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domingo, 4 de noviembre de 2018

¿Por qué cuando oro no pasa nada?


Algo que tenemos que recordar es que cuando oramos SIEMPRE pasa algo. El problema no se encuentra en nuestra oración ni en Dios, sino en nuestra expectativa. ¿Qué es lo que esperamos que suceda cuando oramos? Creo que la mayoría espera inconscientemente que la respuesta VENGA inmediatamente, a las pocas horas o, en el peor de los casos, en los próximos días.

Nos hemos desilusionado por nuestra oración debido a la expectativa que teníamos. Uno se desilusiona cuando recibe algo diferente a lo esperado. Pero si entendemos bien qué debemos esperar cuando oramos, entonces no solo la desilusión desaparecerá sino, que también podremos posicionarnos mejor para obtener la respuesta que buscábamos.

Tenemos que cambiar nuestra mentalidad de "LA RESPUESTA VENDRÁ" a "IR A TOMAR LA RESPUESTA". No dudo que haya ocasiones que "la respuesta viene" sin que nosotros movamos un dedo, pero normalmente no es así, sino que tú y tu Padre trabajan juntos.

En 2 Crónicas 20:17 nuestro Padre le dice a Josafat que "por esta vez ellos no tendrán que pelear". ¿Por qué les dice "por esta vez"? ¡Porque normalmente eran ellos los que peleaban!

En Marcos 11:24 Jesús dijo que todo lo que pidamos en oración, debemos creer que lo recibiremos, y vendrá. En mi post Cree que lo tomarás, y vendrá explico que la palabra griega que fue traducida como "recibir" en verdad significa "tomar". Por lo tanto, ¡Jesús está diciendo que todo lo que pidamos en oración, debemos creer que lo tomaremos, y lo obtendremos!

La oración no cambia a Dios, sino a nosotros. Hay que tener en claro que cuando oramos no estamos convenciendo a nuestro Padre que nos conceda lo que le pedimos. ¡Es imposible convencer a nuestro Padre de algo! Si es algo bueno lo que le estamos pidiendo, ¡Él ya lo quiere para nosotros! ¡Inclusive lo ha querido desde antes que nosotros y ha hecho más que nosotros para que podamos recibirlo! Y si es malo lo que le pedimos, ¡nunca lo convencerás!

¿De qué somos cambiados nosotros en cuando oramos? Principalmente de nuestra mentalidad de "RECIBIR LA RESPUESTA" a "TOMAR LA RESPUESTA".

Nuestro Padre siempre ha usado personas para hacer Su voluntad aquí en la tierra. Inclusive para salvar a la humanidad, tuvo que hacerse persona para eso, ¡y nació Jesús! Eso que le estás pidiendo a tu Padre Celestial en oración, no es más que una expresión de Su voluntad, porque recuerda y convéncete de esto: ¡LA VOLUNTAD DE TU PADRE CELESTIAL ES BENDECIRTE!

Entonces, ya que eso que le pides es de acuerdo a Su voluntad, usará a alguna persona para eso, y lo más seguro que esa persona seas tú.

Ese proceso de cambiar nuestra mentalidad de "RECIBIR" a "TOMAR", toma tiempo, pero inclusive si ya estamos convencidos que Él quiere bendecirnos, tomará tiempo el escuchar la dirección que nos da para ir a tomar la respuesta. Durante ese tiempo, seguramente habrán intentos fallidos, pero si no nos rendimos, tarde o temprano tomaremos nuestra respuesta.

Entendiendo esto, esa demora que experimentamos en la respuesta de nuestras oraciones es básicamente por:
1. Pensar que nosotros no haríamos nada, sino que todo lo haría nuestro Padre.
2. Demorar en convencernos que nosotros somos los principales medios que nuestro Padre usaría para que esa oración sea contestada.
3. Escuchar la dirección de nuestro Padre acerca de cómo tomar esa oración.

¿Qué le estás pidiendo a tu Padre Celestial? ¿Sanidad de alguna enfermedad, provisión para algún proyecto, restauración matrimonial, un viaje, un auto, más amigos? Esa respuesta a nuestra oración, esa tierra prometida, esa promesa hecha realidad, ¡es la voluntad de Padre porque Él te ama! ¡Y también quiere ayudarte a que las tomes!

¡Espero te haya ayudado!

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viernes, 19 de octubre de 2018

Esconde a tus Hijos y Llénalos


La Biblia dice en Hebreos 11:23 en la versión Reina Valera que los padres de Moisés lo vieron como "un niño hermoso". Según la palabra que se usa en hebreo ("asteios"), quiere decir que lo vieron como un niño de la ciudad y, según el contexto, entendemos que se refiere a que los padres vieron a su hijo que no pertenecía donde ellos vivían, esto es, en la esclavitud, sino en la ciudad de Egipto.

Yo creo que esto es innato en la mayoría de padres: siempre quieren que sus hijos vayan más allá de lo que ellos han ido, que logren más de lo que ellos han logrado, que no vivan lo malo que ellos han vivido, que si ellos no han podido alcanzar sus sueños, quieren que sus hijos sí logren hacerlo. Y, ¿sabes qué?, ¡nuestro Padre Celestial no es la excepción!, porque Él, como padre que es, también quiere que Sus hijos alcancen todos sus sueños, y esto te incluye a ti y a tus hijos!

Pero, aquí está el secreto: los padres de Moisés lo escondieron de los ataques de faraón (Hebreos 11:23). Dice la Biblia que no tuvieron miedo de desobedecer la orden de faraón porque lo vieron hermoso, en otras palabras, debido a que sus padres estaban convencidos que su hijo estaba destinado para algo especial y que llegaría más allá de los que ellos han llegado, no tuvieron temor de ir contra la orden del Faraón y esconder a Moisés.

¿Qué ves en tus hijos? ¿Grandeza? ¿Un gran destino? ¿Que fueron hechos para algo especial? Yo creo firmemente que todo eso que sientes por ellos fue originado en el corazón de su verdadero Padre Celestial, que nuestro Padre puso en tu corazón como padre o madre un "vistazo" de su futuro, lo cual produjo en ti un convencimiento interno de que tus hijos fueron hechos para ser grandes.

La pregunta es, como padres, ¿qué podemos hacer para que nuestros hijos logren alcanzar esa grandeza? Creo que la respuesta la encontramos en el mismo versículo y ya lo habíamos mencionado: Esconder a nuestros hijos de los ataques del diablo, el cual usa el mundo como su forma de atacar (Juan 12:31). Quiero explicar esto:
Tú no puedes obligar a tus hijos a que cumplan con lo que Dios los ha llamado, pero sí puedes esconderlos de los ataques del mundo.
Dos cosas: Esconderlos y Llenarlos
Los padres de Moisés no lo obligaron a que se rehuse llamar "hijo de la hija del faraón" (Hebreos 11:24), sino que fue decisión propia de Moisés. Pero, ¿cómo llegó Moisés a tomar esa decisión? Dos razones: los padres de Moisés lo escondieron de lo malo y lo llenaron de lo bueno. Después de hacer eso, la decisión de Moisés de decidir por el camino correcto era algo casi inevitable.

Lo mismo es para nosotros como padres. Si queremos que nuestros hijos alcancen lo que nuestro Padre Celestial tiene para ellos tenemos que:

1. Esconderlos de todos los ataques del enemigo, y

2. Llenarlos del amor de Dios y su gracia.

Si hacemos esto, es prácticamente un hecho que decidirán por lo correcto y, por ende, cumplirán con lo que nuestro Padre tiene para ellos.

¿Cómo esconder a tus hijos del mal?
Esto se hace principalmente en oración (Mateo 6:13). No dejes de orar por ellos para que sean librados del mal, protegidos de cualquier mala influencia, que todo plan contra ellos sea desbaratado. Ora por sus futuros, matrimonios, negocios, ministerios. Nunca te canses de orar por ellos porque la oración es siempre escuchada. No importa si conociste a Jesús cuando tus hijos eran ya grandes, porque nuestro Padre Celestial puede tornar todo lo malo en bueno y recuperar todo lo perdido. ¡Confía en Él! ¡Deposita tus cargas en Él!

¡No cargues con la preocupación de tus hijos, porque nuestra preocupación, en la mayoría de casos, solo nubla nuestro pensamiento y obstruye el obrar de nuestro Padre! Recuerda que tus hijos son más hijos que nuestro Padre Celestial que tuyos, y Él los ama más que tú y sabe cuidar de ellos mejor que tú. ¡Ora por ellos y confía en Él!

Ahora, para esconder a tus hijos de los ataques del diablo como lo hicieron los padres de Moisés, no podrás hacerlo si tus hijos ya tienen una edad en la que ya no puedes decidir ciertas cosas por ellos. No es lo mismo que decidas qué programas de TV pueden ver cuando tienen 5 años a que cuando tienen 15. Tienes que tener sabiduría (¡y para eso es la oración y los consejos!) para saber qué puedes decidir por ellos y qué no. Llegará el momento en que qué amigos tener, con quién casarse, qué libros leer, dónde trabajar, etc., escapará de tus decisiones. No siempre podrás esconderlos del mundo, pero mientras que puedas, con sabiduría y mucha oración, hazlo.

Pero ojo, si no tienes el discernimiento de saber cuando dejar de esconderlos de ciertas cosas, pueda que ese método termine produciendo un resultado contrario al que buscabas y terminen, más bien, alejándose de Dios. Los padres de Moisés lo escondieron hasta cierto punto, pero después tuvieron que confiar en Dios y soltaron a Moisés. ¡Y dio resultado!

¿Cómo llenar a tus hijos de Su amor y Su gracia?
Esto se hace principalmente con tu ejemplo. Nuestros hijos no siempre serán obedientes, pero siempre serán buenos imitadores. La mayoría de nosotros hacemos lo que hacemos, sea bueno o malo, porque fue inculcado en nosotros. ¿Podemos cambiar lo malo? ¡Claro que sí!, pero es a través de otro proceso de inculcar.

Si tú conociste a Jesús cuando tus hijos ya eran grandes y, por lo tanto, ya les inculcaste cosas malas en ellos, no esperes que te escuchen porque ahora ya sigues a Jesús. ¡Nunca dejes de predicarles, pero no siempre uses tus palabras! Tu ejemplo, tu testimonio, el cambio que ellos vean en ti, será la mejor manera que ellos VEAN que existe un Dios que los ama y no los condena. Ellos verán el cómo respondes, tus gestos, tu disposición a ayudar, que antes eras de una manera, pero ahora eres de otra manera. Esto es super efectivo, pero demanda que tú primero vivas el mensaje que quieres que ellos reciban.

Si son pequeños, lo mejor que puedes hacer por ellos es llevarlos a la iglesia. ¡Ora y busca una iglesia  en donde reine el amor, la gracia y la aceptación de nuestro Padre Celestial! Huye de aquellas iglesias que te exigen obediencia para sentirte digno de las bendiciones de tu Padre Celestial. Sé parte de una iglesia en donde se inculque el cambiar como producto de conocer el amor y la gracia de Jesús, porque si tú te llenas solo de mensajes que te dicen: "¡Tienes que obedecer! ¡Tienes que obedecer! ¡Tienes que obedecer!", eso estarás transmitiendo a tus hijos y, tarde o temprano, se hartarán de ello, o terminarán viviendo una vida legalista basada en el temor, y ello no los llevará a cumplir con lo que nuestro Padre Celestial tiene pare ellos.

No te canses de llenarlos de palabras del amor y la gracia de Jesús. Aun si son pequeños bebés, porque recuerda que la Palabra de Dios es espiritual, y será tu espíritu que se comunica con su espíritu. Además, si los padres de Moisés solo tuvieron 3 meses para llenarlo de lo que ellos conocían de Dios, y aun así dio resultado, ¡cuánto más dará resultado con tus hijos si tú que tienes Biblia, iglesia y no solo 3 meses para hacer eso! Y mientras crezcan y tus palabras sigan siendo recibidas, ¡sigue hablándoles!, siempre con el discernimiento de no llegar a obligarlos.

Entonces, los padres de Moisés no tuvieron temor de ir contra las ordenes de faraón porque vieron algo especial en su hijo, así que lo escondieron, lo llenaron de las palabras de Dios y luego supieron dejarlo ir. ¡Tenemos que hacer lo mismo! Oremos para aprender cómo esconder a nuestros hijos del mal, cómo llenarlos de las Palabras de nuestro Padre y luego, saber cómo dejarlos ir. ¡Nuestro Padre Celestial estará con nosotros en cada paso!

¡Espero te haya ayudado!

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Podrás encontrar más buenas y prácticas enseñanzas para padres en este link: Enseñanzas para Padres



domingo, 7 de octubre de 2018

La Mesa del Descanso Vs La Mesa de la Angustia


El Salmo 23:5 dice que nuestro Padre "adereza una mesa" para nosotros. ¿A qué se refiere? ¿Qué mesa es esa que ha sido aderezada por nuestro Padre mismo y de la cual nos podemos servir? Bueno, dejemos que la misma Biblia conteste eso, y la respuesta la vemos en el segundo versículo:
"En lugares de delicados pastos me hará DESCANSAR; junto a aguas de REPOSO me pastoreará"
Este Salmo presenta a nuestro Padre como un buen Pastor y, por ende, a nosotros como Sus ovejas. Por lo tanto, ese pasto y esa agua del verso dos con el que somos alimentados vendrían a ser los alimentos aderezados que el versículo cinco se refiere. Ahora, ¿te diste cuenta qué cosa tiene en común el pasto y el agua con que nuestro Padre nos alimenta? Así es, descanso y reposo. En otras palabras, el alimento que nuestro Pastor nos da produce en nosotros descanso y reposo en nosotros (Mateo 11:29).

Tanto el pasto como el agua son símbolos de la Palabra de Dios y del Espíritu Santo porque de ellos nos alimentamos (Mateo 4:4, Juan 4:14, Juan 7:38, Isaías 55:10-11, Salmo 1:1-3). Entonces sabremos que estamos siendo alimentamos con la Palabra de Dios y el Espíritu Santo cuando ese alimento produce en nosotros descanso. Cuando practicas la presencia de Dios (en adoración, por ejemplo) y/o cuando recibes una Palabra de tu Padre Celestial, saldrás reposado, tranquilo, porque habrás dejado tus cargas en Él, porque confiarás que Él está a cargo, porque descansarás en la Palabra que recibiste. ¡ESO ES ALIMENTARTE DE LA MESA QUE TU PADRE ADEREZA DELANTE DE TI! (Salmo 23:5).

Pero vemos que el Salmo 23:5 no termina ahí, sino que agrega: "...en presencia de mis angustiadores". ¿Qué son esos angustiadores? Quiero ilustrarte una imagen que te ayudará a entender esto:
Delante de ti tienes dos mesas. Cada mesa tiene un buffet preparado para que tú te sirvas. Tú eliges de qué mesa te sirves. NADIE TE OBLIGA. Una mesa ha sido aderezada por tu Padre Celestial y tiene alimentos que producirán paz, descanso y reposo a tu alma. Esta mesa hace que te enfoques sólo en Jesús y lo que Él ha hecho por ti. La otra mesa está llena de alimentos que producirán angustia, preocupación, temor y ansiedad en ti. Esta mesa hace que te enfoques en lo que tú puedes conseguir con tus propias fuerzas. Estas dos mesas se encuentran en tu mente.
¿De qué mesa te estás sirviendo? ¿Te alimentas de la Mesa de Descanso o de la Mesa de la Angustia? ¿Te estás alimentando de la Palabra de tu Padre Celestial y practicando Su hermosa y reconfortante presencia en forma habitual? Porque si no lo estás haciendo YA TE ESTÁS ALIMENTANDO DE POR SÍ DE LA MESA DE LA ANGUSTIA, porque en esa mesa están esos informes médicos contrarios, los problemas familiares, las dificultades que pasas en tu trabajo, cualquier mala noticia que recibes están en esa mesa, y de ella te alimentas, y eso está produciendo angustia, estrés, preocupación y temor.

Cuando venga un problema, ¡llénate de la Palabra de tu Padre Celestial y busca Su presencia! No permitas que pensamientos acerca de lo grande que es tu problema llene tu mente porque acabarás lleno de angustia y temor. Pero si te llenas de las promesas de tu Padre y si buscas Su presencia, verás cómo Él empieza a producir un descanso sobrenatural en tu interior, ¡la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento gobernará tus pensamientos! (Filipenses 4:7)

Y más aun ¡te animo que te sirvas de la Mesa del Descanso siempre y no solo cuando venga un problema! Tú no tienes que producir descanso. ¡No! Ese descanso será producido por la Palabra de tu Padre y Su presencia en ti. Tú solo tienes que alimentarte de Él, y Él te dará ese reposo para tu alma. Entonces tu mente será llena con Su presencia ("unges mi cabeza con aceite") y tú reflejarás esa vida en abundancia ("mi copa está rebosando", Salmo 23:5) que tu Padre y tú desean.

¡Espero te haya bendecido!

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miércoles, 3 de octubre de 2018

Cómo escuchar la Voz de Dios


Hay muchos que quieren escuchar que Dios les hable, normalmente porque quieren sentir Su dirección, lo que Él haría en tal o cual situación. ¿Eso es bueno? ¡Claro que sí! Si tú eres uno de ellos, te animo a que sigas intentándolo, y aquí te enseño la razón por la cual quizás no has tenido éxito con ello.

En Juan 5:47 Jesús nos dejó el secreto de ello: "Si no crees a sus escritos, ¿cómo creerán mis palabras?" Los escritos a los que Él se refería eran los escritos de Moisés, es decir, el Torah, el Pentateuco, los cinco primeros libros del Antiguo Testamento. En esos tiempos, conjuntamente con los libros proféticos y poéticos, eran la única Biblia que tenían, eran la Palabra de Dios a los que ellos hacían referencia. Pero hoy en día, gracias al Nuevo Pacto con Jesús, también tenemos el Nuevo Testamento, la cual, conjuntamente con el Antiguo Testamento, es la Palabra de Dios escrita para nosotros.

En Juan 5, Jesús les está hablando cosas nuevas, las cuales están basadas en las palabras que ya están escritas. La palabra en Juan 5:47 que Jesús usa cuando dice "¿cómo creerán mis palabras?" es la palabra griega "rhema", la cual es una palabra específica para un tiempo específico. En otras palabras, Jesús les estaba diciendo cosas nuevas, específicas, cosas que ellos necesitaban escuchar, pero esas Palabras Nuevas estabas basadas en la Palabra Escrita.

De ahí viene la corrección de Jesús cuando les dice (parafraseando):
"¿Cómo van a creer las palabras nuevas que les doy, si no creen la Palabra Escrita que ya les dejé?"
Entonces, la razón por la cual muchos cristianos fallan en escuchar la voz de nuestro Padre Celestial cuando Él los quiere guiar en algún área, es porque no conocen o no creen la Biblia, la Palabra escrita de Dios que ya les dejó.

Algunos quizás digan: "¡Pero yo sí creo lo que la Biblia dice y Dios no me habla nada!" Una enseñanza del Dr. Cole puede explicar esto:
 "La única Biblia que creemos es la Biblia que obedecemos".
Muchos se engañan a sí mismo pensando que creen lo que la Biblia dice, pero en realidad no la creen porque sus acciones no la respaldan. Si quieres ver lo que una persona realmente cree, no pongas atención a sus palabras, sino a sus acciones. Si quieres ver lo que realmente crees, no pongas atención a tus palabras, sino a tus acciones.

El pastor Robert suele contar que cuando sube a un taxi aquí en Lima, los taxistas casi siempre le preguntan, después de averiguar que sí habla español y que es pastor, que si es verdad que los cristianos no fuman, no se emborrachan y no se drogan, a lo que él siempre contesta: "Sí, es verdad, no lo hacemos." Pero le parece curioso que muchas veces los jóvenes de la iglesia se le acercan para preguntarle si es que ellos pueden fumar, emborracharse y tomar algunas drogas. Entonces el pastor les contesta: "¡No sé! ¡Pregúntenle al taxista!"

El pastor Robert siempre termina diciendo que muchos de nosotros sí sabemos lo que debemos hacer, pero muchas veces no queremos y buscamos excusas para no hacerlo.

¿No sabes qué hacer en cierta situación? ¡No importa! ¡Sigue haciendo lo que sabes que tienes que hacer! Sigue sirviendo, sigue perdonando, sigue orando, sigue siendo parte de tu iglesia. No mientas, no robes, no le hagas a otros lo que no te gustaría que hagan contigo. "¿Qué tiene que ver una cosa con la otra?", quizás te preguntes. ¡Mucho!, porque Hebreos 5:14 enseña que el "alimento sólido" (entiéndelo como "palabra de Dios específica) es para los que han ejercitado sus sentidos a través de la práctica para discernir lo que es bueno y malo.

Así que, mientras mantengas una buena actitud y sigas obedeciendo lo que la Biblia dice, más te estarás ejercitando en escuchar la voz de tu Padre Celestial y cada vez te será más fácil oírla, porque sabrás que Él no te pediría que hagas tal cosa, reconocerás Su mover y lograrás identificar Su voluntad específica para algo.

¡Espero te haya ayudado!

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martes, 4 de septiembre de 2018

Hablando de Sexo a tus Hijos


Yo me enteré a los 11 años sobre de dónde venían lo bebés por un "amigo" del colegio que me lo contó asumiendo que yo ya lo sabía. Nunca he recibido algún consejo sobre el tema por parte de mis padres, no porque sean malos, sino, supongo, simplemente por desconocimiento del deber de instruir sobre el sexo a sus hijos, y supongo también que eso fue consecuencia de que sus padres no lo hayan hecho con ellos.

Batallé por muchos años con la pornografía y pienso que esa falta de guía fue una de las principales causas de ello. Esa falta de guía y las consecuencias que ello trajeron fueron restaurados por mi Padre Celestial a través de Su familia, la iglesia, mi Camino de Vida, porque ahí encontré la libertad, la restauración, la gracia y la guía que necesité.

Ahora, como padre, no deseo que mis hijos pasen por lo que yo pasé, sino que quiero ser ese guía que sé que necesitarán, quiero formar esa confianza para que se acerquen a mí cuando tengan dudas o pasen por algún problema sobre el sexo, quiero que tengan la seguridad que pueden contarme lo que sea porque sabrán que no dejarán de ser aceptados, que no habrá enojo, recriminación, culpa ni vergüenza, sino que encontrarán amor, comprensión, aceptación, guía y que, si hay algún problema, juntos encontraremos una solución.

Cuándo hablarles de sexo
Entonces, vino la pregunta: "¿Cuándo les hablo de sexo?" La respuesta fue revelada por Dios mismo porque fue en oración que sentí que me decía que debía hablarles de sexo ya. Eso fue en Octubre del 2016, lo conversé con mi esposa, y acordamos que lo haría cuando regresemos de un viaje que tendríamos para Navidad y Año Nuevo, y que lo haría solo con Juan Esteban que tenía 8 años. Lo mismo está sucediendo con Juan Pablo que acaba de cumplir 8, porque tendremos un viaje para este fin año y, de regreso, estaré hablando con él.

Cómo hablarles de sexo
Desde que lo acordamos con Ceci, le dije a Juan Esteban que en enero, cuando regresemos de viaje, tendría una conversación muy importante con él, sólo él y yo, que saldríamos a pasear, al cine, a comer, y que ahí se lo contaré. Le dije que quizás sea una de las cosas más importantes que tenga que decirle. Juan Esteban se sintió bien expectante.

Oré bastante para que Jesús guíe mis palabras para que el mensaje llegue correctamente.

Cuando llegó el día, estábamos comiendo un helado. Sentí que el enfoque de la conversación debía ser el amor y el matrimonio, que ese es el lugar correcto para que el sexo se desarrolle saludablemente y a plenitud.

Se lo expliqué con mi testimonio sobre cómo nos conocimos con su mamá, que éramos amigos por más de diez años antes de casarnos, que ambos amábamos a Jesús y la iglesia, que ambos nos conocimos como amigos en las reuniones de jóvenes, que ambos servíamos en la iglesia, que nuestro enfoque no fue la otra persona, sino Jesús, que cuando regresé del extranjero decidí enamorarme de ella y conquistarla, y ella me aceptó (después de mucho trabajo, debo decir 😀), que ambos queríamos hacer las mismas cosas para Jesús, que ambos tenemos los mismos sueños, que ambos nos prometimos amarnos para toda la vida, que él y su hermano son fruto de ese amor, que orábamos por él y su hermano aun antes de que hayan nacido; es decir, le pinté una imagen muy detallada para ilustrarle el lugar correcto en donde el sexo se debe desarrollar: amor y matrimonio.

Creo que si conversamos 30 minutos, 25 fueron sobre el amor y 5 sobre el acto sexual. Quería le quede bien grabado en su cabeza en dónde pertenece el sexo.

Por qué hablarles de sexo desde tan temprano
Tus hijos se van a enterar sobre el sexo ya sea por ti o por alguien más, y si es por alguien más, seguramente se enterarán más temprano de lo que crees y no le darán el mensaje correcto.

Como dije, yo me enteré a los 11 años y, según mi amigo, me enteré tarde. Ten en cuenta que el acceso a la pornografía de hace 30 años no era de tan fácil como lo es hoy. El diablo está detrás de nuestros hijos, por eso pienso que la mejor manera de cuidarlos de este falso y distorsionado mensaje sobre el sexo es que cuando éste llegue a la cabeza de mis hijos se encuentre con una fortaleza bien levantada y fundada, difícil, casi imposible de derribar, la cual será la verdad de nuestro Padre Celestial con respecto al sexo.

Proverbios 22:6 dice que si instruimos al niño en el camino de Dios, seguirá en el camino aun cuando sea viejo. Pero lo mismo sucede si instruyes al niño en cualquier otra religión o creencia, inclusive sucede lo mismo con los hábitos que les inculcamos desde niños, eso que aprenden desde pequeños, normalmente los acompañan el resto de sus vidas. Con el instruir al niño sobre la verdad de Dios sobre el sexo ocurre lo mismo.

Es por eso que cuando le conversé a Juan Esteban sobre sexo le hablé tanto sobre el marco de amor y matrimonio en el que el sexo se debe desarrollar para que cuando venga una idea diferente a ello, no será aceptada por él.

De otro lado, si no le hablo de sexo a mis hijos, como dije, otros lo harán, y cuando por fin me decida quizás sea muy tarde, porque la verdad de Dios que quiero enseñarles será la que se encuentre con una fortaleza bien levantada y fundada, difícil, casi imposible de derribar, pero de puras mentiras. Mis hijos terminarán pensado que soy un anticuado y fanático, porque las mentiras habrán tomado posesión de mente, todo porque yo no les hablé a tiempo.

Asume Responsabilidad de hablarles de Sexo a tus hijos
No creas que la responsabilidad de hablarles a tus hijos sobre sexo es de la iglesia o del colegio. Si no asumes esa responsabilidad, el diablo lo hará por ti. Recuerda, él está detrás de tus hijos, su enfoque es atraparlos desde pequeños, y ya está al acecho. Ya existen colegios en donde se pasan videos de "educación sexual" a niños de 8 años en donde se les enseña a tener relaciones sexuales, porque el diablo quiere atrapar sus mentes desde pequeños.

No huyas de esa responsabilidad. Ora para que nuestro Padre Celestial te dé sabiduría para saber hablarles, para saber llegar a ellos. No tiene que ser como yo lo hice porque todos somos diferentes. Tu Padre te dará la manera exacta y adecuada para ellos. Recuerda, Él los ama más que tú y está más interesado que tú en que el verdadero mensaje sobre el sexo llegue a sus corazones.

Ora por tus hijos. Háblales. Enséñales. Sé el(la) guía que ellos necesitarán.

¡Espero te haya ayudado!

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domingo, 29 de julio de 2018

3 Pasos para Ser un Buen Fracasado


Quiero compartirte tres consejos que, sin lugar a dudas, te llevarán al fracaso. Recuerda que todo buen fracasado hace regularmente lo que los exitosos casi nunca hacen. Todo buen fracasado se excusa, escucha a todo el mundo y no planea nada. Así que, si quieres ser un fracasado toda tu vida, ¡no dejes de seguir estos consejos!

1. Excúsate

No todo es tu culpa, así que, ¿por qué tienes que asumir responsabilidad de todo lo que te pasa? ¿Acaso tú tomas las decisiones del gobierno? ¿Acaso tú planeaste eso feo que te pasó, que te marcó y que te imposibilitó emocional y/o físicamente? ¿Tú tienes la culpa que ese hombre, mujer, jefe, compañeros de trabajo, sean como son? ¡Por su puesto que no!

Deja de escuchar a los que te animan porque lo más seguro es que no pasaron por lo que tú. ¡Tú eres el pobrecito que merece la ayuda de todos! ¡Ellos no! Ellos seguramente crecieron favorecidos por el destino y jamás entenderán tu situación.

Así que, cada vez que tengas alguna oportunidad de mejorar en algún área, recuerda que tienes todo el derecho de excusarte cuando veas alguna dificultad. Tu trabajo es esperar las condiciones perfectas para recién hacer algo.


2. Escucha a todos

A menos que quieras ser un ermitaño y exiliarte a una isla desierta, tienes que comenzar a compararte con el resto. No seas autosuficiente y orgulloso en pensar que estás bien. ¿Por qué escuchar solo a los sabios, a los que se interesan por ti y a los que han alcanzado el éxito? ¡Qué clase de discriminación es esa! No estamos en una monarquía ni en una dictadura. ¡Vivimos en democracia!, y en una democracia todos merecen ser escuchados.

Así que comienza de una buena vez a escuchar a TODOS tus críticos, a todos aquellos que les gusta opinar cómodamente sentados en las tribunas pero que nunca entrarían a jugar en la cancha, a todos aquellos envidiosos que les gustaría tener lo que tú tienes, a todos esos trolls de las redes sociales que pasan cinco horas diarias detrás de una pantalla ejerciendo su don de criticar a otros. ¡Escúchalos a todos! ¿O, acaso, te crees superior a ellos?

Ah, y por supuesto, trata de agradar a todos. ¡Deja de ser selectivo cuando de servir se trata! Jesús dijo que debemos amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos (Mateo 22:39) y que debemos hacer bien a todos (Gálatas 6:10), ¿o no?


3. No planees

Los planes son el invento moderno de los auto llamados "amos de la motivación y liderazgo" para mantenerte esclavizado, ¡y Dios quiere que vivas libre! (Gálatas 5:13)

¿Planes de corto, mediano y largo plazo? ¿Para qué?, si de todas maneras no cumplirás nada y para lo único que te servirá es para sentirte mal y condenado por ello, y luego estés comprando el libro sobre cómo salir de la condenación, ¡y seguro escrito por los mismos autores!

¡Mejor es vivir libre, guiado por el Espíritu Santo a dónde Él quiera llevarte! Deja ya esos planes para adelgazar, esas metas de aprender inglés, esa rutina de ejercicios y todas esas tonterías que lo único que hacen es quitarte el tiempo de tu libertad.

¡Sigue así!
Si has estado siguiendo estos consejos, es más que seguro que tu vida se dirige al fracaso. ¡Sigue así! ¡No te detengas! Y si no los has seguido, seguramente tu vida se está convirtiendo en una de esas pocas excepciones en donde, con el tiempo, todo le sale bien. Pero, ¿por qué quieres ser la excepción? ¿Por qué quieres vivir solo? ¡Únete a la gran familia de fracasados de todo el mundo y te aseguro que "Soledad" es algo que nunca sentirás!


PD: Sí, sí he estado siendo irónico =)

viernes, 20 de julio de 2018

Cómo hacer un Extracto


Puedes hacer tu extracto con pepino, zanahoria y espinaca. Además de que tiene un rico sabor, tienes ahí una buena combinación de vitaminas. Si quieres puedes echarle apio, kión y/o betarraga. En verdad, puedes echarle lo quieras. Te recomiendo que no lo combines con frutas, porque dicen que no se debe hacer eso. Pero sobre todo, ¡hazlo con mucho amor, especialmente si es para tu esposa!

A mí NO ME GUSTA HACER EXTRACTOS, pero sentí que mi Padre Celestial me decía que el hacer estas cosas son tu ministerio. Y no cualquier ministerio, sino tu principal ministerio. Sentí que me decía que debo aprender a hacerlo con la misma disposición, gozo, excelencia y unción que cuando enseñaba detrás de un púlpito, porque ella, mi amorcito, mi Ceci, es mi principal ministerio.

Entendí que de nada sirve que pueda dar buenas enseñanzas a muchos si no sé servirla a ella. Entendí que para servir, no necesariamente uno tiene que hacerlo SIEMPRE en lo que uno le gusta, pero no por ello no vas hacerlo con toda la disposición y excelencia, mejorando siempre en lo que uno hace.

Quizás lo más importante que mi Padre me reveló es que mi matrimonio no es la preparación para mi verdadero ministerio, sino que ¡es mi verdadero ministerio! Lo que venga después descansará y se desarrollará en el fundamento de nuestro matrimonio. De la misma manera que las ramas de un árbol son sostenidas y nutridas por el tronco del árbol, así todos las áreas de ministerio público que mi Padre nos añadirá serán sostenidas y nutridas por mi matrimonio con mi hermosa (así nos referimos a ella mis hijos y yo en casa).

Esto cambió todo en mí. Y lo sigue haciendo.

Esta revelación es la principal ancla a la que constantemente me sostengo, es la principal fuente de energía cuando tengo que hacer cosas por ella que no quiero, y es mi principal "norte", mi brújula que me ubica y me guía cada día en mi matrimonio.

Cuando recibí esto, recuerdo haber sentido la misma presencia de mi Padre Celestial que sentía enseñando detrás de un púlpito, pero esta vez fue haciendo un jugo de papaya. Mientras mis lágrimas caían, tomé eso como una confirmación de lo real, poderoso y fundamental que sería eso para mí.

Espero que este testimonio te haya ayudado.

¡Que nuestro Padre te siga bendiciendo!

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Aquí hay más enseñanzas para matrimonios que estoy seguro te bendecirán:

viernes, 8 de junio de 2018

Un Matrimonio TOP


¿Está tu matrimonio al máximo? ¿Lo disfrutas? Quiero compartir contigo 3 ingredientes para disfrutar de un Matrimonio TOP.

T - Tiempo Juntos
Hoy en día es tan sencillo mantenerse ocupado. Es raro que exista una mañana sin hacer nada. ¡Hasta las vacaciones las tenemos ocupadas, por lo que regresamos cansados de ellas! Este estilo de vida, sin querer, lo llevamos a nuestro matrimonio con graves consecuencias.
Recuerda que, después de Dios, tu tiempo con tu pareja es el más importante. Tienes que aprender (porque no se nos ha enseñado así) a separar tiempo para pasarlo con él/ella. ESO ES PRIORIDAD. ESO ES URGENTE. Todo lo demás, incluyendo tus hijos, trabajo y el resto de la familia, no pueden ocupar el tiempo que SOLO es para tu pareja.
Separa un momento semanal: un lunes por la noche, un domingo por la mañana, un viernes por la tarde, etc., en donde él/ella sepa que la pasarán juntos. Eso, además de fortalecer la comunicación entre ustedes, hará que tu pareja se sienta importante para ti y tú para él/ella.
Habrá momentos que uno puede tener excepciones a la regla por algo urgente que se presente, pero si esas excepciones se vuelven seguidas, no te engañes a ti mismo, y reconoce que no le estás dando el tiempo que él/ella se merece. ¿Quién decide si ya las excepciones se volvieron seguidas? ¡Tu pareja!

O - Oración
Hace un tiempo escuché una estadística sobre los divorcios en Estados Unidos que decía así: 3 de cada 5 matrimonios terminan en divorcio, pero si la pareja empieza a asistir a una iglesia, la probabilidad de divorciarse se reduce a 2 de 5. Pero si la pareja no solo asiste, sino que se le ve comprometida en la iglesia y, además, toman cursos y reciben consejería para parejas, la tasa de divorcio disminuye a 1 de cada 5. PERO si el esposo y la esposa oran juntos con regularidad, ¡1 de cada 1250 parejas se terminan divorciando!
Y no solo eso, es decir, la oración no solo evitará que te divorcies, sino que, entre sus muchas bendiciones, es la llave a una intimidad más profunda con tu esposo(a) y el espacio en donde nuestro amoroso Padre Celestial verterá de su sabiduría y dirección para los problemas que atreviesen, y visión para que ambos, como pareja, puedan ir a tomar lo que Él tiene para ustedes.

P - Perdón
Si quieres llegar a disfrutar tu matrimonio al máximo, no podrás hacerlo si no aprendes a usar el arma del Perdón. Y te dije que no podrás, no por ser pesimista, sino porque existe una realidad: tanto tú como tu pareja son imperfectos; por lo tanto, tarde o temprano, y más seguido de lo que te imaginas, se estarán ofendiendo mutuamente.
El perdón es un arma de defensa personal. Es para ti. Es para cuidar tu corazón. ¡Úsalo constantemente! Mientras más lo uses, más protegido te sentirás. Si solo lo usas cuando venga una ofensa grande, te costará hacerlo, pondrás excusas, no sabrás perdonar. Por eso tienes que perdonar las pequeñas ofensas de todos los días.
Un matrimonio exitoso no está compuesto por gente que nunca se hicieron daño el uno al otro, sino por dos personas que aprendieron a perdonarse entre sí.

Si practicas y haces tuyas estos tres ingredientes para un Matrimonio TOP, la gente acabará diciendo de tu matrimonio: "¡Qué suerte tuvo para tener un matrimonio así!", y luego tú le podrás contestar: "No fue suerte, me costó mucho trabajo, pero mi Jesús nunca me abandonó."

Espero te haya ayudado ;-)

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Aquí hay más enseñanzas para matrimonios que estoy seguro te bendecirán:

jueves, 22 de febrero de 2018

Oracion II: Aprendiendo a Orar


Los judíos sabían bastante la Biblia, al menos la Biblia que hasta el tiempo de Jesús tenían, es decir, el Antiguo Testamento. Los más estudiosos se aprendían de memoria TODO el Antiguo Testamento. Si alguna vez te has jactado de memorizarte parte de la Biblia, ante uno de ellos, ¡quedarías en ridículo!

Los discípulos, como judíos que eran, también sabían bastante del Antiguo Testamento y, por supuesto, sabían orar; o al menos, ¡eso pensaron!, porque un día se le acercaron a Jesús para pedirle que les enseñe a orar (Lucas 11:1).

Yo supongo que al ver lo que Jesús hacía, al escuchar Sus poderosas enseñanzas y, sobretodo, al ver cómo oraba Jesús, los discípulos reflexionaron, fueron sinceros consigo mismos y llegaron a la conclusión que su Maestro oraba mucho mejor que ellos. Ellos se dieron cuenta que las oraciones de Jesús sí daban resultado y se veían auténticas, por lo que se sinceraron, se humillaron a sí mismos poniendo todos sus conocimientos de lado, y le dijeron: "Enséñanos a orar." Para poder decirle a Jesús "enséñame" de corazón, primero tuvieron que reconocer que no sabían. Para poder ser llenados, primero se tuvieron que vaciar a sí mismos.
Para poder aprender, primero tienes que reconocer que no sabes. Si piensas que sabes, no estarás abierto a aprender. Este es un requisito indispensable para aprender a orar.
Pero, ¿cuál fue la respuesta de Jesús? ¿Qué hizo Jesús? Jesús procedió a enseñarles. ¿Sabes qué me dice esto a mí? Me dice que sí podemos aprender, porque si Jesús les hubiera contestado: "Saben qué, es muy tarde para ustedes porque ya saben demasiado y es difícil re-enseñar a alguien", "esto está separado para algunos cuantos, y ustedes no están entre ellos", o quizás un simple "no, no quiero enseñarles", entonces podríamos estar seguro que aprender a orar es algo que nunca lograremos. ¡Pero no fue así! ¡Jesús les enseñó a orar porque sabía que podían aprender! ¡Y lo mismo es para nosotros!

¿Quieres aprender a orar como Jesús? ¡Pídele que te enseñe! Pon todos tus conocimientos de lado, tu experiencia, tus estudios y tu orgullo para que puedas aprender. Recuerda que Él da gracia al humilde (Santiago 4:6), y ten la seguridad que Él te enseñará como un Padre a un hijo. Simplemente dile: "Jesús, enséñame a orar".

Espero te haya bendecido.

domingo, 18 de febrero de 2018

La mejor manera para Dejar de Hacer lo malo


¿Quieres cambiar? ¿Quieres dejar de hacer eso malo que sabes que debes dejar de hacer? Seguramente ya has intentado por mucho tiempo dejar esa adicción, ese mal hábito, ese rasgo de personalidad que te ha traído tantos problemas, pero sin buenos resultados. Aquí te daré la manera para que dejes de hacer lo malo: hacer lo bueno.

¡No es broma! ¡La mejor manera de dejar hacer lo malo es haciendo lo bueno!

No se trata de simplemente esforzarte en dejar de hacer lo malo, sino en hacer lo bueno. Ese mal hábito debe ser reemplazado por otro para desaparezca, ¡y qué mejor que un buen hábito!

No es cuestión que simplemente te resistas a hacer lo malo. El esperar que llegue ese momento de ansiedad en donde la tentación ya comenzó a tomar posesión de voluntad, para que ahí comiences a decir: "¡No lo haré! ¡No lo haré! ¡No lo haré!", es una manera 100% ineficiente. La mejor manera es NUNCA PERMITIR QUE EL DESEO COMIENCE A CRECER.

Si analizas la vida diaria de una persona con un mal hábito, te darás cuenta que toda ella está diseñada para que ese mal hábito florezca. Ese mal hábito o adicción no sale simplemente porque sí, sino que florece porque es alimentada por las muchas decisiones que son tomadas en la vida diaria. Es por eso que la mejor manera de librarse de ese mal hábito es creando uno nuevo.

No es cuestión de dejar de hacer lo malo, sino de hacer lo bueno.

No es una nueva decisión que la que se tiene que tomar, sino una serie de ellas. Se tiene que rediseñar ese estilo de vida. Es insensato pensar que haciendo lo mismo se logrará resultados diferentes.

Por eso, tus decisiones deben a apuntar a crear un nuevo estilo de vida. Por ejemplo, toma la decisión de practicar un deporte, de crear un nuevo grupo de amigos, de tomar unas clases de algo nuevo, de congregarte más, de participar de un grupo pequeño de tu iglesia, de participar activamente en los eventos que haga, etc. Este tipo de decisiones estarán cambiando tu estilo de vida, estarán usando el tiempo que antes usabas en cultivar ese mal hábito para crear uno nuevo y bueno, estarás rodeándote de personas te ayudarán naturalmente a ir a esa nueva dirección ¡porque ellos están yendo a esa misma dirección!

Haciéndolo de esta manera te darás cuenta, con el tiempo, que no te estarás preocupando por no hacer lo malo, sino en hacer lo bueno. Notarás que eso malo que hacías será cosa del pasado, no recordarás cómo dejaste de hacerlo, porque tu enfoque habrá cambiado, porque no estarás preocupado en destruir lo malo, sino ocupado construyendo lo bueno.

¡Espero te haya bendecido!

miércoles, 14 de febrero de 2018

Eligiendo a la Chica Correcta


Uno de las principales quejas de las mujeres es la indecisión de los hombres. Están los que están esperando la señal del cielo para elegir a una chica, los que están con alguien solo para probar si es la adecuada y están los que tienen años de pareja, pero no quieren casarse todavía.

El Dr Edwin Loius Cole enseñaba: "La marca de un hombre es la decisión."

Pienso que el problema reside en la inseguridad de los hombres en equivocarse. "Pero, ¿qué pasa si elijo mal, si no es la correcta?", dicen. Creo que esa inseguridad se basa en el error de pensar que toda la relación SIEMPRE será "color de rosa", y por ello asumen que la razón de los problemas por los que pasarán es porque eligieron mal, lo cual los lleva a la lógica solución de separarse, en lugar de resolver los problemas juntos.

Recuerda que un gran matrimonio no se encuentra, se construye.

Principios para decidir
Dios no tiene que elegir por ti. Tú tienes que hacerlo, y Él bendecirá tu decisión. Obviamente, existen principios en su Palabra por los cuales tú tienes que tomar una decisión, pero la decisión siempre será tuya.

El principio que más me gusta es el de no juntarse en yugo desigual (2 Corintios 6:14), porque no se refiere únicamente a no juntarse con alguien que no cree en Dios (debido a los conflictos que aparecerán), sino que tampoco se debe buscar a alguien que no comparte la misma visión y llamado para la vida, porque obviamente te frustrarás porque no encontrarás el apoyo que necesitas.

Otros principios son: Aprende a trabajar primero (Génesis 1:18-22, antes que Dios le traiga a Eva, Dios primero lo hizo trabajar a Adán), busca la aprobación de tus líderes (Hebreos 13:17).

Cuando uno toma una decisión dentro de los principios que nuestro Padre Celestial da, esa decisión ya está dentro de Su voluntad. No necesitas preguntarle si Él quiere o no, porque YA lo estás haciendo dentro de su voluntad. Cuando Dios le dijo a Josué que tome la tierra prometida, le dio límites dentro de los cuales Josué tenía que conquistar (Josué 1:4). Josué no tenía que estar preguntándole a Dios antes de atacar alguna ciudad dentro de esa área si era o no Su voluntad, porque Su voluntad ya se la había dado. ¡Cualquier ciudad que decida conquistar dentro de esos límites ya era la voluntad de Dios!

Lo mismo pasó con Pablo. Él sabía que Dios lo llamó a predicar a los que no eran judíos, por lo que no encontramos registros de Pablo orando para preguntarle si debía ir a predicar a Corinto, a Éfeso o a Tesalónica, porque él ya sabía que estaba haciendo Su voluntad.

Por eso, si tú ves a una chica que ama a Dios como tú, ama a la iglesia como tú, tiene los mismos sueños que tú, sirve en la iglesia como tú, etc., además ya pueden mantenerse juntos económicamente y ya cuentas con el visto bueno de tus líderes, no necesitas preguntarle a Dios si salir con ella es Su voluntad, porque ella ya está dentro de los límites que Él te da. ¡No le preguntes si ella es la elegida, porque eres tú quien decide elegirla!

Amistades Largas
En la iglesia recomendamos: Amistades largas, noviazgos cortos, matrimonios para toda la vida. Cuando decimos amistades largas, nos referimos a que se escoja a alguien de entre quienes ya son sus amigas por largo tiempo, donde se han podido conocer siendo uno mismo, pero lo malo es que muchos solteros piensan que amistades largas se refiere a esperar a la chica nueva enviada por Dios e intencionalmente buscar primero ser su amigo para conocerse. Si haces eso, es casi seguro que no serás tú mismo en ese proceso de ser amigo, sino que estarás aparentando para impresionar y, tarde o temprano, la careta se acabará.

Si eres soltero, elige a alguien de entre tus amigas, que ame a Dios como tú, que esté sirviendo como tú, que quiera lo mismo que tú. Anda y pregúntale a tus líderes o pastores si les parece bien, y luego, haz lo tuyo y conquístala, y decide amar a esa mujer. Comienza esa relación con confianza y valentía sabiendo que tu Padre Celestial está bendiciendo esa relación porque lo estás haciendo bajo sus principios.

¡Espero te haya ayudado!

miércoles, 7 de febrero de 2018

El honor de ser padre o madre


Algo que podemos resaltar del capítulo 5 de Génesis es que, para Dios, lo más importante y trascendental de la vida de cada hombre que se menciona ahí son los hijos que tuvieron. Date cuenta que no menciona sus logros, victorias ni proezas, pero sí el hecho que fueron padres.

El Dr. Edwin Loius Cole enseñaba que en la sociedad actual se honra, reconoce y valora los títulos y logros que las personas alcanzan: "el gran doctor en medicina con post grado en tal universidad y premiado por tal organización", "el científico con 5 doctorados descubridor de tal sustancia radiactiva", "el deportista ganador de tantos trofeos y medallas que superó todos los records", etc., pero no honran, reconocen ni valoran a un buen padre.

Lamentablemente invertimos mucho tiempo y energía para crear un gran nombre, para ser reconocidos y recordados por generaciones, pero no le damos la debida importancia al gran privilegio que tenemos de ser padres o madres.

¿Cuántos de nosotros recordamos el nombre de nuestros tatarabuelos? Creo que muy pocos. ¿Qué tal de nuestros tatara tatara tatara tatarabuelos? Creo que ninguno. ¿Por qué pensamos, entonces, que nosotros sí seremos recordados? ¿Por qué ese empecinamiento de engrandecer nuestro nombre cuando para los únicos que debemos ser grandes debe ser para nuestros hijos?

El único nombre al que nosotros debemos engrandecer es el de Jesús. Si hacemos eso, Él se encargará de engrandecer el nuestro (Génesis 12:1-3), y aun así, no te ilusiones mucho, porque no será para siempre. Además, cuando Jesús engrandece tu nombre, el objetivo no es que tú seas conocido simplemente porque sí y que tú te lleves la gloria, sino que el objetivo es que Él sea conocido y que Él se lleve la gloria.

No te esfuerces en ser reconocido por la sociedad, sino por tus hijos. No te esfuerces en ser grande para otros, sino solo para tus hijos. Ser grande para ellos, no es difícil: Pasa tiempo con ellos, escúchalos, juega con ellos, interésate en lo que ellos se interesa, conócelos. Lo único difícil de esto es que tenemos que poner nuestro egoísmo de lado, ese afán de querer figurar y crecer ante los ojos de otros, pero su recompensa va más allá de esa satisfacción efímera de recibir elogios de otros, porque lo que sentirás es la llenura del sentido de satisfacción permanente, ese sentido de haber cumplido tu tarea más importante encomendada por tu Padre Celestial mismo: el ser Su reflejo ante Su hijo o hija, porque, a fin de cuentas, nunca fueron nuestros hijos, solo pasaron por nosotros.

¿No sabes cómo ser un buen padre o madre? Tu Padre Celestial sí sabe. Él está más interesado en ayudarte que tú mismo, porque Él ama a tus hijos más de lo que tú jamás podrás hacerlo, los conoce desde antes que tú y mejor que tú. Déjate amar por Él, déjate llenar con Su amor, Sus palabras y Sus abrazos, porque recuerda, que antes que padre o madre, tú eres Su hijo. Esa será la mejor manera que aprendas a ser un buen padre o madre.

¡Espero te haya ayudado!

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domingo, 28 de enero de 2018

Prepárate para tu Oportunidad


No confundas una cosa mala que te pasó con algo malo que se construiste. Algo malo que te pasó es un accidente, una traición, un despido injusto, una enfermedad que no provocaste, el tráfico, un robo, etc. Es algo que tú no tuviste nada que ver y que simplemente sucedió. Estas cosas malas nos pasan a todos: hombres y mujeres, buenos y malos, de cualquier estrato social, país o creencia.

En cambio, algo malo que se construyó es un mal hábito, una deuda impagable, un matrimonio destruido (en la mayoría de los casos), infidelidad, la flojera, el mal carácter, etc. Es algo que permitiste que entre en tu vida y que crezca de a pocos, y ahora que te está trayendo muchos problemas, recién lo considera como un problema grande. Cuando uno llega a este punto, uno se vuelve un imán para las cosas malas.

Pero pasa lo mismo con las cosas buenas.

No confundas una cosa buena que te pasó con algo bueno que construiste. Algo bueno que te pasó es que te encuentres dinero, que conozcas a una persona que te cayó muy bien, que salgas sorteado para un premio entre todos tus compañeros de trabajo, que te tocó todas las luces verdes del tráfico, etc. Es algo que tú no tuviste nada que ver y que simplemente sucedió. Estas cosas buenas nos pasan a todos: hombres y mujeres, buenos y malos, de cualquier estrato social, país o creencia.

En cambio, algo bueno que construiste es un buen hábito, estabilidad económica, un buen matrimonio, un buen estado físico, carácter, disciplina, etc. Es algo que conscientemente buscaste e hiciste crecer de a pocos, y ahora te está trayendo muchas bendiciones. Cuando uno llega a este punto, uno se vuelve un imán para las cosas buenas.

Nuestro enfoque debe estar no en las cosas que nos suceden, sino en las que construimos.

La mayoría solo "espera la buena suerte", porque piensan que eso cambiará sus vidas. Lamentablemente no se dan cuenta que no se trata de SOLAMENTE esperar esa buena suerte, sino de estar listos para cuando llegue.

Esa "suerte" u oportunidad, como dije, les llega a todos (Eclesiastés 9:11), lamentablemente no todos están preparados para cuando llega. La preparación es la llave que abre la puerta de esa oportunidad.

¿Qué hacen aquellos que no salen adelante cuando les llega su oportunidad? Como no tenían un plan, cuando les llega ese dinero extra, se lo gastan en tonterías. Cuando conocen a esa persona que les cayó muy bien, esa persona no quiere ser su amigo(a) porque nota que el otro(a) es un necesitado emocional. Cuando llegan más temprano al trabajo porque no hubo tráfico, sólo pasan más tiempo en las redes sociales. En otras palabras, simplemente desperdician lo bueno que les tocó.

¿Estás preparado para cuando llegue tu oportunidad? Recuerda, TU OPORTUNIDAD LLEGARÁ SÍ O SÍ, así que mejor prepárate. La preparación es la evidencia que crees que algo bueno viene. Tu preparación determinará lo que harás con tu oportunidad cuando llegue: si estás preparado, la aprovecharás, pero si no lo estás, la desperdiciarás, o quizás, ni siquiera te darás cuenta que vino.

¡Espero te haya bendecido!

sábado, 13 de enero de 2018

Ciegos guiando a ciegos



Muchos cometen el siguiente error: Confunden amor con sabiduría. ¿Cómo así? Cuando pasan por algún problema, buscan consejos de las personas que aman en lugar de las que saben del tema. Por supuesto, que si la persona que uno ama también es la que sabe, eso sería lo ideal.

Es típico ver cómo las personas buscan consejos sobre algún problema matrimonial de las personas que están peor que uno mismo, o buscan consejos financieros de aquellos que paran endeudados, o consejos sobre cómo salir de alguna adicción de aquellos que siguen en lo mismo por años. Ciegos guiando a ciegos, perdidos dando direcciones a perdidos. Si has estado haciendo eso, seguramente te has dado cuenta por qué es que no estás prosperando en esa área que pediste consejo.

Cuando busques ayuda, busca ayuda de alguien que, al menos en esa área, te lleve la delantera. No es necesario que esa persona haya triunfado en todas las áreas de la vida para recién pedirle un consejo. Además, si vas a esperar encontrar a alguien perfecto para recién pedir consejo, creo que esperarás muuuucho tiempo.

Por eso es recomendable tener varios mentores o consejos para diferentes áreas clave de tu vida. La Biblia dice que en la multitud de consejeros está la sabiduría (Proverbios 11:14). Por ejemplo, puedes tener a alguien que te ayude con tu condición física, a otra persona (o pareja) que te ayude con tu matrimonio, a otro con tus finanzas, etc. Quizás a más de uno por área.

Uno de los peligros de buscar ayuda en algún área específica de personas que no han triunfado en esa área es que, lo más probable, esa persona haya justificado su fracaso; entonces, lo que recibirás es una justificación de por qué esa persona está como está, condenándote tú mismo a seguir el mismo camino. Así que, no busques consejos de aquellos que justifican su divorcio, justifican su mala condición física, justifican su pobreza, etc.

Si quieres contar tus problemas a tus amigos para recibir apoyo emocional, hazlo (siempre con sabiduría), pero discierne qué consejos en ese momento recibir y cuáles no. Ellos te pueden estar diciendo muchas cosas porque te aman, pero no necesariamente son las cosas correctas.

¡Espero te haya ayudado!

domingo, 7 de enero de 2018

"¡Por eso lloras!" - Un consejo para padres


¿Cuántos de nosotros, padres, le hemos dicho a nuestros hijos alguna vez: "¡Qué, por eso lloras!"? ¡Grave error! ¿Saben lo que en realidad les estamos diciendo? Les estamos diciendo: "Esa razón por la que lloras es una tontería", y peor: "lo que para ti es importante no lo es para mí".

Si has estado diciéndole eso a tus hijos, esto es lo que tienes que hacer:
- Pídeles perdón por haber estado haciendo eso. Diles: "Hijo, perdóname porque muchas veces menosprecié lo que para ti era importante".
- Promételes que intentarás cambiar. Diles: "Te prometo tratar de tomar más importancia a las cosas que son importantes para ti".
- Pídele ayuda a tu Padre Celestial a cambiar eso lo más pronto posible.

El gran peligro que corremos como padres de hijos pequeños si es que no corregimos eso es que crecerán con la idea que sus problemas no son importantes, que no deben molestarnos con sus tonterías, que ellos no son tan importantes como nosotros, y como consecuencia, inconscientemente buscarán el sentirse importantes en otros lugares y de otras formas, y muchas veces son con personas que exigirán de ellos algo a cambio.

¿Cómo nos trata nuestra buen y amoroso Padre Celestial? ¿Alguna vez has leído en su Palabra algo que diga o insinúe que lo que para nosotros es importante para Él no lo es? ¿Alguna vez te has sentido menospreciado por Él? ¿Alguna vez cuando clamaste a Él llorando, sentiste que Él te dijo: "¡Qué, por eso lloras!"?

Por el contrario, Él llora cuando nosotros lloramos, se alegra cuando nosotros nos alegramos, se identifica con nuestro dolor, y Su Palabra dice que aun tiene contados los cabellos de nuestra cabeza (Mateo 10:30), y si Él presta atención a eso, algo que para nosotros no es importante, ¡cuánta más atención prestará para lo que para nosotros sí es importante, para lo que nos hace llorar, para lo que nos quita el sueño! Así que, cuando vamos a Él cargados por algo, NUNCA nos dirá: "¡Qué, por eso lloras!", sino que nos abrazará, nos consolará y nos guiará de la mano a la salida que Él ya había preparado.

Entonces, si has estado menospreciando los asuntos de tus hijos, corre a tu Padre Celestial, porque Él no te condenará por hacer eso, sino que te abrazará, te consolará y te guiará de la mano a la solución que Él ya había preparado.

¡Espero te haya ayudado!

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lunes, 27 de noviembre de 2017

Gadol's Nugget: El libre albedrío de sus hijos


Una de las características de Gadol, el personaje principal de mi libro, era una sobre preocupación por sus hijos. Él estaba convencido que ellos iban a querer servir a Dios gracias al perfecto testimonio que pensó tener frente a ellos (en verdad, ¡frente a todos!), por eso le agarró por sorpresa que ellos, ya mayores, le dijeran que no querían servir a Dios.

Preocupado por lo que sería de ellos lejos de Dios, decidió hacerse responsable de sus vidas espirituales. Ellos, con el fin de no crear divisiones en la familia, accedieron a su idea, pero obviamente, ya que nadie puede acercarse a Dios a la fuerza, manipulado ni con engaños, la idea de Gadol no funcionó.

¿Dónde se equivocó Gadol? Gadol no respetó el libre albedrío de sus hijos. Él no dejó que Dios haga la obra en ellos, sino que, por el contrario, al entrometerse en las decisiones de ellos, interrumpió lo que Dios estaba haciendo en ellos.

Consejo:
Si tienes hijos, NO PUEDES OBLIGARLOS A SERVIR A DIOS. Sólo puedes, con tu ejemplo, hacer que ellos quieran hacerlo.
Hasta cierta edad, los puedes "obligar" a ir a la iglesia, pero tienes que tener discernimiento para saber cuándo debes dejar de hacerlo (por si acaso, normalmente es una edad de 12, 13 14 años más o menos - si tiene 35 años y lo sigues obligando, ¡eres tú quien necesita una consejería!😀).

La mejor manera siempre será tu propio testimonio.
El hecho que te vean feliz, despreocupado, que cuando corres a Dios ven que sales cambiado, que "antes eras así y ya no lo eres", son cosas que tus hijos, de cualquier edad, verán y harán que ellos quieran servir al mismo Dios que tú sirves.

¡Espero te haya ayudado!

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martes, 14 de noviembre de 2017

Venciendo el Bullying

Cuando mi Juan Esteban entró al primer grado de primaria, por un tiempo algunos de sus compañeros lo molestaban. Es difícil cuando tu hijo te dice que ya no quiere ir al colegio, y luego te enteras que se han estado burlando porque es flaquito. Lo mismo pasó mi Juan Pablo, pero en su caso porque era gordito. Además de hablar con los padres y profesores, ¿qué más hacer?

Mi esposa y yo orábamos para poder tener dirección de Dios para saber qué hacer, y sentimos que debíamos hablarles de su identidad, y también que sepan que, al menos a esa edad, los niños no lo hacen con malicia.


Sobre su identidad.
Les decíamos que ellos no son lo que otros dicen, sino lo que la su Padre dice, que Él fue quien los creó así que Él es el único que tiene el derecho de decir qué son, qué pueden hacer y qué es lo que tienen. Les decíamos que son hijos del Todopoderoso, que Él los ama, que nunca los dejará, que pueden clamar a Él y Él les respondería.

Los niños no lo hacen con malicia.
Cuando ellos pasaron por eso, tenían 6 años. Nuestro Padre Celestial nos hizo entender que aquellos niños no lo hacían por malicia, sino porque lo copiaban de algún sitio: familia, TV, otros amigos, etc. Entonces les preguntamos que cuando ellos bromean con alguien, ¿acaso lo hacen porque quieren hacerlos sentir mal? Nos dijeron: "No papi, solo lo hacemos por juego". Entonces les dijimos que es exactamente lo mismo con esos niños. Y luego agregamos: "Si es un juego, entonces ¡ríanse! ¡No tomen esas palabras en serio! ¡Ríanse de ustedes mismo!"

Gracias a Dios que por los resultados sabemos que supieron hacer suyas esas palabras.

Si estás pasando por algo parecido con tus hijos, no reacciones en tus fuerzas, sino más bien ¡busca el consejo de tu Padre Celestial!, porque Él te dará la dirección que necesitas para salir victorioso de esa situación.

¡Espero te haya ayudado!

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domingo, 5 de noviembre de 2017

El Mejor Momento para Destruir a tu Enemigo


Todos hemos luchado (o estamos luchando) con un fuerte enemigo: una adicción, enfermedades por comer mal, problemas matrimoniales, con los hijos, económicos, etc. Para muchos nos fue muy difícil poder librarnos de él; otros, lamentablemente siguen luchando. Y es que TODOS hemos cometido este error: hemos dejado que nuestro enemigo crezca.

No siempre nuestro enemigo fue tan fuerte. Para la mayoría, hubo un tiempo que este enemigo fue débil, y como pensamos que no nos haría daño, dejamos que viva con nosotros, y lo dejamos crecer. Fue así que:
- El "pero solo fue una probadita de esta sustancia, no pasará nada", se convirtió en robarle a tu familia para comprar droga.
- El "no tengo que decirle 'te amo' todos los días a mi esposa, así somos muy felices", se convirtió en una situación insostenible en el matrimonio provocado por la indiferencia.
- El "solo estamos conversando, además ella necesita ayuda, mi esposa entenderá", se convirtió en adulterio.
Y así hay muchos ejemplos.

El Salmo 137:9 dice: "Bienaventurado el que estrelle a tus niños contra la peña". El salmista seguramente exclamó esas duras palabras al ver las atrocidades que Babilonia hacía a su pueblo cuando los capturaron y los llevaron cautivos, pero el Espíritu Santo las dejó registradas para poder tomar enseñanza de ello. ¿Cuál es la enseñanza? El mejor momento de librarte de tu enemigo es cuando es pequeño, es decir, cuando tú todavía eres más fuerte.

Ahora, en este mismo momento de tu vida, quizás estás viviendo con tu peor enemigo, pero éste todavía es "un niño", es pequeño, tú todavía eres más fuerte. Quizás tú lo reconociste, pero lo estás subestimando, o quizás otras personas cercanas a ti lo reconocieron, pero no las escuchas, piensas que exageran.

¡Hazte un favor y deshazte de tu enemigo ahora que puedes! ¡No permitas que se haga más fuerte! ¡Atácalo y destrúyelo por completo de una vez! Porque si no lo haces, tu enemigo crecerá, se volverá más fuerte que tú y estará destruyendo tu vida. A ese punto, librarte de él no será imposible, pero sí muy difícil, y no será derrotado sin antes haberte hecho mucho daño.

Espero te haya ayudado =)

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viernes, 6 de octubre de 2017

Ser Confiado o Desconfiado


Muchas personas bajan la guardia en la iglesia, en el sentido que piensan que todos son perfectos, todos son buenos y, por lo tanto, todos son dignos de confianza. ¡Grave error!

Una característica de muchos cristianos es que simplemente son confiados. Seguramente piensan: "Esta persona se ve que es todo un cristiano porque levanta sus manos en las canciones y dice Amén y Aleluya a cada rato. Además se despide con un: 'Dios te bendiga'. Definitivamente esta persona es digna de mi confianza." Y por ello, sin mayor investigación, le prestan dinero, abren su corazón, y le regalan toda su confianza. Asumen que todo va a salir bien por el solo hecho que son cristianos.

Recuerda esto siempre: LA CONFIANZA SE GANA, NO SE REGALA. Y para que alguien sea digno de confianza requiere TIEMPO.

Si has estado regalando tu confianza, es más que seguro que ya te has desilusionado y/o metido en algún problema. Hazte un favor, y no vuelvas a regalar tu confianza.

El solo hecho que la persona venga a la iglesia, inclusive si tiene tiempo asistiendo, no garantiza nada. Antes de entablar un negocio, iniciar una relación sentimental, confiar a tus hijos a alguien, etc., revisa su trayectoria, que haya tenido frutos en esa área. ¡Sé exigente con esa trayectoria! No caigas en palabras persuasivas de personas que, consciente o inconscientemente, engañan (Proverbios 7:21-23).

No pienses que ser desconfiado es malo. Por el contrario, ser confiado y, por ello, mal administrar lo que Dios nos ha dado, eso es malo, y trae muchas malas consecuencias. Obviamente el extremo de no confiar en alguien a pesar de demostrar una impecable trayectoria (lo cual requiere tiempo), solo demuestra un problema personal de no poder confiar en la gente (¡pero Dios te puede sanar!).

No es malo que seas exigente en dar tu confianza. Eso, más bien, es ser sabio.

"Pero, si desconfío de todos, me quedaré sin amigos". No regales tu confianza por necesidad de amistad. Si la gente deja de ser tu "amigo" porque desconfiaste de ellos, creo que nunca fueron tus amigos.

¿Quieres llegar a tener éxito en todas las áreas? Entonces, haz lo que los que han tenido éxito han hecho, y dudo mucho que encuentres un exitoso en los negocios que simplemente haya dado su dinero a cualquiera, o que encuentres a alguien que haya abierto su corazón a un desconocido que haya disfrutado de una relación sólida y floreciente. ¿Hay excepciones? Sí, pero ¿estás seguro que quieres arriesgarte?

Si dices: "¡Por qué no leí esto antes de tomar esa decisión!", no te preocupes que nuestro Padre Celestial no nos condena, sino que ¡nos ayuda para restaurar todo! ¡Corre a Él y encontrarás ayuda y la dirección que necesitabas!

¡Espero te haya ayudado!

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jueves, 22 de junio de 2017

No Critiques a tu pareja. ¡Mejor halaga!


"Halaga a otros como te gustaría ser halagado." Así quedaría la Regla de Oro parafraseada.

¿A quién no le gusta recibir halagos? ¡Creo que a todos nos gusta! El problema es que normalmente recibimos y damos más críticas que halagos.

La mayoría se enfoca en la efectividad, y piensan que criticando, llamando la atención y únicamente señalando el problema, hace que el problema sea corregido. ¡Error!

El esposo se enfoca en el problema cuando le dice a su esposa: "¡Hasta cuándo vas a dejar de llegar tarde! ¡Ya me harté de que esté todo desordenado! ¡Solo paras exigiéndome cosas!", etc. Y la esposa se enfoca en el problema cuando le dice a su esposo: "¡Te paras olvidando lo que te digo! ¡Eres un bueno para nada! ¡No eres nada romántico!", etc.

¿Esos problemas son reales? Sí ¿Se tienen que solucionar? Sí. Pero esa no es la manera.

Quizás tu pareja es mala haciendo eso porque no es su habilidad natural, quizás nadie le enseñó, o quizás le falte motivación. Sea como sea, el resaltarle lo malo no lo ayudará mucho a cambiar.

Cuando resaltas con un plumón fosforescente alguna frase de un libro, ¿qué es lo primero que ves cuando abres el libro en esa página? ¡Lo primero que ves es lo que resaltaste! Pues lo mismo sucede con tu pareja. Si paras resaltando lo malo de él/ella, ¡lo primero que verás será lo malo! Pero, si resaltas lo bueno de él/ella, ¡lo primero que verás será lo bueno!

Entonces, si aprendes a enfocarte en lo bueno de la otra persona en lugar de solo en lo malo, y si luego resaltas eso bueno en lugar de resaltar lo malo, ¡pronto disfrutarás de un muy mejorado matrimonio!

¡Dile constantemente las cosas buenas que hace! ¡No esperes que logre una gran hazaña para recién resaltarlo! ¡RESÁLTALE LAS PEQUEÑAS COSAS QUE HACE BIEN DIARIAMENTE! ¡Esa es la mejor manera de ayudarlo(a) a cambiar!


"¡Qué rico cocinas! ¡Qué bien limpias! ¡Eres tan ordenado! ¡Me alegra que hayas llegado! ¡Qué bonita de te vez! ¡Me encanta verte jugar con los niños! ¡Gracias por estar a mi lado! ¡Eres un gran hombre! ¡Eres una gran mujer! ¡Gracias por el esfuerzo que haces por nosotros!", etc. Y si le dices estas cosas públicamente, ¡uy!, ¡prepárate para una buena recompensa!

Por supuesto que este principio también lo puedes aplicar con tus amistades, con tus empleados, compañeros de trabajo, etc. Acostúmbrate a agregar valor y vida a las personas con tus palabras. Haz que las personas se sientan bien a tu lado.

¡Espero te haya ayudado!

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