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sábado, 20 de enero de 2018

La visita del Papa Francisco


Queridos hermanos y hermanos en Cristo, se los digo con mucho cariño, si lo que vas a opinar ofende a otro, no lo digas por amor a esa persona.

Aprende a ver más allá de la fachada, y mira el corazón. ¿Qué hay en la fachada? En la fachada hay lo que la mayoría critica: que el Papa usa seguridad y carro blindado cuando Jesús no lo hizo, que se gasta millones en su visita, que se postran ante él, que no necesitamos mediadores para llegar a Jesús, que no se debe adorar a imágenes, etc.

Aprendamos a ver más allá de esas cosas por un bien mayor, al margen que estés en la razón o no. Y el bien mayor es el corazón de aquellos que a su manera están buscando a Dios. Ellos no tienen que cambiar para acercarse a Dios ni para ser amados por Él. Nuestro Padre los acepta tal y como son, como lo hizo con nosotros, con todos nuestros errores, y Él se encarga de cambiarnos, poniendo esa convicción y fuerza en nuestro corazón para empezar a dejar ciertas cosas. Y por si acaso, todavía sigue trabajando en eso en nosotros.

Nuestro trabajo no es cambiar a las personas, sino presentarle a Jesús PRINCIPALMENTE con nuestra vida. No sé en qué momento se hizo lo principal presentar a Jesús opinando en las redes, y peor aun, criticando.

Hay que darnos cuenta que cada vez que criticamos (aunque algunos se defienden diciendo: "¡hay que decir la verdad!, ¡no hay que quedarnos callados!", etc.), estamos derribando un puente entre Dios y esa persona. Y como dije, quizás tuviste razón en tu argumento, pero ¿de qué sirve si la persona no quiere acercarse a Dios por ello? Ellos te reconocerán como discípulo de Jesús cuando vean en ti amor,  y no un gran despliegue de conocimiento.

Cuando veo a tanta gente acercándose al Papa, yo no veo una sarta de idólatras, sino gente hambrienta por Jesús, y me da ganas de enseñar más, de prepararme más, de alcanzar a más.

La gente busca al Papa porque en él ven esperanza de recibir un milagro, una palabra de Dios, ánimo, que alguien le diga que no todo está perdido. ¿Qué te parece si dejas que tu Padre Celestial te use para que tú seas ese milagro a alguien más, para dar esa palabra que tanto necesita, ese abrazo o esa mirada? El mundo clamo por esperanza, no por argumentos. Deja que otros reciban de ti esa esperanza.

martes, 26 de diciembre de 2017

¿Año Nuevo o Tú Nuevo?


La mayoría de personas en esta época del año comienzan a compartir lo que desearían para el próximo año: más salud, más oportunidades de trabajo, más unidad en la familia, etc. El problema se encuentra en que muchos esperan que simplemente sucedan esas mejoras, y pocos son los que asumen la responsabilidad ello suceda.

Si piensas que este año 2017 fue igual al 2016, y éste a su vez fue igual al 2015, y así sucesivamente, creo que el problema no se encuentra en los años, sino en ti. Y puedo asegurar sin temor a equivocarme, que para ti, si sigues así, el 2018 será igual también.

En lugar de desear que el año 2018 sea diferente, mejor asume responsabilidad de ti mismo para tú seas diferente, y verás que sentirás que tienes más autoridad y poder para hacer los cambios que necesitas.

Si no te gustó tu 2017, no le eches la culpa al 2017. Por supuesto que no tenías control sobre las cosas que te sucedieron, pero sí tenías el control sobre tu respuesta. Y será lo mismo el 2018. Como dice John Maxwell: "No puedes controlar los vientos, pero sí las velas".

La Biblia enseña en Eclesiastés 9:11 que la oportunidad les llega a todos. Eso quiere decir que el 2017 sí hubo oportunidades para ti, y quiere decir también que en el 2018 las seguirán habiendo. Entonces, ¿estarás preparado para cuando lleguen?, ¿tendrás la actitud correcta? ¿estarás expectante cada día para cuando lleguen o seguirás lamentándote por las que te perdiste?

Te animo a que tengas la actitud de un más que vencedor durante todo este año 2018, sabiendo que tu Padre Celestial estará contigo en todo momento para ayudarte en cualquier circunstancia por la que atravieses. ¡Ya no más lamentos, ya no más quejas! ¡Tu Padre te ha dado todo lo que necesitas para que puedas ver tus sueños hacerse realidad!

domingo, 24 de diciembre de 2017

Navidad: Jesús no vino a condenar


Lo que el mundo necesita más que nada es esperanza, la esperanza que existe una oportunidad, que no todo está perdido, que el pasado no determinará el futuro, que los sueños se pueden hacer realidad.

Lamentablemente muchos no tienen esa esperanza y viven condenados por los errores y pecados que cometieron, o condenados a pensar que todo será igual por las cosas que les sucedieron. Pero Jesús vino a cambiar eso.

Jesús nació para traerles esperanza. Muchos piensan que Dios quiere darles lo que se merecen, que está atento a las cosas malas que uno hace para castigar, que es lejano e indiferente al dolor que uno pasa. Pero la realidad es todo lo contrario: nuestro Padre quiere darte lo que no te mereces porque Jesús ya recibió lo que te mereces. Él está atento a lo que haces como buen Padre amoroso y cuidadoso con sus hijos, y lo hace para ayudarte y bendecirte. Tu Padre es cercano a tu dolor, se identifica con él, llora contigo y se alegra contigo.

Si tu Padre hubiera querido condenarte por tus pecados, hubiera enviado a un condenador, pero porque quiso salvarte, envió a un Salvador. Si quisiera castigarte, ¿por qué simplemente no lo hace? Pero te ama tanto que quiso que el castigo que merecías lo reciba Jesús, y ahora Él es paciente para todos podamos conocerlo.

Navidad es el nacimiento de la esperanza. Navidad es el principio del fin de la condenación. Navidad es Dios acercándose al hombre. Navidad es que puedes decidir por un mejor futuro porque sabes que tu Padre Celestial está contigo. Por eso, Navidad es, realmente, la mejor época del año.

"Porque no envió Dios a Su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que fuese salvo por Él"
(Juan 3:17)

¡Yo, mi Ceci, y mis Juanes les deseamos una muy feliz Navidad!

sábado, 23 de diciembre de 2017

Chau 2017: ¡llegaste al otro lado!



¡Vaya año!

En 2017 pasaron muchas cosas. Comenzó con un muy acalorado verano que acompañaba a una situación política todavía más acalorada: interpelaciones, acusaciones, debates por la ideología de género, la orden de captura del expresidente Toledo, entre otras cosas. Inmediatamente después, huaycos en diferentes parte del Perú dejaron desolación y dolor por donde iban, y cuyas consecuencias todavía están lejos de ser restauradas.

Luego un trágico incendio conmovió a los peruanos por poner en evidencia la situación de esclavitud que muchos jóvenes padecen. El mundo de la política no dejaba de ponerse tenso. A medio año se ordenó la prisión preventiva del expresidente Ollanta y su esposa Nadine. Miles de escolares en peligro de perder su año escolar debido a las constantes huelgas de sus maestros.

Las interpelaciones a los ministros seguían y las acusaciones de corrupción alcanzaron al actual presidente del Perú. Cae el gabinete del gobierno. El año se coronó con el pedido de la vacancia presidencial.

Y esto solo es del Perú. Falta hablar de Venezuela, del Medio Oriente, del temor a una guerra nuclear, de los terremotos que azotaron diferentes lugares, de matanzas y tiroteos, etc. Y por supuesto, todo esto es solo el marco en donde nuestros problemas personales se desarrollaron.

Pero, ¿saben qué?, el 2017 terminó y seguimos aquí. Llegamos al otro lado. Las marcas que te dejó, no son de derrota, sino la prueba de que pasaste.

Te lo explico con esta historia: Una mamá vigilaba a su hijo de lejos mientras él jugaba en un río. De repente, un cocodrilo salió, agarró al niño del brazo y empezó a llevarlo río adentro. La mamá corrió con todas us fuerzas mientras gritaba por ayuda. Sorprendentemente ella llegó a tiempo para coger a su hijo del otro brazo. El niño era tirado, por una lado, por el cocodrilo y, por el otro, por su mamá. Gracias a Dios un cazador pudo escuchar los gritos de auxilio y rápidamente se acercó ayudar, matando al cocodrilo con su arma. El niño fue llevado de emergencia a un hospital.

Ya fuera de peligro el niño, su mamá aceptó que una periodista lo entreviste. La periodista le preguntó: "¿Qué piensas cuando ves las marcas que te dejó ese cocodrilo?" El niño le contestó: "Esas marcas no significan nada para mí". Luego le mostró su otro brazo y le dijo: "Estas marcas son las que tienen un gran valor para mí porque representan que mi mamá no me dejó y me salvó la vida".

Este 2017 seguro te dejó algunas marcas, pero esas marcas no son de derrota, porque si lo fueran, no estarías aquí. ¡Pero estás aquí! ¡Llegaste al otro lado! Esas marcas son las que te dejó tu Padre Celestial al no soltarte en todo este tiempo. Fue difícil, pero estás aquí en el otro lado. ¡Y tu Padre te promete que seguirá estando contigo en el 2018 sin importar lo que este traiga! ¿Habrán momentos duros? Seguro que sí, pero no estarás solo, Él te seguirá sosteniendo de la manó, y puedes estar seguro que NADA hará que te suelte.

viernes, 14 de julio de 2017

"Soy Corrupto, pero no tanto"


Si yo tengo un ánfora con 95 pelotitas rojas y 5 blancas, y si meto mi mano para sacar una pelotita al azar, ¿qué pelota es más probable que saque, roja o blanca? ¡Es obvio que la roja!

Así es como me gusta explicar por qué es que hay tanta corrupción en nuestras autoridades.

Nuestras autoridades no siempre fueron autoridades, sino que alguna vez fueron parte del pueblo (¡y regresarán al pueblo!). ¿Por qué, entonces, hay tanta corrupción en nuestras autoridades? Porque la corrupción la llevamos nosotros: el pueblo.

No es que se vuelven corruptos cuando están en el poder. No. Esa corrupción siempre ha estado ahí, y luego se manifestó de la forma como lo vemos en las noticias.

Quizás el pueblo no cambió constantemente el contrato para la Línea 2 del Metro de Lima, pero sí trata de sobornar al policía para que no le ponga papeleta. Quizás el pueblo no hizo un "negociazo" de millones aceptando una coima por una carretera, pero sí se roba la señal de la TV por cable. Quizás el pueblo no robó lo donado para reconstruir Pisco por el terremoto, pero sí compra cosas robadas o pirateadas porque es más barato. Quizás el pueblo no puede burlarse de las autoridades y no anda prófugo de la justicia en EEUU, pero sí se burla de las leyes de tránsito.

Etcétera, etcétera y etcétera.

Corrupción es, por definición, la alteración de la norma o estructura de algo. En este caso, de las leyes peruanas. Y lo hacemos SIEMPRE EN BENEFICIO PROPIO.

Ya sea que esas autoridades hayan sido elegidas democráticamente, por llamamiento o postulación, todas esas autoridades vinieron del pueblo. Y si la mayoría del pueblo está corrupto, ¿qué probabilidad hay que llegue una autoridad honesta y deseosa de trabajar por el pueblo?

Nuestra "ánfora", el Perú, tiene "95 pelotitas de corrupción", es decir, la mayoría tienen corrupción en su corazón. Este no es un problema solo de ahora, sino de años. Hace casi 200 años Simón Bolívar denunció este hecho en una carta:

"Una de las principales causas de los desastres de la República,
ha sido la escandalosa dilapidación
de sus fondos..." - Simón Bolívar, 1824.

Sin querer decir que no estoy de acuerdo que los corruptos pasen por el proceso judicial, resalto el escándalo que muchos manifiestan al ver la corrupción. Señalan la corrupción como si estuvieran libre de ella. Se asustan como si la corrupción fuera algo nuevo, cuando, por el contrario, ha sido bien permitido en ellos por mucho tiempo. Ellos están diciendo sin darse cuenta: "¡Yo soy corrupto, pero no tanto!", o "un poquito de corrupción está bien, ¡pero mucho no, pues!"

MIENTRAS NO CAMBIEMOS, NO ESPEREMOS QUE NUESTRAS AUTORIDADES CAMBIEN. Nuestras autoridades no deben cambiar para que nosotros cambiemos. Es al revés. Cuando nosotros cambiemos, ellos cambiarán, porque ellos vienen de nosotros.

Si eres de los que pensaste que quejarse del sujeto que le faltó el respeto a Christian Cueva grabándose mientras lo insultaba por fallarse un penal es preocuparse de tonterías habiendo problemas más serios en el Perú, no has entendido el verdadero problema del Perú. Sujetos como ese hay muuuuchos, sin RESPETO POR LOS DEMÁS, y así llegan a puestos de autoridad.

Cuando las actuales autoridades corruptas no estaban en puestos de autoridad todavía, es más que seguro que era su estilo de vida normal el evadir impuestos, pasarse los semáforos en rojo, comprar pirateado, robar cable, engañar a sus clientes no ofreciéndoles lo mejor (estas dos últimas parecen ser el caso de este tipo), etc.

Y es más que seguro que si tu estilo de vida es parecido a ese, si llegas a tener un puesto de autoridad, serás un corrupto más.

Por eso, si SOLO estás harto de la corrupción de nuestras autoridades y no de la falta de respeto a los demás que se en la vida diaria, si es que llega a solucionar el problema de la corrupción actual de nuestros gobernantes, tarde o temprano volverán a surgir nuevos gobernantes corruptos.

El Perú tiene más de 30 millones de problemas. Uno de esos problemas me atañe a mí. Uno de esos problemas te atañe a ti. Cuando tú y yo cambiemos, el Perú cambiará. No antes.

miércoles, 10 de mayo de 2017

La fuerza para decidir mejor

Tú, lo que eres hoy, como piensas, como reaccionas, como decides, tus expectativas y sueños que tienes, el desánimo o ánimo que sientes, lo negativo o positivo que eres, etc., es el resultado de TODAS LAS DECISIONES que has tomado en toda tu vida. Así que, si no te gusta lo que eres, cambia tus decisiones.

No esperes ser diferente mañana si sigues haciendo hoy lo mismo de siempre. No esperes cambiar bastante mañana si no has cambiado en mucho tus decisiones hoy. Es tonto esperar un mañana diferente haciendo exactamente lo mismo hoy.

Muchos se quejan de su vida. Cuando conversas con ellos siempre escucharás la lista de culpables de por qué son como son. Todos son responsables: el gobierno, la economía, la familia que tuvieron, el jefe que tuvieron, etc., MENOS ELLOS. No se dan cuenta que ellos mismos permitieron ser como son.

Así que, SI QUIERES SER DIFERENTE, COMIENZA A DECIDIR DIFERENTEMENTE.

Pero, ahí está el problema. Eso no es tan fácil.

Si le dices al que quiere bajar de peso: "La solución es muy simple: Solo come saludablemente", seguramente te pondrá una cara que te dirá con sarcasmo: "¿Cómo haces para ser tan inteligente?" Es que normalmente sí sabemos qué hacer o qué no hacer, el problema es que no lo hacemos porque no tenemos la fuerza de voluntad de hacerlo.

Te voy a dar un Tip que estoy seguro te ayudará. LA RAZÓN PRINCIPAL POR LA QUE DECIDIMOS MAL ES PORQUE NOS LLENAMOS DE MALAS COSAS. No es la única razón, pero definitivamente es la principal.
Lo que dejas que entre en ti, saldrá de ti. 
Si salió de ti, es porque entró en ti.
Examina un mes al azar de tu vida y date cuenta cuánto tiempo has pasado con amigos que no son una buena influencia, cuánto tiempo has pasado en la TV, radio o internet, llenándote así ya sea de cosas que no son buenas o de cosas que no te ayudan a alcanzar tu meta. ¿Qué haces en tus tiempos libres? ¿Qué piensas cuando estás solo? Todo eso es de lo que realmente te has estado llenando. Esa es tu verdadera influencia.

"Pero, ¡este amigo o este programa de TV no tiene nada de malo!" Quizás tengas razón, pero muchas veces no es lo malo que hacemos sino lo bueno que no hacemos. Pregúntate: ¿Este amigo o programa de TV (o lo que sea) contribuye a llevarme a donde quiero ir? Si la respuesta es un NO, entonces lo único que hace es hacerte perder el tiempo para que salgas adelante. Te estás llenando de ocio.

Entonces, este es el Tip: No te preocupes tanto por decidir diferentemente, sino por cambiar tus influencias, porque cuando cambies aquello que te influye, entonces estarás eventualmente cambiando las malas decisiones que tomas.

Cambia tus amistades, deja de ir a ese lugar, deja de mirar ese programa de TV, radio o internet, pasa menos tiempo haciendo aquello que sabes que no contribuye a alcanzar tus sueños, lee más libros, anda a seminarios, toma clases de algo. Esto es empezar a decidir diferentemente. Esto es llenarse de cosas buenas que te darán la fuerza de voluntad de decidir correctamente.

El asistir a la iglesia y ser parte de ella es quizás la mejor decisión que puedas tomar en ese aspecto. No encontrarás gente que ame a Dios, que te anime a ser mejor, que te enseñe la Palabra, que te levanten cuando estés caído, etc., tanto como en la iglesia. ¡Involúcrate cada vez más en tu iglesia y verás como toda tu vida poco a poco cambiará para mejor!

sábado, 6 de mayo de 2017

La Iglesia: El Cielo en la Tierra

Jesús está edificando Su Iglesia (Mateo 16:18). Él ama al mundo (Juan 3:16) pero no está edificando al mundo sino a Su familia, a la Iglesia. Yo creo que no existe otro lugar en la tierra que se parezca más al cielo que la iglesia. ¡De verdad!

Jesús está edificando Su iglesia y lo seguirá haciendo hasta que la iglesia sea el lugar más atractivo en la tierra (Isaías 2:2-3). ¡Yo no dejaré de ser parte de eso!

Es cierto que muchos actualmente mal representan la iglesia, y lo han hecho durante la historia, pero esos errores no son de Jesús sino de los integrantes de la iglesia. Justamente por eso Jesús la está edificando, ¡porque necesita ser edificada! Jesús no vino por los perfectos sino por los pecadores (Mateo 9:13). Cuando uno comienza a venir a la iglesia no es perfecto automáticamente (solo su espíritu, pero eso es otro tema), sino que entra en un proceso de perfeccionamiento (Filipenses 1:6). Así que no hay que asumir que porque uno está yendo a la iglesia, debería haber cambiado YA. Está en un proceso. ¡Estamos en un proceso!

Cuando yo voy a mi iglesia Camino de Vida, siento que entro a otro mundo. Es como si fuera un mundo dentro de otro mundo. Así como cuando Peter, Susan, Edmund y Lucy Pevensi entraron al mundo de Narnia a través del ropero, yo siento que entro al cielo en la tierra cuando paso por las puertas de entrada de mi iglesia.

Es mundo diferente, en donde encuentras sonrisas, atención, hospitalidad y amabilidad. Ahí no nos creemos superiores a los demás, sino que existe pasión por servir a otros. No aparentamos perfección, sino que puedes ver autenticidad. Nadie pretende "haber llegado", sino que reconocemos que estamos en un proceso. Ahí existe la libertad de llegar tal como uno es, porque sabemos que nadie nos condenará. No se nos exige a dar dinero ni a servir, sino que somos animados con el ejemplo que vemos por todas partes, y sobre todo, con los resultados: vidas cambiadas por doquier.

¿Todos tienen esas características? NO, pero un lugar con esas características (¡y faltan aun muchas más!), dudo que la encuentres en otro lugar. ¿Que somos perfectos? NO. Somos una familia, y ninguna familia es perfecta.

Yo sé que el cielo debe ser muchísimo mejor, pero aquí en la tierra es el lugar más parecido.

Jesús está perfeccionando toda Su iglesia en todo el mundo. Poco a poco se hace más atractiva a la gente porque pueden encontrar algo que el mundo necesita urgentemente: ESPERANZA. En el mundo experimentamos aflicción (Juan 16:33), pero tenemos la esperanza que no estamos solos sino que nuestro Padre está con nosotros.

Si no estás yendo a una iglesia, ¡te animo que busques una! No busques una perfecta, porque no la encontrarás; y si la encuentras, no vayas a ella porque la malograrás 😊. Pídele al Padre Celestial que te muestre una, y ¡Él te la mostrará!

sábado, 29 de abril de 2017

No sigas confiando en la Política

En 1824, Simón Bolívar se quejaba en una carta de la corrupción de los políticos.


Hoy en día, 193 años después, no solo seguimos con el mismo problema, sino que estamos enfrentando quizás una de las peores crisis de corrupción de la historia del Perú: un expresidente encarcelado, uno con orden de captura y dos con serias complicaciones. Y eso sin mencionar la larguísima lista de casos de corrupción de funcionarios públicos. ¡Y esto solo de los que sabemos! !Y esto solo hablando del Perú!

Y algunos siguen confiando en la política...

Desde pequeño poco me ha interesado la política. No era mucho de ver las noticias en la TV. Se burlaban de mí por estar "despistado", "en otra", nunca al tanto de lo que pasaba. Mi mundo era la iglesia (¡no me arrepiento en nada!).

Desde hace algunos años me ha interesado un poco más, pero no al nivel de estar pendiente de cada asunto. Quizás lo suficiente como para conversar un poco de la actualidad nacional. Es cierto, siempre es bueno estar informado. Pero, la verdad, desde el fondo de mi corazón, ¡más paz tenía cuando no estaba enterado!

¡Hay gente que solo opina de política! Después de eso, ¡no tienen vida!; y la verdad, no envidio en nada sus vidas, porque veo la poca paz en la que viven. Y hasta cierto punto, el interés que muchos tienen en la política es debido a la morbosidad por el chisme, por el interés que por fin agarren a ese político ladrón, ver cómo se peleen en el congreso, etc.

La verdadera paz NUNCA te la podrá dar ningún sistema político, porque el problema no radica en la democracia, el comunismo, el socialismo, en la izquierda, en la derecha, en el capitalismo, el liberalismo, etc. El problema se encuentra en el corazón del hombre. Mientras el ser humano siga pensando en sí mismo nada más, sin importar cuál sea el sistema que se adopte, fallará.

El amarse a sí mismo nada más, el buscar lo suyo propio, el ser uno mismo el centro de todo, hace que cualquier sistema no funcione. Sea político, económico, social, familiar, empresarial, etc., fallará mientras no se busque el bien de otras personas.

Dios le dijo a Josué que se esfuerce y sea valiente porque él tenia que repartir la tierra al pueblo (Josué 1:6). Salomón pidió sabiduría para dirigir al pueblo de Dios (1 Reyes 3:9). El corazón de los que están en autoridad debería ser servir al pueblo. Mientras esto no suceda, el sistema que se use, fallará; habrá injusticia, violencia, pobreza y delincuencia.

La solución siempre ha sido y siempre será Jesús. Él es el único que puede tratar con el verdadero problema: el corazón del hombre. Él puede, con su amor y gracia, cambiar el corazón de piedra a uno de carne, es decir, de uno que solo piensa en sí mismo a uno que lo dé todo por los demás.

Quizás la falta de paz que tengas puede ser porque te llenas mucho de esas cosas. Recuerda, UNO ES DE LO QUE UNO SE ALIMENTA. ¿De qué te estás llenando? "No te quejes de lo que permites", dice un refrán. Es decir, en lugar de quejarte de que no eres feliz, empieza a llenarte de cosas que sí te hagan feliz. Y si eres uno de esos que lo primero y lo último que haces en el día es prender el TV para ver las noticias, pues no te sorprendas de la amargura, enojo y frustración que permites que crezcan en tu vida.

¡Llénate de las cosas de Dios! ¡Anda a una buena iglesia que predique de la gracia y amor de nuestro Padre y sé parte de ella! Jesús es el único que puede traerte la verdadera paz, gozo y vida abundante que buscabas.

martes, 21 de marzo de 2017

¿Dónde está Dios en medio de tanta desgracia?

Si Dios existe, entonces ¿por qué hay tanto mal en el mundo? Si Él es real, ¿por qué hay tantas desgracias? ¡Dios no es el problema, sino la solución! Dios no es el autor de las cosas malas que suceden en el mundo, sino el autor de la solución. Vivimos en un mundo caído, y cosas malas seguirán sucediendo, pero confía, ¡Jesús ha vencido al mundo!

Me encantó la reflexión que mi pastor, Robert Barriger, dio en la iglesia con motivo a los huaycos que azotan la costa del Perú: "La gente se pregunta, ¿dónde está Dios en todo esto? Dios está en cada voluntario que va con un corazón dispuesto, en cada persona que dona algo para los que lo han perdido todo". ¡Me encanta esta respuesta!, porque la Biblia dice que la creación espera la manifestación de los hijos de Dios (Romanos 8:19).

Dios no está ausente. Dios está presente por medio de ti. Tú eres ahora los pies, las manos, la boca de Jesús. Quizás el único Dios que muchos verán es el que les permitas ver en tu vida. Eres Su representante. Y la manera en que se sabrán que eres su discípulo es por el amor por otros que reflejes (Juan 13:35).

Me encanta ver a mi Perú levantarse a ayudar a los damnificados. Me conmueve como muchos voluntariamente traen sus donaciones y se ofrecen a ir para ayudar en algo. ¡Te animo a que sigas haciéndolo! ¡Te animo a que animes a otros a hacerlo!

jueves, 16 de marzo de 2017

Por si acaso, Dios no está enviando Huaycos

Muchos están diciendo que Dios está enviando Huaycos como castigo. ¡Por favor, no creas eso! Dios es bueno y solo hace cosas buenas (Salmo 119:68).

Sé que muchos creen que Dios envía cosas malas porque en el Antiguo Testamento dice que Dios envió tal cosa mala (un ejército, una enfermedad, etc.), pero la palabra "enviar" en el Antiguo Testamento sería mejor traducida como "soltar", porque está bajo la idea que Dios estuvo conteniendo aquello malo que les iba a ocurrir como consecuencia de sus propias decisiones, pero, como no puede ir en contra del libre albedrío que Él les dio, "soltó" aquello malo.

Además, Jesús, en el Nuevo Testamento, dijo: "A Dios nadie lo vio jamás" (Juan 1:18), en donde "vio" quiere decir "conoció". Es decir, Jesús les estaba diciendo a los judíos en ese tiempo: "Ni uno de ustedes conocen a Dios porque ustedes lo conocen a través de la Ley." Y luego agrega: "Pero yo, el Hijo de Dios, lo doy a conocer". (Claro está que estoy parafraseando Juan 1:17-18).

Entonces, para conocer a Dios tienes que conocer a Jesús. Ahora, ¡¿a cuántos Jesús castigó por sus pecados?! ¡A nadie! ¡¿A cuántos Jesús dijo: "Tú te mereces esa enfermedad, así que no te sanaré"?! ¡A nadie! ¡¿A cuántos Jesús dijo: "No te sanaré porque quiero que aprendas algo de ello"?! ¡A nadie! Por el contrario, Él vino a cargar nuestros pecados, a recibir el castigo que merecíamos, el castigo de nuestra paz fue sobre Él, ¡Él tomó nuestro lugar para que podamos recibir vida abundante!

"Amado hermano, no te equivoques, todo lo bueno y perfecto viene de lo alto, viene del Padre" (Santiago 1:16-17 parafraseada).


PD: ¡Sé parte de la ayuda contactándote con tu iglesia, juntándote con amigos, yendo a algún lugar donde estén organizándose para ayudar a los damnificados!