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sábado, 13 de enero de 2018

Ciegos guiando a ciegos



Muchos cometen el siguiente error: Confunden amor con sabiduría. ¿Cómo así? Cuando pasan por algún problema, buscan consejos de las personas que aman en lugar de las que saben del tema. Por supuesto, que si la persona que uno ama también es la que sabe, eso sería lo ideal.

Es típico ver cómo las personas buscan consejos sobre algún problema matrimonial de las personas que están peor que uno mismo, o buscan consejos financieros de aquellos que paran endeudados, o consejos sobre cómo salir de alguna adicción de aquellos que siguen en lo mismo por años. Ciegos guiando a ciegos, perdidos dando direcciones a perdidos. Si has estado haciendo eso, seguramente te has dado cuenta por qué es que no estás prosperando en esa área que pediste consejo.

Cuando busques ayuda, busca ayuda de alguien que, al menos en esa área, te lleve la delantera. No es necesario que esa persona haya triunfado en todas las áreas de la vida para recién pedirle un consejo. Además, si vas a esperar encontrar a alguien perfecto para recién pedir consejo, creo que esperarás muuuucho tiempo.

Por eso es recomendable tener varios mentores o consejos para diferentes áreas clave de tu vida. La Biblia dice que en la multitud de consejeros está la sabiduría (Proverbios 11:14). Por ejemplo, puedes tener a alguien que te ayude con tu condición física, a otra persona (o pareja) que te ayude con tu matrimonio, a otro con tus finanzas, etc. Quizás a más de uno por área.

Uno de los peligros de buscar ayuda en algún área específica de personas que no han triunfado en esa área es que, lo más probable, esa persona haya justificado su fracaso; entonces, lo que recibirás es una justificación de por qué esa persona está como está, condenándote tú mismo a seguir el mismo camino. Así que, no busques consejos de aquellos que justifican su divorcio, justifican su mala condición física, justifican su pobreza, etc.

Si quieres contar tus problemas a tus amigos para recibir apoyo emocional, hazlo (siempre con sabiduría), pero discierne qué consejos en ese momento recibir y cuáles no. Ellos te pueden estar diciendo muchas cosas porque te aman, pero no necesariamente son las cosas correctas.

¡Espero te haya ayudado!

miércoles, 20 de diciembre de 2017

Navidad - Vigilante y Expectante


No mucha gente celebró la primera Navidad. Es más, solo un pequeño grupo de personas pudo participar de ella: los pastores. ¿Por qué ellos? Yo creo porque ambos grupos tenían una característica en común: tenían expectativa.
Vemos en Lucas 2:8 que los pastores "velaban y guardaban las vigilias de las noches". El "velar y guardar" es un simbolismo de "estar atentos".

¿Estás diariamente vigilantes, atento y expectante a lo que tu Padre Celestial hace o cada día es simplemente "un día más" para ti?

Aquellos que consideran que cada día es simplemente "un día más", se pierden los milagros que ocurren todos los días, sólo están felices cuando ocurre "algo grande", están tan ensimismados en los quehaceres diarios que perdieron de vista la razón de tener esos quehaceres, y así, esas actividades se volvieron la finalidad de sus vidas, entonces, sin proponérselo, terminaron viviendo para su trabajo, para mantener la casa ordenada, para "hacer" y no para "disfrutar".

Pero los que están diariamente vigilantes tienen la expectativa que algo va a suceder, prestan atención a las pequeñas y diarias cosas de sus vidas porque piensan: "de lo pequeño Dios puede hacer algo grande", disfrutan cada momento porque no se quieren perder a su Padre Celestial en ese momento.

¡Cuántos religiosos, cuántas autoridades, cuántos buenos judíos se perdieron la primera Navidad, no estuvieron presentes en el nacimiento de Jesús porque estaban muy ocupados, por no estar expectantes que algo iba a pasar!

¡No pierdas la expectativa diaria que tu Padre Celestial está haciendo algo! ¡Abre los ojos y mira! ¡Desenfócate de lo que ocupa tu mente y enfócala en Él! ¡Deja de esperar el "gran milagro" y date cuenta que estás rodeado milagros!