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martes, 21 de marzo de 2017

¿Dónde está Dios en medio de tanta desgracia?

Si Dios existe, entonces ¿por qué hay tanto mal en el mundo? Si Él es real, ¿por qué hay tantas desgracias? ¡Dios no es el problema, sino la solución! Dios no es el autor de las cosas malas que suceden en el mundo, sino el autor de la solución. Vivimos en un mundo caído, y cosas malas seguirán sucediendo, pero confía, ¡Jesús ha vencido al mundo!

Me encantó la reflexión que mi pastor, Robert Barriger, dio en la iglesia con motivo a los huaycos que azotan la costa del Perú: "La gente se pregunta, ¿dónde está Dios en todo esto? Dios está en cada voluntario que va con un corazón dispuesto, en cada persona que dona algo para los que lo han perdido todo". ¡Me encanta esta respuesta!, porque la Biblia dice que la creación espera la manifestación de los hijos de Dios (Romanos 8:19).

Dios no está ausente. Dios está presente por medio de ti. Tú eres ahora los pies, las manos, la boca de Jesús. Quizás el único Dios que muchos verán es el que les permitas ver en tu vida. Eres Su representante. Y la manera en que se sabrán que eres su discípulo es por el amor por otros que reflejes (Juan 13:35).

Me encanta ver a mi Perú levantarse a ayudar a los damnificados. Me conmueve como muchos voluntariamente traen sus donaciones y se ofrecen a ir para ayudar en algo. ¡Te animo a que sigas haciéndolo! ¡Te animo a que animes a otros a hacerlo!

jueves, 16 de marzo de 2017

Por si acaso, Dios no está enviando Huaycos

Muchos están diciendo que Dios está enviando Huaycos como castigo. ¡Por favor, no creas eso! Dios es bueno y solo hace cosas buenas (Salmo 119:68).

Sé que muchos creen que Dios envía cosas malas porque en el Antiguo Testamento dice que Dios envió tal cosa mala (un ejército, una enfermedad, etc.), pero la palabra "enviar" en el Antiguo Testamento sería mejor traducida como "soltar", porque está bajo la idea que Dios estuvo conteniendo aquello malo que les iba a ocurrir como consecuencia de sus propias decisiones, pero, como no puede ir en contra del libre albedrío que Él les dio, "soltó" aquello malo.

Además, Jesús, en el Nuevo Testamento, dijo: "A Dios nadie lo vio jamás" (Juan 1:18), en donde "vio" quiere decir "conoció". Es decir, Jesús les estaba diciendo a los judíos en ese tiempo: "Ni uno de ustedes conocen a Dios porque ustedes lo conocen a través de la Ley." Y luego agrega: "Pero yo, el Hijo de Dios, lo doy a conocer". (Claro está que estoy parafraseando Juan 1:17-18).

Entonces, para conocer a Dios tienes que conocer a Jesús. Ahora, ¡¿a cuántos Jesús castigó por sus pecados?! ¡A nadie! ¡¿A cuántos Jesús dijo: "Tú te mereces esa enfermedad, así que no te sanaré"?! ¡A nadie! ¡¿A cuántos Jesús dijo: "No te sanaré porque quiero que aprendas algo de ello"?! ¡A nadie! Por el contrario, Él vino a cargar nuestros pecados, a recibir el castigo que merecíamos, el castigo de nuestra paz fue sobre Él, ¡Él tomó nuestro lugar para que podamos recibir vida abundante!

"Amado hermano, no te equivoques, todo lo bueno y perfecto viene de lo alto, viene del Padre" (Santiago 1:16-17 parafraseada).


PD: ¡Sé parte de la ayuda contactándote con tu iglesia, juntándote con amigos, yendo a algún lugar donde estén organizándose para ayudar a los damnificados!