Mostrando las entradas con la etiqueta Esposos. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Esposos. Mostrar todas las entradas

lunes, 26 de junio de 2023

Invierte en tu matrimonio

¿Qué quieres mejorar en tu vida? Invierte en ello. A lo que le das, crece. A lo que no le das, decrece. Normalmente solo le damos al área profesional: el colegio, la universidad y otros estudios que usualmente apuntan a mejorar nuestra capacidad profesional para poder ganarnos mejor la vida. Eso es algo necesario que hacer, pero la mayoría falla en mejorar otra área que es inclusive más importante: el matrimonio.

Muchos de los problemas que una familia enfrenta, y normalmente aquellos que duelen más, son en esta área; y también es una que la mayoría de nosotros menos invertimos, si es que invertimos algo. Esta es una de las razones principales del fracaso del matrimonio hoy en día, porque a lo que no le das, decrece.

¿Cuál es la solución? ¡Invierte en tu matrimonio! ¡Porque a lo que le das, crece! Aquellos que disfrutan de un gran matrimonio no fue por suerte, sino porque supieron invertir en él. ¿Cómo invertimos en nuestro matrimonio? Leyendo libros, yendo a seminarios, consiguiendo mentores, escuchando enseñanzas. El hacer todo esto es DAR a tu matrimonio, por lo tanto, tu matrimonio mejorará, te convertirás en un mejor esposo(a). Tu pareja y tus hijos te lo agradecerán!

Haz esto continuamente. Por ejemplo, si acabaste un libro sobre cómo ser un mejor esposo, ¡no esperes un año para comenzar otro libro! El invertir en tu matrimonio tiene que ser constante. ¡Consistencia es la clave!

El ser un buen esposo(a) es una de las cosas que te dará más satisfacción que cualquier otra. Es mucho más recompensador que tener éxito en las finanzas. Así que, todas las semanas, sacrifica dos o tres horas de algo, como de las redes sociales, de TV o de cualquier otra actividad de ocio. El no tener tiempo es solo un excusa. ¡Sí tienes tiempo! Es solo cuestión de quererlo suficientemente.

Si eres un esposo(a), o si estás en una relación con alguien, o incluso si estás soltero(a) sin ninguna pareja, prepárate para que seas un mejor esposo(a) desde ya. Invierte en ti mismo en esta área. No permitas que seas enseñado por las películas, o amigos y familiares que, a pesar que quieran lo mejor para ti, te estarán diciendo cosas de sus experiencias, las cuales, en muchos casos, no son necesariamente las correctas. Sigue el ejemplo y enseñanza de aquellos que admiras en esa área, de aquellos de los cuales quieres ser como ellos. Recuerda esto: llénate de aquello que quieres que salga de ti. Ese conocimiento no vendrá a ti de casualidad, tiene que ser buscado.

¡Espero te ayude!

viernes, 8 de junio de 2018

Un Matrimonio TOP


¿Está tu matrimonio al máximo? ¿Lo disfrutas? Quiero compartir contigo 3 ingredientes para disfrutar de un Matrimonio TOP.

T - Tiempo Juntos
Hoy en día es tan sencillo mantenerse ocupado. Es raro que exista una mañana sin hacer nada. ¡Hasta las vacaciones las tenemos ocupadas, por lo que regresamos cansados de ellas! Este estilo de vida, sin querer, lo llevamos a nuestro matrimonio con graves consecuencias.
Recuerda que, después de Dios, tu tiempo con tu pareja es el más importante. Tienes que aprender (porque no se nos ha enseñado así) a separar tiempo para pasarlo con él/ella. ESO ES PRIORIDAD. ESO ES URGENTE. Todo lo demás, incluyendo tus hijos, trabajo y el resto de la familia, no pueden ocupar el tiempo que SOLO es para tu pareja.
Separa un momento semanal: un lunes por la noche, un domingo por la mañana, un viernes por la tarde, etc., en donde él/ella sepa que la pasarán juntos. Eso, además de fortalecer la comunicación entre ustedes, hará que tu pareja se sienta importante para ti y tú para él/ella.
Habrá momentos que uno puede tener excepciones a la regla por algo urgente que se presente, pero si esas excepciones se vuelven seguidas, no te engañes a ti mismo, y reconoce que no le estás dando el tiempo que él/ella se merece. ¿Quién decide si ya las excepciones se volvieron seguidas? ¡Tu pareja!

O - Oración
Hace un tiempo escuché una estadística sobre los divorcios en Estados Unidos que decía así: 3 de cada 5 matrimonios terminan en divorcio, pero si la pareja empieza a asistir a una iglesia, la probabilidad de divorciarse se reduce a 2 de 5. Pero si la pareja no solo asiste, sino que se le ve comprometida en la iglesia y, además, toman cursos y reciben consejería para parejas, la tasa de divorcio disminuye a 1 de cada 5. PERO si el esposo y la esposa oran juntos con regularidad, ¡1 de cada 1250 parejas se terminan divorciando!
Y no solo eso, es decir, la oración no solo evitará que te divorcies, sino que, entre sus muchas bendiciones, es la llave a una intimidad más profunda con tu esposo(a) y el espacio en donde nuestro amoroso Padre Celestial verterá de su sabiduría y dirección para los problemas que atreviesen, y visión para que ambos, como pareja, puedan ir a tomar lo que Él tiene para ustedes.

P - Perdón
Si quieres llegar a disfrutar tu matrimonio al máximo, no podrás hacerlo si no aprendes a usar el arma del Perdón. Y te dije que no podrás, no por ser pesimista, sino porque existe una realidad: tanto tú como tu pareja son imperfectos; por lo tanto, tarde o temprano, y más seguido de lo que te imaginas, se estarán ofendiendo mutuamente.
El perdón es un arma de defensa personal. Es para ti. Es para cuidar tu corazón. ¡Úsalo constantemente! Mientras más lo uses, más protegido te sentirás. Si solo lo usas cuando venga una ofensa grande, te costará hacerlo, pondrás excusas, no sabrás perdonar. Por eso tienes que perdonar las pequeñas ofensas de todos los días.
Un matrimonio exitoso no está compuesto por gente que nunca se hicieron daño el uno al otro, sino por dos personas que aprendieron a perdonarse entre sí.

Si practicas y haces tuyas estos tres ingredientes para un Matrimonio TOP, la gente acabará diciendo de tu matrimonio: "¡Qué suerte tuvo para tener un matrimonio así!", y luego tú le podrás contestar: "No fue suerte, me costó mucho trabajo, pero mi Jesús nunca me abandonó."

Espero te haya ayudado ;-)

--------------------------

Aquí hay más enseñanzas para matrimonios que estoy seguro te bendecirán:

miércoles, 18 de octubre de 2017

Soy un hombre rico

Ayer me hicieron una fiesta sorpresa por mi cumpleaños. ¡Realmente me sorprendieron! Pero en medio de la celebración, me di cuenta de algo: ¡soy un hombre rico!

Ver tantas muestras de cariño de las personas que tanto significan para mí, tanto en la fiesta como por mensajes o llamadas, fue lo máximo. Cuando llegué a casa, se me abrieron nuevamente los ojos algo muy simple: ¡tengo casa! Y luego, en mi corazón empecé a agradecer por todo lo que tengo: un lugar donde dormir, comida en mi refrigerador, ¡un refrigerador!, muebles, carro, trabajo, etc., y eso son solo las cosas materiales.

Lo que realmente llena vida es el privilegio de poder compartir mi vida con personas de tan buen corazón los cuales tengo como compañeros, amigos y familia, tanto cercanos como en otros países, de lo que constantemente aprendo y puedo ver el amor de Dios en cada uno de ellos.

De cada uno de ellos podría decir cuán bendecido fui y hay algunas historias que contar, pero si lo hiciera, sería tan largo que ¡no leerías el blog! jajaja. Fuera de bromas, sólo quiero destacar a una persona: a mi Ceci, mi amorcito.

Amorcito, ¡gracias por amarme y estar a mi lado! Me das tantas razones para estar agradecido por tenerte que la verdad no sé por donde comenzar. No solo me enamora tu corazón, sino que también me reta a ser igual que tú. Todos los días me inspiras y me retas a ser mejor. Con tu ejemplo sabes sacar lo mejor de mí. Crees en mí a pesar que te he dado motivos para no hacerlo. Eres bella mi amor.

Romanos 5:8 dice que nuestro Padre Celestial nos amó a pesar de que éramos pecadores. Mi amorcito, tú eres la persona que me muestra diariamente ese amor de mi Padre, porque después de Él, nadie me conoce mejor que tú, y pesar de ello, me sigues amando.

Soy el hombre más rico del mundo por tenerte a ti, la más preciosa posesión de mi Padre Celestial.

































jueves, 22 de junio de 2017

No Critiques a tu pareja. ¡Mejor halaga!


"Halaga a otros como te gustaría ser halagado." Así quedaría la Regla de Oro parafraseada.

¿A quién no le gusta recibir halagos? ¡Creo que a todos nos gusta! El problema es que normalmente recibimos y damos más críticas que halagos.

La mayoría se enfoca en la efectividad, y piensan que criticando, llamando la atención y únicamente señalando el problema, hace que el problema sea corregido. ¡Error!

El esposo se enfoca en el problema cuando le dice a su esposa: "¡Hasta cuándo vas a dejar de llegar tarde! ¡Ya me harté de que esté todo desordenado! ¡Solo paras exigiéndome cosas!", etc. Y la esposa se enfoca en el problema cuando le dice a su esposo: "¡Te paras olvidando lo que te digo! ¡Eres un bueno para nada! ¡No eres nada romántico!", etc.

¿Esos problemas son reales? Sí ¿Se tienen que solucionar? Sí. Pero esa no es la manera.

Quizás tu pareja es mala haciendo eso porque no es su habilidad natural, quizás nadie le enseñó, o quizás le falte motivación. Sea como sea, el resaltarle lo malo no lo ayudará mucho a cambiar.

Cuando resaltas con un plumón fosforescente alguna frase de un libro, ¿qué es lo primero que ves cuando abres el libro en esa página? ¡Lo primero que ves es lo que resaltaste! Pues lo mismo sucede con tu pareja. Si paras resaltando lo malo de él/ella, ¡lo primero que verás será lo malo! Pero, si resaltas lo bueno de él/ella, ¡lo primero que verás será lo bueno!

Entonces, si aprendes a enfocarte en lo bueno de la otra persona en lugar de solo en lo malo, y si luego resaltas eso bueno en lugar de resaltar lo malo, ¡pronto disfrutarás de un muy mejorado matrimonio!

¡Dile constantemente las cosas buenas que hace! ¡No esperes que logre una gran hazaña para recién resaltarlo! ¡RESÁLTALE LAS PEQUEÑAS COSAS QUE HACE BIEN DIARIAMENTE! ¡Esa es la mejor manera de ayudarlo(a) a cambiar!


"¡Qué rico cocinas! ¡Qué bien limpias! ¡Eres tan ordenado! ¡Me alegra que hayas llegado! ¡Qué bonita de te vez! ¡Me encanta verte jugar con los niños! ¡Gracias por estar a mi lado! ¡Eres un gran hombre! ¡Eres una gran mujer! ¡Gracias por el esfuerzo que haces por nosotros!", etc. Y si le dices estas cosas públicamente, ¡uy!, ¡prepárate para una buena recompensa!

Por supuesto que este principio también lo puedes aplicar con tus amistades, con tus empleados, compañeros de trabajo, etc. Acostúmbrate a agregar valor y vida a las personas con tus palabras. Haz que las personas se sientan bien a tu lado.

¡Espero te haya ayudado!

---------------------------


    Aquí hay más enseñanzas para matrimonios que estoy seguro te bendecirán:
    • Un Matrimonio TOP: Tres simples consejos que sin duda llevarán tu matrimonio a nuevo nivel el cual disfrutarás bastante.
    • Cómo Hacer un Extracto: Te comparto la revelación que recibí sobre mi esposa la cual ha sido el ancla en la cual me baso y me sostengo.
    • No tengo Celos de ese Hombre: Mi esposa está viendo a otro hombre. ¡Conócelo!

    martes, 20 de junio de 2017

    Si amas a tu pareja, no exijas


    Si leemos: "El amor no exige. El amor da. Si alguien te exige que pruebes tu amor, esa persona no te ama", inmediatamente pensamos en el chico que manipula a su enamorada diciéndole que tenga relaciones sexuales con él si es que realmente lo ama. (Nota mental: ¡puñete para ese chico!)

    Aquí te doy algunas otras maneras de manipulación que pasan desapercibidas porque no es el caso más común, pero que también son maneras de exigir amor de pareja:
    - Si me amas, tenme lista la comida cuando llegue.
    - Si me amas, ten la casa ordenada.
    - Si me amas, salgamos juntos.
    - Si me amas, cómprame eso que quiero.
    - Si me amas, sé más romántico.
    - Si me amas, vístete como yo quiero.
    - Si me amas, vamos a la iglesia.
    - Si me amas, lee más tu Biblia.
    - Si me amas, etc.
    ¡Por qué no compartes otra manera de exigir amor que hayas visto!

    A VECES EXIGIMOS ESAS MUESTRAS DE AMOR DE MANERA INCONSCIENTE, es decir, no con nuestras palabras sino con nuestras actitudes: nos ponemos malhumorados, ofendidos, practicamos la ley del silencio, nos volvemos ásperos, rudos, etc., si es que fallan en darnos la muestra de su amor que esperamos.

    Como seguro te diste cuenta, no son cosas malas las que uno exige, y ese mismo hecho es el que hace que pensemos que tenemos la razón en exigirlas. Pero eso es un error. No porque sean cosas buenas, hace que el exigirlas sea bueno también.

    A los niños, hasta cierta edad, les puedes exigir que te obedezcan. Una vez que crecieron y quieren saber el por qué de las cosas, ¡es mejor que sepas explicárselas!

    Lee 1 Corintios 13:4-7 en todas las versiones que quieras, y te aseguro que no encontrarás nunca que diga: "El amor exige". Por el contrario, el versículo 5 dice: "El amor no busca lo suyo".

    ¿Qué hacer para que cambie esa persona entonces? Bueno, ¿qué le dirías al chico que le exige a su enamorada que se acueste con él para demostrar su amor? (¡además que se aleje de ella!) "Si realmente amas a esa chica, espera". Es decir, niégate a ti mismo por la otra persona.

    Renunciar a ese deseo por amor a tu pareja entregándoselo a tu Padre Celestial es la mejor forma que tú te liberes de esa constante insatisfacción en la que vives por no ver tu deseo hecho realidad. Cuando entiendas que tu felicidad debe basarse en que Dios está contigo y no en que tus deseos se hagan realidad, empezarás a vivir en libertad.

    Ese deseo de exigirle a tu pareja, si se lo entregas a tu Padre Celestial, Él lo puede calmar, aminorar, incluso puede quitar ese deseo de ti. Y no solo eso, sino que ¡Él te puede ayudar a amar de verdad porque Él es amor!

    Por supuesto que este principio lo puedes aplicar con tus amistades, compañeros, hijos, etc.

    Por qué no le compartes esto a alguien, ¡pero no para que cambie!, sino para decirle: "Mira, esto me hizo reflexionar. Le pediré ayuda a mi Padre Celestial para cambiar." 😉

    ¡Espero te haya ayudado! =)