugar de Dios en tu vida? Quizás son tu padres, esposo, esposa, hermanos, a los que pones por encima de Dios en tu corazón. Eso te traerá esclavitud a tu vida, no te permitirá crecer, te detendrá a ir por la tierra prometida que tu Padre Celestial tiene para ti.

3. Pasar por el mundo sin contaminarte.
Las aguas de los mares, en la Biblia, representa el sistema del mundo (Apocalipsis 13:1). El sistema del mundo es el servirse a así mismo (1 Juan 2:16). Vemos que el pueblo de Israel, para ser completamente libre, pasaron por en medio del Mar Rojo en seco. ¡Las aguas no los tocaron! En otras palabras, el sistema de este mundo -esa mentalidad de solo pensar en sí mismo-, no los tocó.

Por eso Jesús nos enseñó a orar pidiendo para ser "libres del mal" (Mateo 6:13), lo cual no quiere decir que nos libre de las cosas malas que nos pueden pasar, sino de ser libres de la maldad, y la maldad no es otra cosa más que esa mentalidad de vivir para uno mismo, siempre buscando lo suyo propio.

Entonces, para ser completamente libres, tenemos que aprender a pasar por este mundo sin contaminarnos con ese sistema de vivir para uno mismo, sino siendo luz en medio de él, alumbrando con el antídoto del vivir para uno mismo: viviendo para otros, alumbrando con nuestras buenas obras de amor (Mateo 5:16).

¡Recuerda que mientras más vivas para otros, más libre serás!

martes, 20 de junio de 2017

Si amas a tu pareja, no exijas


Si leemos: "El amor no exige. El amor da. Si alguien te exige que pruebes tu amor, esa persona no te ama", inmediatamente pensamos en el chico que manipula a su enamorada diciéndole que tenga relaciones sexuales con él si es que realmente lo ama. (Nota mental: ¡puñete para ese chico!)

Aquí te doy algunas otras maneras de manipulación que pasan desapercibidas porque no es el caso más común, pero que también son maneras de exigir amor de pareja:
- Si me amas, tenme lista la comida cuando llegue.
- Si me amas, ten la casa ordenada.
- Si me amas, salgamos juntos.
- Si me amas, cómprame eso que quiero.
- Si me amas, sé más romántico.
- Si me amas, vístete como yo quiero.
- Si me amas, vamos a la iglesia.
- Si me amas, lee más tu Biblia.
- Si me amas, etc.
¡Por qué no compartes otra manera de exigir amor que hayas visto!

A VECES EXIGIMOS ESAS MUESTRAS DE AMOR DE MANERA INCONSCIENTE, es decir, no con nuestras palabras sino con nuestras actitudes: nos ponemos malhumorados, ofendidos, practicamos la ley del silencio, nos volvemos ásperos, rudos, etc., si es que fallan en darnos la muestra de su amor que esperamos.

Como seguro te diste cuenta, no son cosas malas las que uno exige, y ese mismo hecho es el que hace que pensemos que tenemos la razón en exigirlas. Pero eso es un error. No porque sean cosas buenas, hace que el exigirlas sea bueno también.

A los niños, hasta cierta edad, les puedes exigir que te obedezcan. Una vez que crecieron y quieren saber el por qué de las cosas, ¡es mejor que sepas explicárselas!

Lee 1 Corintios 13:4-7 en todas las versiones que quieras, y te aseguro que no encontrarás nunca que diga: "El amor exige". Por el contrario, el versículo 5 dice: "El amor no busca lo suyo".

¿Qué hacer para que cambie esa persona entonces? Bueno, ¿qué le dirías al chico que le exige a su enamorada que se acueste con él para demostrar su amor? (¡además que se aleje de ella!) "Si realmente amas a esa chica, espera". Es decir, niégate a ti mismo por la otra persona.

Renunciar a ese deseo por amor a tu pareja entregándoselo a tu Padre Celestial es la mejor forma que tú te liberes de esa constante insatisfacción en la que vives por no ver tu deseo hecho realidad. Cuando entiendas que tu felicidad debe basarse en que Dios está contigo y no en que tus deseos se hagan realidad, empezarás a vivir en libertad.

Ese deseo de exigirle a tu pareja, si se lo entregas a tu Padre Celestial, Él lo puede calmar, aminorar, incluso puede quitar ese deseo de ti. Y no solo eso, sino que ¡Él te puede ayudar a amar de verdad porque Él es amor!

Por supuesto que este principio lo puedes aplicar con tus amistades, compañeros, hijos, etc.

Por qué no le compartes esto a alguien, ¡pero no para que cambie!, sino para decirle: "Mira, esto me hizo reflexionar. Le pediré ayuda a mi Padre Celestial para cambiar." 😉

¡Espero te haya ayudado! =)