Mostrando las entradas con la etiqueta Oración. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Oración. Mostrar todas las entradas

domingo, 4 de noviembre de 2018

¿Por qué cuando oro no pasa nada?


Algo que tenemos que recordar es que cuando oramos SIEMPRE pasa algo. El problema no se encuentra en nuestra oración ni en Dios, sino en nuestra expectativa. ¿Qué es lo que esperamos que suceda cuando oramos? Creo que la mayoría espera inconscientemente que la respuesta VENGA inmediatamente, a las pocas horas o, en el peor de los casos, en los próximos días.

Nos hemos desilusionado por nuestra oración debido a la expectativa que teníamos. Uno se desilusiona cuando recibe algo diferente a lo esperado. Pero si entendemos bien qué debemos esperar cuando oramos, entonces no solo la desilusión desaparecerá sino, que también podremos posicionarnos mejor para obtener la respuesta que buscábamos.

Tenemos que cambiar nuestra mentalidad de "LA RESPUESTA VENDRÁ" a "IR A TOMAR LA RESPUESTA". No dudo que haya ocasiones que "la respuesta viene" sin que nosotros movamos un dedo, pero normalmente no es así, sino que tú y tu Padre trabajan juntos.

En 2 Crónicas 20:17 nuestro Padre le dice a Josafat que "por esta vez ellos no tendrán que pelear". ¿Por qué les dice "por esta vez"? ¡Porque normalmente eran ellos los que peleaban!

En Marcos 11:24 Jesús dijo que todo lo que pidamos en oración, debemos creer que lo recibiremos, y vendrá. En mi post Cree que lo tomarás, y vendrá explico que la palabra griega que fue traducida como "recibir" en verdad significa "tomar". Por lo tanto, ¡Jesús está diciendo que todo lo que pidamos en oración, debemos creer que lo tomaremos, y lo obtendremos!

La oración no cambia a Dios, sino a nosotros. Hay que tener en claro que cuando oramos no estamos convenciendo a nuestro Padre que nos conceda lo que le pedimos. ¡Es imposible convencer a nuestro Padre de algo! Si es algo bueno lo que le estamos pidiendo, ¡Él ya lo quiere para nosotros! ¡Inclusive lo ha querido desde antes que nosotros y ha hecho más que nosotros para que podamos recibirlo! Y si es malo lo que le pedimos, ¡nunca lo convencerás!

¿De qué somos cambiados nosotros en cuando oramos? Principalmente de nuestra mentalidad de "RECIBIR LA RESPUESTA" a "TOMAR LA RESPUESTA".

Nuestro Padre siempre ha usado personas para hacer Su voluntad aquí en la tierra. Inclusive para salvar a la humanidad, tuvo que hacerse persona para eso, ¡y nació Jesús! Eso que le estás pidiendo a tu Padre Celestial en oración, no es más que una expresión de Su voluntad, porque recuerda y convéncete de esto: ¡LA VOLUNTAD DE TU PADRE CELESTIAL ES BENDECIRTE!

Entonces, ya que eso que le pides es de acuerdo a Su voluntad, usará a alguna persona para eso, y lo más seguro que esa persona seas tú.

Ese proceso de cambiar nuestra mentalidad de "RECIBIR" a "TOMAR", toma tiempo, pero inclusive si ya estamos convencidos que Él quiere bendecirnos, tomará tiempo el escuchar la dirección que nos da para ir a tomar la respuesta. Durante ese tiempo, seguramente habrán intentos fallidos, pero si no nos rendimos, tarde o temprano tomaremos nuestra respuesta.

Entendiendo esto, esa demora que experimentamos en la respuesta de nuestras oraciones es básicamente por:
1. Pensar que nosotros no haríamos nada, sino que todo lo haría nuestro Padre.
2. Demorar en convencernos que nosotros somos los principales medios que nuestro Padre usaría para que esa oración sea contestada.
3. Escuchar la dirección de nuestro Padre acerca de cómo tomar esa oración.

¿Qué le estás pidiendo a tu Padre Celestial? ¿Sanidad de alguna enfermedad, provisión para algún proyecto, restauración matrimonial, un viaje, un auto, más amigos? Esa respuesta a nuestra oración, esa tierra prometida, esa promesa hecha realidad, ¡es la voluntad de Padre porque Él te ama! ¡Y también quiere ayudarte a que las tomes!

¡Espero te haya ayudado!

--------------------------

¡Haciendo click AQUÍ podrás encontrar más enseñanzas y consejos sobre la oración, la sanidad, matrimonios, padres, la gracia, liderazgo, entre muchos otras que te serán de bendición!

viernes, 19 de octubre de 2018

Esconde a tus Hijos y Llénalos


La Biblia dice en Hebreos 11:23 en la versión Reina Valera que los padres de Moisés lo vieron como "un niño hermoso". Según la palabra que se usa en hebreo ("asteios"), quiere decir que lo vieron como un niño de la ciudad y, según el contexto, entendemos que se refiere a que los padres vieron a su hijo que no pertenecía donde ellos vivían, esto es, en la esclavitud, sino en la ciudad de Egipto.

Yo creo que esto es innato en la mayoría de padres: siempre quieren que sus hijos vayan más allá de lo que ellos han ido, que logren más de lo que ellos han logrado, que no vivan lo malo que ellos han vivido, que si ellos no han podido alcanzar sus sueños, quieren que sus hijos sí logren hacerlo. Y, ¿sabes qué?, ¡nuestro Padre Celestial no es la excepción!, porque Él, como padre que es, también quiere que Sus hijos alcancen todos sus sueños, y esto te incluye a ti y a tus hijos!

Pero, aquí está el secreto: los padres de Moisés lo escondieron de los ataques de faraón (Hebreos 11:23). Dice la Biblia que no tuvieron miedo de desobedecer la orden de faraón porque lo vieron hermoso, en otras palabras, debido a que sus padres estaban convencidos que su hijo estaba destinado para algo especial y que llegaría más allá de los que ellos han llegado, no tuvieron temor de ir contra la orden del Faraón y esconder a Moisés.

¿Qué ves en tus hijos? ¿Grandeza? ¿Un gran destino? ¿Que fueron hechos para algo especial? Yo creo firmemente que todo eso que sientes por ellos fue originado en el corazón de su verdadero Padre Celestial, que nuestro Padre puso en tu corazón como padre o madre un "vistazo" de su futuro, lo cual produjo en ti un convencimiento interno de que tus hijos fueron hechos para ser grandes.

La pregunta es, como padres, ¿qué podemos hacer para que nuestros hijos logren alcanzar esa grandeza? Creo que la respuesta la encontramos en el mismo versículo y ya lo habíamos mencionado: Esconder a nuestros hijos de los ataques del diablo, el cual usa el mundo como su forma de atacar (Juan 12:31). Quiero explicar esto:
Tú no puedes obligar a tus hijos a que cumplan con lo que Dios los ha llamado, pero sí puedes esconderlos de los ataques del mundo.
Dos cosas: Esconderlos y Llenarlos
Los padres de Moisés no lo obligaron a que se rehuse llamar "hijo de la hija del faraón" (Hebreos 11:24), sino que fue decisión propia de Moisés. Pero, ¿cómo llegó Moisés a tomar esa decisión? Dos razones: los padres de Moisés lo escondieron de lo malo y lo llenaron de lo bueno. Después de hacer eso, la decisión de Moisés de decidir por el camino correcto era algo casi inevitable.

Lo mismo es para nosotros como padres. Si queremos que nuestros hijos alcancen lo que nuestro Padre Celestial tiene para ellos tenemos que:

1. Esconderlos de todos los ataques del enemigo, y

2. Llenarlos del amor de Dios y su gracia.

Si hacemos esto, es prácticamente un hecho que decidirán por lo correcto y, por ende, cumplirán con lo que nuestro Padre tiene para ellos.

¿Cómo esconder a tus hijos del mal?
Esto se hace principalmente en oración (Mateo 6:13). No dejes de orar por ellos para que sean librados del mal, protegidos de cualquier mala influencia, que todo plan contra ellos sea desbaratado. Ora por sus futuros, matrimonios, negocios, ministerios. Nunca te canses de orar por ellos porque la oración es siempre escuchada. No importa si conociste a Jesús cuando tus hijos eran ya grandes, porque nuestro Padre Celestial puede tornar todo lo malo en bueno y recuperar todo lo perdido. ¡Confía en Él! ¡Deposita tus cargas en Él!

¡No cargues con la preocupación de tus hijos, porque nuestra preocupación, en la mayoría de casos, solo nubla nuestro pensamiento y obstruye el obrar de nuestro Padre! Recuerda que tus hijos son más hijos que nuestro Padre Celestial que tuyos, y Él los ama más que tú y sabe cuidar de ellos mejor que tú. ¡Ora por ellos y confía en Él!

Ahora, para esconder a tus hijos de los ataques del diablo como lo hicieron los padres de Moisés, no podrás hacerlo si tus hijos ya tienen una edad en la que ya no puedes decidir ciertas cosas por ellos. No es lo mismo que decidas qué programas de TV pueden ver cuando tienen 5 años a que cuando tienen 15. Tienes que tener sabiduría (¡y para eso es la oración y los consejos!) para saber qué puedes decidir por ellos y qué no. Llegará el momento en que qué amigos tener, con quién casarse, qué libros leer, dónde trabajar, etc., escapará de tus decisiones. No siempre podrás esconderlos del mundo, pero mientras que puedas, con sabiduría y mucha oración, hazlo.

Pero ojo, si no tienes el discernimiento de saber cuando dejar de esconderlos de ciertas cosas, pueda que ese método termine produciendo un resultado contrario al que buscabas y terminen, más bien, alejándose de Dios. Los padres de Moisés lo escondieron hasta cierto punto, pero después tuvieron que confiar en Dios y soltaron a Moisés. ¡Y dio resultado!

¿Cómo llenar a tus hijos de Su amor y Su gracia?
Esto se hace principalmente con tu ejemplo. Nuestros hijos no siempre serán obedientes, pero siempre serán buenos imitadores. La mayoría de nosotros hacemos lo que hacemos, sea bueno o malo, porque fue inculcado en nosotros. ¿Podemos cambiar lo malo? ¡Claro que sí!, pero es a través de otro proceso de inculcar.

Si tú conociste a Jesús cuando tus hijos ya eran grandes y, por lo tanto, ya les inculcaste cosas malas en ellos, no esperes que te escuchen porque ahora ya sigues a Jesús. ¡Nunca dejes de predicarles, pero no siempre uses tus palabras! Tu ejemplo, tu testimonio, el cambio que ellos vean en ti, será la mejor manera que ellos VEAN que existe un Dios que los ama y no los condena. Ellos verán el cómo respondes, tus gestos, tu disposición a ayudar, que antes eras de una manera, pero ahora eres de otra manera. Esto es super efectivo, pero demanda que tú primero vivas el mensaje que quieres que ellos reciban.

Si son pequeños, lo mejor que puedes hacer por ellos es llevarlos a la iglesia. ¡Ora y busca una iglesia  en donde reine el amor, la gracia y la aceptación de nuestro Padre Celestial! Huye de aquellas iglesias que te exigen obediencia para sentirte digno de las bendiciones de tu Padre Celestial. Sé parte de una iglesia en donde se inculque el cambiar como producto de conocer el amor y la gracia de Jesús, porque si tú te llenas solo de mensajes que te dicen: "¡Tienes que obedecer! ¡Tienes que obedecer! ¡Tienes que obedecer!", eso estarás transmitiendo a tus hijos y, tarde o temprano, se hartarán de ello, o terminarán viviendo una vida legalista basada en el temor, y ello no los llevará a cumplir con lo que nuestro Padre Celestial tiene pare ellos.

No te canses de llenarlos de palabras del amor y la gracia de Jesús. Aun si son pequeños bebés, porque recuerda que la Palabra de Dios es espiritual, y será tu espíritu que se comunica con su espíritu. Además, si los padres de Moisés solo tuvieron 3 meses para llenarlo de lo que ellos conocían de Dios, y aun así dio resultado, ¡cuánto más dará resultado con tus hijos si tú que tienes Biblia, iglesia y no solo 3 meses para hacer eso! Y mientras crezcan y tus palabras sigan siendo recibidas, ¡sigue hablándoles!, siempre con el discernimiento de no llegar a obligarlos.

Entonces, los padres de Moisés no tuvieron temor de ir contra las ordenes de faraón porque vieron algo especial en su hijo, así que lo escondieron, lo llenaron de las palabras de Dios y luego supieron dejarlo ir. ¡Tenemos que hacer lo mismo! Oremos para aprender cómo esconder a nuestros hijos del mal, cómo llenarlos de las Palabras de nuestro Padre y luego, saber cómo dejarlos ir. ¡Nuestro Padre Celestial estará con nosotros en cada paso!

¡Espero te haya ayudado!

----------------------------------

Podrás encontrar más buenas y prácticas enseñanzas para padres en este link: Enseñanzas para Padres



viernes, 5 de octubre de 2018

Ora conmigo por las Elecciones 2018


Padre, te pedimos tu bendición sobre todo este proceso de elecciones que estamos viviendo en nuestro Perú, que tu presencia reine trayendo paz a cada corazón, para que podamos cumplir con nuestro deber y derecho como ciudadano de esta hermosa nación.

Te damos gracias porque nos permites vivir en un país en donde se practica la democracia y te pedimos que nos des sabiduría y discernimiento para poder elegir correctamente, a conciencia, en oración y conocimiento. Ayúdanos a poner todo amargura, resentimiento y odio de lado que nos pueda cegar a la opción que quizás nos quiera guiar. Danos el discernimiento que necesitamos para diferenciar esas malas motivaciones que apocarán nuestro buen juicio y enséñanos a estar abiertos a poder recibir de tu dirección.

Ayúdanos a rechazar toda violencia de nosotros mismos, tanto en actitudes como en palabras. ¡No queremos ser parte de ella! Decidimos no permitir ser más influenciados con odios, mentiras, murmuraciones, opiniones tendenciosas que solo avivan lo malo en nosotros, y decidimos no dejarnos dominar más por nuestro orgullo para no continuar incitando los pleitos que solo conducen a divisiones y disensiones. Danos la fuerza de poner ese orgullo de lado para poder considerar a esas persona que nos atacan como superiores a nosotros mismos y así poder contestar desde el fondo de nuestro corazón con una buena palabra, una sonrisa o algún otra respuesta que demuestre una bendición.

Te pedimos que reine la seguridad en todos los peruanos en todo este proceso. Malogra los planes de aquellos que intentarán robar o hacer daño a otro, frustra sus planes, que se enreden ellos mismos y que ninguno de sus malévolos intentos prospere. ¡Que tus ángeles nos protejan todo este domingo!

Calma los corazones y tranquiliza los ánimos dando esperanza de un mejor futuro. Te pedimos que hables a todos los corazones que esa esperanza viene sólo de ti, que poniendo la confianza nuevamente en las personas, es más que seguro que nuevamente se decepcionarán, pero si levantan sus ojos a los cielos y aprenden a clamar a Ti, buscarte a Ti y poner su expectativa en Ti, dales la seguridad que no serán defraudados, que Tú estarás con ellos siempre y que no importa qué sea lo que enfrenten, Tú podrás tornarlo todo para bien.

Pon temor en las nuevas autoridades que salga elegidas para que no se atrevan a tomar para sí mismos el dinero o cualquier otro recurso que les pertenece a los ciudadanos que los eligieron. Háblales en sueños, pon personas en su camino o usa cualquier otro método para que se siembre en ellos el temor a robar, estafar o engañar, y más bien, que un corazón de servicio genuino sea creado en ellos, para que usen el cargo que se les confió con responsabilidad, excelencia y diligencia.

Oramos por nuestras futuras autoridades. Bendice sus vidas, familias y proyectos tanto para que no sean tentados a usar su posición para beneficio propio. Que todos sus planes sean bendecidos, que todo lo que toquen prosperen, que vivan en salud, y que sobre todo, te puedan conocer y experimentar la verdadera paz y gozo que solo Tú puedes traer.

Padre, confiamos en Ti. Declaramos que nuestra esperanza está en Ti. Nuestra fe la ponemos en Ti. No tendremos temor a malas noticias, porque nuestro corazón está confiado en Ti. Gracias porque sabemos que Tú nos oyes, y que tenemos la seguridad que nuestras vidas y futuros no están en las manos de ninguna persona, sino solo en las tuyas.

Amén.

jueves, 30 de agosto de 2018

Cómo recibir el Bautismo en el Espíritu Santo


¿Quieres recibir el bautismo en el Espíritu Santo? Es sencillo. Solo tienes que pedirlo y tomarlo.  Así como todas las bendiciones de nuestro Padre Celestial, el bautismo del Espíritu Santo es un regalo (Hechos 10:45-46), es gratuito, solo tienes que "recibirlo y abrirlo".

  • Me refiero con recibirlo a creer que ya es tuyo, que no tienes nada que hacer para que sea tuyo, que es tuyo porque tu Padre Celestial te lo regala gracias a lo que Jesús hizo por ti.
  • Me refiero con abrirlo al acto de fe de comenzar a usarlo.

El recibir el don del Espíritu Santo será evidenciado con el hablar en otras lenguas. Aquí algunos pasajes que lo demuestran:

  • Cuando los discípulos de Jesús fueron bautizados en el Espíritu Santo en Hechos 2, comenzaron a hablar en diferentes idiomas terrenales, pero también en otras lenguas porque hubo un grupo de personas que pensaron que los discípulos estaban borrachos (Hechos 2:13-15).
  • Los discípulos que acompañaron a Pedro a su visita a Cornelio reconocieron que sobre los gentiles (los no judíos) se haya derramado el don del Espíritu Santo al escucharlos hablar en otras lenguas (Hechos 10:45-46).
  • En Samaria hubo un mago que al ver que mediante la imposición de las manos de los apóstoles recibían el Espíritu Santo, les ofreció dinero para que él también pueda hacer lo mismo (Hechos 8:18). Pregunta, ¿qué vio este mago? Es obvio que vio (y oía) que hablaban en lenguas.
  • Lee también Hechos 19:6.

Esas lenguas son espirituales (1 Corintios 14:2). No hablarás en español ni en cualquier otro idioma que conozcas, sino con "gemidos indecibles" (Romanos 8:26). ¡Es el Espíritu Santo mismo orando a través de tu boca! Es, por tanto, ¡la oración perfecta!

Para recibirlo.
Te dejo esta oración modelo que te ayudará a pedir y recibir el don del Espíritu Santo:
"Padre, creo que el bautismo en tu Espíritu Santo es un regalo que Tú tienes para mí gracias a lo que Jesús hizo por mí en la cruz. Quiero recibir ese regalo. Quiero recibir tu poder para ser testigo de que eres real y que tus palabras son reales. Lo recibo en el nombre de Jesús."
Para comenzar a Orar en Lenguas.
Después de orar esa oración (o alguna parecida), ¡comienza a orar en lenguas! Ahora, es justo aquí donde la mayoría falla porque dicen: "Pero no siento nada".
- Recuerda que todo esto es un acto de fe y no tiene nada que ver con lo que sentimos.
- Recuerda que todas la vez que ores en lenguas, incluyendo la primera vez, son por fe, es decir, no sentirás nada necesariamente.

El error se encuentra que uno piensa que el Espíritu Santo tomará control de su lengua, quijada y boca y hará que ore en lenguas. He escuchado que esto ocurrió a algunos, pero no lo hace la regla general. Al igual que si uno siente algo, ganas de llorar o alguna otra cosa, nada de eso hace que sea una regla general.

Lo que sí da a entender la Biblia claramente en 1 Corintios 14:27-28 (pero mejor lee todo el capítulo) es que TÚ PUEDES CONTROLAR EL HABLAR EN LENGUAS, y esto incluye la primera vez que hablas en lenguas. Tú tienes que abrir tu boca y mover tu lengua, y el Espíritu Santo las llenará de palabras. Esto es a lo que me refería con "abrir el regalo" o "tomar el regalo". Es un acto de fe.

- Recuerda que serán sonidos sin sentido, no tienes que entenderlos.
- Hazlo en un lugar solo para que no seas interrumpido ni avergonzado, a menos que te encuentres con otros cristianos que crean lo mismo que estén orando por ti para que seas bautizado en el Espíritu Santo.
- Una vez que hayas comenzado, ora por algunos minutos.

¡Me gustaría escuchar algunos testimonios!

En el próximo blog estaré hablando sobre los beneficios que tenemos al orar en lenguas. ¡No te lo pierdas!

¡Espero te haya ayudado!

------------------------------

Lee también:

viernes, 24 de agosto de 2018

Inmigración Venezolana - ¿Qué haría Jesús?


Como cristiano, una de las maneras que tengo de buscar claridad en alguna interrogante es preguntándome lo que haría Jesús en tal situación. En esta caso de la llegada de tantos venezolanos al Perú me pasó eso.

A pesar de que en forma natural mi posición era de ayudar a los venezolanos que venían al Perú, no me parecía un buen razón decir que sentía compasión por ellos. Fue así que en un comienzo me dejé llevar por los interminables argumentos, tanto a favor como en contra de la inmigración venezolana, y me di cuenta que no tuve una clara posición bíblica con respecto a ello. Entonces fue que me pregunté qué es lo que haría Jesús en esta situación y, poco a poco, la claridad llegó.

Sinceramente no me imagino a Jesús diciéndole a algún venezolano: "No te ayudaré". Me cuesta creer, según la convicción que tengo de Jesús como un Dios de amor, que Él le diga a uno de ellos: "Regresa a tu país". Por lo tanto, yo, como Su representante, no puedo hacer eso, porque los ojos de los que nos rodean están sobre mi y sobre ti que creemos en Jesús, y nuestras acciones las asumirán como si fueran de Jesús.

Hay algo que no debemos olvidar: Nosotros, los que creemos en Jesús, estamos aquí de pasada, pertenecemos a un Reino diferente, somos peregrinos en este mundo, nuestra verdadera tierra es el Cielo. Aquí somos embajadores del reino de nuestro Padre, Sus representantes, y esa representación es un trabajo el 100% del tiempo, no solo cuando estamos entre cristianos en la iglesia. Por lo tanto,  antes que peruanos, nosotros somos cristianos.

¡Pero esto no es algo malo! Por el contrario, de la misma manera que implica que mientras mejor cristianos seas, serás un mejor esposo o esposa, o un mejor hijo, o un mejor empleado, o un mejor jefe, o un mejor padre o madre, así también, ¡mientras mejor cristiano seas, un mejor peruano serás!

Así que, antes de adoptar una posición, asegúrate sin auto engaños que estás convencido de que crees que eres un representante de Jesús en todo tiempo, recordando SIEMPRE que tus palabras, tus acciones y tus posts en las redes sociales las toman como si vinieran de Él.

Si solamente te llenas de comentarios cargados de enojo y amargura, entonces enojo y amargura es lo que habrá dentro de ti. Y, adivina qué saldrá de ti cuando comentes sobre el tema: ¡enojo y amargura! Yo no llegué a discutir con nadie sobre esto, pero reconozco que estuve tentado en más de una ocasión de hacerlo. Y una vez dentro, es tan fácil moverse en ese círculo vicioso de interminables discusiones, defendiendo posturas con verdades acomodadas, las cuales solo llevan a pleitos, enemistades, divisiones y contiendas (lee Santiago 3:13-18).

Pero hay un mejor camino para ti. 1 Timoteo 2:1-4 dice en la visión Dios Habla Hoy:
"Se debe orar por lo que gobiernan y por todas las autoridades, para que podamos gozar de una vida tranquila y pacífica, con toda piedad y dignidad. Esto es bueno y agrada a Dios nuestro Salvador".
¿Lo haces? ¿Estás orando por tus autoridades? ¿Oras para que nuestro Padre los guarde, los guíe, les dé sabiduría, para que así nosotros podamos gozar de una vida tranquila, pacífica y digna? Te doy un secreto, podrás saber si la persona estuvo sinceramente orando por esta situación si el comentario que lees o escuchas lo sientes cargado de enojo, amargura y/o deseo de pleito.

Si NO estás de acuerdo con el proceder del gobierno con respecto a los inmigrantes venezolanos, ¡ora! Y si SÍ estás de acuerdo con el proceder del gobierno con respecto a los inmigrantes venezolanos, ¡ora! Ten presente que cuando oras, no solo le estás abriendo puertas a nuestro Padre Celestial para que Él pueda obrar, sino que principalmente te estás limpiando de toda esa amargura, enojo y deseos de competencia y pleito, y más aun, te estarás llenando del corazón de tu Padre con respecto a esta situación, y de esa manera podrás actuar más cómo Él lo haría, trayendo los frutos que Él quiere.

Mateo 25:34-40 dice: "Entonces dirá el Rey a los que estén a su derecha: "Vengan ustedes, a quienes mi Padre ha bendecido; reciban su herencia, el reino preparado para ustedes desde la creación del mundo. Porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; fui forastero, y me dieron alojamiento; necesité ropa, y me vistieron; estuve enfermo, y me atendieron; estuve en la cárcel, y me visitaron". Y le contestarán los justos: "Señor, ¿cuándo te vimos como forastero y te dimos alojamiento, o necesitado de ropa y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y te visitamos?" El Rey les responderá: "Les aseguro que todo lo que hicieron por uno de mis hermanos, aun por el más pequeño, lo hicieron por mí"".

¿Sabes qué? Este versículo (entre otros) me dice que debemos apoyar a nuestros hermanos venezolanos, pero TAMBIÉN me dice que debemos apoyar a nuestros hermanos que sufren del frío en las alturas. Ayuda a uno o ayuda al otro, pero ayuda. Que el hecho que no puedas ayudar a todos no se vuelva la razón por la que no ayudas a nadie. Es por eso que amo tanto la iglesia de Jesús, especialmente mi familia Camino de Vida, porque no tenemos colores políticos, sociales ni económicos. Nosotros no queremos ayudar esperando que se nos dé algo a cambio, sino que queremos agregar valor a la vida de las personas.

¿No sabes qué hacer? Yo sí:
Uno: ¡ORA!
Dos: Ayuda a uno o al otro, o ambos, ¡pero ayuda!
Tres: Guarda tu corazón de pleitos, porque serás tú el más perjudicado.

¡Espero te haya ayudado!

-----------------------------

Estoy seguro que los siguientes links te serán de edificación:




lunes, 26 de febrero de 2018

Oración III: Llámalo Padre


La primera palabra que dice un niño suele ser papá o mamá. Yo digo que mis hijos primero dijeron "papá" y mi esposa dice que primero dijeron "mamá". ¡En el cielo sabremos la verdad! Cuando ellos me dijeron "papá" por primera vez, mi corazón se alegró de una manera que nunca antes se había alegrado. A pesar de que soy también escritor, jefe, líder, no estoy interesado que me llamen así. ¡Quiero que me digan "papi" por el resto de mi vida!

¡Creo que nuestro Padre Celestial desea lo mismo!

Cuando Jesús vino y oraba a Dios diciéndole Padre, y cada vez que hablaba con otros acerca de Dios, siempre se refiriéndose a Él como Padre, fue algo revolucionario y hasta blasfemo para muchos judíos (Juan 10:36), pero no para sus discípulos. Quizás al comienzo les chocó escucharlo así, pero al ver los frutos de su vida, se convencieron que Jesús sabía lo que decía. Por eso una vez se le acercaron y le pidieron que les enseñe a orar. Jesús accedió a hacerlo, y cuando les dijo cómo deben orar, ¡LO PRIMERO QUE LES ENSEÑÓ FUE A QUE LE DIGAN "PADRE"!
"Señor, enséñanos a orar. Jesús les dijo: Cuando oren, díganle PADRE" (Lucas 11:1-2)
Hemos aprendido mal. Nos hemos acostumbrado a referirnos a nuestro Padre Celestial por sus muchos títulos, ¡menos por el que Él mismo nos insta a decirle! (Gálatas 4:6). El Espíritu Santo dentro de ti no está testificándote que tú eres Su creación, Su siervo, Su propiedad. Aunque somos todas esas cosas y más, ¡Él está testificándote que tú eres Su hijo! (Romanos 8:16).

Así como no se vería normal que un niño pequeño le diga a su papá: "¡Oh gran CEO!", "¡Poderoso Jefe!", o "¡Majestuoso Empresario!", no es normal que nosotros, SUS HIJOS, no lo veamos como PADRE por encima de cualquier otra cosa. Así como lo correcto sería que el niño diga orgulloso: "¡Mi papá es el jefe de esa poderosa compañía!", lo correcto sería que nosotros inflemos el pecho al decir: "¡Mi Padre es el Creador del Universo, el Poderoso Salvador, el Redentor de mi alma, es el Todopoderoso!"

La Ley hizo que lo israelitas no vean a Dios como su Padre, ¡pero Jesús nos acercó al Padre, nos hizo Sus hijos, ahora somos parte de Su familia! Cuando aprendas a llamar a Dios "Padre" de corazón, te aseguro que tu oración, y por ello, tu vida, cambiará.

¡Espero te haya ayudado!

viernes, 29 de diciembre de 2017

Una oración para el 2018


Padre Celestial, te doy gracias por el año 2017 que pasó, porque sé que estuviste conmigo todo el tiempo. Quizás muchas veces no me di cuenta que estabas ahí, pero eso no quiere decir que no lo estabas. Y por lo mismo sé que seguirás estando conmigo en todo este 2018.

Te pido que me ayudes a poder verte todo este año que comienza. No quiero dejarme guiar por mis sentimientos, sino que quiero aprender a vivir por fe. Sé que habrá problemas, situaciones que me harán tambalear y quizás llegue a quitar la mirada de Ti, pero ayúdame a volver a poner mis ojos en Ti rápidamente, sabiendo que no me condenarás por haber dudado de Ti, sino que estarás listo a recibirme, abrazarme y ayudarme a salir de ese problema.

Gracias porque sé que Tú no buscas perfección en mí. Tú no pides que yo sea un hijo perfecto, porque sabes que eso es imposible para mí. Gracias, más bien, porque Tú diste a tu Hijo perfecto para que muera por mis imperfecciones, y gracias a Él, ahora Tú me ves perfecto, santo, puro, sin mancha. Gracias porque eso me da la confianza en que este 2018 puedo intentar nuevos retos sin temor a equivocarme delante Ti, porque sé que Tú no te sentirás desilusionado de mí, que no te cansarán mis errores ni pecados, sino que siempre estarás dispuesto con amor a ayudarme, corregirme y encaminarme.

Gracias porque tu Palabra dice que Tú vas delante de mí (Deuteronomio 31:8) y que preparas el camino para mí (Efesios 2:10). Esto quiere decir que el 2018 no es nuevo para Ti. Yo no sé qué cosas enfrentaré este año que comienza, pero Tú sí. Y sé que en tu fidelidad ya te aseguraste que cualquier cosa que enfrente no sea más de lo que pueda soportar, sino que has puesto una salida para mí (1 Corintios 10:13). Así que caminaré con la confianza que Tú ya estuviste por donde caminaré y lo arreglaste todo para mí.

No temeré a las malas noticias que el 2018 me traiga porque mi corazón estará confiado en Ti (Salmo 112:7). No me abandonarás en ningún momento, no te alejarás de mí, no me dejarás solo, sino que SIEMPRE estarás conmigo (Mateo 28:20). Decido mirar tu bondad (Salmo 27:13), decido creer que la tierra está llena de tu gloria (Isaías 6:3), y eso incluye mi familia, mi negocio, mi iglesia y mi país. Mi boca declarará tus buenas noticias y no las malas noticas que escucharé. El médico no tiene la última palabra, ni mi jefe, ni el presidente, ni las autoridades, ni las cosas que veo en mi familia. Decido creer que la última palabra la tienes Tú. Decido creer tu Palabra y poner mis ojos solo en Ti.

Gracias Padre porque me amas y siempre me amarás, y ese amor es el ancla que mi alma necesita. Me siento seguro en Ti.

Amén

sábado, 16 de diciembre de 2017

Navidad: La respuesta en forma de semilla


¿Qué es lo que te gustaría recibir como respuesta de oración si estás pasando por una grave enfermedad? Pues, ¡un milagro!, ¡que de repente, en un abrir y cerrar de ojos, sea sanado! Creo que eso sería lo que te gustaría recibir si eres como la mayoría de nosotros, ¿no? Pero, ¿qué es lo que normalmente se recibe? Un proceso, una semilla que hay que cultivar, algo pequeño que tenemos que cuidar para que crezca de a pocos.

Lo mismo es si, por ejemplo, estás pasando por una crisis matrimonial. ¡Todos quisiéramos que, de repente, todo sea solucionado, y ya vivir ese matrimonio de ensueño! Pero, ¿qué es lo que normalmente se recibe como respuesta a nuestra oración? Un proceso, una semilla que hay que cultivar, algo pequeño que tenemos que cuidar para que crezca de a pocos.

Ser libre de una adicción, salir de esa deuda, que se solucione ese problema familiar, etc., normalmente son oraciones que nuestro Padre Celestial nos contesta pero de a pocos, utilizando lo poco que hay en nuestras manos, llevándonos de la mano a través de un proceso, siendo fieles en lo poco y recibiendo cada vez más, de gloria en gloria y de victoria en victoria.

¿Qué hizo nuestro Padre para salvar a toda la humanidad? ¿Envió a Superman, a Gokú, a Iroman, o algún ángel? No. Nuestro Padre envió a un bebé. Era el Salvador del mundo pero en forma de niño. Era una semilla que tenía que crecer y pasar por un proceso. Nuestro Salvador fue fiel en lo poco y se le dio más, y luego siguió siendo fiel hasta la muerte y heredó la gloria eterna.

Quizás estás pasando por un momento difícil en algún área de tu vida y estás orando por una solución. Sabes, lo más probable es que tu Padre Celestial ya ha comenzado a contestarte, pero como esa respuesta tiene "forma de bebé", seguro que no te has dado cuenta, y quizás te estás desesperando y pensando que Él no te ha escuchado. Pero no fue así.

¡Abre los ojos y mira! ¡Más que seguro que la respuesta ya está a tu alrededor! Deja de esperar ese "milagro", y busca, más bien, la semilla de ese milagro. Aprende a buscar lo extraordinario en lo ordinario.

¿Tú crees que nuestro Padre Celestial RECIÉN hace algo al respecto cuando le pides ayuda? Si crees eso, ¡te equivocas! ¡Él ya hizo algo desde antes de la fundación del mundo, el camino ya está preparado, NADA lo sorprende! Pídele ayuda para que puedas ver lo que Él ya está haciendo, y sabiduría y fuerzas para pasar por ese proceso hacia tu victoria.

¡Espero te haya ayudado!

viernes, 15 de diciembre de 2017

Acompáñame a orar por nuestro Perú


Padre, bendice a mi Perú. Oro por tu favor inmerecido sobre esta tierra, sobre cada peruano, pero en especial, sobre cada uno de tus hijos que en estos momentos están levantando sus rostros hacia Ti con la fe de poder recibir esa ayuda que necesitan para pasar este momento de incertidumbre y desilusión.

Danos la fortaleza para poder decidir dejar de poner nuestra confianza y expectativa en nuestros gobernantes y autoridades, y comenzar a ponerla solo en Ti, como siempre debió haber sido. Asumimos la responsabilidad de esta desilusión, porque somos conscientes que uno se desilusiona cuando se recibe menos de lo esperado, y reconocemos que fue nuestro error esperar de ellos lo que siempre debimos esperar de Ti. Decidimos no volver a poner nuestra confianza en el hombre, sino solo en Ti.

Decidimos que la paz, el gozo, las oportunidades, la esperanza de un buen futuro y la certeza que lo mejor está por venir, ya no lo esperaremos de nuestras autoridades, sino de Ti. ¡Tú eres nuestro gozo y nuestra paz! ¡Tú nos abres las puertas para las oportunidades que necesitamos! ¡Creemos que contigo nunca nada está perdido, sino que todo va en constante mejora, de gloria en gloria, de victoria en victoria! ¡Creemos que con lo poco que te podemos dar, Tú puedes hacer mucho!

Oramos para que puedas tornar en algo bueno todo este tiempo de desestabilidad. Tú no enviaste este mal de la corrupción, pero sabemos que contigo TODO ayuda a bien. Oramos para que todos podamos aprender nuestra lección y tomar con seriedad y responsabilidad las próximas veces que tengamos que ir elegir a nuestros gobernantes, no solo informándonos bien, sino pidiéndote sabiduría para elegir correctamente. Y, sobre aquellas autoridades que no son elegidas por nosotros, como lo son los jueces, fiscales y otros, te pedimos que un temor caiga en aquellos sobre quienes está la responsabilidad de elegirlos, para que no se atrevan a hacerlo de manera egoísta, buscando el beneficio propio, sino el de todos los peruanos.

Oramos para que la corrupción caiga completamente, que la luz brille en la oscuridad y sean develados aquellos actos egoístas que se hicieron a escondidas robando los recursos de todos. Te pedimos que no vuelva a suceder, que hayan ángeles protegiendo lo que pertenece a todos los peruanos, que sean descubiertos y detenidos antes que se lleven a cabo aquellos planes de hurto. Oramos para que sus corazones se llenen de temor para que no se atrevan a tomar para sí lo que nos pertenece a todos, que sientan miedo de hacerlo, que se encuentren intranquilos hasta que desistan en realizar aquellas fechorías, que sus conciencias no los dejen tranquilos para que, de esta manera, decidan detener su maldad.

Padre, te pedimos para pongas en nuestras autoridades esa conciencia de que el cargo que tienen es un cargo santo porque está designado para servir a millones de personas. Que se den cuenta que es un privilegio que no muchos tienen que sus decisiones puedan afectar a tantas vidas. Oramos que esa convicción de que están ahí para servir sea muy real en ellos y lo tomen con responsabilidad, honestidad, sacrificio y entrega. Bendícelos con la sabiduría que ellos necesitan en cada paso que den. Bendice sus familias y vidas personales, y que sepan que Tú les recompensaste por sus servicios.

Padre, decidimos dejar de quejarnos y asumir la responsabilidad desde donde estamos. Como hijos tuyos, decidimos orar por ellos para que los cubras constantemente de toda tentación y que sean llenados de tu dirección para que desempeñen sus puestos con excelencia. ¡Háblanos Padre, dinos la maneras de cómo podemos contribuir a formar en mejor Perú, para no esperar que se nos dé un mejor Perú, sino ser, desde ya, formadores de él!

Gracias porque sabemos que Tú nos oyes, que estás con nosotros y que nunca nos abandonarás, y sabemos por ello que nosotros atravesaremos por todo esto, llegaremos al otro lado, y seremos más fuertes, más sabios, mejores personas, mejores peruanos y mejores cristianos.

Amén.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

El poder que Jesús le dio a mi hijo

Cuando Juan Esteban tenía 2 años sufría de pesadillas a menudo. Mi esposa y yo estábamos preocupados porque veíamos su carita de temor cuando lloraba y nos llamaba por las madrugadas.

Una noche, corrí a su cuarto porque empezó a llorar otra vez, y cuando me vio, me abrazó, y luego empezó a señalar asustado a una de las esquinas del cuarto. Cuando mi esposa y yo miramos a esa dirección, no veíamos nada, pero era obvio que él sí podía ver algo.

Nosotros oramos por muchas semanas hasta que un día le comenzamos a hablar acerca de la autoridad que Jesús le había dado. Sentíamos cómo Jesús le hablaba en ese momento. Le dijimos: "Hijito, Jesús ha vencido al diablo, él no tiene nada de poder ni autoridad sobre ti. ¡Tú le puede decir que se VAYA y botarlo de ese lugar porque tú tienes el poder de Jesús!"

La verdad no supimos cuánto nos entendió hasta que esa misma noche ya no nos despertamos porque lloraba o porque nos llamaba, sino porque escuchamos sus gritos que decían: "¡Vaya! ¡Vaya!" Nuestro hijito, a los dos años, estaba echando fuera al diablo de ese lugar.

(esta foto es cuando tenía 2 años)

Estoy seguro que la respuesta a nuestras oraciones por él fue que sentimos hablarle a Juan Esteban de la autoridad y poder que Jesús le dio. Nunca se me habría ocurrido hacer eso porque instintivamente yo me sentía responsable de defenderlo, sobre todo a esa edad, pero veo que nuestro Padre Celestial, quien lo ama y cuida mucho más que yo, quería defenderlo Él mismo. En lugar que Juan Esteban dependa de mí, mi Padre Celestial quería que dependa de Él.

Moraleja: Más que preocuparnos de cuidarlos todo el tiempo, mejor enseñémosle que el Todopoderoso, el Creador de todo, es su Padre y Él mismo los defiende.

¡Espero te haya ayudado!

domingo, 22 de octubre de 2017

Algunos pensamientos sobre el Señor de los Milagros


Todos los meses de octubre en el Perú existe una tradición: El recorrido del Señor de los Milagros. Sólo quería dejar algunos pensamientos con motivo a esta bien concurrida celebración.

- Desde el punto de vista histórico, cultural y tradicional, ¡me encanta! Perú es un país lleno de diferentes costumbres las cuales nos enriquecen como nación.

- Hay muchos que se quejan porque el recorrido del Señor de los Milagros implica cerrar muchas vías de tránsito, y eso provoca muchas demoras en dirigirse a donde quieren ir. Saben, hay que aprender ser un poco más tolerante porque vivimos en una sociedad en donde no todos pensamos igual, y esa tolerancia muchas veces se debe manifestar en aceptar un poco de incomodidad.

- Me duele en el corazón ver cómo muchas personas se acercan a Jesús con el pensamiento de tener que hacer algún sacrificio para que sean escuchados y obtengan el milagro que buscan. He visto como personas de todas las edades caminan sin zapatos o de rodillas, pensando que su sufrimiento convencerá a Jesús. Me gustaría poder decirles a todos que el sacrificio de Jesús es más que suficiente, que Él lo hizo porque los ama, y que no tienen que mendigar ni ganarse el favor de su Padre Celestial, sino simplemente ir a tomarlo porque ya es de ellos gracias a Jesús.

- No me gusta que muchos cristianos evangélicos atacan a los que van a la procesión diciéndoles que no se debe adorar figuras. La verdad, no sé que están esperando obtener con esa actitud y forma de decir las cosas; ¿acaso, que dejen de ser católicos y comiencen a ser evangélicos? Si es eso lo que esperan, ¡qué pésima manera de predicar!

- Por si acaso, los milagros ocurridos fueron hechos por Jesús. ¡Así es, por Jesús! No fueron hechos por el diablo, si eso pensaste. El que se hayan equivocado en su forma de acercarse a Dios no implica que se acercaron al diablo, lo que sí implica es que no recibirán de la forma que Dios quiere que reciban. Muchas veces seguramente has recibido alguna bendición de tu Padre Celestial y no fue de la manera que Él haya querido que la recibas, y eso fue porque te acercaste de una manera equivocada. Los que van a la procesión se están acercando por la Ley en lugar de por la Gracia de Dios, y ¡siempre por la gracia será más fácil!

- Si no estás de acuerdo con su manera de acercarse a Dios y no tienes amor por ellos en tu corazón, no intentes convencerlos que lo que hacen es anti Bíblico porque solo terminarás creando barreras por la mala manera y actitud con la que terminarás diciendo algo. Recuerda, un ingrediente indispensable para ser oído es AMOR. Si no tienes amor, no estás calificado para enseñar.

- Si no estás de acuerdo con lo que ellos hacen, ¡ora por ellos! En la oración tu Padre Celestial te dará, si es Su voluntad, no solo la actitud adecuada de acercarte a ellos sino también la manera de hacerlo.

Espero te haya ayudado.

¡No olvides compartirlo!

----------------------

También te puede interesar:
  • Halloween: Aquí contesto algunos argumentos de por qué no se debe realizar alguna celebración paralela a Halloween.
  • "Soy Corrupto, pero no tanto": Muchos se quejan de la corrupción de las autoridades sin darse cuenta que esa corrupción comenzó con nosotros mismo.

sábado, 14 de octubre de 2017

Cree que lo tomarás, y vendrá

Marcos 11:24 dice que todo lo que pidamos orando, si creemos que lo recibiremos, vendrá. Pero la palabra que se tradujo "recibir", en griego quiere decir "tomar". Así, Marcos 11:24 debería decir: "Por tanto, les digo que todo lo que pidan orando, crean que lo tomarán, y vendrá."

Lo que Jesús estaba enseñando es que cuando ores, debes creer que puedes tomar aquello que pides, y vendrá a ti, es decir, lo obtendrás.

1. "Todo lo que pidas orando". En otras palabras, ¡debes orar! Es en la oración, en la presencia de tu Padre Celestial, que tu fe se levantará. Tu fe no crecerá si solo te quejas, para preocupándote, pensando en lo imposible que es tener aquello que deseas. ¡Tu fe crecerá en la presencia de tu Padre y alimentándote de Su Palabra!

2. "Cree". Puedes decidir creer en Dios. Claro que es más fácil si la fe te nace naturalmente debido a que te paras llenando de Su Palabra y practicando Su presencia, pero habrán casos en los que necesitas simplemente CREER YA. En Marcos 5, Jesús le dijo al principal de la sinagoga cuando recibió la noticia que su hija ya murió: "No temas, cree solamente". Su reacción natural era temer, pero Jesús le dijo en otras palabras: "Decide creer".

3. "que lo tomarás." ¿Implica un poco de trabajo de tu parte? ¡Sí! Pero no es trabajo para ganarte lo que estás pidiendo, sino para tomar lo que ya recibiste en oración por tu fe. ¡Muy diferente!
El primero es por la Ley, el segundo por la gracia.
El primero sería gracias a tus méritos, el segundo es gracias a los méritos de Jesús.
Con el primero estarás preocupado y estresado, con el segundo estarás en paz, porque a pesar que irás a tomar lo que es tuyo, sabrás que te pertenece gracias a Jesús.
Con el primero estarías luchando para obtener tu victoria. Con el segundo estarías luchando desde la victoria de Jesús.

Una vez escuché por la radio que una persona se ganó un carro. El locutor llamó al ganador, que vivía fuera de Lima, para que venga y reciba su premio. El ganador tenía que ir a tomar lo que era de él. No tenía que venir a pelear y luchar por su premio, sino que solo venir a tomarlo. Su camino a Lima no fue estresante y lleno de incertidumbre, sino que fue expectante y lleno de emoción y paz. ¡Así es cuando tomamos lo que pedimos creyendo que ya lo hemos recibido!

Si le estás pidiendo algo en oración a tu Padre Celestial que te ama, ¡cree que ya te lo dio gracias al sacrificio de Jesús, y verás como la confianza de ir a tomar lo que te pertenece crecerá en ti, sabiendo, además, que tu Padre está contigo!