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viernes, 24 de agosto de 2018

Inmigración Venezolana - ¿Qué haría Jesús?


Como cristiano, una de las maneras que tengo de buscar claridad en alguna interrogante es preguntándome lo que haría Jesús en tal situación. En esta caso de la llegada de tantos venezolanos al Perú me pasó eso.

A pesar de que en forma natural mi posición era de ayudar a los venezolanos que venían al Perú, no me parecía un buen razón decir que sentía compasión por ellos. Fue así que en un comienzo me dejé llevar por los interminables argumentos, tanto a favor como en contra de la inmigración venezolana, y me di cuenta que no tuve una clara posición bíblica con respecto a ello. Entonces fue que me pregunté qué es lo que haría Jesús en esta situación y, poco a poco, la claridad llegó.

Sinceramente no me imagino a Jesús diciéndole a algún venezolano: "No te ayudaré". Me cuesta creer, según la convicción que tengo de Jesús como un Dios de amor, que Él le diga a uno de ellos: "Regresa a tu país". Por lo tanto, yo, como Su representante, no puedo hacer eso, porque los ojos de los que nos rodean están sobre mi y sobre ti que creemos en Jesús, y nuestras acciones las asumirán como si fueran de Jesús.

Hay algo que no debemos olvidar: Nosotros, los que creemos en Jesús, estamos aquí de pasada, pertenecemos a un Reino diferente, somos peregrinos en este mundo, nuestra verdadera tierra es el Cielo. Aquí somos embajadores del reino de nuestro Padre, Sus representantes, y esa representación es un trabajo el 100% del tiempo, no solo cuando estamos entre cristianos en la iglesia. Por lo tanto,  antes que peruanos, nosotros somos cristianos.

¡Pero esto no es algo malo! Por el contrario, de la misma manera que implica que mientras mejor cristianos seas, serás un mejor esposo o esposa, o un mejor hijo, o un mejor empleado, o un mejor jefe, o un mejor padre o madre, así también, ¡mientras mejor cristiano seas, un mejor peruano serás!

Así que, antes de adoptar una posición, asegúrate sin auto engaños que estás convencido de que crees que eres un representante de Jesús en todo tiempo, recordando SIEMPRE que tus palabras, tus acciones y tus posts en las redes sociales las toman como si vinieran de Él.

Si solamente te llenas de comentarios cargados de enojo y amargura, entonces enojo y amargura es lo que habrá dentro de ti. Y, adivina qué saldrá de ti cuando comentes sobre el tema: ¡enojo y amargura! Yo no llegué a discutir con nadie sobre esto, pero reconozco que estuve tentado en más de una ocasión de hacerlo. Y una vez dentro, es tan fácil moverse en ese círculo vicioso de interminables discusiones, defendiendo posturas con verdades acomodadas, las cuales solo llevan a pleitos, enemistades, divisiones y contiendas (lee Santiago 3:13-18).

Pero hay un mejor camino para ti. 1 Timoteo 2:1-4 dice en la visión Dios Habla Hoy:
"Se debe orar por lo que gobiernan y por todas las autoridades, para que podamos gozar de una vida tranquila y pacífica, con toda piedad y dignidad. Esto es bueno y agrada a Dios nuestro Salvador".
¿Lo haces? ¿Estás orando por tus autoridades? ¿Oras para que nuestro Padre los guarde, los guíe, les dé sabiduría, para que así nosotros podamos gozar de una vida tranquila, pacífica y digna? Te doy un secreto, podrás saber si la persona estuvo sinceramente orando por esta situación si el comentario que lees o escuchas lo sientes cargado de enojo, amargura y/o deseo de pleito.

Si NO estás de acuerdo con el proceder del gobierno con respecto a los inmigrantes venezolanos, ¡ora! Y si SÍ estás de acuerdo con el proceder del gobierno con respecto a los inmigrantes venezolanos, ¡ora! Ten presente que cuando oras, no solo le estás abriendo puertas a nuestro Padre Celestial para que Él pueda obrar, sino que principalmente te estás limpiando de toda esa amargura, enojo y deseos de competencia y pleito, y más aun, te estarás llenando del corazón de tu Padre con respecto a esta situación, y de esa manera podrás actuar más cómo Él lo haría, trayendo los frutos que Él quiere.

Mateo 25:34-40 dice: "Entonces dirá el Rey a los que estén a su derecha: "Vengan ustedes, a quienes mi Padre ha bendecido; reciban su herencia, el reino preparado para ustedes desde la creación del mundo. Porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; fui forastero, y me dieron alojamiento; necesité ropa, y me vistieron; estuve enfermo, y me atendieron; estuve en la cárcel, y me visitaron". Y le contestarán los justos: "Señor, ¿cuándo te vimos como forastero y te dimos alojamiento, o necesitado de ropa y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y te visitamos?" El Rey les responderá: "Les aseguro que todo lo que hicieron por uno de mis hermanos, aun por el más pequeño, lo hicieron por mí"".

¿Sabes qué? Este versículo (entre otros) me dice que debemos apoyar a nuestros hermanos venezolanos, pero TAMBIÉN me dice que debemos apoyar a nuestros hermanos que sufren del frío en las alturas. Ayuda a uno o ayuda al otro, pero ayuda. Que el hecho que no puedas ayudar a todos no se vuelva la razón por la que no ayudas a nadie. Es por eso que amo tanto la iglesia de Jesús, especialmente mi familia Camino de Vida, porque no tenemos colores políticos, sociales ni económicos. Nosotros no queremos ayudar esperando que se nos dé algo a cambio, sino que queremos agregar valor a la vida de las personas.

¿No sabes qué hacer? Yo sí:
Uno: ¡ORA!
Dos: Ayuda a uno o al otro, o ambos, ¡pero ayuda!
Tres: Guarda tu corazón de pleitos, porque serás tú el más perjudicado.

¡Espero te haya ayudado!

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Estoy seguro que los siguientes links te serán de edificación:




lunes, 18 de junio de 2018

Siendo parte de un Equipo


Otra gran lección que nos deja nuestra querida selección peruana. Una lección de vida. Una lección que nos hace recordar humanidad; que puedes ir corriendo la carrera, pero no debes olvidarte de los que corren contigo; que en el futbol las estrellas no ganan los torneos, sino los equipos; que si uno del equipo cae, todos caemos, pero si se levanta, todos son levantados.

Cuevita se falló un penal en un torneo mundial, el primero después de 36 años para el Perú. Que se puso nervioso, que no debió patear él sabiendo que ya había fallado antes, que fue su culpa que no obtengamos los 3 puntos, etc., ¿realmente creen que no sabe él todo eso y más? ¡Claro que lo sabe! ¡Por qué creen que se puso a llorar! Estoy seguro que el profesor Gareca y sus compañeros saben que la solución no es recordarle constantemente el error que cometió, sino lo bueno que tiene todavía.

¿Por qué no seguimos el mismo ejemplo practicando resaltar lo bueno de los que nos rodean en lugar de recalcarles lo malo que hacen?

Practica esto con tu esposo, con tu esposa, con tus hijos, con tus amigos, con tus compañeros de trabajo, con tus empleados, con los que están bajo tu liderazgo, etc. Deja de redundar con tus palabras sus errores porque eso solo los hará pensar que son malos, que no sirven, que son unos fracasados, les quitará la confianza de intentarlo de nuevo y, ¿realmente crees que mejorarán así? "Tal es el pensamiento en su corazón, tal es la persona", dijo el sabio Salomón (Proverbios 23:7).

Por otra lado, si en lugar de enfatizar sus errores enfatizas las fortalezas que tiene las personas que te rodean, estás animándolos a creer que sí pueden mejorar, que no son unos inútiles, que un error no tiene por qué definirlos, que no es que sean unos fracasados, sino que simplemente estaban mal ubicados. De esta manera verás en un futuro más confianza en tu esposo(a), en tus hijos, en tus empleados, etc., porque no se estarán enfocando en sus debilidades, sino en sus fortalezas.

Como iglesia, cuando veamos a alguien que cae, ¡no le recalquemos lo malo que es! Créeme, ¡esa persona ya lo sabe!, y no necesita escuchar constantemente que es un pecador y que es un despreciable ser, por el contrario, necesita escuchar que tiene un Padre amoroso en el cielo que lo ama tal y como es (Romanos 5:8), debemos reflejar tanto de ese amor y bondad que sea obligado a arrepentirse (Romanos 2:4). El amor no descubre las faltas, sino que las cubre (1 Pedro 4:8). La humillación y la vergüenza no cambian a nadie para bien, sino para mal, para empeorar, pero el amor incondicional de nuestro Padre Celestial nos da la fortaleza para cambiar.

Cuando Dinamarca nos metió el gol, no vi el bajón anímico de nuestra selección, pero sí lo vi cuando Cueva falló el penal. Como son un equipo, parte de una misma familia, sintieron ese dolor cuando uno de ellos cayó. Lloraron con el que lloró. No se obligaron a sentirse mal, sino que NATURALMENTE reaccionaron así.

¿Lloras con los que lloran en tu equipo, llámese familia, iglesia, trabajo, etc.? ¿Ríes con los que ríen? ¿Qué reacción sale de ti cuando ves a alguien que es bendecido? ¿Qué reacción tuviste cuando supiste que esa persona se fue a Rusia para ver el mundial, cuando se compró un carro nuevo, cuando lo despidieron del trabajo, cuando el líder le tuvo que llamar la atención? Si no compartiste su dolor a su alegría, no estás siendo parte del equipo. Y si fue así, es momento de reflexionar y que le pidas a tu Padre Celestial que te ayude a sentirte parte de esa familia.

Espero te haya ayudado.

sábado, 20 de enero de 2018

La visita del Papa Francisco


Queridos hermanos y hermanos en Cristo, se los digo con mucho cariño, si lo que vas a opinar ofende a otro, no lo digas por amor a esa persona.

Aprende a ver más allá de la fachada, y mira el corazón. ¿Qué hay en la fachada? En la fachada hay lo que la mayoría critica: que el Papa usa seguridad y carro blindado cuando Jesús no lo hizo, que se gasta millones en su visita, que se postran ante él, que no necesitamos mediadores para llegar a Jesús, que no se debe adorar a imágenes, etc.

Aprendamos a ver más allá de esas cosas por un bien mayor, al margen que estés en la razón o no. Y el bien mayor es el corazón de aquellos que a su manera están buscando a Dios. Ellos no tienen que cambiar para acercarse a Dios ni para ser amados por Él. Nuestro Padre los acepta tal y como son, como lo hizo con nosotros, con todos nuestros errores, y Él se encarga de cambiarnos, poniendo esa convicción y fuerza en nuestro corazón para empezar a dejar ciertas cosas. Y por si acaso, todavía sigue trabajando en eso en nosotros.

Nuestro trabajo no es cambiar a las personas, sino presentarle a Jesús PRINCIPALMENTE con nuestra vida. No sé en qué momento se hizo lo principal presentar a Jesús opinando en las redes, y peor aun, criticando.

Hay que darnos cuenta que cada vez que criticamos (aunque algunos se defienden diciendo: "¡hay que decir la verdad!, ¡no hay que quedarnos callados!", etc.), estamos derribando un puente entre Dios y esa persona. Y como dije, quizás tuviste razón en tu argumento, pero ¿de qué sirve si la persona no quiere acercarse a Dios por ello? Ellos te reconocerán como discípulo de Jesús cuando vean en ti amor,  y no un gran despliegue de conocimiento.

Cuando veo a tanta gente acercándose al Papa, yo no veo una sarta de idólatras, sino gente hambrienta por Jesús, y me da ganas de enseñar más, de prepararme más, de alcanzar a más.

La gente busca al Papa porque en él ven esperanza de recibir un milagro, una palabra de Dios, ánimo, que alguien le diga que no todo está perdido. ¿Qué te parece si dejas que tu Padre Celestial te use para que tú seas ese milagro a alguien más, para dar esa palabra que tanto necesita, ese abrazo o esa mirada? El mundo clamo por esperanza, no por argumentos. Deja que otros reciban de ti esa esperanza.

viernes, 15 de diciembre de 2017

Acompáñame a orar por nuestro Perú


Padre, bendice a mi Perú. Oro por tu favor inmerecido sobre esta tierra, sobre cada peruano, pero en especial, sobre cada uno de tus hijos que en estos momentos están levantando sus rostros hacia Ti con la fe de poder recibir esa ayuda que necesitan para pasar este momento de incertidumbre y desilusión.

Danos la fortaleza para poder decidir dejar de poner nuestra confianza y expectativa en nuestros gobernantes y autoridades, y comenzar a ponerla solo en Ti, como siempre debió haber sido. Asumimos la responsabilidad de esta desilusión, porque somos conscientes que uno se desilusiona cuando se recibe menos de lo esperado, y reconocemos que fue nuestro error esperar de ellos lo que siempre debimos esperar de Ti. Decidimos no volver a poner nuestra confianza en el hombre, sino solo en Ti.

Decidimos que la paz, el gozo, las oportunidades, la esperanza de un buen futuro y la certeza que lo mejor está por venir, ya no lo esperaremos de nuestras autoridades, sino de Ti. ¡Tú eres nuestro gozo y nuestra paz! ¡Tú nos abres las puertas para las oportunidades que necesitamos! ¡Creemos que contigo nunca nada está perdido, sino que todo va en constante mejora, de gloria en gloria, de victoria en victoria! ¡Creemos que con lo poco que te podemos dar, Tú puedes hacer mucho!

Oramos para que puedas tornar en algo bueno todo este tiempo de desestabilidad. Tú no enviaste este mal de la corrupción, pero sabemos que contigo TODO ayuda a bien. Oramos para que todos podamos aprender nuestra lección y tomar con seriedad y responsabilidad las próximas veces que tengamos que ir elegir a nuestros gobernantes, no solo informándonos bien, sino pidiéndote sabiduría para elegir correctamente. Y, sobre aquellas autoridades que no son elegidas por nosotros, como lo son los jueces, fiscales y otros, te pedimos que un temor caiga en aquellos sobre quienes está la responsabilidad de elegirlos, para que no se atrevan a hacerlo de manera egoísta, buscando el beneficio propio, sino el de todos los peruanos.

Oramos para que la corrupción caiga completamente, que la luz brille en la oscuridad y sean develados aquellos actos egoístas que se hicieron a escondidas robando los recursos de todos. Te pedimos que no vuelva a suceder, que hayan ángeles protegiendo lo que pertenece a todos los peruanos, que sean descubiertos y detenidos antes que se lleven a cabo aquellos planes de hurto. Oramos para que sus corazones se llenen de temor para que no se atrevan a tomar para sí lo que nos pertenece a todos, que sientan miedo de hacerlo, que se encuentren intranquilos hasta que desistan en realizar aquellas fechorías, que sus conciencias no los dejen tranquilos para que, de esta manera, decidan detener su maldad.

Padre, te pedimos para pongas en nuestras autoridades esa conciencia de que el cargo que tienen es un cargo santo porque está designado para servir a millones de personas. Que se den cuenta que es un privilegio que no muchos tienen que sus decisiones puedan afectar a tantas vidas. Oramos que esa convicción de que están ahí para servir sea muy real en ellos y lo tomen con responsabilidad, honestidad, sacrificio y entrega. Bendícelos con la sabiduría que ellos necesitan en cada paso que den. Bendice sus familias y vidas personales, y que sepan que Tú les recompensaste por sus servicios.

Padre, decidimos dejar de quejarnos y asumir la responsabilidad desde donde estamos. Como hijos tuyos, decidimos orar por ellos para que los cubras constantemente de toda tentación y que sean llenados de tu dirección para que desempeñen sus puestos con excelencia. ¡Háblanos Padre, dinos la maneras de cómo podemos contribuir a formar en mejor Perú, para no esperar que se nos dé un mejor Perú, sino ser, desde ya, formadores de él!

Gracias porque sabemos que Tú nos oyes, que estás con nosotros y que nunca nos abandonarás, y sabemos por ello que nosotros atravesaremos por todo esto, llegaremos al otro lado, y seremos más fuertes, más sabios, mejores personas, mejores peruanos y mejores cristianos.

Amén.

jueves, 16 de noviembre de 2017

Peruano, ¡aprovecha este empujón!

Todos necesitamos a veces un "empujoncito". A veces no hacemos las cosas que debemos hacer porque nos sentimos desmotivados, porque creemos que no podremos o simplemente no tenemos ganas de hacerlo. El estar animados es crucial para poder cambiar lo que sea que queremos cambiar.

Hermano peruano, ¡APROVECHA ESTE MOMENTO! Que la emoción que estos guerreros nos han dado desde la cancha, que no se quede solo en emoción, sino materialízala en la fuerza de voluntad para cambiar algo que, como peruano, sabes que debes cambiar.


Rara vez encontraremos un momento similar en donde una nación entera se una en emoción por algo. Seguramente has visto por TV cómo millones se unieron para celebrar que hemos clasificado al mundial. ¿Sabes lo que yo vi? ¡Vi cómo dejamos de lado las diferencias para abrazar lo que nos une! ¡Vi cómo lo que diariamente nos molestaba se hacía pequeño al encontrar una felicidad más grande! ¡Vi una familia unida! ¡Una familia llamada Perú!

¿Qué te parece si hacemos más hermosa nuestra familia cambiando algunas cosas que debemos cambiar? Recuerda, SOMOS HERMANOS, vivimos en la misma casa llamada Perú. Así que, si yo mejoro, tú y yo somos beneficiados; y si tú mejoras, también tú y yo somos beneficiados. De la misma manera que la victoria de Once Jugadores trajeron alegría a una nación, nuestras pequeñas victorias pueden hacer lo mismo. No te subestimes, ¡tú puedes traer alegría a una nación!

"¿Cómo yo puedo hacer eso?", te estarás preguntando.
- Una pequeña victoria es dejar de comprar robado, porque así pones tu grano de arena para que no haya delincuencia.
- Otra pequeña victoria es dejar de botar basura en la calle, porque así tendrás tu casa más limpia.
- Otra pequeña victoria es obedecer las leyes de tránsito, porque así harás mucho más llevadera una de las cosas que más estrés nos causa.
- Otra pequeña victoria sería dejar la conocida criollada de lado, y ya no más buscar el beneficio propio perjudicando al resto, ya no más buscar el camino fácil, y olvidar completamente el "así nomás está bien".

¿Cuál sería algunas pequeñas victorias que tú necesitas? Ojo, no mires las pequeñas victorias que otros necesitan, porque es fácil señalar a otros. Mejor mira las pequeñas victorias que tú necesitas. Recuerda, EL CAMBIO SIEMPRE COMIENZA POR UNO MISMO.

"Suena bonito, pero es imposible", quizás pienses. Te pregunto: ¿cómo te hubiera sonado hace SOLO UNA AÑO ATRÁS si alguien te decía que estaríamos en Rusia 2018? ¿Te hubiera sonado un sueño, un imposible quizás? ¡Pero ahora es una realidad!

¿Es un sueño? ¡Sí, pero no es imposible, porque nuestros jugadores demostraron que haciendo pequeños cambios, puedes lograr tus sueños!

¡Qué triste sería que de aquí a un tiempo no podamos ver ningún cambio! De otro lado, ¡qué hermoso sería reconocer que este momento de celebración nacional se transmitió en un compromiso de querer ser mejores peruanos, mejores personas, mejores ciudadanos, siempre pensando más en otros que en un mismo!

Hermano peruano, ¡aprovecha este empujón!

¡Arriba Perú!

viernes, 28 de julio de 2017

Una Reflexión por 28 de Julio


La mayoría se queja, pocos son parte de la solución. Yo no quiero ser parte de los "criticólogos", sino los que están "en la cancha" ayudando.

Yo no quiero tener la excusa de la manada: "Cuando todos lo hagan, yo lo haré". No quiero ser parte de la manada. Quiero ser diferente.

Yo no quiero cambiar cuando la mayoría de peruanos cambie, porque entiendo que es al revés, ya que yo también soy parte de la mayoría de peruanos. Yo también soy peruano, y decido cambiar. ¡Ojalá la minoría, los que queremos hacer las cosas bien, seamos mayoría!

Yo no quiero cambiar por temor a un castigo, sino porque quiero un Perú mejor. Hace años fueron estrictos en multar a los que no se ponían cinturón de seguridad en el carro, y funcionó, ahora la mayoría lo usa. ¡Por qué se tuvo que esperar al castigo para hacer las cosas bien! ¿Por qué no mejor hacerlo porque quieres un Perú mejor?

Yo no quiero quejarme de la corrupción del Perú, cuando soy corrupto en pequeñas cosas.

Si quieres un Perú diferente, depende ti. Sí, de ti. No depende del presidente, del congreso, de los jueces o de cualquier otra autoridad. ¡Depende de ti porque todos ellos vinieron de ti!

Mi amigo peruano, mi amiga peruana, mi querido compatriota, tú que amas al Perú, no botes basura en la calle, no compres robado, no te pases la luz roja, no te estaciones donde no debes, no mientas, no seas "criollazo", respeta a tus vecinos, etc. "¡Qué exagerado!", quizás estés pensando, pero si piensas así, es porque no te das cuenta que el secreto de los grandes cambios se encuentra en los pequeños cambios. ¡Cambia tú primero!, y entonces, porque eres peruano, ¡el Perú cambiará!

Cuando nos demos cuenta que el poder de tener un mejor Perú está en nuestras manos, ese día..., ¡oh Dios mío!..., ese gran día...

¿Por qué ese gran día no puede ser hoy?

¡Felices fiestas patrias mi compatriota!

¡Qué Dios bendiga al Perú!

viernes, 14 de julio de 2017

"Soy Corrupto, pero no tanto"


Si yo tengo un ánfora con 95 pelotitas rojas y 5 blancas, y si meto mi mano para sacar una pelotita al azar, ¿qué pelota es más probable que saque, roja o blanca? ¡Es obvio que la roja!

Así es como me gusta explicar por qué es que hay tanta corrupción en nuestras autoridades.

Nuestras autoridades no siempre fueron autoridades, sino que alguna vez fueron parte del pueblo (¡y regresarán al pueblo!). ¿Por qué, entonces, hay tanta corrupción en nuestras autoridades? Porque la corrupción la llevamos nosotros: el pueblo.

No es que se vuelven corruptos cuando están en el poder. No. Esa corrupción siempre ha estado ahí, y luego se manifestó de la forma como lo vemos en las noticias.

Quizás el pueblo no cambió constantemente el contrato para la Línea 2 del Metro de Lima, pero sí trata de sobornar al policía para que no le ponga papeleta. Quizás el pueblo no hizo un "negociazo" de millones aceptando una coima por una carretera, pero sí se roba la señal de la TV por cable. Quizás el pueblo no robó lo donado para reconstruir Pisco por el terremoto, pero sí compra cosas robadas o pirateadas porque es más barato. Quizás el pueblo no puede burlarse de las autoridades y no anda prófugo de la justicia en EEUU, pero sí se burla de las leyes de tránsito.

Etcétera, etcétera y etcétera.

Corrupción es, por definición, la alteración de la norma o estructura de algo. En este caso, de las leyes peruanas. Y lo hacemos SIEMPRE EN BENEFICIO PROPIO.

Ya sea que esas autoridades hayan sido elegidas democráticamente, por llamamiento o postulación, todas esas autoridades vinieron del pueblo. Y si la mayoría del pueblo está corrupto, ¿qué probabilidad hay que llegue una autoridad honesta y deseosa de trabajar por el pueblo?

Nuestra "ánfora", el Perú, tiene "95 pelotitas de corrupción", es decir, la mayoría tienen corrupción en su corazón. Este no es un problema solo de ahora, sino de años. Hace casi 200 años Simón Bolívar denunció este hecho en una carta:

"Una de las principales causas de los desastres de la República,
ha sido la escandalosa dilapidación
de sus fondos..." - Simón Bolívar, 1824.

Sin querer decir que no estoy de acuerdo que los corruptos pasen por el proceso judicial, resalto el escándalo que muchos manifiestan al ver la corrupción. Señalan la corrupción como si estuvieran libre de ella. Se asustan como si la corrupción fuera algo nuevo, cuando, por el contrario, ha sido bien permitido en ellos por mucho tiempo. Ellos están diciendo sin darse cuenta: "¡Yo soy corrupto, pero no tanto!", o "un poquito de corrupción está bien, ¡pero mucho no, pues!"

MIENTRAS NO CAMBIEMOS, NO ESPEREMOS QUE NUESTRAS AUTORIDADES CAMBIEN. Nuestras autoridades no deben cambiar para que nosotros cambiemos. Es al revés. Cuando nosotros cambiemos, ellos cambiarán, porque ellos vienen de nosotros.

Si eres de los que pensaste que quejarse del sujeto que le faltó el respeto a Christian Cueva grabándose mientras lo insultaba por fallarse un penal es preocuparse de tonterías habiendo problemas más serios en el Perú, no has entendido el verdadero problema del Perú. Sujetos como ese hay muuuuchos, sin RESPETO POR LOS DEMÁS, y así llegan a puestos de autoridad.

Cuando las actuales autoridades corruptas no estaban en puestos de autoridad todavía, es más que seguro que era su estilo de vida normal el evadir impuestos, pasarse los semáforos en rojo, comprar pirateado, robar cable, engañar a sus clientes no ofreciéndoles lo mejor (estas dos últimas parecen ser el caso de este tipo), etc.

Y es más que seguro que si tu estilo de vida es parecido a ese, si llegas a tener un puesto de autoridad, serás un corrupto más.

Por eso, si SOLO estás harto de la corrupción de nuestras autoridades y no de la falta de respeto a los demás que se en la vida diaria, si es que llega a solucionar el problema de la corrupción actual de nuestros gobernantes, tarde o temprano volverán a surgir nuevos gobernantes corruptos.

El Perú tiene más de 30 millones de problemas. Uno de esos problemas me atañe a mí. Uno de esos problemas te atañe a ti. Cuando tú y yo cambiemos, el Perú cambiará. No antes.