De lunes a viernes normalmente mi día comienza a las 4:30am. Bueno, en realidad a esa hora suena mi despertador. Ya estoy de pie alrededor de las 5am preparando el almuerzo a mis Juanes para su colegio. La dejo a mi esposita dormir.
Después de los respectivos ajetreos mañaneros: "¡Apúrate!, ¡se hace tarde!, ¡toma tu desayuno!, ¡no te demores que quiero evitar el tráfico!", etc., estoy saliendo máximo a las 6:50am (si salgo más de las 7am, el tráfico hace que lleguemos tarde). Después de dejarlos al colegio antes de las 7:30 me dirijo a comprar insumos para el comedor. Normalmente regreso a casa alrededor del medio día.
De 12pm hasta casi las 4pm escribo. Ahora estoy escribiendo la segunda parte de la trilogía de "Gadol en Busca de la verdad", esta segunda parte se llama "La Autojusticación". Después llegan mis Juanes del colegio, y estoy con ellos hasta su hora de dormir que es a las 8pm. En ese tiempo estoy con ellos, hacemos tareas, les doy su cena, y mientras juegan, sigo escribiendo. Mi esposita Cecilia llega del comedor como a las 6pm, y mis Juanes la quieren aprovechar al máximo. Dos o tres veces por semana hacemos Santa Cena en familia antes que duerman.
Así fue hoy mi lunes. Fue un día normal. No hubo nada de "extraordinario". Pero gracias a Dios, pensando en "mi lunes", ¡me di cuenta que fue maravilloso!
Mi Padre me abrió los ojos por un momento y vi cuán bendecido soy por tener a mi esposita Cecilia a mi lado, y a mis hijos Juan Esteban y Juan Pablo conmigo. Me di cuenta que todos estamos sanos. Mi Padre me hizo ver que tengo un lugar propio para vivir, carro, colegio para mis hijos, dos trabajos independientes, y muchos sueños todavía por cumplir. Me di cuenta que pertenezco a la iglesia más maravillosa del mundo: Camino de Vida, y que tengo muchos amigos extraordinarios. Mi Padre me hizo apreciar por un momento mi día "normal", porque en el futuro, estos días serán los que más añoraré.
Sobre todo, mi Padre Celestial me hizo ver que todo esto es gracias a que Él es bueno y no me da lo me merezco sino según su Favor Inmerecido. Me hizo apreciar una vez que soy personado por la sangre de Jesús y aceptado como Su hijo. El cielo es mi futuro, el de mi familia y el de mis amigos.
Realmente ahora puedo decir ¡qué maravilloso lunes tuve!
Oro para que todos los días los pueda ver así.
Y, ¿cómo fue tu lunes?
Me gusta ayudar a las personas con algunos consejos y enseñanzas, así que las escribo =). También escribo un poco de mi libro, de futbol (solo de mi selección), películas, o simplemente algo que quiero compartir en ese momento. -------------------- I love to help people with some advices and teachings, so that's why I post them =). I also write a little of my book, futbol soccer (just of my national team), movies, o just something I want to share in that moment.
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lunes, 29 de mayo de 2017
¡Qué maravilloso lunes tuve!
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miércoles, 10 de mayo de 2017
La fuerza para decidir mejor
No esperes ser diferente mañana si sigues haciendo hoy lo mismo de siempre. No esperes cambiar bastante mañana si no has cambiado en mucho tus decisiones hoy. Es tonto esperar un mañana diferente haciendo exactamente lo mismo hoy.
Muchos se quejan de su vida. Cuando conversas con ellos siempre escucharás la lista de culpables de por qué son como son. Todos son responsables: el gobierno, la economía, la familia que tuvieron, el jefe que tuvieron, etc., MENOS ELLOS. No se dan cuenta que ellos mismos permitieron ser como son.
Así que, SI QUIERES SER DIFERENTE, COMIENZA A DECIDIR DIFERENTEMENTE.
Pero, ahí está el problema. Eso no es tan fácil.
Si le dices al que quiere bajar de peso: "La solución es muy simple: Solo come saludablemente", seguramente te pondrá una cara que te dirá con sarcasmo: "¿Cómo haces para ser tan inteligente?" Es que normalmente sí sabemos qué hacer o qué no hacer, el problema es que no lo hacemos porque no tenemos la fuerza de voluntad de hacerlo.
Te voy a dar un Tip que estoy seguro te ayudará. LA RAZÓN PRINCIPAL POR LA QUE DECIDIMOS MAL ES PORQUE NOS LLENAMOS DE MALAS COSAS. No es la única razón, pero definitivamente es la principal.
Lo que dejas que entre en ti, saldrá de ti.
Examina un mes al azar de tu vida y date cuenta cuánto tiempo has pasado con amigos que no son una buena influencia, cuánto tiempo has pasado en la TV, radio o internet, llenándote así ya sea de cosas que no son buenas o de cosas que no te ayudan a alcanzar tu meta. ¿Qué haces en tus tiempos libres? ¿Qué piensas cuando estás solo? Todo eso es de lo que realmente te has estado llenando. Esa es tu verdadera influencia.Si salió de ti, es porque entró en ti.
"Pero, ¡este amigo o este programa de TV no tiene nada de malo!" Quizás tengas razón, pero muchas veces no es lo malo que hacemos sino lo bueno que no hacemos. Pregúntate: ¿Este amigo o programa de TV (o lo que sea) contribuye a llevarme a donde quiero ir? Si la respuesta es un NO, entonces lo único que hace es hacerte perder el tiempo para que salgas adelante. Te estás llenando de ocio.
Entonces, este es el Tip: No te preocupes tanto por decidir diferentemente, sino por cambiar tus influencias, porque cuando cambies aquello que te influye, entonces estarás eventualmente cambiando las malas decisiones que tomas.
Cambia tus amistades, deja de ir a ese lugar, deja de mirar ese programa de TV, radio o internet, pasa menos tiempo haciendo aquello que sabes que no contribuye a alcanzar tus sueños, lee más libros, anda a seminarios, toma clases de algo. Esto es empezar a decidir diferentemente. Esto es llenarse de cosas buenas que te darán la fuerza de voluntad de decidir correctamente.
El asistir a la iglesia y ser parte de ella es quizás la mejor decisión que puedas tomar en ese aspecto. No encontrarás gente que ame a Dios, que te anime a ser mejor, que te enseñe la Palabra, que te levanten cuando estés caído, etc., tanto como en la iglesia. ¡Involúcrate cada vez más en tu iglesia y verás como toda tu vida poco a poco cambiará para mejor!
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