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jueves, 4 de julio de 2024

¿Estás seguro de lo que haces?

 


Estar seguro que estás donde debes estar es de vital importancia. Cuando hablamos de decisiones importantes en la vida, si no estás seguro que te estás casando con la persona correcta, que estás estudiando lo correcto, que estás aceptando el trabajo correcto, que te estás mudando al lugar correcto, etc., tarde o temprano esa inseguridad te traerá problemas.

Esa inseguridad se transformará en indecisiones, preocupaciones, estrés, problemas con las personas cercanas, una mala decisión tras otra; en el mejor de los casos vivirás insatisfecho con tu vida y, en el peor de los casos, se volverá una espiral de problemas tras problemas que te llevará a una vida insostenible.

La Biblia nos enseña en Romanos 14 que hay diferentes asuntos en los que algunos piensan de una manera y otros de otra, y concluye diciendo "bienaventurado el hombre que no se condena a sí mismo en lo que aprueba" (Rom. 14:22) y "todo lo que no proviene de fe es pecado" (Rom. 14:23). ¿Cuál es la clave? Está en el versículo 5: "Tienes que estar plenamente convencido en tu propia mente" (parafraseado).

En otras palabras, para aquellos asuntos que la Biblia no dice qué está bien y qué está mal, ¡TÚ TIENES EL PODER DE DECIDIR SI ESTÁ BIEN O ESTÁ MAL! ¡Tú eres el que hace que aquello prospere o que fracase! Con la convicción dentro de ti que estás haciendo lo correcto vendrá una tenacidad interna que hará no te rindas a pesar de los obstáculos. Así también, con esa duda e inseguridad en ti de no saber si estás haciendo lo correcto te volverás inestable en todos tus caminos y encontrarás razones para rendirte todo el tiempo.

Hace un año y un mes que migré con mi familia aquí, a los Estados Unidos, con la firme convicción que fue nuestro Padre celestial quien nos llamó, nos abrió las puertas, que va delante de nosotros para preparar nuestro camino y que se ha propuesto bendecirnos para ser de bendición a muchos. No solo mi esposa y yo estamos convencidos de ello, sino también nuestros hijos, y estamos agradecidos por las puertas abiertas que nos ha mostrado hasta ahora y emocionados por lo que tiene preparado para nosotros. No nos concentramos en los problemas que se presentan, sino que los superamos juntos. Esos problemas no son nuestro enfoque, sino lo que Él ha hecho, está haciendo y va a hacer por nosotros. No nos cuesta no rendirnos, al contrario, estamos expectantes por lo que se viene. ¡Así es cuando tienes una seguridad interna que estás donde sabes que tienes que estar!

¡Feliz día de la independencia a todos mis amigos gringos, peruanidenses y a todos los que aman este país!



viernes, 16 de junio de 2023

Nuestro Padre seguirá siendo fiel

 

Minnesota!

Antes que dejáramos la cafetería de la iglesia, nuestro Papá celestial ya había preparado para nosotros la cafetería del colegio Weberbauer: dos profesoras del colegio que vinieron a comer a la cafetería de la iglesia le dijeron a mi esposa que, si estábamos interesados, podríamos postular a la cafetería del Weberbauer. Lo hicimos y nos aceptaron.

Antes que dejemos de trabajar en la cafetería del Weberbauer, nuestro Papá celestial ya había preparado para nosotros trabajar en el comedor de los empleados de Saga Falabella: el señor de seguridad le dijo a mi esposa que Saga de Angamos estaba buscando quien se encargue de su comedor. Postulamos y nos aceptaron.

Antes de dejar de trabajar en Saga Falabella, nuestro Padre celestial ya había preparado para nosotros trabajar en el café bistrot de la Alianza Francesa de Miraflores: a través de una captura de pantalla que mi mamá me envía de la encargada de artes de la Alianza nos enteramos que estaban buscando quien se encargue del café bistrot. A pesar que estaban buscando por meses, no encontraron un administrador con el que se sientan cómodos, y eso que algunos de los que postularon eran reconocidos restaurantes. Nosotros lo intentamos y aceptaron nuestra propuesta.

Luego nos mudamos a Estado Unidos y pudimos ver que realmente nuestro Papá va delante de nosotros preparando el camino: el área de migración estaba casi vacía, el oficial migratorio fue super amable y rápido, nuestros documentos necesarios para conseguir trabajo vinieron en dos semanas, así que al día 16 después de haber llegado a Estados Unidos, conseguí un trabajo. La iglesia River Valley, la cual es la iglesia a la que estamos asistiendo es llena de gracia, amor y vida, a mis hijos les encanta y es el lugar en el que hemos decidido echar raíces.

Cuando pienso en esto, me animo a seguir creyendo en la fidelidad de mi Papá, y me da la seguridad de que Él todavía estará conmigo ayudándome con lo que vendrá y con lo que todavía hay que hacer: el colegio de mis hijos, el lugar donde viviremos, el carro, ministerio, proyectos personales, etc. ¡Él fue fiel y seguirá siendo fiel!

¡Espero que esto también te anime! ¡Nuestro Padre celestial quiere mostrarse fiel contigo también! ¡Él te ama, Él está por ti, Él va delante de ti preparando el camino para ti! No estarás yendo por caminos inciertos, sino por caminos preparados! ¡Esos caminos están preparados para que camines en ellos para que alcances la totalidad de tu destino!




jueves, 24 de enero de 2019

Recoge el Pan en Descanso


Todos tenemos una tierra prometida que poseer. Y después que la hayamos alcanzado siempre habrá una más que nuestro Padre tiene para nosotros. Nuestro matrimonio, nuestros hijos, nuestras finanzas, nuestro ministerio, nuestra salud, son algunos ejemplos de tierra prometida que nuestro Padre desea que alcancemos. El problema se encuentra en que muchos no practicamos la manera que enseña el Nuevo Testamento para tomar esa tierra.

En el Antiguo Testamento Dios había llamado a su pueblo para pelear para tomar la tierra prometida que Él les había dado (Levítico 20:24). El pueblo era quien tenía que ir al campo de batalla a pelear, ha ensuciarse las manos, a trabajar duro por conquistar su tierra prometida. En el Nuevo Testamento esa idea es completada en Hebreos 3:18 llama el entrar a la tierra prometida entrar en el Reposo de Dios.

En el Antiguo Testamento era PELEAR, mientras que en Nuevo Testamento es DESCANSAR.

Ahora, es cierto que en Antiguo Testamento nuestro Padre los llamaba a pelear desde una perspectiva de victoria, de dueños tomando lo que era de ellos, porque tenían que convencerse que Dios ya les había dado la tierra.

En el Nuevo Testamento esa idea no es corregida, sino completada, porque ahora contamos con la obra completa de Jesús en la cruz y gracias a Él podemos estar seguros que ya tenemos lo que Él nos ha prometido. Tu corazón puede descansar, estar tranquilo, en paz, sabiendo que tu Padre Celestial está contigo, que no te abandonará, que Él hará un camino y que Él te guiará en tus pasos y decisiones que tomes, y que si fallas, Él no te recriminará, sino que te seguirá ayudando y bendiciendo.

Mis suegros tienen una panadería justo abajo de donde vivo. Yo les he dicho a mis hijos que el abuelo dice que pueden agarrar el pan que deseen, que es de ellos, que se los regala. Pero eso no quiere decir que porque el pan es de ellos, ¡boom!, el pan ya apareció en sus manos listo para que se lo coman. Sería tonto de parte de mis hijos si vienen y me dicen: "Papi, no sé que pasa, yo pensé que el abuelo nos dijo que el pan era nuestro, pero yo no veo ningún pan en mis manos cada vez que quiero comer pan. Yo creo que mi abuelo se equivocó."

Si ellos me dijeran eso, yo les contestaría: "Es cierto que el pan es de ustedes porque el abuelo se los dio, pero aun así tienen que ir abajo a pedirlo."

Si el abuelo no les hubiera dicho nada, ellos irían inseguros, con dudas, quizás con un poco de pena o vergüenza al pedir un poco de pan gratis y, por último, tendrían que pagar por ello. PERO EL HECHO QUE EL ABUELO HAYA DICHO QUE PUEDEN IR A RECOGER EL PAN QUE QUIERAN, LES DA LA CONFIANZA, EL DESCANSO, LA SEGURIDAD, LA PAZ INTERNA, que recibirán lo que pedirán. El creer en la palabra del abuelo marcó la diferencia.

Tu amoroso Padre Celestial ya ha dado su Palabra llena de promesas para ti, ya ha pagado por tu tierra prometida, ya te ha bendecido con toda bendición espiritual, pero tienes que ir a recoger lo que es tuyo. No vayas como si no fuera tuyo, inseguro, intranquilo, dudando que si recibirás o no lo que pides. Anda confiado, con valentía, con osadía (Hebreos 4:14), con la cabeza en alto, como dueño porque eres hijo del Dueño de todo, del Rey de reyes, del Creador, del Todopoderoso, quien te tiene sentado en su falda en lugares celestiales, quien te ama tanto que dio a Jesús por ti, quien te considera la niña de sus ojos, su especial tesoro. Anda descansado porque Jesús ya trabajó por ti.

Pero anda.

¡Espero te haya ayudado!

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Los siguientes títulos estoy seguro los encontrarás también edificantes:

domingo, 7 de octubre de 2018

La Mesa del Descanso Vs La Mesa de la Angustia


El Salmo 23:5 dice que nuestro Padre "adereza una mesa" para nosotros. ¿A qué se refiere? ¿Qué mesa es esa que ha sido aderezada por nuestro Padre mismo y de la cual nos podemos servir? Bueno, dejemos que la misma Biblia conteste eso, y la respuesta la vemos en el segundo versículo:
"En lugares de delicados pastos me hará DESCANSAR; junto a aguas de REPOSO me pastoreará"
Este Salmo presenta a nuestro Padre como un buen Pastor y, por ende, a nosotros como Sus ovejas. Por lo tanto, ese pasto y esa agua del verso dos con el que somos alimentados vendrían a ser los alimentos aderezados que el versículo cinco se refiere. Ahora, ¿te diste cuenta qué cosa tiene en común el pasto y el agua con que nuestro Padre nos alimenta? Así es, descanso y reposo. En otras palabras, el alimento que nuestro Pastor nos da produce en nosotros descanso y reposo en nosotros (Mateo 11:29).

Tanto el pasto como el agua son símbolos de la Palabra de Dios y del Espíritu Santo porque de ellos nos alimentamos (Mateo 4:4, Juan 4:14, Juan 7:38, Isaías 55:10-11, Salmo 1:1-3). Entonces sabremos que estamos siendo alimentamos con la Palabra de Dios y el Espíritu Santo cuando ese alimento produce en nosotros descanso. Cuando practicas la presencia de Dios (en adoración, por ejemplo) y/o cuando recibes una Palabra de tu Padre Celestial, saldrás reposado, tranquilo, porque habrás dejado tus cargas en Él, porque confiarás que Él está a cargo, porque descansarás en la Palabra que recibiste. ¡ESO ES ALIMENTARTE DE LA MESA QUE TU PADRE ADEREZA DELANTE DE TI! (Salmo 23:5).

Pero vemos que el Salmo 23:5 no termina ahí, sino que agrega: "...en presencia de mis angustiadores". ¿Qué son esos angustiadores? Quiero ilustrarte una imagen que te ayudará a entender esto:
Delante de ti tienes dos mesas. Cada mesa tiene un buffet preparado para que tú te sirvas. Tú eliges de qué mesa te sirves. NADIE TE OBLIGA. Una mesa ha sido aderezada por tu Padre Celestial y tiene alimentos que producirán paz, descanso y reposo a tu alma. Esta mesa hace que te enfoques sólo en Jesús y lo que Él ha hecho por ti. La otra mesa está llena de alimentos que producirán angustia, preocupación, temor y ansiedad en ti. Esta mesa hace que te enfoques en lo que tú puedes conseguir con tus propias fuerzas. Estas dos mesas se encuentran en tu mente.
¿De qué mesa te estás sirviendo? ¿Te alimentas de la Mesa de Descanso o de la Mesa de la Angustia? ¿Te estás alimentando de la Palabra de tu Padre Celestial y practicando Su hermosa y reconfortante presencia en forma habitual? Porque si no lo estás haciendo YA TE ESTÁS ALIMENTANDO DE POR SÍ DE LA MESA DE LA ANGUSTIA, porque en esa mesa están esos informes médicos contrarios, los problemas familiares, las dificultades que pasas en tu trabajo, cualquier mala noticia que recibes están en esa mesa, y de ella te alimentas, y eso está produciendo angustia, estrés, preocupación y temor.

Cuando venga un problema, ¡llénate de la Palabra de tu Padre Celestial y busca Su presencia! No permitas que pensamientos acerca de lo grande que es tu problema llene tu mente porque acabarás lleno de angustia y temor. Pero si te llenas de las promesas de tu Padre y si buscas Su presencia, verás cómo Él empieza a producir un descanso sobrenatural en tu interior, ¡la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento gobernará tus pensamientos! (Filipenses 4:7)

Y más aun ¡te animo que te sirvas de la Mesa del Descanso siempre y no solo cuando venga un problema! Tú no tienes que producir descanso. ¡No! Ese descanso será producido por la Palabra de tu Padre y Su presencia en ti. Tú solo tienes que alimentarte de Él, y Él te dará ese reposo para tu alma. Entonces tu mente será llena con Su presencia ("unges mi cabeza con aceite") y tú reflejarás esa vida en abundancia ("mi copa está rebosando", Salmo 23:5) que tu Padre y tú desean.

¡Espero te haya bendecido!

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miércoles, 3 de octubre de 2018

Cómo escuchar la Voz de Dios


Hay muchos que quieren escuchar que Dios les hable, normalmente porque quieren sentir Su dirección, lo que Él haría en tal o cual situación. ¿Eso es bueno? ¡Claro que sí! Si tú eres uno de ellos, te animo a que sigas intentándolo, y aquí te enseño la razón por la cual quizás no has tenido éxito con ello.

En Juan 5:47 Jesús nos dejó el secreto de ello: "Si no crees a sus escritos, ¿cómo creerán mis palabras?" Los escritos a los que Él se refería eran los escritos de Moisés, es decir, el Torah, el Pentateuco, los cinco primeros libros del Antiguo Testamento. En esos tiempos, conjuntamente con los libros proféticos y poéticos, eran la única Biblia que tenían, eran la Palabra de Dios a los que ellos hacían referencia. Pero hoy en día, gracias al Nuevo Pacto con Jesús, también tenemos el Nuevo Testamento, la cual, conjuntamente con el Antiguo Testamento, es la Palabra de Dios escrita para nosotros.

En Juan 5, Jesús les está hablando cosas nuevas, las cuales están basadas en las palabras que ya están escritas. La palabra en Juan 5:47 que Jesús usa cuando dice "¿cómo creerán mis palabras?" es la palabra griega "rhema", la cual es una palabra específica para un tiempo específico. En otras palabras, Jesús les estaba diciendo cosas nuevas, específicas, cosas que ellos necesitaban escuchar, pero esas Palabras Nuevas estabas basadas en la Palabra Escrita.

De ahí viene la corrección de Jesús cuando les dice (parafraseando):
"¿Cómo van a creer las palabras nuevas que les doy, si no creen la Palabra Escrita que ya les dejé?"
Entonces, la razón por la cual muchos cristianos fallan en escuchar la voz de nuestro Padre Celestial cuando Él los quiere guiar en algún área, es porque no conocen o no creen la Biblia, la Palabra escrita de Dios que ya les dejó.

Algunos quizás digan: "¡Pero yo sí creo lo que la Biblia dice y Dios no me habla nada!" Una enseñanza del Dr. Cole puede explicar esto:
 "La única Biblia que creemos es la Biblia que obedecemos".
Muchos se engañan a sí mismo pensando que creen lo que la Biblia dice, pero en realidad no la creen porque sus acciones no la respaldan. Si quieres ver lo que una persona realmente cree, no pongas atención a sus palabras, sino a sus acciones. Si quieres ver lo que realmente crees, no pongas atención a tus palabras, sino a tus acciones.

El pastor Robert suele contar que cuando sube a un taxi aquí en Lima, los taxistas casi siempre le preguntan, después de averiguar que sí habla español y que es pastor, que si es verdad que los cristianos no fuman, no se emborrachan y no se drogan, a lo que él siempre contesta: "Sí, es verdad, no lo hacemos." Pero le parece curioso que muchas veces los jóvenes de la iglesia se le acercan para preguntarle si es que ellos pueden fumar, emborracharse y tomar algunas drogas. Entonces el pastor les contesta: "¡No sé! ¡Pregúntenle al taxista!"

El pastor Robert siempre termina diciendo que muchos de nosotros sí sabemos lo que debemos hacer, pero muchas veces no queremos y buscamos excusas para no hacerlo.

¿No sabes qué hacer en cierta situación? ¡No importa! ¡Sigue haciendo lo que sabes que tienes que hacer! Sigue sirviendo, sigue perdonando, sigue orando, sigue siendo parte de tu iglesia. No mientas, no robes, no le hagas a otros lo que no te gustaría que hagan contigo. "¿Qué tiene que ver una cosa con la otra?", quizás te preguntes. ¡Mucho!, porque Hebreos 5:14 enseña que el "alimento sólido" (entiéndelo como "palabra de Dios específica) es para los que han ejercitado sus sentidos a través de la práctica para discernir lo que es bueno y malo.

Así que, mientras mantengas una buena actitud y sigas obedeciendo lo que la Biblia dice, más te estarás ejercitando en escuchar la voz de tu Padre Celestial y cada vez te será más fácil oírla, porque sabrás que Él no te pediría que hagas tal cosa, reconocerás Su mover y lograrás identificar Su voluntad específica para algo.

¡Espero te haya ayudado!

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jueves, 20 de septiembre de 2018

Reprende el Viento y el Mar se tranquilizará


La historia de Jesús calmando la tempestad es contada en el evangelio de Marcos especificando un detalle en particular: que Jesús no reprendió al mar, sino al viento (Marcos 4:39). Esto fue así porque era el viento lo que provocaba las grandes olas que cubrían la barca. En otras palabras, Jesús se encargó de la causa del problema y no solo del problema en sí.

Los discípulos no tenían temor del viento, sino de las olas porque éstas anegaban la barca (Marcos 4:37) y podían hundirse y morir ahogados. Los discípulos miraban las olas que se levantaban y cómo caían contra la barca y su corazón se llenaba de miedo. Los discípulos no miraban a la fuerza invisible que provocaba el alza del mar, sino que su enfoque era el mar. Jesús no solo trató con el problema (las olas), sino con la causa de él (el viento).

Fíjate en lo que dice Marcos 4:37 en la versión Reina Valera, "Pero se levantó una gran tempestad de viento." Jesús reconoció cuál era la esencia de la tempestad: el viento. Los discípulos no. Ellos pensaron que su único problema era las olas del mar. No se daban cuenta que si Jesús no reprendía el viento y si solo le decía al mar que se tranquilice, era cuestión de tiempo que las olas se vuelvan a levantar. Por eso primero reprendió al viento, y luego tranquilizó al mar.

¿Has reconocido cuál es la esencia de la tempestad por la que atraviesas? Quizás estás mirando solo "las olas que caen a tu barca" y estas te llenan de temor, pero no miras lo que provocan esas olas. Quizás dices:
- Mi problema son las pesadillas de mi hijo, pero no te enfocas de lo que causa esas pesadillas.
- Mi problema son las deudas, pero no te enfocas de los malos hábitos que causan esas deudas.
- Mi problema es el distanciamiento con mi esposo(a), pero no te enfocas de lo que causa ese distanciamiento.
- Mi problema es que soy enfermizo, pero no te enfocas en tus hábitos alimenticios y la falta de ejercicios que provocan esas enfermedades.
- Etc., etc., etc.

Proverbios 26:2 dice que la maldición nunca viene sin causa. No te enfrasques en los síntomas, y mejor trata la causa de esos síntomas. Deja de desperdiciar tiempo y energía resolviendo el mismo problema una y otra vez, y mejor utiliza ese mismo tiempo y energía para tratar con las causas de ese problema.

Quizás has estado tratando por mucho tiempo solo con el problema, pero no con lo que causa ese problema. ¡Por eso es que vuelve a aparecer, porque nunca trataste con lo que provoca el problema! Si quieres deshacerte de una vez por todas de ese problema, pídele ayuda a tu Padre Celestial para que te ayude a reconocer aquello que haces o quizás a lo que estás expuesto, lo cual provoca tu problema, y por supuesto, pídele sabiduría para deshacerte de él para siempre.

¡Espero te haya ayudado!

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lunes, 3 de septiembre de 2018

Los Beneficios del Bautismo en el Espíritu Santo


El Bautismo en el Espíritu Santo es una de las más poderosas herramientas que Jesús nos dejó para poder vivir una vida abundante y victoriosa aquí en la tierra, y así poder ser Sus testigos. Es tan poderosa e importante que Jesús mismo les dijo a Sus discípulos que no prediquen todavía hasta que lo reciban (Hechos 1:4-8).

El orar en lenguas tiene varios beneficios, por eso tu Padre Celestial quiere que todos hablemos en lenguas (1 Corintios 14:5). Aquí te quiero enumerar algunos de esos beneficios, pero antes, tienes que tener esto bien presente y todo el tiempo: El saber orar en lenguas no te dará esos beneficios, sino el orar en lenguas. Es decir, el hecho que sepas cómo orar en lenguas no te beneficiará si es que no oras en lenguas. No sólo es cuestión de saber orar, ¡tienes que orar en lenguas!

Algunos beneficios de orar en lenguas:

Orar en Lenguas te Fortalece
1 Corintios 14:4 dice: "El que habla lengua extraña, así mismo se edifica" (también lee Judas 20 y Efesios 3:16). Una de las mejores maneras de fortalecer nuestro hombre interior es orando en lenguas. Pablo, alguien que no podía darse el lujo de permitirle a su carne hace lo que quería por la gran responsabilidad que tenía, mantenía su espíritu más fuerte orando en lenguas (1 Corintios 14:18).

Así que, ¿quieres ser capaz de vencer a tu carne, tener la fuerza de hacer las cosas que sabes que debes hacer, tener más carácter? ¡Ora en lenguas! Es como tu gimnasio espiritual, mientras más lo uses, ¡más fuerte te harás!

Cuando Oras en Lenguas el Espíritu Santo ora a través de ti
Romanos 8:26 dice: "El Espíritu Santo ora por nosotros con gemidos indecibles". Por ejemplo, cuando has orado por alguien, ¿no te ha pasado que después de un rato orando por esa persona, ya no sabes qué orar más? Por nuestro limitado conocimiento de la persona, llega el momento que ya no sabemos que más orar, ¡pero el Espíritu Santo sí sabe! ¡Él no tiene límites en su conocimiento sobre esa persona y, además, está más interesado en el bienestar de esa persona que nosotros mismos!

Deja que el Espíritu Santo ore a través de ti por esa persona, por esa situación, por ti mismo; es más, si es que no tienes alguna petición específica por ti o por alguien más, ora en lenguas de todas maneras de forma regular, porque ¡el Espíritu Santo sí tiene mucho por qué orar!

Cuando Oras en Lenguas tu espíritu ora
1 Corintios 14:14 dice: "Si yo oro en lengua desconocida, mi espíritu ora". La Biblia dice que debemos orar en todo tiempo (Efesios 6:18, 1 Tesalonisenses 5:17), lo cual es simplemente imposible si es que no oramos en lenguas.

¿Te imaginas? ¡Cuando oras en lenguas tanto tu espíritu y el Espíritu Santo oran en tu cuerpo! Es como si estuvieran manteniendo una conversación, lo cual, a fin de cuentas, ¡es la definición de orar: conversar con Dios!

Cuando Oras en Lenguas Adoras
1 Corintios 14:15 dice: "Cantaré con el espíritu" (según el contexto se refiere a cantar en lenguas). Jesús dijo que es necesario adorarle en espíritu (Juan 4:24). Entonces, una excelente manera de mantener una actitud de adoración es orando en lenguas.

Cuando Oras en Lenguas Das gracias
1 Corintios 14:17 dice: "Tú, a la verdad, bien das gracias" (el contexto te indica que al orar en lenguas das gracias). 1 Tesalonisenses 5:18 dice que debemos dar gracias en todo. Orar en lenguas es una excelente manera (quizás la única) de mantener esa actitud de agradecimiento en todo momento.

Más sobre el Orar en Lenguas:
  • El intento de la humanidad unida para alcanzar a Dios al construir la Torre de Babel en Génesis 11, trajo como consecuencia la división por medio varios lenguajes, pero el intento de Dios por alcanzar a la humanidad por medio de Jesús trajo unidad por medio de un solo lenguaje: el orar el lenguas. Te darás cuenta que, sin importar cuál sea el idioma original del cristiano que ora en lenguas (español, inglés, japonés, etc.), ¡su oración en lenguas suena igual!
  • Un estudio de casi mil cristianos evangélicos en Inglaterra destacó que quienes oraban en lenguas eran más estables emocionalmente que aquellos que no lo hacían. (a)
  • Ya que cuando se ora en lenguas el Espíritu Santo mismo ora, es, por lo tanto, la oración perfecta. ¿Te has puesto a pensar que, quizás, cuando oramos en lenguas estamos orando por más de una petición al mismo tiempo? Quizás estamos orando por varias personas que estén en nuestro corazón, por otras tantas a las que quizás ni conocemos, adorando y dando gracias, ¡todo al mismo tiempo!
  • He escuchado a algunos decir: "Está bien que no entendemos nada de lo que oremos, pero ¡no por eso no tenemos que estar distraídos!" Esta persona se refería a que cuando oramos en lenguas no podemos estar haciendo otra cosa como: cocinar, caminar, cocer, etc., sino que debemos concentrarnos en lo que hacemos. Pregunta: ¿Cómo te vas a concentrar si no entiendes nada de lo que dices? Además, recuerda esto siempre: NUNCA pongas requisitos que la Biblia no pone para que funcione algo que Dios dice que hagamos.
  • Te recomiendo que ores en lenguas todos los días y todo lo que puedas, pero siempre proponiéndote metas razonables: 5 ó 10 minutos para comenzar diariamente. Poco a poco aumenta el tiempo. Si algún día te sientes con las ganas de orar más, ¡hazlo!, y el día que no lo sientas así, procura orar lo que te propusiste.

¡Espero te haya ayudado!

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Lee también:

(a) Fuente: CadadiaMag

jueves, 30 de agosto de 2018

Cómo recibir el Bautismo en el Espíritu Santo


¿Quieres recibir el bautismo en el Espíritu Santo? Es sencillo. Solo tienes que pedirlo y tomarlo.  Así como todas las bendiciones de nuestro Padre Celestial, el bautismo del Espíritu Santo es un regalo (Hechos 10:45-46), es gratuito, solo tienes que "recibirlo y abrirlo".

  • Me refiero con recibirlo a creer que ya es tuyo, que no tienes nada que hacer para que sea tuyo, que es tuyo porque tu Padre Celestial te lo regala gracias a lo que Jesús hizo por ti.
  • Me refiero con abrirlo al acto de fe de comenzar a usarlo.

El recibir el don del Espíritu Santo será evidenciado con el hablar en otras lenguas. Aquí algunos pasajes que lo demuestran:

  • Cuando los discípulos de Jesús fueron bautizados en el Espíritu Santo en Hechos 2, comenzaron a hablar en diferentes idiomas terrenales, pero también en otras lenguas porque hubo un grupo de personas que pensaron que los discípulos estaban borrachos (Hechos 2:13-15).
  • Los discípulos que acompañaron a Pedro a su visita a Cornelio reconocieron que sobre los gentiles (los no judíos) se haya derramado el don del Espíritu Santo al escucharlos hablar en otras lenguas (Hechos 10:45-46).
  • En Samaria hubo un mago que al ver que mediante la imposición de las manos de los apóstoles recibían el Espíritu Santo, les ofreció dinero para que él también pueda hacer lo mismo (Hechos 8:18). Pregunta, ¿qué vio este mago? Es obvio que vio (y oía) que hablaban en lenguas.
  • Lee también Hechos 19:6.

Esas lenguas son espirituales (1 Corintios 14:2). No hablarás en español ni en cualquier otro idioma que conozcas, sino con "gemidos indecibles" (Romanos 8:26). ¡Es el Espíritu Santo mismo orando a través de tu boca! Es, por tanto, ¡la oración perfecta!

Para recibirlo.
Te dejo esta oración modelo que te ayudará a pedir y recibir el don del Espíritu Santo:
"Padre, creo que el bautismo en tu Espíritu Santo es un regalo que Tú tienes para mí gracias a lo que Jesús hizo por mí en la cruz. Quiero recibir ese regalo. Quiero recibir tu poder para ser testigo de que eres real y que tus palabras son reales. Lo recibo en el nombre de Jesús."
Para comenzar a Orar en Lenguas.
Después de orar esa oración (o alguna parecida), ¡comienza a orar en lenguas! Ahora, es justo aquí donde la mayoría falla porque dicen: "Pero no siento nada".
- Recuerda que todo esto es un acto de fe y no tiene nada que ver con lo que sentimos.
- Recuerda que todas la vez que ores en lenguas, incluyendo la primera vez, son por fe, es decir, no sentirás nada necesariamente.

El error se encuentra que uno piensa que el Espíritu Santo tomará control de su lengua, quijada y boca y hará que ore en lenguas. He escuchado que esto ocurrió a algunos, pero no lo hace la regla general. Al igual que si uno siente algo, ganas de llorar o alguna otra cosa, nada de eso hace que sea una regla general.

Lo que sí da a entender la Biblia claramente en 1 Corintios 14:27-28 (pero mejor lee todo el capítulo) es que TÚ PUEDES CONTROLAR EL HABLAR EN LENGUAS, y esto incluye la primera vez que hablas en lenguas. Tú tienes que abrir tu boca y mover tu lengua, y el Espíritu Santo las llenará de palabras. Esto es a lo que me refería con "abrir el regalo" o "tomar el regalo". Es un acto de fe.

- Recuerda que serán sonidos sin sentido, no tienes que entenderlos.
- Hazlo en un lugar solo para que no seas interrumpido ni avergonzado, a menos que te encuentres con otros cristianos que crean lo mismo que estén orando por ti para que seas bautizado en el Espíritu Santo.
- Una vez que hayas comenzado, ora por algunos minutos.

¡Me gustaría escuchar algunos testimonios!

En el próximo blog estaré hablando sobre los beneficios que tenemos al orar en lenguas. ¡No te lo pierdas!

¡Espero te haya ayudado!

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Lee también:

martes, 28 de agosto de 2018

La Necesidad del Bautismo en el Espíritu Santo


Después de que Jesús resucitó, leemos en Hechos 1:3 que estuvo 40 días hablándole a sus discípulos sobre su pasión: el Reino de Dios. Jesús comenzó su ministerio diciendo que el Reino de Dios se había acercado (Mateo 4:17), luego enseño sobre el Reino de Dios (Mateo 13), mostró el Reino de Dios (Juan 5:19) y, finalmente, murió para hacernos accesibles al Reino de Dios (Romanos 5:1). Sin embargo, justo antes de ascender a los cielos, en lugar de encomendarles de una vez la tarea de la extension del Reino de Dios, Jesús le dijo a sus discípulos: "Esperen" (Hechos 1:4).

¡¿Esperar qué?! ¡Qué ya no estaba todo listo! ¡No había dicho que todo esta terminado! (Juan 19:30). ¡¿Por qué tenían que esperar?! ¡¿Qué cosa tenían que esperar?!

Si Jesús les dijo a sus discípulos que tenían que esperar a pesar de que Él mismo era el más interesado de que ya comience la extensión de Su Reino, era porque aquello que tenían que esperar era, sin lugar a dudas, de vital importancia para el éxito de la extensión de Su Reino.

¿Qué era, entonces, lo que tenían que esperar? La Promesa del Padre.

¿Cuál era esa promesa? ¿Qué había prometido el Padre? Cuando la Biblia habla de LA Promesa, hace referencia a la promesa a Abraham, a través de la cual bendecirá a todo el mundo (Génesis 12:1-3). Pero cuando Jesús les dice en Hechos 1:4 que esperen la promesa del Padre, agrega algo: "la cual oyeron de mí". Jesús está hablando específicamente del Espíritu Santo (Juan 14:16). Y es que, para obtener toda la bendición que tu Padre te prometió, necesitarás la ayuda del Espíritu Santo.

Pero, ¿ya no tenían el Espíritu Santo cuando Jesús sopló en ellos la noche en que resucitó? (Juan 20:22)

¡Así es! ¡Se vé que lees tu Biblia! Pero la Biblia muestra claramente una diferencia entre recibir el Espíritu Santo y ser lleno de Su poder. Hechos 1:5 habla acerca de ser sumergidos ("bautizado" en griego es "sumergido") en el Espíritu Santo, y luego en el versículo 8 aclara que eso es recibir poder. Inclusive, Juan el Bautista agrega: "...bautizará en Espíritu Santo y fuego" (Mateo 3:11). ¡Qué power!

P O D E R   P A R A   T E S T I F I C A R
En el mismo Hechos 1:8 Jesús da la razón por la cual otorga ese poder: para poder ser testigos de Él. ¿Qué es ser testigos de Jesús? Ser testigos de Jesús es poder EXPERIMENTAR que Él y sus palabras son reales y dan resultados. En otras palabras, tu Padre Celestial quiere que experimentes que Jesús es real en tu vida, en tu matrimonio, con tus hijos, en tus finanzas, en tu cuerpo, ¡en toda área de tu vida!, porque Él sabe que esa es la mejor manera de hacer que más personas crean en Él.

Jesús les dijo a sus discípulos que esperen ser revestidos del poder del Espíritu Santo, porque sabía que sin Su poder sobrenatural obrando en ellos, no lo lograrían. Ellos iban a necesitar guianza, provisión, sanidad, paz y gozo en medio de las pruebas, y todo ello sólo el Espíritu Santo lo puede dar.

¡Ese poder también está disponible para ti! Tu Padre Celestial quiere que experimentes una relación con Él, que lo conozcas, que vivas la vida abundante que Él te da (Juan 10:10), que pruebes que Él es bueno contigo en toda área (Salmo 34:8), Él quiere que seas TESTIGO que lo que Jesús ha enseñado es verdad. En otras palabras, Él quiere que vivas el Reino de Dios en tu vida. Él quiere guiarte, ayudarte, consolarte, fortalecerte, y todo ello es más fácil con la ayuda del poder del Espíritu Santo. De esta manera estarás atrayendo personas al Reino de tu Padre Celestial solo con tu estilo de vida.

Y por supuesto, no hay nada mejor que ser usado por el Espíritu Santo para dar palabras de ánimo o consuelo a otra persona, poner manos sobre ellos y orar por alguna necesidad, dar un abrazo de parte de Jesús alguien que lo necesita. Tú serás testigo de todo eso y más en tu vida con la ayuda del poder del Espíritu Santo.

¿Quieres recibir el bautismo en el Espíritu Santo? ¡En el próximo post hablaré de eso! 😁

¡Espero te haya ayudado!

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jueves, 22 de febrero de 2018

Oracion II: Aprendiendo a Orar


Los judíos sabían bastante la Biblia, al menos la Biblia que hasta el tiempo de Jesús tenían, es decir, el Antiguo Testamento. Los más estudiosos se aprendían de memoria TODO el Antiguo Testamento. Si alguna vez te has jactado de memorizarte parte de la Biblia, ante uno de ellos, ¡quedarías en ridículo!

Los discípulos, como judíos que eran, también sabían bastante del Antiguo Testamento y, por supuesto, sabían orar; o al menos, ¡eso pensaron!, porque un día se le acercaron a Jesús para pedirle que les enseñe a orar (Lucas 11:1).

Yo supongo que al ver lo que Jesús hacía, al escuchar Sus poderosas enseñanzas y, sobretodo, al ver cómo oraba Jesús, los discípulos reflexionaron, fueron sinceros consigo mismos y llegaron a la conclusión que su Maestro oraba mucho mejor que ellos. Ellos se dieron cuenta que las oraciones de Jesús sí daban resultado y se veían auténticas, por lo que se sinceraron, se humillaron a sí mismos poniendo todos sus conocimientos de lado, y le dijeron: "Enséñanos a orar." Para poder decirle a Jesús "enséñame" de corazón, primero tuvieron que reconocer que no sabían. Para poder ser llenados, primero se tuvieron que vaciar a sí mismos.
Para poder aprender, primero tienes que reconocer que no sabes. Si piensas que sabes, no estarás abierto a aprender. Este es un requisito indispensable para aprender a orar.
Pero, ¿cuál fue la respuesta de Jesús? ¿Qué hizo Jesús? Jesús procedió a enseñarles. ¿Sabes qué me dice esto a mí? Me dice que sí podemos aprender, porque si Jesús les hubiera contestado: "Saben qué, es muy tarde para ustedes porque ya saben demasiado y es difícil re-enseñar a alguien", "esto está separado para algunos cuantos, y ustedes no están entre ellos", o quizás un simple "no, no quiero enseñarles", entonces podríamos estar seguro que aprender a orar es algo que nunca lograremos. ¡Pero no fue así! ¡Jesús les enseñó a orar porque sabía que podían aprender! ¡Y lo mismo es para nosotros!

¿Quieres aprender a orar como Jesús? ¡Pídele que te enseñe! Pon todos tus conocimientos de lado, tu experiencia, tus estudios y tu orgullo para que puedas aprender. Recuerda que Él da gracia al humilde (Santiago 4:6), y ten la seguridad que Él te enseñará como un Padre a un hijo. Simplemente dile: "Jesús, enséñame a orar".

Espero te haya bendecido.

domingo, 18 de febrero de 2018

La mejor manera para Dejar de Hacer lo malo


¿Quieres cambiar? ¿Quieres dejar de hacer eso malo que sabes que debes dejar de hacer? Seguramente ya has intentado por mucho tiempo dejar esa adicción, ese mal hábito, ese rasgo de personalidad que te ha traído tantos problemas, pero sin buenos resultados. Aquí te daré la manera para que dejes de hacer lo malo: hacer lo bueno.

¡No es broma! ¡La mejor manera de dejar hacer lo malo es haciendo lo bueno!

No se trata de simplemente esforzarte en dejar de hacer lo malo, sino en hacer lo bueno. Ese mal hábito debe ser reemplazado por otro para desaparezca, ¡y qué mejor que un buen hábito!

No es cuestión que simplemente te resistas a hacer lo malo. El esperar que llegue ese momento de ansiedad en donde la tentación ya comenzó a tomar posesión de voluntad, para que ahí comiences a decir: "¡No lo haré! ¡No lo haré! ¡No lo haré!", es una manera 100% ineficiente. La mejor manera es NUNCA PERMITIR QUE EL DESEO COMIENCE A CRECER.

Si analizas la vida diaria de una persona con un mal hábito, te darás cuenta que toda ella está diseñada para que ese mal hábito florezca. Ese mal hábito o adicción no sale simplemente porque sí, sino que florece porque es alimentada por las muchas decisiones que son tomadas en la vida diaria. Es por eso que la mejor manera de librarse de ese mal hábito es creando uno nuevo.

No es cuestión de dejar de hacer lo malo, sino de hacer lo bueno.

No es una nueva decisión que la que se tiene que tomar, sino una serie de ellas. Se tiene que rediseñar ese estilo de vida. Es insensato pensar que haciendo lo mismo se logrará resultados diferentes.

Por eso, tus decisiones deben a apuntar a crear un nuevo estilo de vida. Por ejemplo, toma la decisión de practicar un deporte, de crear un nuevo grupo de amigos, de tomar unas clases de algo nuevo, de congregarte más, de participar de un grupo pequeño de tu iglesia, de participar activamente en los eventos que haga, etc. Este tipo de decisiones estarán cambiando tu estilo de vida, estarán usando el tiempo que antes usabas en cultivar ese mal hábito para crear uno nuevo y bueno, estarás rodeándote de personas te ayudarán naturalmente a ir a esa nueva dirección ¡porque ellos están yendo a esa misma dirección!

Haciéndolo de esta manera te darás cuenta, con el tiempo, que no te estarás preocupando por no hacer lo malo, sino en hacer lo bueno. Notarás que eso malo que hacías será cosa del pasado, no recordarás cómo dejaste de hacerlo, porque tu enfoque habrá cambiado, porque no estarás preocupado en destruir lo malo, sino ocupado construyendo lo bueno.

¡Espero te haya bendecido!

domingo, 7 de enero de 2018

"¡Por eso lloras!" - Un consejo para padres


¿Cuántos de nosotros, padres, le hemos dicho a nuestros hijos alguna vez: "¡Qué, por eso lloras!"? ¡Grave error! ¿Saben lo que en realidad les estamos diciendo? Les estamos diciendo: "Esa razón por la que lloras es una tontería", y peor: "lo que para ti es importante no lo es para mí".

Si has estado diciéndole eso a tus hijos, esto es lo que tienes que hacer:
- Pídeles perdón por haber estado haciendo eso. Diles: "Hijo, perdóname porque muchas veces menosprecié lo que para ti era importante".
- Promételes que intentarás cambiar. Diles: "Te prometo tratar de tomar más importancia a las cosas que son importantes para ti".
- Pídele ayuda a tu Padre Celestial a cambiar eso lo más pronto posible.

El gran peligro que corremos como padres de hijos pequeños si es que no corregimos eso es que crecerán con la idea que sus problemas no son importantes, que no deben molestarnos con sus tonterías, que ellos no son tan importantes como nosotros, y como consecuencia, inconscientemente buscarán el sentirse importantes en otros lugares y de otras formas, y muchas veces son con personas que exigirán de ellos algo a cambio.

¿Cómo nos trata nuestra buen y amoroso Padre Celestial? ¿Alguna vez has leído en su Palabra algo que diga o insinúe que lo que para nosotros es importante para Él no lo es? ¿Alguna vez te has sentido menospreciado por Él? ¿Alguna vez cuando clamaste a Él llorando, sentiste que Él te dijo: "¡Qué, por eso lloras!"?

Por el contrario, Él llora cuando nosotros lloramos, se alegra cuando nosotros nos alegramos, se identifica con nuestro dolor, y Su Palabra dice que aun tiene contados los cabellos de nuestra cabeza (Mateo 10:30), y si Él presta atención a eso, algo que para nosotros no es importante, ¡cuánta más atención prestará para lo que para nosotros sí es importante, para lo que nos hace llorar, para lo que nos quita el sueño! Así que, cuando vamos a Él cargados por algo, NUNCA nos dirá: "¡Qué, por eso lloras!", sino que nos abrazará, nos consolará y nos guiará de la mano a la salida que Él ya había preparado.

Entonces, si has estado menospreciando los asuntos de tus hijos, corre a tu Padre Celestial, porque Él no te condenará por hacer eso, sino que te abrazará, te consolará y te guiará de la mano a la solución que Él ya había preparado.

¡Espero te haya ayudado!

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Para más enseñanzas y consejos para padres, visita los siguientes links:

sábado, 6 de enero de 2018

Enfócate en lo que tu Padre Celestial hace


Tu Padre Celestial no está intentando alcanzar al diablo, sino al revés. ¡Es el diablo que está intentando alcanzar a tu Padre! No hay competencia entre ellos. ¡Jesús ya venció!

¿A qué me refiero? Casi siempre pensamos que cuando tenemos problemas tu Padre Celestial tiene que hacer algo para solucionar la situación, es decir, que el diablo atacó primero y luego tu Padre viene a solucionar el problema, pero yo creo que es al revés. ¡Es tu Padre Celestial que ya está haciendo algo para bendecirte y el diablo está intentando que no lo recibas, y por eso te ataca!
Esos problemas no son otra cosa que el diablo que está haciendo algo para que no recibas lo que tu Padre Celestial está haciendo por ti.
Tu Padre no está cruzado de brazos mirándote cómo pasas por problemas y esperando que le pidas ayuda para recién hacer algo al respecto. Él ha comenzado a hacer algo aun desde antes de la fundación del mundo y lo terminó todo con Jesús, y es el diablo que intenta mentirte para que no recojas las bendiciones que te pertenecen.

Así que, cuando veas que estás pasando por muchos ataques, tómalos como una señal de desesperación del diablo que intenta hacer algo para que no recibas lo que tu Padre ya ha enviado. No te desanimes mirando sólo los problemas, porque justamente eso es lo que quiere el diablo. Muchas veces vemos más lo que el diablo hace que lo que nuestro Padre hace, y por eso nos desanimamos y no tomamos nuestra bendición.

Cuando Jesus nació, el diablo intentó hacer algo para matarlo (Mateo 2:16-18). Lo mismo pasó cuando Moisés nació (Éxodo 1:22). Para el pueblo de ese entonces, el tiempo que vivían era el más oscuro y, por su desánimo, no veían la bendición que había nacido, que estaba entre ellos.

Te animo a que abras los ojos y veas lo que tu Padre Celestial está haciendo. Todos esos problemas, muchos de ellos inexplicables, no son otra cosa que el diablo que intenta desanimarte, para que pienses que tu Padre no ha hecho nada, que se ha olvidado de ti y así decidas no tomar lo que te pertenece.

Cuando la Biblia dice que la tierra está llena de su gloria (Isaías 6:3), o que cada día te colma de bendiciones (Salmo 68:19), o que ya eres bendecido gracias a Jesús (Efesios 1:3), no es una mentira para que te sientas mejor, no es un truco motivacional para que aprendas a ver el vaso medio lleno y no medio vacío, sino que ¡es la verdad!

¡Sé fuerte y valiente y atrévete a mirar sólo que tu Padre Celestial está haciendo, y verás que tu ánimo cambiará, empezarás a ver lo que Él ya estaba haciendo y notarás que habían oportunidades y bendiciones donde antes no las habías visto!

¡Espero te haya bendecido! 😀