¿Alguien se ha dado cuenta del rostro en el monte que está en la carátula de la novela "Gadol, en Busca de la Verdad - El Descenso"? Bueno, si no te has dado cuenta, ¡ahora lo sabes!
En uno de los capítulos de la novela cuento que a uno de los testigos de una matanza le pareció que aun los montes estaban dolidos por la sangre que la tierra recibió.
Esa parte se me vino a la mente cuando el diseñador de la carátula, José Aljovín, sin querer hizo que en el monte aparezca un rostro. Al verlo, le dije inmediatamente: "¡Ese rostro se ve buenazo! Por favor, ¡acentúalo un poco más!
Me gusta ayudar a las personas con algunos consejos y enseñanzas, así que las escribo =). También escribo un poco de mi libro, de futbol (solo de mi selección), películas, o simplemente algo que quiero compartir en ese momento. -------------------- I love to help people with some advices and teachings, so that's why I post them =). I also write a little of my book, futbol soccer (just of my national team), movies, o just something I want to share in that moment.
Mostrando las entradas con la etiqueta Novela. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Novela. Mostrar todas las entradas
viernes, 20 de octubre de 2017
sábado, 7 de octubre de 2017
Gadol's Nugget: Su Principal Problema
Gadol, el personaje principal de mi libro, pasó por muchos terribles problemas, pero no se dio cuenta que su principal problema se encontraba en mente. Eso, a larga, sería la causa principal del sufrimiento por el que pasaría.
Gadol es como muchos de nosotros. Todos pasamos por problemas, pero el problema principal radica no en el problema en sí, sino en el cómo manejamos nuestro problema. Nuestra actitud al enfrentar nuestro problema es determinante para prolongar el problema o encontrar nuestra respuesta.
¿Cómo estás enfrentando tus actuales problemas? Recuerda que las quejas, la excusas, el lamentarse, el responsabilizar a otros, etc., NO RESUELVE EL PROBLEMA, por el contrario, LO AGRANDA. Pero si asumes responsabilidad (así no haya sido tu culpa), pides consejos, buscas ayuda, haces un plan, etc., tarde o temprano ese problema será cosa del pasado, y habrás salido más fortalecido en lugar de destruido.
Labels:
asumir responsabilidad,
Autor,
Aventura,
Best Seller,
Escritor,
excusas,
Fantasía,
Ficción,
Gadol's Nugget,
intriga,
Lamento,
Lectura,
Leer,
Libros,
Me gusta leer,
Novel,
Novela,
Problemas,
quejas
lunes, 28 de agosto de 2017
Moisés y los 10 Mandamientos - La Novela
Pensé que la última novela que iba a ver fue "Marimar", pero ¡vino "Moisés y los 10 Mandamientos - La Novela" a malograrme mis planes! ¡Se las recomiendo!
La verdad, no sabía que iba a ser tan bíblica, y creo que fue por eso que Dios me habló algunas cosas (¡sí!, Dios puede hablar a través de novelas, aunque, ¡esta no tiene nada de novela!) las cuales quería compartirlas.
1. Si vivimos esclavos, es porque estamos sirviendo a otros dioses.
El pueblo de Dios, los israelitas, vivían en esclavitud en Egipto. Los egipcios eran idólatras, servían a muchos dioses. Ahí es donde se encontraba su esclavitud de los israelitas: al servir a esos dioses.
Los egipcios los maltrataban, los humillaban, no los dejaban crecer, los usaban, pero les daban lo necesario para no morir. Para muchos israelitas, eso les era suficiente, porque inclusive vemos que cuando ya fueron liberados, extrañaron la comida de Egipto al ver las dificultades del desierto.
¿Te sientes maltratado, usado, humillado, que no creces? Quizás es porque algo está ocupando el lugar de tu Padre Celestial en tu vida, estás teniendo otros dioses los cuales te prometen cosas buenas, pero lo único que quieren es destruirte.
2. Aun nuestra familia se puede convertir en un dios.
Otro dato interesante que aprendí en la novela es que cada una de las plagas destruía a un dios de los egipcios. En otras palabras, ¡nuestro Dios se mostraba como más poderoso delante de esos dioses!
Lo interesante es que, siguiendo esa línea de idea desde la primera plaga, llegamos a la décima plaga la cual era la muerte de los primogénitos, por lo que vemos que Dios decía que aun nuestra familia puede llegar a convertirse en un dios en nuestras vidas.
¿Están ocupando tus hijos el lugar de Dios en tu vida? Quizás son tu padres, esposo, esposa, hermanos, a los que pones por encima de Dios en tu corazón. Eso te traerá esclavitud a tu vida, no te permitirá crecer, te detendrá a ir por la tierra prometida que tu Padre Celestial tiene para ti.
3. Pasar por el mundo sin contaminarte.
Las aguas de los mares, en la Biblia, representa el sistema del mundo (Apocalipsis 13:1). El sistema del mundo es el servirse a así mismo (1 Juan 2:16). Vemos que el pueblo de Israel, para ser completamente libre, pasaron por en medio del Mar Rojo en seco. ¡Las aguas no los tocaron! En otras palabras, el sistema de este mundo -esa mentalidad de solo pensar en sí mismo-, no los tocó.
Por eso Jesús nos enseñó a orar pidiendo para ser "libres del mal" (Mateo 6:13), lo cual no quiere decir que nos libre de las cosas malas que nos pueden pasar, sino de ser libres de la maldad, y la maldad no es otra cosa más que esa mentalidad de vivir para uno mismo, siempre buscando lo suyo propio.
Entonces, para ser completamente libres, tenemos que aprender a pasar por este mundo sin contaminarnos con ese sistema de vivir para uno mismo, sino siendo luz en medio de él, alumbrando con el antídoto del vivir para uno mismo: viviendo para otros, alumbrando con nuestras buenas obras de amor (Mateo 5:16).
¡Recuerda que mientras más vivas para otros, más libre serás!
La verdad, no sabía que iba a ser tan bíblica, y creo que fue por eso que Dios me habló algunas cosas (¡sí!, Dios puede hablar a través de novelas, aunque, ¡esta no tiene nada de novela!) las cuales quería compartirlas.
1. Si vivimos esclavos, es porque estamos sirviendo a otros dioses.
El pueblo de Dios, los israelitas, vivían en esclavitud en Egipto. Los egipcios eran idólatras, servían a muchos dioses. Ahí es donde se encontraba su esclavitud de los israelitas: al servir a esos dioses.
Los egipcios los maltrataban, los humillaban, no los dejaban crecer, los usaban, pero les daban lo necesario para no morir. Para muchos israelitas, eso les era suficiente, porque inclusive vemos que cuando ya fueron liberados, extrañaron la comida de Egipto al ver las dificultades del desierto.
¿Te sientes maltratado, usado, humillado, que no creces? Quizás es porque algo está ocupando el lugar de tu Padre Celestial en tu vida, estás teniendo otros dioses los cuales te prometen cosas buenas, pero lo único que quieren es destruirte.
2. Aun nuestra familia se puede convertir en un dios.
Otro dato interesante que aprendí en la novela es que cada una de las plagas destruía a un dios de los egipcios. En otras palabras, ¡nuestro Dios se mostraba como más poderoso delante de esos dioses!
Lo interesante es que, siguiendo esa línea de idea desde la primera plaga, llegamos a la décima plaga la cual era la muerte de los primogénitos, por lo que vemos que Dios decía que aun nuestra familia puede llegar a convertirse en un dios en nuestras vidas.
¿Están ocupando tus hijos el lugar de Dios en tu vida? Quizás son tu padres, esposo, esposa, hermanos, a los que pones por encima de Dios en tu corazón. Eso te traerá esclavitud a tu vida, no te permitirá crecer, te detendrá a ir por la tierra prometida que tu Padre Celestial tiene para ti.
3. Pasar por el mundo sin contaminarte.
Las aguas de los mares, en la Biblia, representa el sistema del mundo (Apocalipsis 13:1). El sistema del mundo es el servirse a así mismo (1 Juan 2:16). Vemos que el pueblo de Israel, para ser completamente libre, pasaron por en medio del Mar Rojo en seco. ¡Las aguas no los tocaron! En otras palabras, el sistema de este mundo -esa mentalidad de solo pensar en sí mismo-, no los tocó.
Por eso Jesús nos enseñó a orar pidiendo para ser "libres del mal" (Mateo 6:13), lo cual no quiere decir que nos libre de las cosas malas que nos pueden pasar, sino de ser libres de la maldad, y la maldad no es otra cosa más que esa mentalidad de vivir para uno mismo, siempre buscando lo suyo propio.
Entonces, para ser completamente libres, tenemos que aprender a pasar por este mundo sin contaminarnos con ese sistema de vivir para uno mismo, sino siendo luz en medio de él, alumbrando con el antídoto del vivir para uno mismo: viviendo para otros, alumbrando con nuestras buenas obras de amor (Mateo 5:16).
¡Recuerda que mientras más vivas para otros, más libre serás!
Labels:
10 Mandamientos,
10 plagas,
Amor,
Egoísmo,
Esclavitud,
esclavos,
falso dios,
Familia,
Faraón,
idolatría,
Israel,
Israelitas,
Jesús,
Libertad,
Mar Rojo,
Moisés,
Novela,
plagas,
Ser libres,
tierra prometida
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

