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viernes, 26 de octubre de 2018

La Corrupción, el Cáncer y la Liposucción


Escuché de una persona que se operó para reducir el tamaño de su estómago, pero su hábito de tomar gaseosas era tan grande que, momentos después de despertarse al día siguiente de la operación, le exigió (de mala manera) a su empleada que lo estaba cuidando que le traiga una gaseosa. El temor a su jefe sumado a la ignorancia de lo peligroso que era para él, terminó con la vida de este hombre.

Conozco a una persona que quiere hacerse la liposucción, pero todavía no ha dejado sus malos hábitos alimenticios. Sin necesidad de ser adivino, ¿sabes que sucederá si se la hace? ¡Así es! Tarde o temprano caerá en lo mismo.
Las medidas extremas no solucionarán el problema si no se cambian las acciones que crearon el problema.
No estoy en contra de las marchas, solo dudo de su efectividad. No estoy en contra de los procesos judiciales contra las autoridades corruptas, pero sé que eso no solucionará el problema de la corrupción. Soy un convencido que la solución a la corrupción la tenemos nosotros, en nuestra vida diaria.

Dicen los médicos que todos tenemos células cancerígenas pero, como no son tantas, no son detectables. Solo cuando crecen a un determinado número es cuando son detectadas por los aparatos que usan los médicos. ¡Exactamente lo mismo sucede con la corrupción!

Todos tenemos corrupción en nosotros, pero no es detectada, o mejor dicho, no es considerada como corrupción. Solo cuando esta corrupción crece es cuando es detectada, y el "aparato" que se usa para reconocer algún acto como corrupción o no lo impone la Sociedad.

("Lista 1") Por ejemplo, esto ha decidido la Sociedad que NO es corrupción:
- Pasarse una luz roja.
- Comprar cosas robadas.
- Sobornar al policía de tránsito.
- Evadir impuestos (no mucho, claro).
- Comprar pirateado.
- Robar cable.
- Tirar basura en la calle.
- Etcétera.
Dudo mucho que alguien organice una marcha por una cosa de estas.

("Lista 2") Y esto ha decidido la Sociedad que SÍ es corrupción:
- Aceptar 20 millones de dólares para una empresa construya una carretera.
- Beneficiar por 40 años con un contrato abusivo para que controlen los peajes.
- Que un juez negocie sentencias al mejor postor.
- Que los medios de comunicación solo pasen las noticias que les conviene.
- Que los parlamentarios se blinden entre sí.
- Etcétera.

¡Pero nosotros conformamos esa Sociedad! ¡Nosotros podemos cambiar eso! ¿Cómo? ¡Cambiando nosotros primero! Cuando nuestros estándares cambien, la Sociedad cambiará porque nosotros formamos esa Sociedad! Y cuando el estándar con el que se califica si algo es corrupción o no cambie y la indignación aparezca cuando alguien haga algo de la "Lista 1", entonces cada vez serán más escasos los casos de la "Lista 2", porque si los actos corruptos de la "Lista 1" no son permitidos, ¡cómo se van a permitir los actos de la "Lista 2"!

Por eso, el esperar que nuestra indignación mostrada en las redes sociales, en marchas o en cualquier otra manifestación resuelva el problema de la corrupción es, para mí, muy ingenuo, muy poco efectivo. No digo que esté mal, pero sí digo con seguridad, que no resolverá nada. Esos intentos son solo una liposucción, una peligrosa quimioterapia, los cuales atacan el resultado del verdadero problema, pero no atacan al problema. Tarde o temprano volverán a aparecer más casos de corrupción  en nuestras autoridades.

¿Cuál es el verdadero problema? La corrupción en nosotros mostrada en nuestra vida diaria ("Lista 1"). Porque si las autoridades siguen saliendo de un pueblo con corrupción, ¡cómo se puede esperar que no se manifieste esa corrupción! ¡Sí se manifestará! ¡Tarde o temprano, lo hará!

¿Cuál es la solución? Deshacernos de esa corrupción NOSOTROS. Cuando en nosotros, el pueblo del cual salen nuestras autoridades, no tenga corrupción, entonces y solo entonces, no habrá corrupción en nuestras autoridades.

"¡Pero eso demorará mucho!" Así es, pero es la única solución. El problema es que nos gusta las soluciones rápidas, pero así como la corrupción en nuestras autoridades no apareció de la noche a la mañana, sino que fue a través de un proceso de decaimiento de valores en nosotros, la Sociedad, de la misma manera desaparecerá a través de un proceso de toma de resurgimiento de valores en nosotros, la Sociedad.

Ahora, hablar de valores es algo subjetivo, pero creo que la siguiente pregunta te ayudará a tenerlo un poco más claro: ¿qué es lo que te molesta de la corrupción en nuestras autoridades?

Si escarbas en tu interior, creo que llegarás a esta respuesta: que no estén en esos puestos de autoridad para servir a otros, sino para servirse a sí mismos. Porque usan su posición para servirse a sí mismos:
- Presidentes han pedido coimas para beneficiarlos con una obra importante.
- Jueces piden algo a cambio para ofrecer liberar o bajarle la pena a un delincuente.
- Medios de comunicación aceptan hacer énfasis a las noticias de aquellos que más les conviene, etc.

Entonces comencemos a hacer nosotros, el pueblo, lo que esperamos de nuestras autoridades. Seamos las personas que queremos que ellos sean.  Si queremos que ellos usen sus puestos para el beneficio de otros y no para el beneficio de sí mimos, comencemos a usar nuestros "puestos" en el que nos encontramos, donde sea que estemos, ya sea en la calle, en la casa, en el trabajo, en el centro de estudios, etc., para el beneficio de los demás y no el nuestro.

El problema está en nosotros. Nosotros hemos ocasionado el problema. Pero también, la solución está en nosotros. Nosotros podemos ocasionar la solución.

Comencemos a dejar de poner nuestra esperanza en soluciones inmediatas y mejor avancemos a lo seguro. Tomará tiempo, pero si cambiamos nosotros, nuestro Perú cambiará.

Comparte este mensaje con alguien. Sé parte de los muchos que ya han tomado conciencia de esto. ¡Únetenos! ¡Mientras más se unen al cambio, más fácil será! Ayuda a otros a tomar conciencia de que sí es posible tener un mejor Perú y que el problema fue que se ha estado intentando de la manera equivocada.

¡Espero te haya ayudado!

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Para más reflexiones y enseñanzas, sígueme en Consejos y Enseñanzas Varias o en mi Blog, en donde encontrarás temas para matrimonios, padres, liderazgo y más. =)

domingo, 18 de febrero de 2018

La mejor manera para Dejar de Hacer lo malo


¿Quieres cambiar? ¿Quieres dejar de hacer eso malo que sabes que debes dejar de hacer? Seguramente ya has intentado por mucho tiempo dejar esa adicción, ese mal hábito, ese rasgo de personalidad que te ha traído tantos problemas, pero sin buenos resultados. Aquí te daré la manera para que dejes de hacer lo malo: hacer lo bueno.

¡No es broma! ¡La mejor manera de dejar hacer lo malo es haciendo lo bueno!

No se trata de simplemente esforzarte en dejar de hacer lo malo, sino en hacer lo bueno. Ese mal hábito debe ser reemplazado por otro para desaparezca, ¡y qué mejor que un buen hábito!

No es cuestión que simplemente te resistas a hacer lo malo. El esperar que llegue ese momento de ansiedad en donde la tentación ya comenzó a tomar posesión de voluntad, para que ahí comiences a decir: "¡No lo haré! ¡No lo haré! ¡No lo haré!", es una manera 100% ineficiente. La mejor manera es NUNCA PERMITIR QUE EL DESEO COMIENCE A CRECER.

Si analizas la vida diaria de una persona con un mal hábito, te darás cuenta que toda ella está diseñada para que ese mal hábito florezca. Ese mal hábito o adicción no sale simplemente porque sí, sino que florece porque es alimentada por las muchas decisiones que son tomadas en la vida diaria. Es por eso que la mejor manera de librarse de ese mal hábito es creando uno nuevo.

No es cuestión de dejar de hacer lo malo, sino de hacer lo bueno.

No es una nueva decisión que la que se tiene que tomar, sino una serie de ellas. Se tiene que rediseñar ese estilo de vida. Es insensato pensar que haciendo lo mismo se logrará resultados diferentes.

Por eso, tus decisiones deben a apuntar a crear un nuevo estilo de vida. Por ejemplo, toma la decisión de practicar un deporte, de crear un nuevo grupo de amigos, de tomar unas clases de algo nuevo, de congregarte más, de participar de un grupo pequeño de tu iglesia, de participar activamente en los eventos que haga, etc. Este tipo de decisiones estarán cambiando tu estilo de vida, estarán usando el tiempo que antes usabas en cultivar ese mal hábito para crear uno nuevo y bueno, estarás rodeándote de personas te ayudarán naturalmente a ir a esa nueva dirección ¡porque ellos están yendo a esa misma dirección!

Haciéndolo de esta manera te darás cuenta, con el tiempo, que no te estarás preocupando por no hacer lo malo, sino en hacer lo bueno. Notarás que eso malo que hacías será cosa del pasado, no recordarás cómo dejaste de hacerlo, porque tu enfoque habrá cambiado, porque no estarás preocupado en destruir lo malo, sino ocupado construyendo lo bueno.

¡Espero te haya bendecido!

jueves, 22 de junio de 2017

No Critiques a tu pareja. ¡Mejor halaga!


"Halaga a otros como te gustaría ser halagado." Así quedaría la Regla de Oro parafraseada.

¿A quién no le gusta recibir halagos? ¡Creo que a todos nos gusta! El problema es que normalmente recibimos y damos más críticas que halagos.

La mayoría se enfoca en la efectividad, y piensan que criticando, llamando la atención y únicamente señalando el problema, hace que el problema sea corregido. ¡Error!

El esposo se enfoca en el problema cuando le dice a su esposa: "¡Hasta cuándo vas a dejar de llegar tarde! ¡Ya me harté de que esté todo desordenado! ¡Solo paras exigiéndome cosas!", etc. Y la esposa se enfoca en el problema cuando le dice a su esposo: "¡Te paras olvidando lo que te digo! ¡Eres un bueno para nada! ¡No eres nada romántico!", etc.

¿Esos problemas son reales? Sí ¿Se tienen que solucionar? Sí. Pero esa no es la manera.

Quizás tu pareja es mala haciendo eso porque no es su habilidad natural, quizás nadie le enseñó, o quizás le falte motivación. Sea como sea, el resaltarle lo malo no lo ayudará mucho a cambiar.

Cuando resaltas con un plumón fosforescente alguna frase de un libro, ¿qué es lo primero que ves cuando abres el libro en esa página? ¡Lo primero que ves es lo que resaltaste! Pues lo mismo sucede con tu pareja. Si paras resaltando lo malo de él/ella, ¡lo primero que verás será lo malo! Pero, si resaltas lo bueno de él/ella, ¡lo primero que verás será lo bueno!

Entonces, si aprendes a enfocarte en lo bueno de la otra persona en lugar de solo en lo malo, y si luego resaltas eso bueno en lugar de resaltar lo malo, ¡pronto disfrutarás de un muy mejorado matrimonio!

¡Dile constantemente las cosas buenas que hace! ¡No esperes que logre una gran hazaña para recién resaltarlo! ¡RESÁLTALE LAS PEQUEÑAS COSAS QUE HACE BIEN DIARIAMENTE! ¡Esa es la mejor manera de ayudarlo(a) a cambiar!


"¡Qué rico cocinas! ¡Qué bien limpias! ¡Eres tan ordenado! ¡Me alegra que hayas llegado! ¡Qué bonita de te vez! ¡Me encanta verte jugar con los niños! ¡Gracias por estar a mi lado! ¡Eres un gran hombre! ¡Eres una gran mujer! ¡Gracias por el esfuerzo que haces por nosotros!", etc. Y si le dices estas cosas públicamente, ¡uy!, ¡prepárate para una buena recompensa!

Por supuesto que este principio también lo puedes aplicar con tus amistades, con tus empleados, compañeros de trabajo, etc. Acostúmbrate a agregar valor y vida a las personas con tus palabras. Haz que las personas se sientan bien a tu lado.

¡Espero te haya ayudado!

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    Aquí hay más enseñanzas para matrimonios que estoy seguro te bendecirán:
    • Un Matrimonio TOP: Tres simples consejos que sin duda llevarán tu matrimonio a nuevo nivel el cual disfrutarás bastante.
    • Cómo Hacer un Extracto: Te comparto la revelación que recibí sobre mi esposa la cual ha sido el ancla en la cual me baso y me sostengo.
    • No tengo Celos de ese Hombre: Mi esposa está viendo a otro hombre. ¡Conócelo!