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domingo, 26 de noviembre de 2017

There is more for you


Many of us think that the end of a good period of our life is our end. A divorce, a love one's death, getting unfairly fire of a job, the end of a friendship, etc., are examples of periods of time that we enjoyed, that have blessed us, that have formed beautiful memories, but they are no more and, when we pass through experiences like that, we fall apart.

Moses represented for Israel that good period of time. The time the Jews lived with him were glorious, because it was him the one used by God to deliver them from Egypt, to defeat dangerous enemies and to keep them alive for 40 years in the desert. During that time the Jews witness many extraordinary miracles and experienced great victories. They felt safe with Moses. But that season was up. Moses died, and I pretty sure that more than one thought: "And now, what?"

It was in that time that God told Joshua to arise and to take the promise land (Joshua 1:1-3). In other words, God was telling him that THERE IS MORE for him and for his people. As humans, Joshua and all the people wanted to cling to the past, to the good they lived, and maybe they thought that it'd be impossible to live something better, but God was telling them that they were wrong, that the best was yet to come, that that season with Moses was good, but better things are coming.

I want to encourage you to cling not to the good you lived, because your Heavenly Father has better things for you. It's true that you lived excellent moments with that person, or that that job was the best you had so far, or that the times you shared with that friend were marvelous, but your Heavenly Father that loves you wants to tell you that your live has not finished, that you don't have to cling to your past, but arise because there is still much promise land for you.

Keep the good memories, but don't get stuck there. THERE IS MORE for you. There is more life, more wonderful people that will mark your life. Believe that the best moments of your family, of your personal life, of your sentimental life, and for your ministerial life are still ahead of you, and that your Heavenly Father will take you by the hand so you may enjoy it to the maximum!

Hay más para ti


Muchos de nosotros pensamos que el fin de una buena etapa de nuestra vida es nuestro fin. Un divorcio, la muerte de un ser querido, el despido injusto de un trabajo, el fin de una amistad, etc., son ejemplos del fin de etapas que hemos disfrutado, que nos han bendecido, que han formado lindas memorias, pero que ya no están más y, cuando pasamos por aquello, nos derrumbamos.

Moisés representaba para Israel esa buena etapa. Eran gloriosos los años que los judíos vivieron con él, porque fue él quien Dios usó para liberarlos poderosamente de Egipto, para vencer a peligrosos enemigos y para mantenerlos con vida durante 40 años en el desierto. Durante ese tiempo los judíos vieron muchos extraordinarios milagros y experimentaron grandes victorias. Se sentían seguros con Moisés. Pero esa etapa terminó. Moisés murió, y estoy seguro que más de uno pensó: "Y ahora, ¿qué?"

Fue en ese momento que Dios le dijo a Josué que se levante y que tome su tierra prometida (Josué 1:1-3). En otras palabras, Dios le estaba diciendo que HAY MÁS para él y para el pueblo. De forma natural, Josué y todo el pueblo querían aferrarse al pasado, a lo bueno que vivieron y seguro pensaron que sería imposible vivir algo mejor, pero Dios les estaba diciendo que estaban equivocados, que lo mejor todavía estaba por venir, que la etapa con Moisés fue buena, pero se venían cosas mejores.

Quiero animarte a que no te aferres a lo bueno que has vivido, porque tu Padre Celestial tiene cosas mejores para ti. No discutimos que tuviste un excelente tiempo con esa persona, o que ese trabajo fue el mejor que tuviste hasta ahora, o que los tiempos que compartiste con ese amigo fueron maravillosos, pero tu Padre Celestial que te ama quiere decirte que tu vida no ha terminado, que no te aferres al pasado, sino que te levantes porque todavía hay mucha tierra prometida para ti.

Conserva los buenos recuerdos, pero no te quedes ahí. HAY MÁS para ti. Hay más vida, más bendiciones, más personas maravillosas que marcarán tu vida. Cree que los mejores momentos de tu familia, de vida personal, de tu vida sentimental, de tu vida laboral y de tu vida ministerial están adelante tuyo, y que tu ¡Padre Celestial te llevará de la mano para que puedas disfrutarlo al máximo!

Espero te haya ayudado.

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lunes, 28 de agosto de 2017

Moisés y los 10 Mandamientos - La Novela

Pensé que la última novela que iba a ver fue "Marimar", pero ¡vino "Moisés y los 10 Mandamientos - La Novela" a malograrme mis planes! ¡Se las recomiendo!

La verdad, no sabía que iba a ser tan bíblica, y creo que fue por eso que Dios me habló algunas cosas (¡sí!, Dios puede hablar a través de novelas, aunque, ¡esta no tiene nada de novela!) las cuales quería compartirlas.

1. Si vivimos esclavos, es porque estamos sirviendo a otros dioses.
El pueblo de Dios, los israelitas, vivían en esclavitud en Egipto. Los egipcios eran idólatras, servían a muchos dioses. Ahí es donde se encontraba su esclavitud de los israelitas: al servir a esos dioses.

Los egipcios los maltrataban, los humillaban, no los dejaban crecer, los usaban, pero les daban lo necesario para no morir. Para muchos israelitas, eso les era suficiente, porque inclusive vemos que cuando ya fueron liberados, extrañaron la comida de Egipto al ver las dificultades del desierto.

¿Te sientes maltratado, usado, humillado, que no creces? Quizás es porque algo está ocupando el lugar de tu Padre Celestial en tu vida, estás teniendo otros dioses los cuales te prometen cosas buenas, pero lo único que quieren es destruirte.

2. Aun nuestra familia se puede convertir en un dios.
Otro dato interesante que aprendí en la novela es que cada una de las plagas destruía a un dios de los egipcios. En otras palabras, ¡nuestro Dios se mostraba como más poderoso delante de esos dioses!

Lo interesante es que, siguiendo esa línea de idea desde la primera plaga, llegamos a la décima plaga la cual era la muerte de los primogénitos, por lo que vemos que Dios decía que aun nuestra familia puede llegar a convertirse en un dios en nuestras vidas.

¿Están ocupando tus hijos el lugar de Dios en tu vida? Quizás son tu padres, esposo, esposa, hermanos, a los que pones por encima de Dios en tu corazón. Eso te traerá esclavitud a tu vida, no te permitirá crecer, te detendrá a ir por la tierra prometida que tu Padre Celestial tiene para ti.

3. Pasar por el mundo sin contaminarte.
Las aguas de los mares, en la Biblia, representa el sistema del mundo (Apocalipsis 13:1). El sistema del mundo es el servirse a así mismo (1 Juan 2:16). Vemos que el pueblo de Israel, para ser completamente libre, pasaron por en medio del Mar Rojo en seco. ¡Las aguas no los tocaron! En otras palabras, el sistema de este mundo -esa mentalidad de solo pensar en sí mismo-, no los tocó.

Por eso Jesús nos enseñó a orar pidiendo para ser "libres del mal" (Mateo 6:13), lo cual no quiere decir que nos libre de las cosas malas que nos pueden pasar, sino de ser libres de la maldad, y la maldad no es otra cosa más que esa mentalidad de vivir para uno mismo, siempre buscando lo suyo propio.

Entonces, para ser completamente libres, tenemos que aprender a pasar por este mundo sin contaminarnos con ese sistema de vivir para uno mismo, sino siendo luz en medio de él, alumbrando con el antídoto del vivir para uno mismo: viviendo para otros, alumbrando con nuestras buenas obras de amor (Mateo 5:16).

¡Recuerda que mientras más vivas para otros, más libre serás!