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martes, 31 de diciembre de 2024

Tres poderosos consejos para comenzar con expectativa este 2025


Aquí tienes tres poderosos consejos que te ayudarán a comenzar con expectativa este 2025:

1. No te bases en tu en pasado, sino en tu presente y en la Palabra de Dios.

Es difícil no basar tus planes en lo que has vivido, porque pensamos en nuestras antiguos fracasos y en lo que no tenemos. Decimos: "¿Por qué ha de ser diferente ahora? ¿Para qué intentarlo?". Esa manera de pensar es equivocada. La manera correcta es ver TU PRESENTE y ver las promesas de Padre celestial.

Cuando veas tu presente enfócate en lo que tienes, tus habilidades, tus talentos, tus oportunidades. Lo que no tienes no es tu presente. Tu falta de dinero, de oportunidades, de talentos, etc., no es parte de ti, no es parte de tu presente, ¡por eso es que no lo tienes! Por ejemplo, si no tienes 20 millones de dólares, ¿esos 20 millones es tu presente? ¡Obvio que no! Tu presente puede que sea solo 10 soles. Bueno, ¡con eso comienza!

Y si a lo que tienes lo combinas con las promesas de nuestro Padre celestial, ¡esos 10 soles se vuelven más que suficiente para comenzar! Tu Padre celestial quiere que uses lo que tienes, no lo que no tienes.

2. Piensa en grande, comienza en pequeño.

TODA obra grande comienza en pequeño, crece en pequeño y se logra en pequeño. Por ejemplo, el "pequeño paso" que hizo Neil Armsgtrong (ese "pequeño paso para el hombre pero un gran paso para la humanidad") fue la culminación de millones de pequeños pasos tomados por él y un sin número de personas que trabajaron juntos que llegar a la luna. No podemos hacer algo grande con una sola decisión, sino con la acumulación de miles de pequeñas decisiones.

Así que, apunta a alcanzar tus sueños, ¡que sean grandes!, escríbelos, PERO, sabe que no los alcanzarás después de tomar 10 o 20 pasos. ¡No te rindas! Sigue construyendo de desde donde te quedaste ayer. Sigue poniendo ladrillo sobre ladrillo, sigue caminando paso a paso, corrigiendo tu camino a medida que avanzas. NO DESPRECIES LO PEQUEÑO, porque de ello está formado los grandes sueños.

3. ¡Vive en paz y gozo ahora!

Quizás la mentalidad más engañosa del mundo es que tienes que alcanzar tu sueños para feliz. Seguro piensas que me equivoqué en escribir eso. Pero lo repetiré para que estés seguro que lo escribí bien: NO TIENES QUE ALCANZAR TUS SUEÑOS PARA SER FELIZ. ¡Puedes ser feliz ya!

Jesús dijo en Juan 14:27, "Mi paz les dejo, mi paz se las doy". Y luego agrega una parte clave: "Yo no la doy como el mundo la da". La pregunta es, ¿cómo la da el mundo? El mundo da la paz condicionalmente. Es decir, tienes que hacer algo para tener paz. Tienes que alcanzar sueños, pertenecer al grupo, tener dinero, viajar, casarte, adelgazar, sacar músculo, estar sano, etc. Todas son cosas buenas y todas son cosas que nuestro Padre celestial quiere darte, pero nunca como condición para que tengas paz, sino como consecuencia de haberlo buscado a Él primeramente (Mateo 6:33, Romanos 14:17, Salmos 23:6). Así "que tu corazón esté tranquilo, no tengas miedo" (Juan 14:27), porque Jesús te regala su paz. Y su gozo también! (Filipenses 4:4).

¡Feliz año 2025!

domingo, 4 de noviembre de 2018

¿Por qué cuando oro no pasa nada?


Algo que tenemos que recordar es que cuando oramos SIEMPRE pasa algo. El problema no se encuentra en nuestra oración ni en Dios, sino en nuestra expectativa. ¿Qué es lo que esperamos que suceda cuando oramos? Creo que la mayoría espera inconscientemente que la respuesta VENGA inmediatamente, a las pocas horas o, en el peor de los casos, en los próximos días.

Nos hemos desilusionado por nuestra oración debido a la expectativa que teníamos. Uno se desilusiona cuando recibe algo diferente a lo esperado. Pero si entendemos bien qué debemos esperar cuando oramos, entonces no solo la desilusión desaparecerá sino, que también podremos posicionarnos mejor para obtener la respuesta que buscábamos.

Tenemos que cambiar nuestra mentalidad de "LA RESPUESTA VENDRÁ" a "IR A TOMAR LA RESPUESTA". No dudo que haya ocasiones que "la respuesta viene" sin que nosotros movamos un dedo, pero normalmente no es así, sino que tú y tu Padre trabajan juntos.

En 2 Crónicas 20:17 nuestro Padre le dice a Josafat que "por esta vez ellos no tendrán que pelear". ¿Por qué les dice "por esta vez"? ¡Porque normalmente eran ellos los que peleaban!

En Marcos 11:24 Jesús dijo que todo lo que pidamos en oración, debemos creer que lo recibiremos, y vendrá. En mi post Cree que lo tomarás, y vendrá explico que la palabra griega que fue traducida como "recibir" en verdad significa "tomar". Por lo tanto, ¡Jesús está diciendo que todo lo que pidamos en oración, debemos creer que lo tomaremos, y lo obtendremos!

La oración no cambia a Dios, sino a nosotros. Hay que tener en claro que cuando oramos no estamos convenciendo a nuestro Padre que nos conceda lo que le pedimos. ¡Es imposible convencer a nuestro Padre de algo! Si es algo bueno lo que le estamos pidiendo, ¡Él ya lo quiere para nosotros! ¡Inclusive lo ha querido desde antes que nosotros y ha hecho más que nosotros para que podamos recibirlo! Y si es malo lo que le pedimos, ¡nunca lo convencerás!

¿De qué somos cambiados nosotros en cuando oramos? Principalmente de nuestra mentalidad de "RECIBIR LA RESPUESTA" a "TOMAR LA RESPUESTA".

Nuestro Padre siempre ha usado personas para hacer Su voluntad aquí en la tierra. Inclusive para salvar a la humanidad, tuvo que hacerse persona para eso, ¡y nació Jesús! Eso que le estás pidiendo a tu Padre Celestial en oración, no es más que una expresión de Su voluntad, porque recuerda y convéncete de esto: ¡LA VOLUNTAD DE TU PADRE CELESTIAL ES BENDECIRTE!

Entonces, ya que eso que le pides es de acuerdo a Su voluntad, usará a alguna persona para eso, y lo más seguro que esa persona seas tú.

Ese proceso de cambiar nuestra mentalidad de "RECIBIR" a "TOMAR", toma tiempo, pero inclusive si ya estamos convencidos que Él quiere bendecirnos, tomará tiempo el escuchar la dirección que nos da para ir a tomar la respuesta. Durante ese tiempo, seguramente habrán intentos fallidos, pero si no nos rendimos, tarde o temprano tomaremos nuestra respuesta.

Entendiendo esto, esa demora que experimentamos en la respuesta de nuestras oraciones es básicamente por:
1. Pensar que nosotros no haríamos nada, sino que todo lo haría nuestro Padre.
2. Demorar en convencernos que nosotros somos los principales medios que nuestro Padre usaría para que esa oración sea contestada.
3. Escuchar la dirección de nuestro Padre acerca de cómo tomar esa oración.

¿Qué le estás pidiendo a tu Padre Celestial? ¿Sanidad de alguna enfermedad, provisión para algún proyecto, restauración matrimonial, un viaje, un auto, más amigos? Esa respuesta a nuestra oración, esa tierra prometida, esa promesa hecha realidad, ¡es la voluntad de Padre porque Él te ama! ¡Y también quiere ayudarte a que las tomes!

¡Espero te haya ayudado!

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viernes, 19 de octubre de 2018

Esconde a tus Hijos y Llénalos


La Biblia dice en Hebreos 11:23 en la versión Reina Valera que los padres de Moisés lo vieron como "un niño hermoso". Según la palabra que se usa en hebreo ("asteios"), quiere decir que lo vieron como un niño de la ciudad y, según el contexto, entendemos que se refiere a que los padres vieron a su hijo que no pertenecía donde ellos vivían, esto es, en la esclavitud, sino en la ciudad de Egipto.

Yo creo que esto es innato en la mayoría de padres: siempre quieren que sus hijos vayan más allá de lo que ellos han ido, que logren más de lo que ellos han logrado, que no vivan lo malo que ellos han vivido, que si ellos no han podido alcanzar sus sueños, quieren que sus hijos sí logren hacerlo. Y, ¿sabes qué?, ¡nuestro Padre Celestial no es la excepción!, porque Él, como padre que es, también quiere que Sus hijos alcancen todos sus sueños, y esto te incluye a ti y a tus hijos!

Pero, aquí está el secreto: los padres de Moisés lo escondieron de los ataques de faraón (Hebreos 11:23). Dice la Biblia que no tuvieron miedo de desobedecer la orden de faraón porque lo vieron hermoso, en otras palabras, debido a que sus padres estaban convencidos que su hijo estaba destinado para algo especial y que llegaría más allá de los que ellos han llegado, no tuvieron temor de ir contra la orden del Faraón y esconder a Moisés.

¿Qué ves en tus hijos? ¿Grandeza? ¿Un gran destino? ¿Que fueron hechos para algo especial? Yo creo firmemente que todo eso que sientes por ellos fue originado en el corazón de su verdadero Padre Celestial, que nuestro Padre puso en tu corazón como padre o madre un "vistazo" de su futuro, lo cual produjo en ti un convencimiento interno de que tus hijos fueron hechos para ser grandes.

La pregunta es, como padres, ¿qué podemos hacer para que nuestros hijos logren alcanzar esa grandeza? Creo que la respuesta la encontramos en el mismo versículo y ya lo habíamos mencionado: Esconder a nuestros hijos de los ataques del diablo, el cual usa el mundo como su forma de atacar (Juan 12:31). Quiero explicar esto:
Tú no puedes obligar a tus hijos a que cumplan con lo que Dios los ha llamado, pero sí puedes esconderlos de los ataques del mundo.
Dos cosas: Esconderlos y Llenarlos
Los padres de Moisés no lo obligaron a que se rehuse llamar "hijo de la hija del faraón" (Hebreos 11:24), sino que fue decisión propia de Moisés. Pero, ¿cómo llegó Moisés a tomar esa decisión? Dos razones: los padres de Moisés lo escondieron de lo malo y lo llenaron de lo bueno. Después de hacer eso, la decisión de Moisés de decidir por el camino correcto era algo casi inevitable.

Lo mismo es para nosotros como padres. Si queremos que nuestros hijos alcancen lo que nuestro Padre Celestial tiene para ellos tenemos que:

1. Esconderlos de todos los ataques del enemigo, y

2. Llenarlos del amor de Dios y su gracia.

Si hacemos esto, es prácticamente un hecho que decidirán por lo correcto y, por ende, cumplirán con lo que nuestro Padre tiene para ellos.

¿Cómo esconder a tus hijos del mal?
Esto se hace principalmente en oración (Mateo 6:13). No dejes de orar por ellos para que sean librados del mal, protegidos de cualquier mala influencia, que todo plan contra ellos sea desbaratado. Ora por sus futuros, matrimonios, negocios, ministerios. Nunca te canses de orar por ellos porque la oración es siempre escuchada. No importa si conociste a Jesús cuando tus hijos eran ya grandes, porque nuestro Padre Celestial puede tornar todo lo malo en bueno y recuperar todo lo perdido. ¡Confía en Él! ¡Deposita tus cargas en Él!

¡No cargues con la preocupación de tus hijos, porque nuestra preocupación, en la mayoría de casos, solo nubla nuestro pensamiento y obstruye el obrar de nuestro Padre! Recuerda que tus hijos son más hijos que nuestro Padre Celestial que tuyos, y Él los ama más que tú y sabe cuidar de ellos mejor que tú. ¡Ora por ellos y confía en Él!

Ahora, para esconder a tus hijos de los ataques del diablo como lo hicieron los padres de Moisés, no podrás hacerlo si tus hijos ya tienen una edad en la que ya no puedes decidir ciertas cosas por ellos. No es lo mismo que decidas qué programas de TV pueden ver cuando tienen 5 años a que cuando tienen 15. Tienes que tener sabiduría (¡y para eso es la oración y los consejos!) para saber qué puedes decidir por ellos y qué no. Llegará el momento en que qué amigos tener, con quién casarse, qué libros leer, dónde trabajar, etc., escapará de tus decisiones. No siempre podrás esconderlos del mundo, pero mientras que puedas, con sabiduría y mucha oración, hazlo.

Pero ojo, si no tienes el discernimiento de saber cuando dejar de esconderlos de ciertas cosas, pueda que ese método termine produciendo un resultado contrario al que buscabas y terminen, más bien, alejándose de Dios. Los padres de Moisés lo escondieron hasta cierto punto, pero después tuvieron que confiar en Dios y soltaron a Moisés. ¡Y dio resultado!

¿Cómo llenar a tus hijos de Su amor y Su gracia?
Esto se hace principalmente con tu ejemplo. Nuestros hijos no siempre serán obedientes, pero siempre serán buenos imitadores. La mayoría de nosotros hacemos lo que hacemos, sea bueno o malo, porque fue inculcado en nosotros. ¿Podemos cambiar lo malo? ¡Claro que sí!, pero es a través de otro proceso de inculcar.

Si tú conociste a Jesús cuando tus hijos ya eran grandes y, por lo tanto, ya les inculcaste cosas malas en ellos, no esperes que te escuchen porque ahora ya sigues a Jesús. ¡Nunca dejes de predicarles, pero no siempre uses tus palabras! Tu ejemplo, tu testimonio, el cambio que ellos vean en ti, será la mejor manera que ellos VEAN que existe un Dios que los ama y no los condena. Ellos verán el cómo respondes, tus gestos, tu disposición a ayudar, que antes eras de una manera, pero ahora eres de otra manera. Esto es super efectivo, pero demanda que tú primero vivas el mensaje que quieres que ellos reciban.

Si son pequeños, lo mejor que puedes hacer por ellos es llevarlos a la iglesia. ¡Ora y busca una iglesia  en donde reine el amor, la gracia y la aceptación de nuestro Padre Celestial! Huye de aquellas iglesias que te exigen obediencia para sentirte digno de las bendiciones de tu Padre Celestial. Sé parte de una iglesia en donde se inculque el cambiar como producto de conocer el amor y la gracia de Jesús, porque si tú te llenas solo de mensajes que te dicen: "¡Tienes que obedecer! ¡Tienes que obedecer! ¡Tienes que obedecer!", eso estarás transmitiendo a tus hijos y, tarde o temprano, se hartarán de ello, o terminarán viviendo una vida legalista basada en el temor, y ello no los llevará a cumplir con lo que nuestro Padre Celestial tiene pare ellos.

No te canses de llenarlos de palabras del amor y la gracia de Jesús. Aun si son pequeños bebés, porque recuerda que la Palabra de Dios es espiritual, y será tu espíritu que se comunica con su espíritu. Además, si los padres de Moisés solo tuvieron 3 meses para llenarlo de lo que ellos conocían de Dios, y aun así dio resultado, ¡cuánto más dará resultado con tus hijos si tú que tienes Biblia, iglesia y no solo 3 meses para hacer eso! Y mientras crezcan y tus palabras sigan siendo recibidas, ¡sigue hablándoles!, siempre con el discernimiento de no llegar a obligarlos.

Entonces, los padres de Moisés no tuvieron temor de ir contra las ordenes de faraón porque vieron algo especial en su hijo, así que lo escondieron, lo llenaron de las palabras de Dios y luego supieron dejarlo ir. ¡Tenemos que hacer lo mismo! Oremos para aprender cómo esconder a nuestros hijos del mal, cómo llenarlos de las Palabras de nuestro Padre y luego, saber cómo dejarlos ir. ¡Nuestro Padre Celestial estará con nosotros en cada paso!

¡Espero te haya ayudado!

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Podrás encontrar más buenas y prácticas enseñanzas para padres en este link: Enseñanzas para Padres



domingo, 7 de octubre de 2018

La Mesa del Descanso Vs La Mesa de la Angustia


El Salmo 23:5 dice que nuestro Padre "adereza una mesa" para nosotros. ¿A qué se refiere? ¿Qué mesa es esa que ha sido aderezada por nuestro Padre mismo y de la cual nos podemos servir? Bueno, dejemos que la misma Biblia conteste eso, y la respuesta la vemos en el segundo versículo:
"En lugares de delicados pastos me hará DESCANSAR; junto a aguas de REPOSO me pastoreará"
Este Salmo presenta a nuestro Padre como un buen Pastor y, por ende, a nosotros como Sus ovejas. Por lo tanto, ese pasto y esa agua del verso dos con el que somos alimentados vendrían a ser los alimentos aderezados que el versículo cinco se refiere. Ahora, ¿te diste cuenta qué cosa tiene en común el pasto y el agua con que nuestro Padre nos alimenta? Así es, descanso y reposo. En otras palabras, el alimento que nuestro Pastor nos da produce en nosotros descanso y reposo en nosotros (Mateo 11:29).

Tanto el pasto como el agua son símbolos de la Palabra de Dios y del Espíritu Santo porque de ellos nos alimentamos (Mateo 4:4, Juan 4:14, Juan 7:38, Isaías 55:10-11, Salmo 1:1-3). Entonces sabremos que estamos siendo alimentamos con la Palabra de Dios y el Espíritu Santo cuando ese alimento produce en nosotros descanso. Cuando practicas la presencia de Dios (en adoración, por ejemplo) y/o cuando recibes una Palabra de tu Padre Celestial, saldrás reposado, tranquilo, porque habrás dejado tus cargas en Él, porque confiarás que Él está a cargo, porque descansarás en la Palabra que recibiste. ¡ESO ES ALIMENTARTE DE LA MESA QUE TU PADRE ADEREZA DELANTE DE TI! (Salmo 23:5).

Pero vemos que el Salmo 23:5 no termina ahí, sino que agrega: "...en presencia de mis angustiadores". ¿Qué son esos angustiadores? Quiero ilustrarte una imagen que te ayudará a entender esto:
Delante de ti tienes dos mesas. Cada mesa tiene un buffet preparado para que tú te sirvas. Tú eliges de qué mesa te sirves. NADIE TE OBLIGA. Una mesa ha sido aderezada por tu Padre Celestial y tiene alimentos que producirán paz, descanso y reposo a tu alma. Esta mesa hace que te enfoques sólo en Jesús y lo que Él ha hecho por ti. La otra mesa está llena de alimentos que producirán angustia, preocupación, temor y ansiedad en ti. Esta mesa hace que te enfoques en lo que tú puedes conseguir con tus propias fuerzas. Estas dos mesas se encuentran en tu mente.
¿De qué mesa te estás sirviendo? ¿Te alimentas de la Mesa de Descanso o de la Mesa de la Angustia? ¿Te estás alimentando de la Palabra de tu Padre Celestial y practicando Su hermosa y reconfortante presencia en forma habitual? Porque si no lo estás haciendo YA TE ESTÁS ALIMENTANDO DE POR SÍ DE LA MESA DE LA ANGUSTIA, porque en esa mesa están esos informes médicos contrarios, los problemas familiares, las dificultades que pasas en tu trabajo, cualquier mala noticia que recibes están en esa mesa, y de ella te alimentas, y eso está produciendo angustia, estrés, preocupación y temor.

Cuando venga un problema, ¡llénate de la Palabra de tu Padre Celestial y busca Su presencia! No permitas que pensamientos acerca de lo grande que es tu problema llene tu mente porque acabarás lleno de angustia y temor. Pero si te llenas de las promesas de tu Padre y si buscas Su presencia, verás cómo Él empieza a producir un descanso sobrenatural en tu interior, ¡la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento gobernará tus pensamientos! (Filipenses 4:7)

Y más aun ¡te animo que te sirvas de la Mesa del Descanso siempre y no solo cuando venga un problema! Tú no tienes que producir descanso. ¡No! Ese descanso será producido por la Palabra de tu Padre y Su presencia en ti. Tú solo tienes que alimentarte de Él, y Él te dará ese reposo para tu alma. Entonces tu mente será llena con Su presencia ("unges mi cabeza con aceite") y tú reflejarás esa vida en abundancia ("mi copa está rebosando", Salmo 23:5) que tu Padre y tú desean.

¡Espero te haya bendecido!

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miércoles, 3 de octubre de 2018

Cómo escuchar la Voz de Dios


Hay muchos que quieren escuchar que Dios les hable, normalmente porque quieren sentir Su dirección, lo que Él haría en tal o cual situación. ¿Eso es bueno? ¡Claro que sí! Si tú eres uno de ellos, te animo a que sigas intentándolo, y aquí te enseño la razón por la cual quizás no has tenido éxito con ello.

En Juan 5:47 Jesús nos dejó el secreto de ello: "Si no crees a sus escritos, ¿cómo creerán mis palabras?" Los escritos a los que Él se refería eran los escritos de Moisés, es decir, el Torah, el Pentateuco, los cinco primeros libros del Antiguo Testamento. En esos tiempos, conjuntamente con los libros proféticos y poéticos, eran la única Biblia que tenían, eran la Palabra de Dios a los que ellos hacían referencia. Pero hoy en día, gracias al Nuevo Pacto con Jesús, también tenemos el Nuevo Testamento, la cual, conjuntamente con el Antiguo Testamento, es la Palabra de Dios escrita para nosotros.

En Juan 5, Jesús les está hablando cosas nuevas, las cuales están basadas en las palabras que ya están escritas. La palabra en Juan 5:47 que Jesús usa cuando dice "¿cómo creerán mis palabras?" es la palabra griega "rhema", la cual es una palabra específica para un tiempo específico. En otras palabras, Jesús les estaba diciendo cosas nuevas, específicas, cosas que ellos necesitaban escuchar, pero esas Palabras Nuevas estabas basadas en la Palabra Escrita.

De ahí viene la corrección de Jesús cuando les dice (parafraseando):
"¿Cómo van a creer las palabras nuevas que les doy, si no creen la Palabra Escrita que ya les dejé?"
Entonces, la razón por la cual muchos cristianos fallan en escuchar la voz de nuestro Padre Celestial cuando Él los quiere guiar en algún área, es porque no conocen o no creen la Biblia, la Palabra escrita de Dios que ya les dejó.

Algunos quizás digan: "¡Pero yo sí creo lo que la Biblia dice y Dios no me habla nada!" Una enseñanza del Dr. Cole puede explicar esto:
 "La única Biblia que creemos es la Biblia que obedecemos".
Muchos se engañan a sí mismo pensando que creen lo que la Biblia dice, pero en realidad no la creen porque sus acciones no la respaldan. Si quieres ver lo que una persona realmente cree, no pongas atención a sus palabras, sino a sus acciones. Si quieres ver lo que realmente crees, no pongas atención a tus palabras, sino a tus acciones.

El pastor Robert suele contar que cuando sube a un taxi aquí en Lima, los taxistas casi siempre le preguntan, después de averiguar que sí habla español y que es pastor, que si es verdad que los cristianos no fuman, no se emborrachan y no se drogan, a lo que él siempre contesta: "Sí, es verdad, no lo hacemos." Pero le parece curioso que muchas veces los jóvenes de la iglesia se le acercan para preguntarle si es que ellos pueden fumar, emborracharse y tomar algunas drogas. Entonces el pastor les contesta: "¡No sé! ¡Pregúntenle al taxista!"

El pastor Robert siempre termina diciendo que muchos de nosotros sí sabemos lo que debemos hacer, pero muchas veces no queremos y buscamos excusas para no hacerlo.

¿No sabes qué hacer en cierta situación? ¡No importa! ¡Sigue haciendo lo que sabes que tienes que hacer! Sigue sirviendo, sigue perdonando, sigue orando, sigue siendo parte de tu iglesia. No mientas, no robes, no le hagas a otros lo que no te gustaría que hagan contigo. "¿Qué tiene que ver una cosa con la otra?", quizás te preguntes. ¡Mucho!, porque Hebreos 5:14 enseña que el "alimento sólido" (entiéndelo como "palabra de Dios específica) es para los que han ejercitado sus sentidos a través de la práctica para discernir lo que es bueno y malo.

Así que, mientras mantengas una buena actitud y sigas obedeciendo lo que la Biblia dice, más te estarás ejercitando en escuchar la voz de tu Padre Celestial y cada vez te será más fácil oírla, porque sabrás que Él no te pediría que hagas tal cosa, reconocerás Su mover y lograrás identificar Su voluntad específica para algo.

¡Espero te haya ayudado!

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jueves, 20 de septiembre de 2018

Reprende el Viento y el Mar se tranquilizará


La historia de Jesús calmando la tempestad es contada en el evangelio de Marcos especificando un detalle en particular: que Jesús no reprendió al mar, sino al viento (Marcos 4:39). Esto fue así porque era el viento lo que provocaba las grandes olas que cubrían la barca. En otras palabras, Jesús se encargó de la causa del problema y no solo del problema en sí.

Los discípulos no tenían temor del viento, sino de las olas porque éstas anegaban la barca (Marcos 4:37) y podían hundirse y morir ahogados. Los discípulos miraban las olas que se levantaban y cómo caían contra la barca y su corazón se llenaba de miedo. Los discípulos no miraban a la fuerza invisible que provocaba el alza del mar, sino que su enfoque era el mar. Jesús no solo trató con el problema (las olas), sino con la causa de él (el viento).

Fíjate en lo que dice Marcos 4:37 en la versión Reina Valera, "Pero se levantó una gran tempestad de viento." Jesús reconoció cuál era la esencia de la tempestad: el viento. Los discípulos no. Ellos pensaron que su único problema era las olas del mar. No se daban cuenta que si Jesús no reprendía el viento y si solo le decía al mar que se tranquilice, era cuestión de tiempo que las olas se vuelvan a levantar. Por eso primero reprendió al viento, y luego tranquilizó al mar.

¿Has reconocido cuál es la esencia de la tempestad por la que atraviesas? Quizás estás mirando solo "las olas que caen a tu barca" y estas te llenan de temor, pero no miras lo que provocan esas olas. Quizás dices:
- Mi problema son las pesadillas de mi hijo, pero no te enfocas de lo que causa esas pesadillas.
- Mi problema son las deudas, pero no te enfocas de los malos hábitos que causan esas deudas.
- Mi problema es el distanciamiento con mi esposo(a), pero no te enfocas de lo que causa ese distanciamiento.
- Mi problema es que soy enfermizo, pero no te enfocas en tus hábitos alimenticios y la falta de ejercicios que provocan esas enfermedades.
- Etc., etc., etc.

Proverbios 26:2 dice que la maldición nunca viene sin causa. No te enfrasques en los síntomas, y mejor trata la causa de esos síntomas. Deja de desperdiciar tiempo y energía resolviendo el mismo problema una y otra vez, y mejor utiliza ese mismo tiempo y energía para tratar con las causas de ese problema.

Quizás has estado tratando por mucho tiempo solo con el problema, pero no con lo que causa ese problema. ¡Por eso es que vuelve a aparecer, porque nunca trataste con lo que provoca el problema! Si quieres deshacerte de una vez por todas de ese problema, pídele ayuda a tu Padre Celestial para que te ayude a reconocer aquello que haces o quizás a lo que estás expuesto, lo cual provoca tu problema, y por supuesto, pídele sabiduría para deshacerte de él para siempre.

¡Espero te haya ayudado!

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jueves, 13 de septiembre de 2018

El Camino para Cumplir con la Visión que Dios te dio


Tú, que has recibido una visión de parte de Dios, puedes aprender bastante del testimonio de José para no cometer los mismos errores que él cometió, porque si José hubiera sabido una serie de elementos propios de la vision que viene de Dios, seguramente se hubiera ahorrado muchos malos momentos.

CUÁNDO se iba a cumplir la Visión
José no sabía para cuándo Dios tenía planeado que se cumpla esa visión. Por lo emocionado que va a contarle a sus hermanos sobre su sueño (Génesis 37:5-11), José seguro pensó que se cumpliría a los pocos días, quizás hasta semanas, pero no fue así, sino que ¡su vision se cumplió más de 20 años después de recibirla!

¿Has recibido una visión de parte de tu Padre Celestial que todavía no se cumple? ¡Espérala, porque aunque tardare, llegará! (Habacuc 2:3) No importa si ya han pasado varios años, ¡tu Padre fue fiel en poner aquello en tu corazón y será fiel en cumplirla! Recuerda, Él es el Autor y Consumador de tu fe (Hebreos 12:2).

DÓNDE se iba a cumplir la Visión
José tampoco sabía dónde se iba a cumplir la visión que recibió de Dios. Seguramente pensó que se cumpliría ahí mismo donde vivía en Canaán, pero no fue así, sino que fue en Egipto, una tierra diferente, con una cultura, creencias, costumbres e idioma diferentes.

A menos que hayas sentido que tu Padre te habló de un lugar específico, te recomiendo que no des por sentado que sabes dónde será que se cumplirá la visión que Él te dio, porque si estás asumiendo un lugar que Él nunca te dijo, puede ser que te estés sintiendo frustrado al ver que no estás en ese lugar o quizás estás tomando decisiones equivocadas agarrando como referencia un lugar equivocado.

CÓMO se iba a cumplir la Visión
Definitivamente José pensó que su familia iba a decir "¡amén!" a su visión e inmediatamente se iban a postrar delante de él para cumplir la visión. No fue así. La imprudencia de José sumado al odio de sus hermanos dio como resultado un camino muy triste para José. Pero recuerda esto: Las cosas que te suceden no determinan si tu visión se cumplirá o no. Las decisiones que tomas, sí.

¿Te están sucediendo muchas cosas que te hacen pensar que te están alejando de lo que tu Padre Celestial tiene para ti? Bueno, si llegas a pensar que te estás alejando de tu visión, entonces sí te estás alejando; pero si sigues siendo fiel a Jesús, sigues caminando un paso tras otro, sigues sirviendo a otros, sigues aprovechando las oportunidades que se presentan lo mejor que puedes, déjame decirte que no te has apartado de cumplir con lo que tu Padre Celestial tiene para ti. Estás en el camino correcto. ¡Sigue adelante! ¡El cumplimiento de tu visión se acerca!

Recuerda que tu Padre Celestial te dio la visión A TI. No se la dio a otros ni al diablo. ¡Tú eres el dueño de esa visión! Por lo tanto, NADIE tiene el poder de alejarte de ellaLa única persona que puede alejarte de tu visión eres tú.

El POR QUÉ de la Visión
Quizás la parte más importante en la que José falló en entender fue la razón de la visión que recibió de Dios. Al ver en sus sueños que los manojos y las estrellas se inclinaban delante de él (Génesis 37:5-11), José pensó que su familia le serviría a él, pero la intención de Dios era justamente lo contrario: José iba a servir a su familia dándoles el alimento para que no mueran.

Este principio funciona para TODAS las visiones que provengan de nuestro Padre Celestial. En otras palabras, si el fin supremo de tu visión no es servir a otros, esa visión no vino de Dios. Estás confundiendo una deseo personal con una visión que tu Padre te ha dado. Recuerda esto: Dios no te llamó para que otros te sirvan, te vean, te aplaudan, te alaben, te admiren, para que te agreguen valor ni para que los uses. Tu Padre Celestial te llamó a servir, cuidar, levantar, ayudar y agregar valor a otros.
No importa a qué te llamó Dios, Dios te llamó a servir.
No importa en qué posición te encuentres, si eres líder o no, si estás a la cabeza o no, si eres conocido o no, si tienes años sirviendo o si recién has comenzado, no importa lo que estés haciendo, el fin supremo de la visión que Dios te dio es el servir a otros. Por eso, si estás sirviendo a otros, estás en camino de cumplir la visión que tu Padre te dio.

Por eso José nunca se desvió del camino para cumplir su visión, porque él servía en donde se encontraba: sirvió a otros como esclavo, sirvió a otros como preso y sirvió a otros como primer ministro de Egipto.

NOTA: Los hermanos de José no rechazaron la vision de Dios, sino la presentación de José de esa visión. ¡Cómo los hermanos de José iban a estar en contra de alguien que los salvaría! Pero José no se presentó así, sino como uno a quien ellos debían servir. Cuando la gente entienda correctamente el por qué de la visión que Dios te dio, casi siempre la recibirán con los brazos abiertos. La gente rechaza a Dios normalmente porque nosotros, los cristianos, no lo presentamos correctamente. Nuestro Padre sabe que la mejor manera de ganarse el corazón de las personas es sirviéndolos, atendiendo a sus necesidades, mostrándoles amor, y la visión que Él te dio no es la excepción. Cuando entiendas de corazón el por qué de tu visión, la gente la recibirá.

El ALCANCE de la Visión
La visión que José recibió fue solo una pequeña parte de lo que Dios tenía para él, porque Dios le mostró a los 17 años que serviría a su familia, pero terminó sirviendo a todas las naciones de aquella región que fueron afectadas por la hambruna. El alcance total, es decir, a cuántas personas realmente ayudó y el impacto trascendental de ello, José nunca lo supo.

¿Crees que la visión que tienes en tu corazón es todo lo que tu Padre Celestial tiene para ti? Si lo crees así, te equivocas. Es solo una parte de un gigantesco todo. Tu Padre tiene mucho más de aquello que te mostró, más impacto en otros de lo que imaginas, más vidas tocadas de lo que crees. Solo en el Cielo nos enteraremos del verdadero alcance de la visión que nuestro Padre Celestial nos dio.

¡Espero te haya ayudado!

martes, 4 de septiembre de 2018

Hablando de Sexo a tus Hijos


Yo me enteré a los 11 años sobre de dónde venían lo bebés por un "amigo" del colegio que me lo contó asumiendo que yo ya lo sabía. Nunca he recibido algún consejo sobre el tema por parte de mis padres, no porque sean malos, sino, supongo, simplemente por desconocimiento del deber de instruir sobre el sexo a sus hijos, y supongo también que eso fue consecuencia de que sus padres no lo hayan hecho con ellos.

Batallé por muchos años con la pornografía y pienso que esa falta de guía fue una de las principales causas de ello. Esa falta de guía y las consecuencias que ello trajeron fueron restaurados por mi Padre Celestial a través de Su familia, la iglesia, mi Camino de Vida, porque ahí encontré la libertad, la restauración, la gracia y la guía que necesité.

Ahora, como padre, no deseo que mis hijos pasen por lo que yo pasé, sino que quiero ser ese guía que sé que necesitarán, quiero formar esa confianza para que se acerquen a mí cuando tengan dudas o pasen por algún problema sobre el sexo, quiero que tengan la seguridad que pueden contarme lo que sea porque sabrán que no dejarán de ser aceptados, que no habrá enojo, recriminación, culpa ni vergüenza, sino que encontrarán amor, comprensión, aceptación, guía y que, si hay algún problema, juntos encontraremos una solución.

Cuándo hablarles de sexo
Entonces, vino la pregunta: "¿Cuándo les hablo de sexo?" La respuesta fue revelada por Dios mismo porque fue en oración que sentí que me decía que debía hablarles de sexo ya. Eso fue en Octubre del 2016, lo conversé con mi esposa, y acordamos que lo haría cuando regresemos de un viaje que tendríamos para Navidad y Año Nuevo, y que lo haría solo con Juan Esteban que tenía 8 años. Lo mismo está sucediendo con Juan Pablo que acaba de cumplir 8, porque tendremos un viaje para este fin año y, de regreso, estaré hablando con él.

Cómo hablarles de sexo
Desde que lo acordamos con Ceci, le dije a Juan Esteban que en enero, cuando regresemos de viaje, tendría una conversación muy importante con él, sólo él y yo, que saldríamos a pasear, al cine, a comer, y que ahí se lo contaré. Le dije que quizás sea una de las cosas más importantes que tenga que decirle. Juan Esteban se sintió bien expectante.

Oré bastante para que Jesús guíe mis palabras para que el mensaje llegue correctamente.

Cuando llegó el día, estábamos comiendo un helado. Sentí que el enfoque de la conversación debía ser el amor y el matrimonio, que ese es el lugar correcto para que el sexo se desarrolle saludablemente y a plenitud.

Se lo expliqué con mi testimonio sobre cómo nos conocimos con su mamá, que éramos amigos por más de diez años antes de casarnos, que ambos amábamos a Jesús y la iglesia, que ambos nos conocimos como amigos en las reuniones de jóvenes, que ambos servíamos en la iglesia, que nuestro enfoque no fue la otra persona, sino Jesús, que cuando regresé del extranjero decidí enamorarme de ella y conquistarla, y ella me aceptó (después de mucho trabajo, debo decir 😀), que ambos queríamos hacer las mismas cosas para Jesús, que ambos tenemos los mismos sueños, que ambos nos prometimos amarnos para toda la vida, que él y su hermano son fruto de ese amor, que orábamos por él y su hermano aun antes de que hayan nacido; es decir, le pinté una imagen muy detallada para ilustrarle el lugar correcto en donde el sexo se debe desarrollar: amor y matrimonio.

Creo que si conversamos 30 minutos, 25 fueron sobre el amor y 5 sobre el acto sexual. Quería le quede bien grabado en su cabeza en dónde pertenece el sexo.

Por qué hablarles de sexo desde tan temprano
Tus hijos se van a enterar sobre el sexo ya sea por ti o por alguien más, y si es por alguien más, seguramente se enterarán más temprano de lo que crees y no le darán el mensaje correcto.

Como dije, yo me enteré a los 11 años y, según mi amigo, me enteré tarde. Ten en cuenta que el acceso a la pornografía de hace 30 años no era de tan fácil como lo es hoy. El diablo está detrás de nuestros hijos, por eso pienso que la mejor manera de cuidarlos de este falso y distorsionado mensaje sobre el sexo es que cuando éste llegue a la cabeza de mis hijos se encuentre con una fortaleza bien levantada y fundada, difícil, casi imposible de derribar, la cual será la verdad de nuestro Padre Celestial con respecto al sexo.

Proverbios 22:6 dice que si instruimos al niño en el camino de Dios, seguirá en el camino aun cuando sea viejo. Pero lo mismo sucede si instruyes al niño en cualquier otra religión o creencia, inclusive sucede lo mismo con los hábitos que les inculcamos desde niños, eso que aprenden desde pequeños, normalmente los acompañan el resto de sus vidas. Con el instruir al niño sobre la verdad de Dios sobre el sexo ocurre lo mismo.

Es por eso que cuando le conversé a Juan Esteban sobre sexo le hablé tanto sobre el marco de amor y matrimonio en el que el sexo se debe desarrollar para que cuando venga una idea diferente a ello, no será aceptada por él.

De otro lado, si no le hablo de sexo a mis hijos, como dije, otros lo harán, y cuando por fin me decida quizás sea muy tarde, porque la verdad de Dios que quiero enseñarles será la que se encuentre con una fortaleza bien levantada y fundada, difícil, casi imposible de derribar, pero de puras mentiras. Mis hijos terminarán pensado que soy un anticuado y fanático, porque las mentiras habrán tomado posesión de mente, todo porque yo no les hablé a tiempo.

Asume Responsabilidad de hablarles de Sexo a tus hijos
No creas que la responsabilidad de hablarles a tus hijos sobre sexo es de la iglesia o del colegio. Si no asumes esa responsabilidad, el diablo lo hará por ti. Recuerda, él está detrás de tus hijos, su enfoque es atraparlos desde pequeños, y ya está al acecho. Ya existen colegios en donde se pasan videos de "educación sexual" a niños de 8 años en donde se les enseña a tener relaciones sexuales, porque el diablo quiere atrapar sus mentes desde pequeños.

No huyas de esa responsabilidad. Ora para que nuestro Padre Celestial te dé sabiduría para saber hablarles, para saber llegar a ellos. No tiene que ser como yo lo hice porque todos somos diferentes. Tu Padre te dará la manera exacta y adecuada para ellos. Recuerda, Él los ama más que tú y está más interesado que tú en que el verdadero mensaje sobre el sexo llegue a sus corazones.

Ora por tus hijos. Háblales. Enséñales. Sé el(la) guía que ellos necesitarán.

¡Espero te haya ayudado!

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Para más enseñanzas y consejos para padres, visita los siguientes links:

lunes, 3 de septiembre de 2018

Los Beneficios del Bautismo en el Espíritu Santo


El Bautismo en el Espíritu Santo es una de las más poderosas herramientas que Jesús nos dejó para poder vivir una vida abundante y victoriosa aquí en la tierra, y así poder ser Sus testigos. Es tan poderosa e importante que Jesús mismo les dijo a Sus discípulos que no prediquen todavía hasta que lo reciban (Hechos 1:4-8).

El orar en lenguas tiene varios beneficios, por eso tu Padre Celestial quiere que todos hablemos en lenguas (1 Corintios 14:5). Aquí te quiero enumerar algunos de esos beneficios, pero antes, tienes que tener esto bien presente y todo el tiempo: El saber orar en lenguas no te dará esos beneficios, sino el orar en lenguas. Es decir, el hecho que sepas cómo orar en lenguas no te beneficiará si es que no oras en lenguas. No sólo es cuestión de saber orar, ¡tienes que orar en lenguas!

Algunos beneficios de orar en lenguas:

Orar en Lenguas te Fortalece
1 Corintios 14:4 dice: "El que habla lengua extraña, así mismo se edifica" (también lee Judas 20 y Efesios 3:16). Una de las mejores maneras de fortalecer nuestro hombre interior es orando en lenguas. Pablo, alguien que no podía darse el lujo de permitirle a su carne hace lo que quería por la gran responsabilidad que tenía, mantenía su espíritu más fuerte orando en lenguas (1 Corintios 14:18).

Así que, ¿quieres ser capaz de vencer a tu carne, tener la fuerza de hacer las cosas que sabes que debes hacer, tener más carácter? ¡Ora en lenguas! Es como tu gimnasio espiritual, mientras más lo uses, ¡más fuerte te harás!

Cuando Oras en Lenguas el Espíritu Santo ora a través de ti
Romanos 8:26 dice: "El Espíritu Santo ora por nosotros con gemidos indecibles". Por ejemplo, cuando has orado por alguien, ¿no te ha pasado que después de un rato orando por esa persona, ya no sabes qué orar más? Por nuestro limitado conocimiento de la persona, llega el momento que ya no sabemos que más orar, ¡pero el Espíritu Santo sí sabe! ¡Él no tiene límites en su conocimiento sobre esa persona y, además, está más interesado en el bienestar de esa persona que nosotros mismos!

Deja que el Espíritu Santo ore a través de ti por esa persona, por esa situación, por ti mismo; es más, si es que no tienes alguna petición específica por ti o por alguien más, ora en lenguas de todas maneras de forma regular, porque ¡el Espíritu Santo sí tiene mucho por qué orar!

Cuando Oras en Lenguas tu espíritu ora
1 Corintios 14:14 dice: "Si yo oro en lengua desconocida, mi espíritu ora". La Biblia dice que debemos orar en todo tiempo (Efesios 6:18, 1 Tesalonisenses 5:17), lo cual es simplemente imposible si es que no oramos en lenguas.

¿Te imaginas? ¡Cuando oras en lenguas tanto tu espíritu y el Espíritu Santo oran en tu cuerpo! Es como si estuvieran manteniendo una conversación, lo cual, a fin de cuentas, ¡es la definición de orar: conversar con Dios!

Cuando Oras en Lenguas Adoras
1 Corintios 14:15 dice: "Cantaré con el espíritu" (según el contexto se refiere a cantar en lenguas). Jesús dijo que es necesario adorarle en espíritu (Juan 4:24). Entonces, una excelente manera de mantener una actitud de adoración es orando en lenguas.

Cuando Oras en Lenguas Das gracias
1 Corintios 14:17 dice: "Tú, a la verdad, bien das gracias" (el contexto te indica que al orar en lenguas das gracias). 1 Tesalonisenses 5:18 dice que debemos dar gracias en todo. Orar en lenguas es una excelente manera (quizás la única) de mantener esa actitud de agradecimiento en todo momento.

Más sobre el Orar en Lenguas:
  • El intento de la humanidad unida para alcanzar a Dios al construir la Torre de Babel en Génesis 11, trajo como consecuencia la división por medio varios lenguajes, pero el intento de Dios por alcanzar a la humanidad por medio de Jesús trajo unidad por medio de un solo lenguaje: el orar el lenguas. Te darás cuenta que, sin importar cuál sea el idioma original del cristiano que ora en lenguas (español, inglés, japonés, etc.), ¡su oración en lenguas suena igual!
  • Un estudio de casi mil cristianos evangélicos en Inglaterra destacó que quienes oraban en lenguas eran más estables emocionalmente que aquellos que no lo hacían. (a)
  • Ya que cuando se ora en lenguas el Espíritu Santo mismo ora, es, por lo tanto, la oración perfecta. ¿Te has puesto a pensar que, quizás, cuando oramos en lenguas estamos orando por más de una petición al mismo tiempo? Quizás estamos orando por varias personas que estén en nuestro corazón, por otras tantas a las que quizás ni conocemos, adorando y dando gracias, ¡todo al mismo tiempo!
  • He escuchado a algunos decir: "Está bien que no entendemos nada de lo que oremos, pero ¡no por eso no tenemos que estar distraídos!" Esta persona se refería a que cuando oramos en lenguas no podemos estar haciendo otra cosa como: cocinar, caminar, cocer, etc., sino que debemos concentrarnos en lo que hacemos. Pregunta: ¿Cómo te vas a concentrar si no entiendes nada de lo que dices? Además, recuerda esto siempre: NUNCA pongas requisitos que la Biblia no pone para que funcione algo que Dios dice que hagamos.
  • Te recomiendo que ores en lenguas todos los días y todo lo que puedas, pero siempre proponiéndote metas razonables: 5 ó 10 minutos para comenzar diariamente. Poco a poco aumenta el tiempo. Si algún día te sientes con las ganas de orar más, ¡hazlo!, y el día que no lo sientas así, procura orar lo que te propusiste.

¡Espero te haya ayudado!

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Lee también:

(a) Fuente: CadadiaMag

jueves, 30 de agosto de 2018

Cómo recibir el Bautismo en el Espíritu Santo


¿Quieres recibir el bautismo en el Espíritu Santo? Es sencillo. Solo tienes que pedirlo y tomarlo.  Así como todas las bendiciones de nuestro Padre Celestial, el bautismo del Espíritu Santo es un regalo (Hechos 10:45-46), es gratuito, solo tienes que "recibirlo y abrirlo".

  • Me refiero con recibirlo a creer que ya es tuyo, que no tienes nada que hacer para que sea tuyo, que es tuyo porque tu Padre Celestial te lo regala gracias a lo que Jesús hizo por ti.
  • Me refiero con abrirlo al acto de fe de comenzar a usarlo.

El recibir el don del Espíritu Santo será evidenciado con el hablar en otras lenguas. Aquí algunos pasajes que lo demuestran:

  • Cuando los discípulos de Jesús fueron bautizados en el Espíritu Santo en Hechos 2, comenzaron a hablar en diferentes idiomas terrenales, pero también en otras lenguas porque hubo un grupo de personas que pensaron que los discípulos estaban borrachos (Hechos 2:13-15).
  • Los discípulos que acompañaron a Pedro a su visita a Cornelio reconocieron que sobre los gentiles (los no judíos) se haya derramado el don del Espíritu Santo al escucharlos hablar en otras lenguas (Hechos 10:45-46).
  • En Samaria hubo un mago que al ver que mediante la imposición de las manos de los apóstoles recibían el Espíritu Santo, les ofreció dinero para que él también pueda hacer lo mismo (Hechos 8:18). Pregunta, ¿qué vio este mago? Es obvio que vio (y oía) que hablaban en lenguas.
  • Lee también Hechos 19:6.

Esas lenguas son espirituales (1 Corintios 14:2). No hablarás en español ni en cualquier otro idioma que conozcas, sino con "gemidos indecibles" (Romanos 8:26). ¡Es el Espíritu Santo mismo orando a través de tu boca! Es, por tanto, ¡la oración perfecta!

Para recibirlo.
Te dejo esta oración modelo que te ayudará a pedir y recibir el don del Espíritu Santo:
"Padre, creo que el bautismo en tu Espíritu Santo es un regalo que Tú tienes para mí gracias a lo que Jesús hizo por mí en la cruz. Quiero recibir ese regalo. Quiero recibir tu poder para ser testigo de que eres real y que tus palabras son reales. Lo recibo en el nombre de Jesús."
Para comenzar a Orar en Lenguas.
Después de orar esa oración (o alguna parecida), ¡comienza a orar en lenguas! Ahora, es justo aquí donde la mayoría falla porque dicen: "Pero no siento nada".
- Recuerda que todo esto es un acto de fe y no tiene nada que ver con lo que sentimos.
- Recuerda que todas la vez que ores en lenguas, incluyendo la primera vez, son por fe, es decir, no sentirás nada necesariamente.

El error se encuentra que uno piensa que el Espíritu Santo tomará control de su lengua, quijada y boca y hará que ore en lenguas. He escuchado que esto ocurrió a algunos, pero no lo hace la regla general. Al igual que si uno siente algo, ganas de llorar o alguna otra cosa, nada de eso hace que sea una regla general.

Lo que sí da a entender la Biblia claramente en 1 Corintios 14:27-28 (pero mejor lee todo el capítulo) es que TÚ PUEDES CONTROLAR EL HABLAR EN LENGUAS, y esto incluye la primera vez que hablas en lenguas. Tú tienes que abrir tu boca y mover tu lengua, y el Espíritu Santo las llenará de palabras. Esto es a lo que me refería con "abrir el regalo" o "tomar el regalo". Es un acto de fe.

- Recuerda que serán sonidos sin sentido, no tienes que entenderlos.
- Hazlo en un lugar solo para que no seas interrumpido ni avergonzado, a menos que te encuentres con otros cristianos que crean lo mismo que estén orando por ti para que seas bautizado en el Espíritu Santo.
- Una vez que hayas comenzado, ora por algunos minutos.

¡Me gustaría escuchar algunos testimonios!

En el próximo blog estaré hablando sobre los beneficios que tenemos al orar en lenguas. ¡No te lo pierdas!

¡Espero te haya ayudado!

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Lee también:

martes, 28 de agosto de 2018

La Necesidad del Bautismo en el Espíritu Santo


Después de que Jesús resucitó, leemos en Hechos 1:3 que estuvo 40 días hablándole a sus discípulos sobre su pasión: el Reino de Dios. Jesús comenzó su ministerio diciendo que el Reino de Dios se había acercado (Mateo 4:17), luego enseño sobre el Reino de Dios (Mateo 13), mostró el Reino de Dios (Juan 5:19) y, finalmente, murió para hacernos accesibles al Reino de Dios (Romanos 5:1). Sin embargo, justo antes de ascender a los cielos, en lugar de encomendarles de una vez la tarea de la extension del Reino de Dios, Jesús le dijo a sus discípulos: "Esperen" (Hechos 1:4).

¡¿Esperar qué?! ¡Qué ya no estaba todo listo! ¡No había dicho que todo esta terminado! (Juan 19:30). ¡¿Por qué tenían que esperar?! ¡¿Qué cosa tenían que esperar?!

Si Jesús les dijo a sus discípulos que tenían que esperar a pesar de que Él mismo era el más interesado de que ya comience la extensión de Su Reino, era porque aquello que tenían que esperar era, sin lugar a dudas, de vital importancia para el éxito de la extensión de Su Reino.

¿Qué era, entonces, lo que tenían que esperar? La Promesa del Padre.

¿Cuál era esa promesa? ¿Qué había prometido el Padre? Cuando la Biblia habla de LA Promesa, hace referencia a la promesa a Abraham, a través de la cual bendecirá a todo el mundo (Génesis 12:1-3). Pero cuando Jesús les dice en Hechos 1:4 que esperen la promesa del Padre, agrega algo: "la cual oyeron de mí". Jesús está hablando específicamente del Espíritu Santo (Juan 14:16). Y es que, para obtener toda la bendición que tu Padre te prometió, necesitarás la ayuda del Espíritu Santo.

Pero, ¿ya no tenían el Espíritu Santo cuando Jesús sopló en ellos la noche en que resucitó? (Juan 20:22)

¡Así es! ¡Se vé que lees tu Biblia! Pero la Biblia muestra claramente una diferencia entre recibir el Espíritu Santo y ser lleno de Su poder. Hechos 1:5 habla acerca de ser sumergidos ("bautizado" en griego es "sumergido") en el Espíritu Santo, y luego en el versículo 8 aclara que eso es recibir poder. Inclusive, Juan el Bautista agrega: "...bautizará en Espíritu Santo y fuego" (Mateo 3:11). ¡Qué power!

P O D E R   P A R A   T E S T I F I C A R
En el mismo Hechos 1:8 Jesús da la razón por la cual otorga ese poder: para poder ser testigos de Él. ¿Qué es ser testigos de Jesús? Ser testigos de Jesús es poder EXPERIMENTAR que Él y sus palabras son reales y dan resultados. En otras palabras, tu Padre Celestial quiere que experimentes que Jesús es real en tu vida, en tu matrimonio, con tus hijos, en tus finanzas, en tu cuerpo, ¡en toda área de tu vida!, porque Él sabe que esa es la mejor manera de hacer que más personas crean en Él.

Jesús les dijo a sus discípulos que esperen ser revestidos del poder del Espíritu Santo, porque sabía que sin Su poder sobrenatural obrando en ellos, no lo lograrían. Ellos iban a necesitar guianza, provisión, sanidad, paz y gozo en medio de las pruebas, y todo ello sólo el Espíritu Santo lo puede dar.

¡Ese poder también está disponible para ti! Tu Padre Celestial quiere que experimentes una relación con Él, que lo conozcas, que vivas la vida abundante que Él te da (Juan 10:10), que pruebes que Él es bueno contigo en toda área (Salmo 34:8), Él quiere que seas TESTIGO que lo que Jesús ha enseñado es verdad. En otras palabras, Él quiere que vivas el Reino de Dios en tu vida. Él quiere guiarte, ayudarte, consolarte, fortalecerte, y todo ello es más fácil con la ayuda del poder del Espíritu Santo. De esta manera estarás atrayendo personas al Reino de tu Padre Celestial solo con tu estilo de vida.

Y por supuesto, no hay nada mejor que ser usado por el Espíritu Santo para dar palabras de ánimo o consuelo a otra persona, poner manos sobre ellos y orar por alguna necesidad, dar un abrazo de parte de Jesús alguien que lo necesita. Tú serás testigo de todo eso y más en tu vida con la ayuda del poder del Espíritu Santo.

¿Quieres recibir el bautismo en el Espíritu Santo? ¡En el próximo post hablaré de eso! 😁

¡Espero te haya ayudado!

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miércoles, 22 de agosto de 2018

Atrévete a pedir lo que No te Mereces


¿Qué cosa les estás pidiendo a tu Padre Celestial? ¿Es algo que si te lo da, Él sería glorificado porque la gente no encontraría otra explicación más que pensar que "Dios se propuso bendecirte", o es algo que cuando lo recibes la mayoría pensaría que fuiste tú quien lo obtuvo por tu esfuerzo, disciplina, mérito y/o suerte?

Cuando leía Efesios 2:1-10, siempre se me venía a la mente mi proceso de salvación que mi Padre obró en mí, de pecador a redimido, de incrédulo a creyente; pero ahora, a través de los lentes de la gracia de Jesús, me doy cuenta que hay mucho más que eso, porque, si bien es cierto, los primeros tres versículos ilustran de qué condición Jesús me rescató, los siguientes versículos no se limitan a decir que ahora me espera el Cielo cuando muera (¡lo cual es SÚPER!), sino que, después de describir mi nueva condición de autoridad (Efesios 2:4-6), el versículo siete dice el propósito de ello:
"Para MOSTRAR en los tiempos venideros LAS ABUNDANTES RIQUEZAS DE SU GRACIA en Su bondad para con nosotros en Cristo Jesús" (Efesios 2:7)
¡Esto todavía lo estoy procesando! ¡Reconozco que todavía me cuesta creerlo! El pensamiento de que mi Padre Celestial quiere mostrar en mi vida las abundantes riquezas de Su gracia, es decir, que quiere mostrar a otros cuán bueno es Él bendiciéndome inmerecidamente, ¡es algo que descuadra mis pensamientos esquematizados en que Dios me quiere bendecir basado en mis méritos!

Luego sigue el conocido Efesios 2:8 que dice: "Porque por gracia son salvos por medio de la fe", cuyo significado siempre se había limitado a que uno es salvo del infierno por medio de la fe, lo cual es cierto, pero no se limita a eso, porque la palabra Griega que se traduce como "salvo" es la palabra "soso", que significa en síntesis "restauración en todas las áreas de mi vida", o como se lo dije a mis hijos: "completamente bendecido", y "gracia" quiere decir "favor inmerecido". Reemplazando los significados, Efesios 2:8 quedaría así:
"Porque inmerecidamente somos completamente bendecidos por medio del creer".
¡Ah, me olvidaba! Falta un pedazo en Efesios 2:8, "..., pues es un don de Dios". En otras palabras, esto es un regalo de nuestro Padre, ¡y los regalos son gratuitos!

Es decir, Efesios 2:8 completa el mensaje de Efesios 2:7 que dice que Dios quiere mostrar cuán bueno es Él bendiciéndome inmerecidamente, porque ¡inmerecidamente somos completamente bendecidos por medio del creer, y esto es un regalo de nuestro Padre!

¡Hay que aceptar Su regalo!

Pero, aunque parezca mentira, ¡ahí no acaba todo! ¡Hay más!

Efesios 2:9 dice: "no por obras, para nadie se gloría". ¡Así es! Nuestro amoroso Padre Celestial, queriendo que quede claro que quiere bendecirte inmerecidamente para mostrar a otros cuán bueno es Él, agrega el verso nueve el cual aclara que no quiere que sea por tus obras, tu disciplina, tu esfuerzo y/o tu suerte, para que NADIE SE GLORÍE, sino para que ÉL, y solo ÉL, sea quien se lleve la gloria.

Y para finalizar está Efesios 2:10 que dice: "Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras". En otras palabras, todas estas bendiciones que tu Padre te quiere dar inmerecidamente es para que a su vez tú seas de bendición.

Tu Padre Celestial te quiere bendecir inmerecidamente. Él quiere darte tanta bendición que no quiere que otras personas cuando lo vean piensen que fuiste tú. Tu Padre quiere que piensen de ti: "Él/ella ha sido tan bendecido que TIENE que haber sido Dios, porque no creo que él/ella haya podido alcanzar tanta bendición por sí solo".

Lamentablemente, la mayoría de las veces no le pedimos a ese nivel, sino que bajamos el estándar a algo más alcanzable para nosotros, algo más creíble, algo en donde no necesitemos de confiar en Dios, sino solo en nosotros mismos.

Yo te animo a que le pidas cada vez más a tu buen Padre Celestial en todas las áreas de tu vida. Sé específico. Pídele por tus finanzas, por tu salud, por tu matrimonio, por tus hijos, por tu empresa, por tus sueños, por tu ministerio. Deja que sea Él que te llene de sueños, y luego tú pídele todo eso, y Él será poderoso para darte mucho más abundantemente de lo que pides o entiendes (Efesios 3:20). Eleva tu expectativa. ¡Atrévete a pedirle aquello que no te mereces! ¡Atrévete a pedirle aquello que Jesús ganó por ti!

¡Espero te haya ayudado!

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Estoy seguro que estos links sobre más enseñanzas de fe y gracia te ayudarán:

domingo, 29 de julio de 2018

3 Pasos para Ser un Buen Fracasado


Quiero compartirte tres consejos que, sin lugar a dudas, te llevarán al fracaso. Recuerda que todo buen fracasado hace regularmente lo que los exitosos casi nunca hacen. Todo buen fracasado se excusa, escucha a todo el mundo y no planea nada. Así que, si quieres ser un fracasado toda tu vida, ¡no dejes de seguir estos consejos!

1. Excúsate

No todo es tu culpa, así que, ¿por qué tienes que asumir responsabilidad de todo lo que te pasa? ¿Acaso tú tomas las decisiones del gobierno? ¿Acaso tú planeaste eso feo que te pasó, que te marcó y que te imposibilitó emocional y/o físicamente? ¿Tú tienes la culpa que ese hombre, mujer, jefe, compañeros de trabajo, sean como son? ¡Por su puesto que no!

Deja de escuchar a los que te animan porque lo más seguro es que no pasaron por lo que tú. ¡Tú eres el pobrecito que merece la ayuda de todos! ¡Ellos no! Ellos seguramente crecieron favorecidos por el destino y jamás entenderán tu situación.

Así que, cada vez que tengas alguna oportunidad de mejorar en algún área, recuerda que tienes todo el derecho de excusarte cuando veas alguna dificultad. Tu trabajo es esperar las condiciones perfectas para recién hacer algo.


2. Escucha a todos

A menos que quieras ser un ermitaño y exiliarte a una isla desierta, tienes que comenzar a compararte con el resto. No seas autosuficiente y orgulloso en pensar que estás bien. ¿Por qué escuchar solo a los sabios, a los que se interesan por ti y a los que han alcanzado el éxito? ¡Qué clase de discriminación es esa! No estamos en una monarquía ni en una dictadura. ¡Vivimos en democracia!, y en una democracia todos merecen ser escuchados.

Así que comienza de una buena vez a escuchar a TODOS tus críticos, a todos aquellos que les gusta opinar cómodamente sentados en las tribunas pero que nunca entrarían a jugar en la cancha, a todos aquellos envidiosos que les gustaría tener lo que tú tienes, a todos esos trolls de las redes sociales que pasan cinco horas diarias detrás de una pantalla ejerciendo su don de criticar a otros. ¡Escúchalos a todos! ¿O, acaso, te crees superior a ellos?

Ah, y por supuesto, trata de agradar a todos. ¡Deja de ser selectivo cuando de servir se trata! Jesús dijo que debemos amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos (Mateo 22:39) y que debemos hacer bien a todos (Gálatas 6:10), ¿o no?


3. No planees

Los planes son el invento moderno de los auto llamados "amos de la motivación y liderazgo" para mantenerte esclavizado, ¡y Dios quiere que vivas libre! (Gálatas 5:13)

¿Planes de corto, mediano y largo plazo? ¿Para qué?, si de todas maneras no cumplirás nada y para lo único que te servirá es para sentirte mal y condenado por ello, y luego estés comprando el libro sobre cómo salir de la condenación, ¡y seguro escrito por los mismos autores!

¡Mejor es vivir libre, guiado por el Espíritu Santo a dónde Él quiera llevarte! Deja ya esos planes para adelgazar, esas metas de aprender inglés, esa rutina de ejercicios y todas esas tonterías que lo único que hacen es quitarte el tiempo de tu libertad.

¡Sigue así!
Si has estado siguiendo estos consejos, es más que seguro que tu vida se dirige al fracaso. ¡Sigue así! ¡No te detengas! Y si no los has seguido, seguramente tu vida se está convirtiendo en una de esas pocas excepciones en donde, con el tiempo, todo le sale bien. Pero, ¿por qué quieres ser la excepción? ¿Por qué quieres vivir solo? ¡Únete a la gran familia de fracasados de todo el mundo y te aseguro que "Soledad" es algo que nunca sentirás!


PD: Sí, sí he estado siendo irónico =)

viernes, 20 de julio de 2018

Cómo hacer un Extracto


Puedes hacer tu extracto con pepino, zanahoria y espinaca. Además de que tiene un rico sabor, tienes ahí una buena combinación de vitaminas. Si quieres puedes echarle apio, kión y/o betarraga. En verdad, puedes echarle lo quieras. Te recomiendo que no lo combines con frutas, porque dicen que no se debe hacer eso. Pero sobre todo, ¡hazlo con mucho amor, especialmente si es para tu esposa!

A mí NO ME GUSTA HACER EXTRACTOS, pero sentí que mi Padre Celestial me decía que el hacer estas cosas son tu ministerio. Y no cualquier ministerio, sino tu principal ministerio. Sentí que me decía que debo aprender a hacerlo con la misma disposición, gozo, excelencia y unción que cuando enseñaba detrás de un púlpito, porque ella, mi amorcito, mi Ceci, es mi principal ministerio.

Entendí que de nada sirve que pueda dar buenas enseñanzas a muchos si no sé servirla a ella. Entendí que para servir, no necesariamente uno tiene que hacerlo SIEMPRE en lo que uno le gusta, pero no por ello no vas hacerlo con toda la disposición y excelencia, mejorando siempre en lo que uno hace.

Quizás lo más importante que mi Padre me reveló es que mi matrimonio no es la preparación para mi verdadero ministerio, sino que ¡es mi verdadero ministerio! Lo que venga después descansará y se desarrollará en el fundamento de nuestro matrimonio. De la misma manera que las ramas de un árbol son sostenidas y nutridas por el tronco del árbol, así todos las áreas de ministerio público que mi Padre nos añadirá serán sostenidas y nutridas por mi matrimonio con mi hermosa (así nos referimos a ella mis hijos y yo en casa).

Esto cambió todo en mí. Y lo sigue haciendo.

Esta revelación es la principal ancla a la que constantemente me sostengo, es la principal fuente de energía cuando tengo que hacer cosas por ella que no quiero, y es mi principal "norte", mi brújula que me ubica y me guía cada día en mi matrimonio.

Cuando recibí esto, recuerdo haber sentido la misma presencia de mi Padre Celestial que sentía enseñando detrás de un púlpito, pero esta vez fue haciendo un jugo de papaya. Mientras mis lágrimas caían, tomé eso como una confirmación de lo real, poderoso y fundamental que sería eso para mí.

Espero que este testimonio te haya ayudado.

¡Que nuestro Padre te siga bendiciendo!

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Aquí hay más enseñanzas para matrimonios que estoy seguro te bendecirán:

jueves, 22 de febrero de 2018

Oracion II: Aprendiendo a Orar


Los judíos sabían bastante la Biblia, al menos la Biblia que hasta el tiempo de Jesús tenían, es decir, el Antiguo Testamento. Los más estudiosos se aprendían de memoria TODO el Antiguo Testamento. Si alguna vez te has jactado de memorizarte parte de la Biblia, ante uno de ellos, ¡quedarías en ridículo!

Los discípulos, como judíos que eran, también sabían bastante del Antiguo Testamento y, por supuesto, sabían orar; o al menos, ¡eso pensaron!, porque un día se le acercaron a Jesús para pedirle que les enseñe a orar (Lucas 11:1).

Yo supongo que al ver lo que Jesús hacía, al escuchar Sus poderosas enseñanzas y, sobretodo, al ver cómo oraba Jesús, los discípulos reflexionaron, fueron sinceros consigo mismos y llegaron a la conclusión que su Maestro oraba mucho mejor que ellos. Ellos se dieron cuenta que las oraciones de Jesús sí daban resultado y se veían auténticas, por lo que se sinceraron, se humillaron a sí mismos poniendo todos sus conocimientos de lado, y le dijeron: "Enséñanos a orar." Para poder decirle a Jesús "enséñame" de corazón, primero tuvieron que reconocer que no sabían. Para poder ser llenados, primero se tuvieron que vaciar a sí mismos.
Para poder aprender, primero tienes que reconocer que no sabes. Si piensas que sabes, no estarás abierto a aprender. Este es un requisito indispensable para aprender a orar.
Pero, ¿cuál fue la respuesta de Jesús? ¿Qué hizo Jesús? Jesús procedió a enseñarles. ¿Sabes qué me dice esto a mí? Me dice que sí podemos aprender, porque si Jesús les hubiera contestado: "Saben qué, es muy tarde para ustedes porque ya saben demasiado y es difícil re-enseñar a alguien", "esto está separado para algunos cuantos, y ustedes no están entre ellos", o quizás un simple "no, no quiero enseñarles", entonces podríamos estar seguro que aprender a orar es algo que nunca lograremos. ¡Pero no fue así! ¡Jesús les enseñó a orar porque sabía que podían aprender! ¡Y lo mismo es para nosotros!

¿Quieres aprender a orar como Jesús? ¡Pídele que te enseñe! Pon todos tus conocimientos de lado, tu experiencia, tus estudios y tu orgullo para que puedas aprender. Recuerda que Él da gracia al humilde (Santiago 4:6), y ten la seguridad que Él te enseñará como un Padre a un hijo. Simplemente dile: "Jesús, enséñame a orar".

Espero te haya bendecido.

domingo, 18 de febrero de 2018

La mejor manera para Dejar de Hacer lo malo


¿Quieres cambiar? ¿Quieres dejar de hacer eso malo que sabes que debes dejar de hacer? Seguramente ya has intentado por mucho tiempo dejar esa adicción, ese mal hábito, ese rasgo de personalidad que te ha traído tantos problemas, pero sin buenos resultados. Aquí te daré la manera para que dejes de hacer lo malo: hacer lo bueno.

¡No es broma! ¡La mejor manera de dejar hacer lo malo es haciendo lo bueno!

No se trata de simplemente esforzarte en dejar de hacer lo malo, sino en hacer lo bueno. Ese mal hábito debe ser reemplazado por otro para desaparezca, ¡y qué mejor que un buen hábito!

No es cuestión que simplemente te resistas a hacer lo malo. El esperar que llegue ese momento de ansiedad en donde la tentación ya comenzó a tomar posesión de voluntad, para que ahí comiences a decir: "¡No lo haré! ¡No lo haré! ¡No lo haré!", es una manera 100% ineficiente. La mejor manera es NUNCA PERMITIR QUE EL DESEO COMIENCE A CRECER.

Si analizas la vida diaria de una persona con un mal hábito, te darás cuenta que toda ella está diseñada para que ese mal hábito florezca. Ese mal hábito o adicción no sale simplemente porque sí, sino que florece porque es alimentada por las muchas decisiones que son tomadas en la vida diaria. Es por eso que la mejor manera de librarse de ese mal hábito es creando uno nuevo.

No es cuestión de dejar de hacer lo malo, sino de hacer lo bueno.

No es una nueva decisión que la que se tiene que tomar, sino una serie de ellas. Se tiene que rediseñar ese estilo de vida. Es insensato pensar que haciendo lo mismo se logrará resultados diferentes.

Por eso, tus decisiones deben a apuntar a crear un nuevo estilo de vida. Por ejemplo, toma la decisión de practicar un deporte, de crear un nuevo grupo de amigos, de tomar unas clases de algo nuevo, de congregarte más, de participar de un grupo pequeño de tu iglesia, de participar activamente en los eventos que haga, etc. Este tipo de decisiones estarán cambiando tu estilo de vida, estarán usando el tiempo que antes usabas en cultivar ese mal hábito para crear uno nuevo y bueno, estarás rodeándote de personas te ayudarán naturalmente a ir a esa nueva dirección ¡porque ellos están yendo a esa misma dirección!

Haciéndolo de esta manera te darás cuenta, con el tiempo, que no te estarás preocupando por no hacer lo malo, sino en hacer lo bueno. Notarás que eso malo que hacías será cosa del pasado, no recordarás cómo dejaste de hacerlo, porque tu enfoque habrá cambiado, porque no estarás preocupado en destruir lo malo, sino ocupado construyendo lo bueno.

¡Espero te haya bendecido!

domingo, 28 de enero de 2018

Prepárate para tu Oportunidad


No confundas una cosa mala que te pasó con algo malo que se construiste. Algo malo que te pasó es un accidente, una traición, un despido injusto, una enfermedad que no provocaste, el tráfico, un robo, etc. Es algo que tú no tuviste nada que ver y que simplemente sucedió. Estas cosas malas nos pasan a todos: hombres y mujeres, buenos y malos, de cualquier estrato social, país o creencia.

En cambio, algo malo que se construyó es un mal hábito, una deuda impagable, un matrimonio destruido (en la mayoría de los casos), infidelidad, la flojera, el mal carácter, etc. Es algo que permitiste que entre en tu vida y que crezca de a pocos, y ahora que te está trayendo muchos problemas, recién lo considera como un problema grande. Cuando uno llega a este punto, uno se vuelve un imán para las cosas malas.

Pero pasa lo mismo con las cosas buenas.

No confundas una cosa buena que te pasó con algo bueno que construiste. Algo bueno que te pasó es que te encuentres dinero, que conozcas a una persona que te cayó muy bien, que salgas sorteado para un premio entre todos tus compañeros de trabajo, que te tocó todas las luces verdes del tráfico, etc. Es algo que tú no tuviste nada que ver y que simplemente sucedió. Estas cosas buenas nos pasan a todos: hombres y mujeres, buenos y malos, de cualquier estrato social, país o creencia.

En cambio, algo bueno que construiste es un buen hábito, estabilidad económica, un buen matrimonio, un buen estado físico, carácter, disciplina, etc. Es algo que conscientemente buscaste e hiciste crecer de a pocos, y ahora te está trayendo muchas bendiciones. Cuando uno llega a este punto, uno se vuelve un imán para las cosas buenas.

Nuestro enfoque debe estar no en las cosas que nos suceden, sino en las que construimos.

La mayoría solo "espera la buena suerte", porque piensan que eso cambiará sus vidas. Lamentablemente no se dan cuenta que no se trata de SOLAMENTE esperar esa buena suerte, sino de estar listos para cuando llegue.

Esa "suerte" u oportunidad, como dije, les llega a todos (Eclesiastés 9:11), lamentablemente no todos están preparados para cuando llega. La preparación es la llave que abre la puerta de esa oportunidad.

¿Qué hacen aquellos que no salen adelante cuando les llega su oportunidad? Como no tenían un plan, cuando les llega ese dinero extra, se lo gastan en tonterías. Cuando conocen a esa persona que les cayó muy bien, esa persona no quiere ser su amigo(a) porque nota que el otro(a) es un necesitado emocional. Cuando llegan más temprano al trabajo porque no hubo tráfico, sólo pasan más tiempo en las redes sociales. En otras palabras, simplemente desperdician lo bueno que les tocó.

¿Estás preparado para cuando llegue tu oportunidad? Recuerda, TU OPORTUNIDAD LLEGARÁ SÍ O SÍ, así que mejor prepárate. La preparación es la evidencia que crees que algo bueno viene. Tu preparación determinará lo que harás con tu oportunidad cuando llegue: si estás preparado, la aprovecharás, pero si no lo estás, la desperdiciarás, o quizás, ni siquiera te darás cuenta que vino.

¡Espero te haya bendecido!

domingo, 7 de enero de 2018

"¡Por eso lloras!" - Un consejo para padres


¿Cuántos de nosotros, padres, le hemos dicho a nuestros hijos alguna vez: "¡Qué, por eso lloras!"? ¡Grave error! ¿Saben lo que en realidad les estamos diciendo? Les estamos diciendo: "Esa razón por la que lloras es una tontería", y peor: "lo que para ti es importante no lo es para mí".

Si has estado diciéndole eso a tus hijos, esto es lo que tienes que hacer:
- Pídeles perdón por haber estado haciendo eso. Diles: "Hijo, perdóname porque muchas veces menosprecié lo que para ti era importante".
- Promételes que intentarás cambiar. Diles: "Te prometo tratar de tomar más importancia a las cosas que son importantes para ti".
- Pídele ayuda a tu Padre Celestial a cambiar eso lo más pronto posible.

El gran peligro que corremos como padres de hijos pequeños si es que no corregimos eso es que crecerán con la idea que sus problemas no son importantes, que no deben molestarnos con sus tonterías, que ellos no son tan importantes como nosotros, y como consecuencia, inconscientemente buscarán el sentirse importantes en otros lugares y de otras formas, y muchas veces son con personas que exigirán de ellos algo a cambio.

¿Cómo nos trata nuestra buen y amoroso Padre Celestial? ¿Alguna vez has leído en su Palabra algo que diga o insinúe que lo que para nosotros es importante para Él no lo es? ¿Alguna vez te has sentido menospreciado por Él? ¿Alguna vez cuando clamaste a Él llorando, sentiste que Él te dijo: "¡Qué, por eso lloras!"?

Por el contrario, Él llora cuando nosotros lloramos, se alegra cuando nosotros nos alegramos, se identifica con nuestro dolor, y Su Palabra dice que aun tiene contados los cabellos de nuestra cabeza (Mateo 10:30), y si Él presta atención a eso, algo que para nosotros no es importante, ¡cuánta más atención prestará para lo que para nosotros sí es importante, para lo que nos hace llorar, para lo que nos quita el sueño! Así que, cuando vamos a Él cargados por algo, NUNCA nos dirá: "¡Qué, por eso lloras!", sino que nos abrazará, nos consolará y nos guiará de la mano a la salida que Él ya había preparado.

Entonces, si has estado menospreciando los asuntos de tus hijos, corre a tu Padre Celestial, porque Él no te condenará por hacer eso, sino que te abrazará, te consolará y te guiará de la mano a la solución que Él ya había preparado.

¡Espero te haya ayudado!

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