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jueves, 24 de enero de 2019

Recoge el Pan en Descanso


Todos tenemos una tierra prometida que poseer. Y después que la hayamos alcanzado siempre habrá una más que nuestro Padre tiene para nosotros. Nuestro matrimonio, nuestros hijos, nuestras finanzas, nuestro ministerio, nuestra salud, son algunos ejemplos de tierra prometida que nuestro Padre desea que alcancemos. El problema se encuentra en que muchos no practicamos la manera que enseña el Nuevo Testamento para tomar esa tierra.

En el Antiguo Testamento Dios había llamado a su pueblo para pelear para tomar la tierra prometida que Él les había dado (Levítico 20:24). El pueblo era quien tenía que ir al campo de batalla a pelear, ha ensuciarse las manos, a trabajar duro por conquistar su tierra prometida. En el Nuevo Testamento esa idea es completada en Hebreos 3:18 llama el entrar a la tierra prometida entrar en el Reposo de Dios.

En el Antiguo Testamento era PELEAR, mientras que en Nuevo Testamento es DESCANSAR.

Ahora, es cierto que en Antiguo Testamento nuestro Padre los llamaba a pelear desde una perspectiva de victoria, de dueños tomando lo que era de ellos, porque tenían que convencerse que Dios ya les había dado la tierra.

En el Nuevo Testamento esa idea no es corregida, sino completada, porque ahora contamos con la obra completa de Jesús en la cruz y gracias a Él podemos estar seguros que ya tenemos lo que Él nos ha prometido. Tu corazón puede descansar, estar tranquilo, en paz, sabiendo que tu Padre Celestial está contigo, que no te abandonará, que Él hará un camino y que Él te guiará en tus pasos y decisiones que tomes, y que si fallas, Él no te recriminará, sino que te seguirá ayudando y bendiciendo.

Mis suegros tienen una panadería justo abajo de donde vivo. Yo les he dicho a mis hijos que el abuelo dice que pueden agarrar el pan que deseen, que es de ellos, que se los regala. Pero eso no quiere decir que porque el pan es de ellos, ¡boom!, el pan ya apareció en sus manos listo para que se lo coman. Sería tonto de parte de mis hijos si vienen y me dicen: "Papi, no sé que pasa, yo pensé que el abuelo nos dijo que el pan era nuestro, pero yo no veo ningún pan en mis manos cada vez que quiero comer pan. Yo creo que mi abuelo se equivocó."

Si ellos me dijeran eso, yo les contestaría: "Es cierto que el pan es de ustedes porque el abuelo se los dio, pero aun así tienen que ir abajo a pedirlo."

Si el abuelo no les hubiera dicho nada, ellos irían inseguros, con dudas, quizás con un poco de pena o vergüenza al pedir un poco de pan gratis y, por último, tendrían que pagar por ello. PERO EL HECHO QUE EL ABUELO HAYA DICHO QUE PUEDEN IR A RECOGER EL PAN QUE QUIERAN, LES DA LA CONFIANZA, EL DESCANSO, LA SEGURIDAD, LA PAZ INTERNA, que recibirán lo que pedirán. El creer en la palabra del abuelo marcó la diferencia.

Tu amoroso Padre Celestial ya ha dado su Palabra llena de promesas para ti, ya ha pagado por tu tierra prometida, ya te ha bendecido con toda bendición espiritual, pero tienes que ir a recoger lo que es tuyo. No vayas como si no fuera tuyo, inseguro, intranquilo, dudando que si recibirás o no lo que pides. Anda confiado, con valentía, con osadía (Hebreos 4:14), con la cabeza en alto, como dueño porque eres hijo del Dueño de todo, del Rey de reyes, del Creador, del Todopoderoso, quien te tiene sentado en su falda en lugares celestiales, quien te ama tanto que dio a Jesús por ti, quien te considera la niña de sus ojos, su especial tesoro. Anda descansado porque Jesús ya trabajó por ti.

Pero anda.

¡Espero te haya ayudado!

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Los siguientes títulos estoy seguro los encontrarás también edificantes:

viernes, 2 de noviembre de 2018

¿Bajo la Ley o la Gracia? ¿Qué es eso?


Quiero explicar lo que significa estar bajo la Ley y lo que significa estar bajo la Gracia para que la próxima vez que lo leas en la Biblia o que escuches a alguien hablar de ello sepas de qué se trata y puedas recibir mejor de Padre Celestial.
¿Qué es estar bajo la Ley?
Estar bajo la Ley es CREER QUE DEPENDES DE TUS PROPIOS ESFUERZOS para hacerte digno de estar delante de la presencia de Dios sin ninguna culpa y digno de Sus bendiciones. 
¿Qué es estar bajo la Gracia?
Estar bajo la Gracia es CREER QUE JESÚS TE HIZO DIGNO para estar delante de la presencia de Dios sin ninguna culpa y digno de sus bendiciones.
El asunto es CREER. ¿Crees en tus esfuerzos o crees en lo que Jesús hizo por ti? ¿Confías en ti o confías en Jesús?

Apréndete esto y te será más fácil entender muchos pasajes de la Biblia y/o cuando alguien haga referencia a estos conceptos.

El que lo entiendas y, sobretodo, que lo recibas en nuestro corazón, marcará un antes y un después en tu vida cristiana. Hay tantos testimonios que he escuchado (yo mismo soy uno de ellos) sobre que no entendían la Gracia de Jesús. Pensábamos que sabíamos acerca de la Gracia, pero la limitábamos a la gracia que te lleva al cielo, pero no la relacionábamos a la gracia con el vivir una vida libre y plena aquí en la tierra.

Muchos de nosotros pensábamos que estábamos bajo la Gracia, pero en realidad, nuestros actos decían que estábamos todavía bajo la Ley, porque si bien es cierto entendíamos que Jesús es quien nos dio entrada al cielo gracias al perdón de nuestros pecados, en la vida diaria todavía nos sentíamos indignos de la presencia de nuestro Padre y de sus bendiciones por haber hecho algo malo o por no haber sido lo suficientemente buenos. Muchos nos sentíamos que no alcanzábamos el estándar que Dios exigía de nosotros, nos sentíamos lejanos de Dios, a pesar de ya haber sido aceptados por Él.

Debido a ello nuestra mentalidad no era la de una conquistador deseoso y listo de tomar todo lo que nos pertenecía, sino la de uno que tenía que ganarse las cosas y, como el estándar de Dios era simplemente inalcanzable, siempre vivíamos con una actitud de derrota, de mendigos, de cansancio por los constantes esfuerzos y de frustración porque nunca era suficiente.

Pero cuando entendimos y recibimos lo que es estar bajo la Gracia de Jesús, ¡todo cambió! ¡Y sigue cambiando! Entendimos que lo que Jesús hizo es más que suficiente para hacernos dignos de nuestro Padre y de sus bendiciones, que no tenemos que constantemente ganar lo que Él ya ganó para nosotros, que Él nos ha aceptado sin condiciones, que somos Sus hijos y siempre lo seremos.

¡Muchos sentimos que el haber entendido y recibido la Gracia de Jesús es como si hubiéramos vuelto volver a nacer! Muchos pensamos: "¡Qué he estado creyendo toda mi vida! ¡Por qué no entendí esto antes! ¡Parece como si antes hubiera leído una Biblia diferente!"

Ahora, la convicción que nos embarga de pertenencia y aceptación por nuestro Padre, cambia nuestro panorama de la vida. La inseguridad de que si Dios me bendeciría fue reemplazada por la seguridad que YA lo hizo, y que Él está con nosotros para ayudarnos a tomar lo que nos pertenece. ¡Ya no vamos como mendigos, sino como hijos del Dueño de todo, del Todopoderoso!

Nuestro Padre, a lo largo de la historia de la iglesia, ha estado restaurando verdades que han estado en su Palabra, pero que no las veíamos. La salvación por fe, la santidad, la sanidad, el bautismo en el Espíritu Santo, son algunas de las verdades que nuestro Padre ha estado restaurando, y ahora está restaurando la revelación de la verdad de la Gracia de Jesús a su iglesia.

Si todavía no has tenido esta revelación en tu vida, te animo a que ores pidiéndole a nuestro Padre Celestial que te la revele. Si no crees en la gracia de Jesús como una verdad que está siendo revelada a la iglesia de hoy, míralo de esta manera (usando un poco de la sabiduría de Gamaliel- Hechos 5:34-39), pídele a Dios con un corazón sincero que te revele también a ti esta verdad y, si es un mover real que Él está haciendo hoy en la iglesia, Él te lo revelará; pero si no es, ¿qué puedes perder?

¡Espero te haya bendecido!

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Para más posts sobre la Gracia de Jesús, visita: Favor Inmerecido, ahí encontrarás tanto enseñanzas prácticas como testimonios sobre el Favor Inmerecido de nuestro Padre Celestial.

viernes, 19 de octubre de 2018

Esconde a tus Hijos y Llénalos


La Biblia dice en Hebreos 11:23 en la versión Reina Valera que los padres de Moisés lo vieron como "un niño hermoso". Según la palabra que se usa en hebreo ("asteios"), quiere decir que lo vieron como un niño de la ciudad y, según el contexto, entendemos que se refiere a que los padres vieron a su hijo que no pertenecía donde ellos vivían, esto es, en la esclavitud, sino en la ciudad de Egipto.

Yo creo que esto es innato en la mayoría de padres: siempre quieren que sus hijos vayan más allá de lo que ellos han ido, que logren más de lo que ellos han logrado, que no vivan lo malo que ellos han vivido, que si ellos no han podido alcanzar sus sueños, quieren que sus hijos sí logren hacerlo. Y, ¿sabes qué?, ¡nuestro Padre Celestial no es la excepción!, porque Él, como padre que es, también quiere que Sus hijos alcancen todos sus sueños, y esto te incluye a ti y a tus hijos!

Pero, aquí está el secreto: los padres de Moisés lo escondieron de los ataques de faraón (Hebreos 11:23). Dice la Biblia que no tuvieron miedo de desobedecer la orden de faraón porque lo vieron hermoso, en otras palabras, debido a que sus padres estaban convencidos que su hijo estaba destinado para algo especial y que llegaría más allá de los que ellos han llegado, no tuvieron temor de ir contra la orden del Faraón y esconder a Moisés.

¿Qué ves en tus hijos? ¿Grandeza? ¿Un gran destino? ¿Que fueron hechos para algo especial? Yo creo firmemente que todo eso que sientes por ellos fue originado en el corazón de su verdadero Padre Celestial, que nuestro Padre puso en tu corazón como padre o madre un "vistazo" de su futuro, lo cual produjo en ti un convencimiento interno de que tus hijos fueron hechos para ser grandes.

La pregunta es, como padres, ¿qué podemos hacer para que nuestros hijos logren alcanzar esa grandeza? Creo que la respuesta la encontramos en el mismo versículo y ya lo habíamos mencionado: Esconder a nuestros hijos de los ataques del diablo, el cual usa el mundo como su forma de atacar (Juan 12:31). Quiero explicar esto:
Tú no puedes obligar a tus hijos a que cumplan con lo que Dios los ha llamado, pero sí puedes esconderlos de los ataques del mundo.
Dos cosas: Esconderlos y Llenarlos
Los padres de Moisés no lo obligaron a que se rehuse llamar "hijo de la hija del faraón" (Hebreos 11:24), sino que fue decisión propia de Moisés. Pero, ¿cómo llegó Moisés a tomar esa decisión? Dos razones: los padres de Moisés lo escondieron de lo malo y lo llenaron de lo bueno. Después de hacer eso, la decisión de Moisés de decidir por el camino correcto era algo casi inevitable.

Lo mismo es para nosotros como padres. Si queremos que nuestros hijos alcancen lo que nuestro Padre Celestial tiene para ellos tenemos que:

1. Esconderlos de todos los ataques del enemigo, y

2. Llenarlos del amor de Dios y su gracia.

Si hacemos esto, es prácticamente un hecho que decidirán por lo correcto y, por ende, cumplirán con lo que nuestro Padre tiene para ellos.

¿Cómo esconder a tus hijos del mal?
Esto se hace principalmente en oración (Mateo 6:13). No dejes de orar por ellos para que sean librados del mal, protegidos de cualquier mala influencia, que todo plan contra ellos sea desbaratado. Ora por sus futuros, matrimonios, negocios, ministerios. Nunca te canses de orar por ellos porque la oración es siempre escuchada. No importa si conociste a Jesús cuando tus hijos eran ya grandes, porque nuestro Padre Celestial puede tornar todo lo malo en bueno y recuperar todo lo perdido. ¡Confía en Él! ¡Deposita tus cargas en Él!

¡No cargues con la preocupación de tus hijos, porque nuestra preocupación, en la mayoría de casos, solo nubla nuestro pensamiento y obstruye el obrar de nuestro Padre! Recuerda que tus hijos son más hijos que nuestro Padre Celestial que tuyos, y Él los ama más que tú y sabe cuidar de ellos mejor que tú. ¡Ora por ellos y confía en Él!

Ahora, para esconder a tus hijos de los ataques del diablo como lo hicieron los padres de Moisés, no podrás hacerlo si tus hijos ya tienen una edad en la que ya no puedes decidir ciertas cosas por ellos. No es lo mismo que decidas qué programas de TV pueden ver cuando tienen 5 años a que cuando tienen 15. Tienes que tener sabiduría (¡y para eso es la oración y los consejos!) para saber qué puedes decidir por ellos y qué no. Llegará el momento en que qué amigos tener, con quién casarse, qué libros leer, dónde trabajar, etc., escapará de tus decisiones. No siempre podrás esconderlos del mundo, pero mientras que puedas, con sabiduría y mucha oración, hazlo.

Pero ojo, si no tienes el discernimiento de saber cuando dejar de esconderlos de ciertas cosas, pueda que ese método termine produciendo un resultado contrario al que buscabas y terminen, más bien, alejándose de Dios. Los padres de Moisés lo escondieron hasta cierto punto, pero después tuvieron que confiar en Dios y soltaron a Moisés. ¡Y dio resultado!

¿Cómo llenar a tus hijos de Su amor y Su gracia?
Esto se hace principalmente con tu ejemplo. Nuestros hijos no siempre serán obedientes, pero siempre serán buenos imitadores. La mayoría de nosotros hacemos lo que hacemos, sea bueno o malo, porque fue inculcado en nosotros. ¿Podemos cambiar lo malo? ¡Claro que sí!, pero es a través de otro proceso de inculcar.

Si tú conociste a Jesús cuando tus hijos ya eran grandes y, por lo tanto, ya les inculcaste cosas malas en ellos, no esperes que te escuchen porque ahora ya sigues a Jesús. ¡Nunca dejes de predicarles, pero no siempre uses tus palabras! Tu ejemplo, tu testimonio, el cambio que ellos vean en ti, será la mejor manera que ellos VEAN que existe un Dios que los ama y no los condena. Ellos verán el cómo respondes, tus gestos, tu disposición a ayudar, que antes eras de una manera, pero ahora eres de otra manera. Esto es super efectivo, pero demanda que tú primero vivas el mensaje que quieres que ellos reciban.

Si son pequeños, lo mejor que puedes hacer por ellos es llevarlos a la iglesia. ¡Ora y busca una iglesia  en donde reine el amor, la gracia y la aceptación de nuestro Padre Celestial! Huye de aquellas iglesias que te exigen obediencia para sentirte digno de las bendiciones de tu Padre Celestial. Sé parte de una iglesia en donde se inculque el cambiar como producto de conocer el amor y la gracia de Jesús, porque si tú te llenas solo de mensajes que te dicen: "¡Tienes que obedecer! ¡Tienes que obedecer! ¡Tienes que obedecer!", eso estarás transmitiendo a tus hijos y, tarde o temprano, se hartarán de ello, o terminarán viviendo una vida legalista basada en el temor, y ello no los llevará a cumplir con lo que nuestro Padre Celestial tiene pare ellos.

No te canses de llenarlos de palabras del amor y la gracia de Jesús. Aun si son pequeños bebés, porque recuerda que la Palabra de Dios es espiritual, y será tu espíritu que se comunica con su espíritu. Además, si los padres de Moisés solo tuvieron 3 meses para llenarlo de lo que ellos conocían de Dios, y aun así dio resultado, ¡cuánto más dará resultado con tus hijos si tú que tienes Biblia, iglesia y no solo 3 meses para hacer eso! Y mientras crezcan y tus palabras sigan siendo recibidas, ¡sigue hablándoles!, siempre con el discernimiento de no llegar a obligarlos.

Entonces, los padres de Moisés no tuvieron temor de ir contra las ordenes de faraón porque vieron algo especial en su hijo, así que lo escondieron, lo llenaron de las palabras de Dios y luego supieron dejarlo ir. ¡Tenemos que hacer lo mismo! Oremos para aprender cómo esconder a nuestros hijos del mal, cómo llenarlos de las Palabras de nuestro Padre y luego, saber cómo dejarlos ir. ¡Nuestro Padre Celestial estará con nosotros en cada paso!

¡Espero te haya ayudado!

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Podrás encontrar más buenas y prácticas enseñanzas para padres en este link: Enseñanzas para Padres



domingo, 7 de octubre de 2018

La Mesa del Descanso Vs La Mesa de la Angustia


El Salmo 23:5 dice que nuestro Padre "adereza una mesa" para nosotros. ¿A qué se refiere? ¿Qué mesa es esa que ha sido aderezada por nuestro Padre mismo y de la cual nos podemos servir? Bueno, dejemos que la misma Biblia conteste eso, y la respuesta la vemos en el segundo versículo:
"En lugares de delicados pastos me hará DESCANSAR; junto a aguas de REPOSO me pastoreará"
Este Salmo presenta a nuestro Padre como un buen Pastor y, por ende, a nosotros como Sus ovejas. Por lo tanto, ese pasto y esa agua del verso dos con el que somos alimentados vendrían a ser los alimentos aderezados que el versículo cinco se refiere. Ahora, ¿te diste cuenta qué cosa tiene en común el pasto y el agua con que nuestro Padre nos alimenta? Así es, descanso y reposo. En otras palabras, el alimento que nuestro Pastor nos da produce en nosotros descanso y reposo en nosotros (Mateo 11:29).

Tanto el pasto como el agua son símbolos de la Palabra de Dios y del Espíritu Santo porque de ellos nos alimentamos (Mateo 4:4, Juan 4:14, Juan 7:38, Isaías 55:10-11, Salmo 1:1-3). Entonces sabremos que estamos siendo alimentamos con la Palabra de Dios y el Espíritu Santo cuando ese alimento produce en nosotros descanso. Cuando practicas la presencia de Dios (en adoración, por ejemplo) y/o cuando recibes una Palabra de tu Padre Celestial, saldrás reposado, tranquilo, porque habrás dejado tus cargas en Él, porque confiarás que Él está a cargo, porque descansarás en la Palabra que recibiste. ¡ESO ES ALIMENTARTE DE LA MESA QUE TU PADRE ADEREZA DELANTE DE TI! (Salmo 23:5).

Pero vemos que el Salmo 23:5 no termina ahí, sino que agrega: "...en presencia de mis angustiadores". ¿Qué son esos angustiadores? Quiero ilustrarte una imagen que te ayudará a entender esto:
Delante de ti tienes dos mesas. Cada mesa tiene un buffet preparado para que tú te sirvas. Tú eliges de qué mesa te sirves. NADIE TE OBLIGA. Una mesa ha sido aderezada por tu Padre Celestial y tiene alimentos que producirán paz, descanso y reposo a tu alma. Esta mesa hace que te enfoques sólo en Jesús y lo que Él ha hecho por ti. La otra mesa está llena de alimentos que producirán angustia, preocupación, temor y ansiedad en ti. Esta mesa hace que te enfoques en lo que tú puedes conseguir con tus propias fuerzas. Estas dos mesas se encuentran en tu mente.
¿De qué mesa te estás sirviendo? ¿Te alimentas de la Mesa de Descanso o de la Mesa de la Angustia? ¿Te estás alimentando de la Palabra de tu Padre Celestial y practicando Su hermosa y reconfortante presencia en forma habitual? Porque si no lo estás haciendo YA TE ESTÁS ALIMENTANDO DE POR SÍ DE LA MESA DE LA ANGUSTIA, porque en esa mesa están esos informes médicos contrarios, los problemas familiares, las dificultades que pasas en tu trabajo, cualquier mala noticia que recibes están en esa mesa, y de ella te alimentas, y eso está produciendo angustia, estrés, preocupación y temor.

Cuando venga un problema, ¡llénate de la Palabra de tu Padre Celestial y busca Su presencia! No permitas que pensamientos acerca de lo grande que es tu problema llene tu mente porque acabarás lleno de angustia y temor. Pero si te llenas de las promesas de tu Padre y si buscas Su presencia, verás cómo Él empieza a producir un descanso sobrenatural en tu interior, ¡la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento gobernará tus pensamientos! (Filipenses 4:7)

Y más aun ¡te animo que te sirvas de la Mesa del Descanso siempre y no solo cuando venga un problema! Tú no tienes que producir descanso. ¡No! Ese descanso será producido por la Palabra de tu Padre y Su presencia en ti. Tú solo tienes que alimentarte de Él, y Él te dará ese reposo para tu alma. Entonces tu mente será llena con Su presencia ("unges mi cabeza con aceite") y tú reflejarás esa vida en abundancia ("mi copa está rebosando", Salmo 23:5) que tu Padre y tú desean.

¡Espero te haya bendecido!

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Estoy seguro que estos links sobre más enseñanzas de fe y gracia te ayudarán:

jueves, 13 de septiembre de 2018

El Camino para Cumplir con la Visión que Dios te dio


Tú, que has recibido una visión de parte de Dios, puedes aprender bastante del testimonio de José para no cometer los mismos errores que él cometió, porque si José hubiera sabido una serie de elementos propios de la vision que viene de Dios, seguramente se hubiera ahorrado muchos malos momentos.

CUÁNDO se iba a cumplir la Visión
José no sabía para cuándo Dios tenía planeado que se cumpla esa visión. Por lo emocionado que va a contarle a sus hermanos sobre su sueño (Génesis 37:5-11), José seguro pensó que se cumpliría a los pocos días, quizás hasta semanas, pero no fue así, sino que ¡su vision se cumplió más de 20 años después de recibirla!

¿Has recibido una visión de parte de tu Padre Celestial que todavía no se cumple? ¡Espérala, porque aunque tardare, llegará! (Habacuc 2:3) No importa si ya han pasado varios años, ¡tu Padre fue fiel en poner aquello en tu corazón y será fiel en cumplirla! Recuerda, Él es el Autor y Consumador de tu fe (Hebreos 12:2).

DÓNDE se iba a cumplir la Visión
José tampoco sabía dónde se iba a cumplir la visión que recibió de Dios. Seguramente pensó que se cumpliría ahí mismo donde vivía en Canaán, pero no fue así, sino que fue en Egipto, una tierra diferente, con una cultura, creencias, costumbres e idioma diferentes.

A menos que hayas sentido que tu Padre te habló de un lugar específico, te recomiendo que no des por sentado que sabes dónde será que se cumplirá la visión que Él te dio, porque si estás asumiendo un lugar que Él nunca te dijo, puede ser que te estés sintiendo frustrado al ver que no estás en ese lugar o quizás estás tomando decisiones equivocadas agarrando como referencia un lugar equivocado.

CÓMO se iba a cumplir la Visión
Definitivamente José pensó que su familia iba a decir "¡amén!" a su visión e inmediatamente se iban a postrar delante de él para cumplir la visión. No fue así. La imprudencia de José sumado al odio de sus hermanos dio como resultado un camino muy triste para José. Pero recuerda esto: Las cosas que te suceden no determinan si tu visión se cumplirá o no. Las decisiones que tomas, sí.

¿Te están sucediendo muchas cosas que te hacen pensar que te están alejando de lo que tu Padre Celestial tiene para ti? Bueno, si llegas a pensar que te estás alejando de tu visión, entonces sí te estás alejando; pero si sigues siendo fiel a Jesús, sigues caminando un paso tras otro, sigues sirviendo a otros, sigues aprovechando las oportunidades que se presentan lo mejor que puedes, déjame decirte que no te has apartado de cumplir con lo que tu Padre Celestial tiene para ti. Estás en el camino correcto. ¡Sigue adelante! ¡El cumplimiento de tu visión se acerca!

Recuerda que tu Padre Celestial te dio la visión A TI. No se la dio a otros ni al diablo. ¡Tú eres el dueño de esa visión! Por lo tanto, NADIE tiene el poder de alejarte de ellaLa única persona que puede alejarte de tu visión eres tú.

El POR QUÉ de la Visión
Quizás la parte más importante en la que José falló en entender fue la razón de la visión que recibió de Dios. Al ver en sus sueños que los manojos y las estrellas se inclinaban delante de él (Génesis 37:5-11), José pensó que su familia le serviría a él, pero la intención de Dios era justamente lo contrario: José iba a servir a su familia dándoles el alimento para que no mueran.

Este principio funciona para TODAS las visiones que provengan de nuestro Padre Celestial. En otras palabras, si el fin supremo de tu visión no es servir a otros, esa visión no vino de Dios. Estás confundiendo una deseo personal con una visión que tu Padre te ha dado. Recuerda esto: Dios no te llamó para que otros te sirvan, te vean, te aplaudan, te alaben, te admiren, para que te agreguen valor ni para que los uses. Tu Padre Celestial te llamó a servir, cuidar, levantar, ayudar y agregar valor a otros.
No importa a qué te llamó Dios, Dios te llamó a servir.
No importa en qué posición te encuentres, si eres líder o no, si estás a la cabeza o no, si eres conocido o no, si tienes años sirviendo o si recién has comenzado, no importa lo que estés haciendo, el fin supremo de la visión que Dios te dio es el servir a otros. Por eso, si estás sirviendo a otros, estás en camino de cumplir la visión que tu Padre te dio.

Por eso José nunca se desvió del camino para cumplir su visión, porque él servía en donde se encontraba: sirvió a otros como esclavo, sirvió a otros como preso y sirvió a otros como primer ministro de Egipto.

NOTA: Los hermanos de José no rechazaron la vision de Dios, sino la presentación de José de esa visión. ¡Cómo los hermanos de José iban a estar en contra de alguien que los salvaría! Pero José no se presentó así, sino como uno a quien ellos debían servir. Cuando la gente entienda correctamente el por qué de la visión que Dios te dio, casi siempre la recibirán con los brazos abiertos. La gente rechaza a Dios normalmente porque nosotros, los cristianos, no lo presentamos correctamente. Nuestro Padre sabe que la mejor manera de ganarse el corazón de las personas es sirviéndolos, atendiendo a sus necesidades, mostrándoles amor, y la visión que Él te dio no es la excepción. Cuando entiendas de corazón el por qué de tu visión, la gente la recibirá.

El ALCANCE de la Visión
La visión que José recibió fue solo una pequeña parte de lo que Dios tenía para él, porque Dios le mostró a los 17 años que serviría a su familia, pero terminó sirviendo a todas las naciones de aquella región que fueron afectadas por la hambruna. El alcance total, es decir, a cuántas personas realmente ayudó y el impacto trascendental de ello, José nunca lo supo.

¿Crees que la visión que tienes en tu corazón es todo lo que tu Padre Celestial tiene para ti? Si lo crees así, te equivocas. Es solo una parte de un gigantesco todo. Tu Padre tiene mucho más de aquello que te mostró, más impacto en otros de lo que imaginas, más vidas tocadas de lo que crees. Solo en el Cielo nos enteraremos del verdadero alcance de la visión que nuestro Padre Celestial nos dio.

¡Espero te haya ayudado!

miércoles, 22 de agosto de 2018

Atrévete a pedir lo que No te Mereces


¿Qué cosa les estás pidiendo a tu Padre Celestial? ¿Es algo que si te lo da, Él sería glorificado porque la gente no encontraría otra explicación más que pensar que "Dios se propuso bendecirte", o es algo que cuando lo recibes la mayoría pensaría que fuiste tú quien lo obtuvo por tu esfuerzo, disciplina, mérito y/o suerte?

Cuando leía Efesios 2:1-10, siempre se me venía a la mente mi proceso de salvación que mi Padre obró en mí, de pecador a redimido, de incrédulo a creyente; pero ahora, a través de los lentes de la gracia de Jesús, me doy cuenta que hay mucho más que eso, porque, si bien es cierto, los primeros tres versículos ilustran de qué condición Jesús me rescató, los siguientes versículos no se limitan a decir que ahora me espera el Cielo cuando muera (¡lo cual es SÚPER!), sino que, después de describir mi nueva condición de autoridad (Efesios 2:4-6), el versículo siete dice el propósito de ello:
"Para MOSTRAR en los tiempos venideros LAS ABUNDANTES RIQUEZAS DE SU GRACIA en Su bondad para con nosotros en Cristo Jesús" (Efesios 2:7)
¡Esto todavía lo estoy procesando! ¡Reconozco que todavía me cuesta creerlo! El pensamiento de que mi Padre Celestial quiere mostrar en mi vida las abundantes riquezas de Su gracia, es decir, que quiere mostrar a otros cuán bueno es Él bendiciéndome inmerecidamente, ¡es algo que descuadra mis pensamientos esquematizados en que Dios me quiere bendecir basado en mis méritos!

Luego sigue el conocido Efesios 2:8 que dice: "Porque por gracia son salvos por medio de la fe", cuyo significado siempre se había limitado a que uno es salvo del infierno por medio de la fe, lo cual es cierto, pero no se limita a eso, porque la palabra Griega que se traduce como "salvo" es la palabra "soso", que significa en síntesis "restauración en todas las áreas de mi vida", o como se lo dije a mis hijos: "completamente bendecido", y "gracia" quiere decir "favor inmerecido". Reemplazando los significados, Efesios 2:8 quedaría así:
"Porque inmerecidamente somos completamente bendecidos por medio del creer".
¡Ah, me olvidaba! Falta un pedazo en Efesios 2:8, "..., pues es un don de Dios". En otras palabras, esto es un regalo de nuestro Padre, ¡y los regalos son gratuitos!

Es decir, Efesios 2:8 completa el mensaje de Efesios 2:7 que dice que Dios quiere mostrar cuán bueno es Él bendiciéndome inmerecidamente, porque ¡inmerecidamente somos completamente bendecidos por medio del creer, y esto es un regalo de nuestro Padre!

¡Hay que aceptar Su regalo!

Pero, aunque parezca mentira, ¡ahí no acaba todo! ¡Hay más!

Efesios 2:9 dice: "no por obras, para nadie se gloría". ¡Así es! Nuestro amoroso Padre Celestial, queriendo que quede claro que quiere bendecirte inmerecidamente para mostrar a otros cuán bueno es Él, agrega el verso nueve el cual aclara que no quiere que sea por tus obras, tu disciplina, tu esfuerzo y/o tu suerte, para que NADIE SE GLORÍE, sino para que ÉL, y solo ÉL, sea quien se lleve la gloria.

Y para finalizar está Efesios 2:10 que dice: "Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras". En otras palabras, todas estas bendiciones que tu Padre te quiere dar inmerecidamente es para que a su vez tú seas de bendición.

Tu Padre Celestial te quiere bendecir inmerecidamente. Él quiere darte tanta bendición que no quiere que otras personas cuando lo vean piensen que fuiste tú. Tu Padre quiere que piensen de ti: "Él/ella ha sido tan bendecido que TIENE que haber sido Dios, porque no creo que él/ella haya podido alcanzar tanta bendición por sí solo".

Lamentablemente, la mayoría de las veces no le pedimos a ese nivel, sino que bajamos el estándar a algo más alcanzable para nosotros, algo más creíble, algo en donde no necesitemos de confiar en Dios, sino solo en nosotros mismos.

Yo te animo a que le pidas cada vez más a tu buen Padre Celestial en todas las áreas de tu vida. Sé específico. Pídele por tus finanzas, por tu salud, por tu matrimonio, por tus hijos, por tu empresa, por tus sueños, por tu ministerio. Deja que sea Él que te llene de sueños, y luego tú pídele todo eso, y Él será poderoso para darte mucho más abundantemente de lo que pides o entiendes (Efesios 3:20). Eleva tu expectativa. ¡Atrévete a pedirle aquello que no te mereces! ¡Atrévete a pedirle aquello que Jesús ganó por ti!

¡Espero te haya ayudado!

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domingo, 22 de octubre de 2017

Algunos pensamientos sobre el Señor de los Milagros


Todos los meses de octubre en el Perú existe una tradición: El recorrido del Señor de los Milagros. Sólo quería dejar algunos pensamientos con motivo a esta bien concurrida celebración.

- Desde el punto de vista histórico, cultural y tradicional, ¡me encanta! Perú es un país lleno de diferentes costumbres las cuales nos enriquecen como nación.

- Hay muchos que se quejan porque el recorrido del Señor de los Milagros implica cerrar muchas vías de tránsito, y eso provoca muchas demoras en dirigirse a donde quieren ir. Saben, hay que aprender ser un poco más tolerante porque vivimos en una sociedad en donde no todos pensamos igual, y esa tolerancia muchas veces se debe manifestar en aceptar un poco de incomodidad.

- Me duele en el corazón ver cómo muchas personas se acercan a Jesús con el pensamiento de tener que hacer algún sacrificio para que sean escuchados y obtengan el milagro que buscan. He visto como personas de todas las edades caminan sin zapatos o de rodillas, pensando que su sufrimiento convencerá a Jesús. Me gustaría poder decirles a todos que el sacrificio de Jesús es más que suficiente, que Él lo hizo porque los ama, y que no tienen que mendigar ni ganarse el favor de su Padre Celestial, sino simplemente ir a tomarlo porque ya es de ellos gracias a Jesús.

- No me gusta que muchos cristianos evangélicos atacan a los que van a la procesión diciéndoles que no se debe adorar figuras. La verdad, no sé que están esperando obtener con esa actitud y forma de decir las cosas; ¿acaso, que dejen de ser católicos y comiencen a ser evangélicos? Si es eso lo que esperan, ¡qué pésima manera de predicar!

- Por si acaso, los milagros ocurridos fueron hechos por Jesús. ¡Así es, por Jesús! No fueron hechos por el diablo, si eso pensaste. El que se hayan equivocado en su forma de acercarse a Dios no implica que se acercaron al diablo, lo que sí implica es que no recibirán de la forma que Dios quiere que reciban. Muchas veces seguramente has recibido alguna bendición de tu Padre Celestial y no fue de la manera que Él haya querido que la recibas, y eso fue porque te acercaste de una manera equivocada. Los que van a la procesión se están acercando por la Ley en lugar de por la Gracia de Dios, y ¡siempre por la gracia será más fácil!

- Si no estás de acuerdo con su manera de acercarse a Dios y no tienes amor por ellos en tu corazón, no intentes convencerlos que lo que hacen es anti Bíblico porque solo terminarás creando barreras por la mala manera y actitud con la que terminarás diciendo algo. Recuerda, un ingrediente indispensable para ser oído es AMOR. Si no tienes amor, no estás calificado para enseñar.

- Si no estás de acuerdo con lo que ellos hacen, ¡ora por ellos! En la oración tu Padre Celestial te dará, si es Su voluntad, no solo la actitud adecuada de acercarte a ellos sino también la manera de hacerlo.

Espero te haya ayudado.

¡No olvides compartirlo!

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sábado, 14 de octubre de 2017

Cree que lo tomarás, y vendrá

Marcos 11:24 dice que todo lo que pidamos orando, si creemos que lo recibiremos, vendrá. Pero la palabra que se tradujo "recibir", en griego quiere decir "tomar". Así, Marcos 11:24 debería decir: "Por tanto, les digo que todo lo que pidan orando, crean que lo tomarán, y vendrá."

Lo que Jesús estaba enseñando es que cuando ores, debes creer que puedes tomar aquello que pides, y vendrá a ti, es decir, lo obtendrás.

1. "Todo lo que pidas orando". En otras palabras, ¡debes orar! Es en la oración, en la presencia de tu Padre Celestial, que tu fe se levantará. Tu fe no crecerá si solo te quejas, para preocupándote, pensando en lo imposible que es tener aquello que deseas. ¡Tu fe crecerá en la presencia de tu Padre y alimentándote de Su Palabra!

2. "Cree". Puedes decidir creer en Dios. Claro que es más fácil si la fe te nace naturalmente debido a que te paras llenando de Su Palabra y practicando Su presencia, pero habrán casos en los que necesitas simplemente CREER YA. En Marcos 5, Jesús le dijo al principal de la sinagoga cuando recibió la noticia que su hija ya murió: "No temas, cree solamente". Su reacción natural era temer, pero Jesús le dijo en otras palabras: "Decide creer".

3. "que lo tomarás." ¿Implica un poco de trabajo de tu parte? ¡Sí! Pero no es trabajo para ganarte lo que estás pidiendo, sino para tomar lo que ya recibiste en oración por tu fe. ¡Muy diferente!
El primero es por la Ley, el segundo por la gracia.
El primero sería gracias a tus méritos, el segundo es gracias a los méritos de Jesús.
Con el primero estarás preocupado y estresado, con el segundo estarás en paz, porque a pesar que irás a tomar lo que es tuyo, sabrás que te pertenece gracias a Jesús.
Con el primero estarías luchando para obtener tu victoria. Con el segundo estarías luchando desde la victoria de Jesús.

Una vez escuché por la radio que una persona se ganó un carro. El locutor llamó al ganador, que vivía fuera de Lima, para que venga y reciba su premio. El ganador tenía que ir a tomar lo que era de él. No tenía que venir a pelear y luchar por su premio, sino que solo venir a tomarlo. Su camino a Lima no fue estresante y lleno de incertidumbre, sino que fue expectante y lleno de emoción y paz. ¡Así es cuando tomamos lo que pedimos creyendo que ya lo hemos recibido!

Si le estás pidiendo algo en oración a tu Padre Celestial que te ama, ¡cree que ya te lo dio gracias al sacrificio de Jesús, y verás como la confianza de ir a tomar lo que te pertenece crecerá en ti, sabiendo, además, que tu Padre está contigo!

viernes, 6 de octubre de 2017

Ser Confiado o Desconfiado


Muchas personas bajan la guardia en la iglesia, en el sentido que piensan que todos son perfectos, todos son buenos y, por lo tanto, todos son dignos de confianza. ¡Grave error!

Una característica de muchos cristianos es que simplemente son confiados. Seguramente piensan: "Esta persona se ve que es todo un cristiano porque levanta sus manos en las canciones y dice Amén y Aleluya a cada rato. Además se despide con un: 'Dios te bendiga'. Definitivamente esta persona es digna de mi confianza." Y por ello, sin mayor investigación, le prestan dinero, abren su corazón, y le regalan toda su confianza. Asumen que todo va a salir bien por el solo hecho que son cristianos.

Recuerda esto siempre: LA CONFIANZA SE GANA, NO SE REGALA. Y para que alguien sea digno de confianza requiere TIEMPO.

Si has estado regalando tu confianza, es más que seguro que ya te has desilusionado y/o metido en algún problema. Hazte un favor, y no vuelvas a regalar tu confianza.

El solo hecho que la persona venga a la iglesia, inclusive si tiene tiempo asistiendo, no garantiza nada. Antes de entablar un negocio, iniciar una relación sentimental, confiar a tus hijos a alguien, etc., revisa su trayectoria, que haya tenido frutos en esa área. ¡Sé exigente con esa trayectoria! No caigas en palabras persuasivas de personas que, consciente o inconscientemente, engañan (Proverbios 7:21-23).

No pienses que ser desconfiado es malo. Por el contrario, ser confiado y, por ello, mal administrar lo que Dios nos ha dado, eso es malo, y trae muchas malas consecuencias. Obviamente el extremo de no confiar en alguien a pesar de demostrar una impecable trayectoria (lo cual requiere tiempo), solo demuestra un problema personal de no poder confiar en la gente (¡pero Dios te puede sanar!).

No es malo que seas exigente en dar tu confianza. Eso, más bien, es ser sabio.

"Pero, si desconfío de todos, me quedaré sin amigos". No regales tu confianza por necesidad de amistad. Si la gente deja de ser tu "amigo" porque desconfiaste de ellos, creo que nunca fueron tus amigos.

¿Quieres llegar a tener éxito en todas las áreas? Entonces, haz lo que los que han tenido éxito han hecho, y dudo mucho que encuentres un exitoso en los negocios que simplemente haya dado su dinero a cualquiera, o que encuentres a alguien que haya abierto su corazón a un desconocido que haya disfrutado de una relación sólida y floreciente. ¿Hay excepciones? Sí, pero ¿estás seguro que quieres arriesgarte?

Si dices: "¡Por qué no leí esto antes de tomar esa decisión!", no te preocupes que nuestro Padre Celestial no nos condena, sino que ¡nos ayuda para restaurar todo! ¡Corre a Él y encontrarás ayuda y la dirección que necesitabas!

¡Espero te haya ayudado!

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miércoles, 27 de septiembre de 2017

Una prueba que Dios es real


Hay personas que simplemente están cerradas a creer en Dios aun antes de que les puedas decir algo. ¿Te doy un consejo? Deja de intentarlo. Recuerda que Jesús enseñó que la manera de que ellos glorifiquen a nuestro Padre es a través de nuestras buenas obras (Mateo 5:14-16, Juan 13:35), y no a través de "convencer a la mente." Además, sé sincero, el tratar de ganar una argumentación muchas veces se vuelve más un tema de orgullo personal que de realmente hacer que esa persona crea en Dios.

Hace algunos años, tuve la oportunidad de conversar con el entonces director del Penal Ancón II, un centro penitenciario modelo en donde se querían probar diferentes maneras para re-socializar al interno. Este hombre tenía un sincero deseo de ayudar a esos muchachos, y ello lo llevó a probar diferentes maneras que logren dar resultado. El problema con el que se encontró fue que los mejores métodos que los sicólogos y siquiatras (él mismo era sicólogo - ganó premios a nivel nacional) tenían demoraban muchos años en mostrar resultados, si es que había algún resultado.

Una vez, estaba él pensando en esto en su oficina en el penal, cuando vio pasar por la ventana a un interno bien vestido, con una gran sonrisa, bañado y con una Biblia en su mano. El director se sorprendió porque él conocía a este interno, hace dos semanas lo había visto y era uno de esos que nadie daba nada por él, consumido en las drogas, desnudo, parecía un muerto en vida, abandonado en la basura porque ni los otros internos lo querían. "¿Cómo cambió este hombre en dos semanas?", se preguntaba el director sorprendido. Así que, sin dudarlo, decidió seguirlo, y se dio con la sorpresa que se dirigía a una iglesia dentro del penal.

"¡Esto es!", exclamó el director. "¡Eso es lo que faltaba!" No perdió tiempo y organizó una reunión con algunas iglesias cristianas para poder poner en práctica lo que él llamaba el "Factor Dios". En la reunión que tuvimos nos dijo: "Sé cual es la cura, pero no sé darla. Por eso los necesito."

Entonces, ¿cuál es la prueba que demuestra que Dios es real? ¡Vidas cambiadas por Él! Lo que para el hombre le tomaría muchos años y si es que existiría alguna esperanza, a Dios le toma poco tiempo. Matrimonios restaurados, vidas cambiadas, hijos salvados, milagros, sanidades, el hecho que podemos decir: "antes yo era así, ahora soy así", el gozo y la paz que tenemos en medio de problemas, son cosas que hemos experimentado y que son palpables para otros.

Quizás un testimonio no sea definitorio para que alguien crea, pero ¿qué tal si escucha diez testimonios, o cien, o mil? Por eso, más que palabras, tu vida cambiada es lo que otros necesitan para poder creer y así alabarán a nuestro Padre (Mateo 5:14-16).

"Alabaré al Señor con todo mi corazón. Todas sus maravillas contaré"(Salmo 9:1). ¡Lo que hizo Dios en ti es la mejor maravilla que necesitar ser contada!

¡Espero te haya ayudado!

martes, 26 de septiembre de 2017

Descansa de Ti Mismo

Cuando uno vive en la Ley vive cargado, con estrés y preocupado, y esto es porque en la Ley dependes de tus propios esfuerzos y méritos para tu éxito. Pero cuando uno vive en la Gracia de Jesús vive descansado todo el tiempo porque no depende de lo que uno mismo pueda ganar, sino que confía que lo que Jesús ganó es suyo también. ¡Mejor es la gracia!

Jacob estuvo confiando en sus propios esfuerzos para arreglar su vida, para escapar de su pasado y de las consecuencias de su accionar. A pesar de ser nieto de Abraham e hijo de Isaac, los hombres de Dios de ese tiempo, se sentía indigno de que Dios estuviera con él por las cosas que hizo. ¡Pero Dios estaba con él, solo que él no lo sabía y no se sentía digno de eso!, y esto lo sabemos porque vemos que cuando Jacob decidió descansar cuando huía de su hermano, se quedó dormido y tuvo un sueño: el cielo abierto sobre él con una escalera en donde ángeles subían y bajaban, y luego Dios, además de confirmarle el mismo pacto que le hizo a su papá y abuelito, le habla a su corazón diciendo: "Yo estoy contigo" (Génesis 28:15).

Yo me imagino que ahí comenzó la sanidad para el corazón de Jacob. Me lo imagino llorando diciendo: "Pero Dios, cómo vas a estar conmigo si yo solo le hago daño a la gente, los engaño, busco lo mío propio, me conocen como un suplantador, engañé a mi propia familia. Señor, no soy digno que estés conmigo". Y creo que esas palabras seguían ministrando a Jacob: "A pesar de cómo eres, te amo, yo estoy contigo". ¡Wow!

Ahora, ¿en qué momento Jacob recibió esa revelación? ¡Cuando decidió descansar! Ese es el secreto: tienes que descansar de ti mismo, de tus esfuerzos, de los intentos de ganarte las aprobación de Dios y de otros, de intentar de ser digno de ser llamado Su hijo. ¡DESCANSA!

Si te sientes trabajado y cargado, ven a Jesús y descansa. En Él encontrarás el reposo que tu alma necesita (Mateo 11:28-29). Jesús no vino a darte más cosas que tienes que hacer para ganarte Su favor, sino que quiere enseñarte que Él ya lo ganó todo por ti. Tu actitud ya no será: Tengo que ir a ganarme las bendiciones de Dios, sino que será: Iré a recoger lo que Jesús me regaló.

Jacob pensó que huía de sus problemas, pero no huía de su verdadero problema: él mismo, el intento innato que tenía de ganarse las cosas. Además, seguro pensó que huía de Dios también, pero Dios nunca lo abandonó, solo que Jacob no se daba cuenta de ello. Jacob solo cerró lo ojos, y ahí estaba Dios.

¡Espero te haya bendecido!

lunes, 25 de septiembre de 2017

Buscando a Dios sólo cuando lo necesitas

Escuché decir a una persona que le disgustaba el hecho de ver que la mayoría clama a Dios sólo cuando pasan por problemas, y aunque hablaba en forma general, se refería al tema de los terremotos sucedidos en México. Yo me pregunto, ¡por qué no busca algo mejor de qué disgustarse!

¡ESTA PERSONA NO ENTIENDE EL CORAZON DEL PADRE!

Lamentablemente, aunque lo escuché (en verdad, lo leí en Facebook) solo una vez, muchos piensan igual. Parecen que tienen la idea que nuestro Padre Celestial está disgustado con ellos porque sólo lo buscan cuando tienen problemas. ¡Eso es un error! ¡Dios no está molesto por eso con nadie! Es más, ¡Dios no está molesto en absoluto con nadie por ningún problema! ¡Él prometió que nunca se enojaría con nosotros! (Isaías 54:9)

POR EL CONTRARIO, ¡¡TU PADRE CELESTIAL ESTA FELIZ CUANDO VAS A ÉL POR AYUDA AUNQUE SEA SOLO EN ESOS MOMENTOS QUE LO BUSCAS!! Un problema de las personas que todavía no reciben la revelación de la gracia de Dios en sus vidas es que, sin darse cuenta (¡eso espero!), se inventan cosas que no están en la Biblia y las hablan a otros como si fueran bíblicas. Que Dios está enojado contigo porque sólo vas a Él cuando lo necesitas, es un ejemplo, porque eso no tiene fundamento Bíblico. Puede ser que tu Padre Celestial esté TRISTE por ello, porque todavía no te das cuenta que más te conviene amarlo, que tu verdadera vida la encontrarás en ÉL y en su Palabra, porque no puedes ser completamente bendecido como Él quiere que lo seas. ¡Pero estar TRISTE y estar ENOJADO son dos cosas MUY diferentes!

"Pero, ¿cómo crees que Dios no se enojará si solo lo buscan para que le solucionen problemas? ¿Acaso Dios es una secretaria?" Bueno, pregúntale al papá del hijo pródigo por qué no se enojó con su hijo después de que él lo humilló públicamente al pedirle su herencia antes de que él muera, luego al gastar el dinero en borracheras y prostitutas, y luego que haya sido el hambre que lo haya hecho entrar en razón. Pregúntale por qué lo estuvo esperando, por qué corrió a él, por qué lo abrazó y besó, por qué le devolvió su dignidad y por qué le hizo una gran fiesta (Lucas 15:20-24).

Es cierto que nuestro Padre Celestial no quiere que sólo lo busques cuando pasas por un problema, sino que Él quiere que lo ames y que lo busques siempre. Pero si te has alejado de Dios, y estás pasando por algún problema, ¡BÚSCALO, CORRE A TU PADRE, PORQUE ÉL NO TE ECHARÁ EN CARA QUE SOLO LO HAYAS BUSCADO PORQUE LO NECESITAS, SINO QUE ÉL TE ESTUVO ESPERANDO, CORRERÁ HACIA TI, TE ABRAZARÁ Y TE BESARÁ, TE DEVOLVERÁ TU DIGNIDAD Y HARÁ UNA GRAN FIESTA POR TU REGRESO. ¡ÉL TE AMA!



sábado, 2 de septiembre de 2017

No tengo celos de ese Hombre


Muchas veces cuando llego a casa me doy con la sorpresa que mi esposa ha estado con otro hombre. Me corrijo, ya no es sorpresa, porque casi siempre es así.

A veces cuando llego, ella todavía sigue con Él en mi propia habitación. Entonces me acerco a la puerta para escuchar y logro oír que ella le habla con mucha emoción, inclusive le canta desde el fondo de su corazón.

Nunca he podido escuchar su voz, pero sé que Él le habla, y cuando lo hace, ella llora, a veces ríe, se emociona, se anima. Ese hombre la guía, la consuela, le dice exactamente lo que ella necesitaba oír, Él sabe tocar esas áreas en ella que nadie más sabe tocar. Él le ha dejado una Carta la cual ella lee, la atesora, tiene porciones de esa carta en su espejo, la transcribe en pequeños papeles para memorizársela. ¡Inclusive me cuenta lo que Él le dice!

Mi esposa ama a ese hombre. "¡Es todo un hombre!", me lo ha dicho muchas veces. Lo conoce antes que a mí, y desde que se enamoró de Él, nunca ha sido la misma, cada día lo ama más, nunca lo ha dejado de ver, y Él nunca ha dejado de buscarla.

Ese hombre me desafía. No tengo celos de Él, por el contrario, yo también lo amo. Una vez que lo conoces, ¡es imposible no amarlo! Él me está ayudando a ser un buen esposo para ella, aunque admito que tiene mucho trabajo conmigo. ¡Pero no se rinde! ¡Me sigue amando! Él me dice: "Cecilia es mi hija preciosa. La amo más de lo que tú la amas. Conozco su corazón, y yo puedo hacer de ti más de lo que ella ha soñado. Sólo mírame y sígueme."

Ese hombre se llama Jesús.

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Aquí hay más enseñanzas para matrimonios que estoy seguro te bendecirán:

miércoles, 16 de agosto de 2017

Dios no te envió ese Mal, sino la Salida

¿Dios te mandó esa enfermedad? ¡No! ¿Dios te mandó esa deuda? ¡No! ¿Dios hizo que tus sueños no sean alcanzados? ¡No! ¿Dios destruyó tu matrimonio? ¡No! Cualquiera que sea el mal por el que pasaste, ¡tu Padre Celestial no fue el causante!

Hay muchas personas que todavía piensan lo contrario, piensan que Dios lo permitió por alguna noble y justa razón. Lo que Dios permite o no, no es una tema muy claro en la Biblia (el que algunos pasajes hablen o lo impliquen, no quiere decir que se deba formar una doctrina de ello). ¡Lo que sí es claro son las muchas herramientas que Él te da para que salgas del problema en el que te encuentras!

Dios no envió ese mal, ¡pero definitivamente no quiere decir que Él no lo puede tornar para tu bien! (Génesis 50:29)

El mal en el que vives vino a ti ya sea por tus malas decisiones, por el mal que en el mundo existe o por el diablo quien es el príncipe de este mundo (Juan 14:30). No vino de Dios. Pero Dios fue fiel porque no permitió que seas atacado con algo que vaya más allá de lo que puedas soportar (1 Corintios 10:13). ¡ÉL NO FUE EL ARQUITECTO DE ESE MAL, SINO EL DE LA SALIDA DENTRO DE ESE MAL!

Así que, ¡no te rindas y busca esa salida! ¡Párate firme en esa promesa de Dios que dice que hay una salida! ¡No estás solo! ¡Esa salida está ahí porque Dios dijo que está ahí! Nuestro Padre es un experto malogrando los planes del diablo. Él te ha prometido que TODA arma que sea haya construido contra ti, NO PROSPERARÁ (Isaías 54:17). No dijo que no prosperará siempre y cuando tú no hayas sido el causante. ¡NO! Así tú hayas sido el único culpable de lo que estás viviendo, ¡esa arma que se levantó contra ti NO PROSPERARÁ!, porque nuestro Padre quiere darte lo que NO te mereces. ¡Ese es su favor inmerecido!

Quizás no puedes ver una solución ahora, quizás no la has visto nunca y por eso mismo piensas que no existe esa solución. Pero no es así. Tu Padre dice que Él fue fiel en poner una salida en tu problema. Y, ¿sabes qué? Esa salida no es para que salgas "con las justas", "raspando", sino ¡para que salgas mucho más bendecido de lo que te nunca te imaginaste! Dentro de ese problema se encuentra tu plataforma para tu bendición, para que vayas al siguiente nivel, para que puedas bendecir a más personas. ¡Tu Padre lo dispuso así en su fidelidad! ¡No te rindas! ¡Sigue adelante, que tu bendición se acerca!

lunes, 14 de agosto de 2017

Después del Primer Paso


"Es que no puedo", "no tengo tiempo", "no he estudiado", "otros saben más que yo", "a nadie le va a gustar", "no tengo dinero", etc. Son solo algunas de las excusas que tenemos en nuestra mente para no hacer lo que está en nuestro corazón.

Muchas de esas excusas realmente las creemos. Ellas nos detienen, nos limitan, las miramos "hacia arriba", son nuestras amas a las que nos sometemos. Si ellas dicen: "¡No puedes!", nosotros les contestamos: "Sí, yo no puedo". Si nosotros queremos emprender algo, inmediatamente saltan en nuestra mente para decirnos: "¡Tú no puedes hacerlo!" Y lamentablemente les creemos.

Pero hay algunos que se atrevieron a dar el primer paso. Quizás no estuvieron dispuestos a ir todo el camino, sino solo quisieron intentarlo y, en el camino, se dieron cuenta que no era tan difícil como parecía al comienzo, cuando todavía no lo habían intentado.

El primer paso es como vencer un muro grande. Sabes que detrás del muro se encuentra lo que está en tu corazón por hacer, pero como ves tan grande el muro, te desanimas y piensas que seguramente será bien difícil.

Algo así pienso que se sintieron los israelitas cuando vieron gigantes en su tierra prometida además de grandes murallas (seguro las de Jericó). Ellos, al ver aquello, pensaron: "¡Nosotros no podremos antes ellos!" Su corazón quería ir a tomar la tierra, pero se sometieron a la excusa que su mente ponía (Números 13:25-33). Por haber decidido someterse a su excusa, no tomaron su tierra prometida. Lamentablemente muchos viven así.

Pero, ¿qué hubiera pasado si tan solamente se hubiera atrevido a ir? ¿Qué hubiera pasado si, a pesar de su temor, hubieran dicho: "¡Bueno, ya estamos acá! ¡Vamos nomás! O moriremos en el desierto o en la tierra prometida, así que ¡vamos!"? ¿Sabes lo que hubiera pasado? Hubiera pasado que, DESPUÉS DE TOMAR EL PRIMER PASO, se hubieran dado cuenta que no todos eran gigantes y que, más bien, ¡el pueblo detrás de aquellas gigantescas murallas estaban aterrados de ellos! (Josué 2:9-11). Es decir, de un lado de la muralla estaban los israelitas con miedo de los que estaban del otro lado de la muralla, ¡pero sucedía que los que estaban del otro lado de la muralla estaban con miedo de los israelitas! Ambos pueblos se tenían miedo entre sí, pero no lo sabían porque la muralla los separaba.

Dios les había dicho: "Yo les daré esta tierra" (Éxodo 6:8) porque ¡Dios podía ver del otro lado de la muralla!

Sabes, ¡tu Padre Celestial puede ver del otro lado de la muralla que ahora te asusta! Si Él te puso en tu corazón ese sueño, ¡CONFÍA EN ÉL! ¡Atrévete a dar el primer paso! ¡Verás que no todo es tan difícil como parece! Además, ¡Dios está contigo para llevarte en CADA PASO! Él no te abandonará nunca, y con ÉL poco a poco, tu fe crecerá para seguir conquistando más de tu tierra prometida. Dios no quiere que estés dependiendo de milagros para vivir. Eso es vivir en el desierto como los israelitas. ¡Dios quiero que tengas abundancia en todas las áreas de tu vida!, pero eso logra dando pequeños pasos, ¡un paso a la vez!



lunes, 7 de agosto de 2017

Sanidad Divina IV - Tu fe te ha sanado


¿Te has dado cuenta que en muchos de los casos de sanidades hechas por Jesús, Él hizo referencia que fue gracias a la fe de ellos que consiguieron la sanidad? (Marcos 10:52, Marcos 5:34, Mateo 9:22-30, Lucas 7:50)

El que recibas la sanidad por la que estás orando depende ti. No de Dios. Quizás te parezca un poco raro leer eso porque uno está acostumbrado a escuchar cosas como: "Dejémoslo todo a la voluntad de Dios", "acepto con humildad su voluntad" (refiriéndose a una enfermedad), "si Dios quiere, sucederá", y cosas semejantes. Aunque aquellas frases estén basadas en un sincero corazón de obediencia a Dios, no está basado en lo que la Biblia dice.

Yo creo que ese pensamiento está basado en no estar convencido de la voluntad de Dios para ellos con respecto a la sanidad. Esta es Su voluntad: DIOS QUIERE SANARTE. Punto. No hay otra. No hay excepciones. ¡Nuestro buen Padre Celestial, bajo NINGÚN motivo, te quiere enfermo! Te animo a que leas mi post "Sanidad Divina I: ¡Dios quiere sanarte!", en donde hablo un poco más de ello.

Pero, una vez que nos convencemos que nuestro Padre Celestial nos quiere sanar, viene esta pregunta: "Entonces, ¿por qué no soy sanado?" Preguntamos esto porque asumimos que toda la voluntad de Dios SIEMPRE ocurre. Disculpa que te rompa otro paradigma, pero eso también está equivocado. No siempre ocurre la voluntad de Dios. No todo lo que ocurre es porque Dios así lo quiso. Te daré solo dos ejemplos de ello, pero prometo profundizar un poco más en otro post.
- Si la voluntad de Dios siempre ocurre, ¿por qué Jesús nos enseñó a orar pidiendo que su voluntad ocurra en la tierra como es en el cielo? (Mateo 6:10).
- La Biblia dice que no es la voluntad de Dios que nadie se perezca (2 Pedro 3:9). ¿Eso sucede? No. Entonces, no se cumple siempre Su voluntad.

La sanidad, a pesar de que es la voluntad de Dios, depende de ti que la consigas. Mejor dicho, de tu fe. Hay excepciones en donde no intervino la fe de la persona, sino solo voluntad de Jesús para sanar, pero, como dije, son excepciones. Jesús sanó a cientos de miles de personas, quizás millones, usando la fe de ellos, pero solo a unos cuantos únicamente porque Él lo quiso (esto está más explicado en mi post: "Sanidad Divina II: El Proceso de la Sanidad").

Así que, ¡DEPENDE DE TI, NO DE DIOS! Si dependiera de Dios, ¡hace tiempo ya hubieras sido sanado! Es más, ¡ni siquiera te hubieras enfermado! Tampoco depende del diablo, porque si dependiera de él, estarías en una situación mucho peor. ¡Depende ti el que recibas la sanidad! ¡Depende de tu fe!

Nuestro buen Padre Celestial ya te ha dado todo el poder, toda la autoridad (Mateo 10:1), todas Sus promesas (2 Pedro 1:4), TODA Su presencia (Mateo 28:20) para que tú recibas TODO lo que hay en el cielo. ¡Todo lo que tiene el Padre es tuyo! (Lucas 15:31) ¡Úsalo! Jesús lo ganó para ti. Él no te quiero enfermo, sino sano (3 Juan 2, Lucas 12:32). Su mismo Espíritu vivifica (da energías, vitaliza) tu cuerpo (Romanos 8:11). No te resignes a ninguna enfermedad, ¡pelea contra ella con las armas que Jesús te dio!

Antes de la revelación de la Gracia de Dios, la única manera que aprendimos para hacer crecer nuestra fe para ser sanados era a través de la confesión de la Palabra de Dios sobre sanidad, y muchos se frustraban porque dependían de su habilidad (eso es Ley) de memorizar, la disciplina para darse el tiempo, etc. Pero Jesús, a través de su gracia, nos hizo ver que hay una mejor manera la cual la explico un poco más en mi post "Sanidad Divina III: Fe para Ser Sanado."

(Ten en cuenta que un post es muy breve para cubrir varios puntos, por eso hago referencia a otros posts que puedan explicarlos mejor. Aun así, quizás hayan quedado puntos en el aire los cuales, si me los haces saber, prometo profundizar en ellos 😁)

¡Espero te haya ayudado!

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Visita estos links que hablan de sanidad divina para seguir profundizando un poquito más 😃:

viernes, 14 de julio de 2017

"Soy Corrupto, pero no tanto"


Si yo tengo un ánfora con 95 pelotitas rojas y 5 blancas, y si meto mi mano para sacar una pelotita al azar, ¿qué pelota es más probable que saque, roja o blanca? ¡Es obvio que la roja!

Así es como me gusta explicar por qué es que hay tanta corrupción en nuestras autoridades.

Nuestras autoridades no siempre fueron autoridades, sino que alguna vez fueron parte del pueblo (¡y regresarán al pueblo!). ¿Por qué, entonces, hay tanta corrupción en nuestras autoridades? Porque la corrupción la llevamos nosotros: el pueblo.

No es que se vuelven corruptos cuando están en el poder. No. Esa corrupción siempre ha estado ahí, y luego se manifestó de la forma como lo vemos en las noticias.

Quizás el pueblo no cambió constantemente el contrato para la Línea 2 del Metro de Lima, pero sí trata de sobornar al policía para que no le ponga papeleta. Quizás el pueblo no hizo un "negociazo" de millones aceptando una coima por una carretera, pero sí se roba la señal de la TV por cable. Quizás el pueblo no robó lo donado para reconstruir Pisco por el terremoto, pero sí compra cosas robadas o pirateadas porque es más barato. Quizás el pueblo no puede burlarse de las autoridades y no anda prófugo de la justicia en EEUU, pero sí se burla de las leyes de tránsito.

Etcétera, etcétera y etcétera.

Corrupción es, por definición, la alteración de la norma o estructura de algo. En este caso, de las leyes peruanas. Y lo hacemos SIEMPRE EN BENEFICIO PROPIO.

Ya sea que esas autoridades hayan sido elegidas democráticamente, por llamamiento o postulación, todas esas autoridades vinieron del pueblo. Y si la mayoría del pueblo está corrupto, ¿qué probabilidad hay que llegue una autoridad honesta y deseosa de trabajar por el pueblo?

Nuestra "ánfora", el Perú, tiene "95 pelotitas de corrupción", es decir, la mayoría tienen corrupción en su corazón. Este no es un problema solo de ahora, sino de años. Hace casi 200 años Simón Bolívar denunció este hecho en una carta:

"Una de las principales causas de los desastres de la República,
ha sido la escandalosa dilapidación
de sus fondos..." - Simón Bolívar, 1824.

Sin querer decir que no estoy de acuerdo que los corruptos pasen por el proceso judicial, resalto el escándalo que muchos manifiestan al ver la corrupción. Señalan la corrupción como si estuvieran libre de ella. Se asustan como si la corrupción fuera algo nuevo, cuando, por el contrario, ha sido bien permitido en ellos por mucho tiempo. Ellos están diciendo sin darse cuenta: "¡Yo soy corrupto, pero no tanto!", o "un poquito de corrupción está bien, ¡pero mucho no, pues!"

MIENTRAS NO CAMBIEMOS, NO ESPEREMOS QUE NUESTRAS AUTORIDADES CAMBIEN. Nuestras autoridades no deben cambiar para que nosotros cambiemos. Es al revés. Cuando nosotros cambiemos, ellos cambiarán, porque ellos vienen de nosotros.

Si eres de los que pensaste que quejarse del sujeto que le faltó el respeto a Christian Cueva grabándose mientras lo insultaba por fallarse un penal es preocuparse de tonterías habiendo problemas más serios en el Perú, no has entendido el verdadero problema del Perú. Sujetos como ese hay muuuuchos, sin RESPETO POR LOS DEMÁS, y así llegan a puestos de autoridad.

Cuando las actuales autoridades corruptas no estaban en puestos de autoridad todavía, es más que seguro que era su estilo de vida normal el evadir impuestos, pasarse los semáforos en rojo, comprar pirateado, robar cable, engañar a sus clientes no ofreciéndoles lo mejor (estas dos últimas parecen ser el caso de este tipo), etc.

Y es más que seguro que si tu estilo de vida es parecido a ese, si llegas a tener un puesto de autoridad, serás un corrupto más.

Por eso, si SOLO estás harto de la corrupción de nuestras autoridades y no de la falta de respeto a los demás que se en la vida diaria, si es que llega a solucionar el problema de la corrupción actual de nuestros gobernantes, tarde o temprano volverán a surgir nuevos gobernantes corruptos.

El Perú tiene más de 30 millones de problemas. Uno de esos problemas me atañe a mí. Uno de esos problemas te atañe a ti. Cuando tú y yo cambiemos, el Perú cambiará. No antes.

jueves, 13 de julio de 2017

¡Solo por dos horas!


La primera parada del avión cuando viajamos a EEUU de vacaciones fue en el gigantesco aeropuerto de Atlanta. Sólo teníamos dos horas para llegar a nuestra conexión, pero primero teníamos que pasar por migraciones y luego ir al otro extremo del aeropuerto. ¡Hubiésemos perdido la conexión si es que no se hubiese atrasado el vuelo!

La próxima vez que tenga que parar en ese aeropuerto por dos horas ya sé lo que haré. Llevaré ropa para cambiarme, iré al baño a ducharme con toallas húmedas, tendré listo en qué restaurante comeré, me compraré varios cafés porque no quiero quedarme dormido y perder el vuelo, rentaré un carro, compraré ropa nueva, reservaré una habitación de hotel, tendré listos mis entradas al cine y a algún parque de diversiones para la espera, llevaré cuatro o cinco libros para no aburrirme, y me aseguraré de tener el celular cargado y con línea para llamar a mis amigos y familiares.

Exagerado, ¿no?

"¿Por qué tanta cosa si es solo dos horas de espera?", seguro te estás preguntando. Además, el aeropuerto de Atlanta no es mi destino, sino que solo pasaré UN RATITO por ahí. Toda esa preparación se entenderá necesaria para el destino, no para la parada.

MUCHOS HACEMOS EXACTAMENTE LO MISMO CON ESTA VIDA, LA CUAL NO ES MAS QUE UNA PARADA, NO NUESTRO DESTINO FINAL.

Piénsalo. ¡TODAS tus preocupaciones son acerca de esta vida! Nos sobre preocupamos por las cosas de esta vida y no por las eternas. Tenemos nuestra mirada en las cosas que pertenecen a esta vida, la cual es como el vapor (Santiago 4:14), no dura mucho, en un momento está, pero en el siguiente desapareció, en lugar de poner nuestra mirada en el Cielo.

Si aprendemos a vivir con la perspectiva de que estamos de aquí solo de pasada, aprenderemos a vivir despreocupados y confiados en Dios. Dejaremos de sobre preocuparnos y estrenarnos por la comida, el vestido, la vivienda, la moda, el trabajo, el qué dirán, viajo o no, etc., porque nos daremos cuenta que todo eso es sobre esta vida. ¡Todo esto es para "las dos horas" que estaremos aquí! ¡Todo esto para este "ratito"! En cambio, si ponemos nuestra mirada en el Cielo, le empezaremos a dar la importancia debida a las cosas eternas: perdonar, amar, la unidad, ayudar a otros, decirle lo mucho que te importa esa persona, la adoración, la Palabra, tu tiempo familiar. ¡Es ahí cuando la verdadera paz y gozo gobernará nuestros pensamientos en todo momento!

lunes, 10 de julio de 2017

Papá, ¡cuando te dé el encuentro, me lo tienes que contar!


Papá, ¡cómo quiero saber cómo fue tu encuentro con Jesús! ¿Qué te dijo, cómo te recibió, qué hizo? ¿Tú lo reconociste a primera vista o supiste que era Él porque fue corriendo hacia ti? O quizás lo reconociste porque sentiste un amor descomunal, ése del que tanto te hablábamos, y quizás pensaste: "Él, de seguro, es Jesús." ¡Cuando te dé el encuentro, me lo tienes que contar!

Quiero saber, papá, cómo fue que Jesús secó tus lágrimas. ¿Lo hizo con sus manos, tenía un pañuelo, o quizás se secaron con su ropa mientras te abrazaba? ¿Qué pensabas en ese momento? "Oh, estoy ensuciando la ropa de Jesús con lágrimas y moco. ¡Qué vergüenza!", o quizás ¡hasta esa vergüenza Él se la llevó en la cruz! ¡Quizás ni mocos hay en el Cielo! Quizás sí hay mocos en el Cielo pero a Jesús no le importaba porque para él, aunque te hayas ido a los casi 94 años, ¡sigues siendo su bebé! ¡Cuando te dé el encuentro, me lo tienes que contar!

¡Quiero saber por qué llorabas! No pregunto si es que lloraste o no en ese momento porque de eso estoy seguro. ¿Fue su abrumadora presencia llena de amor el cual acá en la tierra nos hace llorar, y que tú allá la habrás sentido por primera vez? ¿Fue que sentiste cómo hasta la última gota de condenación abandonaba tu ser? Quizás ni tú mismo lo sepas y ni te importó preguntar por qué llorabas porque sólo querías disfrutar ese momento. Nunca te he visto llorar (mi mamá sí), y mucho menos como un niño. ¡Qué escena tan conmovedora! ¡El imaginármela me hace a mí llorar! ¡Ojalá la hayan grabado! 😬 ¡Cuando te dé el encuentro, me lo tienes que contar!

¿Qué se siente no sentir NADA malo? ¿Qué se siente no sentir más condenación ni culpa de ningún tipo? ¿Qué se siente no tener remordimiento de nada? ¿Qué se siente no tener NADA de tristeza, NADA de enojo, NADA de angustia, NADA de preocupación? ¿Qué se siente no tener ni un dolor físico en absoluto? ¿Cómo sentiste que todo eso se fue de tu ser? ¿Fue gradual o instantáneo? Y al mismo tiempo ser llenado de la plenitud de gozo que existe en Su presencia, que aquí en la tierra podemos disfrutarla en parte, pero ¡allá en el Cielo sólo podemos imaginarnos cómo será! ¡Cuando te dé el encuentro, me lo tienes que contar!

Papá, ¿extrañas? ¿Me extrañas? ¿Extrañas a mamá, a mis hermanos, a amigos, a seres queridos? ¿Extrañas la casa? ¿Extrañas el trabajo? ¿Extrañas el parque? ¿Existe ese sentimiento allá en el Cielo, o aun el extrañar no puede habitar al lado de Su Presencia? ¡Cuando te dé el encuentro, me lo tienes que contar!

¿Qué se siente reencontrarse con tus seres queridos que tú aquí en la tierra les diste el adiós? ¿Qué sentiste cuando viste a mi abuelita Delia, a tu papá, a los tíos, tías, familiares y amigos que llegaron allá antes que tú? Dice la Biblia que tendremos cuerpos nuevos, así que me pregunto, ¿los reconociste, ellos te reconocieron, Jesús te ayudó con eso o habían ángeles encargados para ese trabajo? ¡Cuando te dé el encuentro, me lo tienes que contar!

Cuando yo te dé el encuentro, ¿me reconocerás, me estarás esperando al lado de Jesús?

Te amo papá.

martes, 20 de junio de 2017

Si amas a tu pareja, no exijas


Si leemos: "El amor no exige. El amor da. Si alguien te exige que pruebes tu amor, esa persona no te ama", inmediatamente pensamos en el chico que manipula a su enamorada diciéndole que tenga relaciones sexuales con él si es que realmente lo ama. (Nota mental: ¡puñete para ese chico!)

Aquí te doy algunas otras maneras de manipulación que pasan desapercibidas porque no es el caso más común, pero que también son maneras de exigir amor de pareja:
- Si me amas, tenme lista la comida cuando llegue.
- Si me amas, ten la casa ordenada.
- Si me amas, salgamos juntos.
- Si me amas, cómprame eso que quiero.
- Si me amas, sé más romántico.
- Si me amas, vístete como yo quiero.
- Si me amas, vamos a la iglesia.
- Si me amas, lee más tu Biblia.
- Si me amas, etc.
¡Por qué no compartes otra manera de exigir amor que hayas visto!

A VECES EXIGIMOS ESAS MUESTRAS DE AMOR DE MANERA INCONSCIENTE, es decir, no con nuestras palabras sino con nuestras actitudes: nos ponemos malhumorados, ofendidos, practicamos la ley del silencio, nos volvemos ásperos, rudos, etc., si es que fallan en darnos la muestra de su amor que esperamos.

Como seguro te diste cuenta, no son cosas malas las que uno exige, y ese mismo hecho es el que hace que pensemos que tenemos la razón en exigirlas. Pero eso es un error. No porque sean cosas buenas, hace que el exigirlas sea bueno también.

A los niños, hasta cierta edad, les puedes exigir que te obedezcan. Una vez que crecieron y quieren saber el por qué de las cosas, ¡es mejor que sepas explicárselas!

Lee 1 Corintios 13:4-7 en todas las versiones que quieras, y te aseguro que no encontrarás nunca que diga: "El amor exige". Por el contrario, el versículo 5 dice: "El amor no busca lo suyo".

¿Qué hacer para que cambie esa persona entonces? Bueno, ¿qué le dirías al chico que le exige a su enamorada que se acueste con él para demostrar su amor? (¡además que se aleje de ella!) "Si realmente amas a esa chica, espera". Es decir, niégate a ti mismo por la otra persona.

Renunciar a ese deseo por amor a tu pareja entregándoselo a tu Padre Celestial es la mejor forma que tú te liberes de esa constante insatisfacción en la que vives por no ver tu deseo hecho realidad. Cuando entiendas que tu felicidad debe basarse en que Dios está contigo y no en que tus deseos se hagan realidad, empezarás a vivir en libertad.

Ese deseo de exigirle a tu pareja, si se lo entregas a tu Padre Celestial, Él lo puede calmar, aminorar, incluso puede quitar ese deseo de ti. Y no solo eso, sino que ¡Él te puede ayudar a amar de verdad porque Él es amor!

Por supuesto que este principio lo puedes aplicar con tus amistades, compañeros, hijos, etc.

Por qué no le compartes esto a alguien, ¡pero no para que cambie!, sino para decirle: "Mira, esto me hizo reflexionar. Le pediré ayuda a mi Padre Celestial para cambiar." 😉

¡Espero te haya ayudado! =)