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sábado, 7 de octubre de 2017

Gadol's Nugget: Su Principal Problema



Gadol, el personaje principal de mi libro, pasó por muchos terribles problemas, pero no se dio cuenta que su principal problema se encontraba en mente. Eso, a larga, sería la causa principal del sufrimiento por el que pasaría.

Gadol es como muchos de nosotros. Todos pasamos por problemas, pero el problema principal radica no en el problema en sí, sino en el cómo manejamos nuestro problema. Nuestra actitud al enfrentar nuestro problema es determinante para prolongar el problema o encontrar nuestra respuesta.

¿Cómo estás enfrentando tus actuales problemas? Recuerda que las quejas, la excusas, el lamentarse, el responsabilizar a otros, etc., NO RESUELVE EL PROBLEMA, por el contrario, LO AGRANDA. Pero si asumes responsabilidad (así no haya sido tu culpa), pides consejos, buscas ayuda, haces un plan, etc., tarde o temprano ese problema será cosa del pasado, y habrás salido más fortalecido en lugar de destruido.

lunes, 22 de mayo de 2017

Actuando Honorablemente ante Dios

No creo que haya alguien que en su sano juicio diga: "No, yo no quiero que Dios me estime como honorable." Todos queremos que Dios diga sobre nosotros: "Jean Paul es digno de honor". ¡Tú pon tu nombre ahí!

¿Cuál es la manera entonces? Solamente recibiendo el sacrificio que Jesús hizo por nosotros. ¡No existe otra manera! Nunca podremos hacer algo tan grandioso como para que Dios diga: "¡Wow, mira lo que hizo él. Este sí es digno de honor!" Nunca podrás sorprender a Dios. Ni siquiera con el estilo de vida más santo que te puedas imaginar, no lo lograrás. Pero si has creído en Jesús, ya estás revestido de Él, así que cuando Dios te ve, Él sí dice: ¡Wow, mira lo que hizo Jesús. Este sí es digno de honor gracias a Jesús! 

En el Antiguo Testamento hubo una persona al que Dios se refirió como "honorable". Este fue Jabes (1 Crónicas 4:9-10). ¿Qué hizo Jabes? Simplemente pidió ser bendecido. Jabes significa tristeza o dolor, pero él rechazó vivir una vida así, rechazó lo que "el destino" le deparó. Él quiso ser bendecido. Esta fue su oración:

"Te ruego que me des tu bendición, que ensanches mi territorio, que tu mano esté conmigo y que me libres del mal, para que no me dañe".
1 Crónicas 9:10

¿Por qué Jabes fue considerado "honorable" si sólo pidió para sí mismo? ¿No debió ser considerado mejor como "egoísta"? Bajo una mentalidad basada en la Ley sí, es decir, una mentalidad donde te tienes que ganar el favor de Dios. Pero con una mentalidad basado en la gracia de Dios, en su Favor Inmerecido, nuestro Padre Celestial lo ve como honorable. Jabes se atrevió a pedir algo que no se merece: ser bendecido por Dios. Porque aun estando en el Antiguo Testamento, cuando Jesús no había muerto por sus pecados, Jabes pidió por aquello que nunca le fue prohibido. No tengo la menor duda que debió de haber habido muchísima gente que seguramente le dijo: "Tú no eres digno de pedirle a Dios que te bendiga, así que no lo hagas". Ellos pensaban según la Ley, y solo se atrevían a pedir algo que pensaban que sí se lo merecían. Pero Jabes no.

En Gálatas 3:17 dice que la Ley no anulaba la promesa de bendición de Dios. No creo que Jabes haya entendido esto, pero sí creo que se atrevió, contra todo pronóstico, a pedirle algo que sabía que no se merecía.

La palabra que se usa en 1 Crónicas 9:9 para "honorable" ("ilustre", en algunas Biblias), es la palabra hebrea Kabad, que quiere decir: pesado. Es decir, CUANDO LE PONES EL PESO QUE SE MERECE AL SACRIFICIO DE JESUS, DIOS TE VE COMO HONORABLE.

En Jeremías 32:40 dice que el pacto eterno que nuestro Padre hace con nosotros es que ¡NO DESISTIRÁ DE HACERNOS BIEN! Esto se cumple con Jesús. ¡Creer esto es darle peso a lo que Jesús hizo por nosotros!

Contrariamente al pensamiento religioso que dice que eres egoísta si sólo pides para ti, vemos que nuestro Padre Celestial piensa distinto.

¿Les estás pidiendo a tu Padre Celestial? ¿Te avergüenza pedirle por una casa, un auto, ir de viaje, tener dinero para tal cosa, etc, y solo te limitas a pedirle por sanidad para alguien, salvación de algún familiar o restauración de la vida de esa personas? ¿Piensas que pedirle para ti es ser egoísta y pedirle por otros te hace santo, y son esas las oraciones que tu Padre sí escucha? Si estás pensando de esa manera, estás equivocado. No estoy diciendo (porque siempre hay alguien que entiende algo que no se dijo) que no pidas por otro; lo que digo es que si te sientes mal por pedirle para ti, estás pensando según la Ley. Estás equivocado.

¿Quieres actuar honorablemente ante Dios? ¡Cree que eres digno de ser bendecido gracias a Jesús! ¡Atrévete a pedirle lo que no te mereces! ¡Atrévete a pedirle de su Favor INMERECIDO! Cuando tu Padre Celestial ve eso, Él piensa: "Aquí hay alguien que le pone más peso al sacrificio de Jesús que a sus propios sacrificios. ¡Él es honorable!"

jueves, 18 de mayo de 2017

Sanidad Divina III: Fe para Ser Sanado


La mayoría no tiene problemas con creer que Dios TIENE PODER para sanar. Lo que les dificulta creer es que Dios QUIERE sanar. Por esa razón, no se atreven a pedir valientemente, confiadamente y osadamente (Hebreos 4:16, Biblia Amplificada).

El leproso de Mateo 8:1-3 ilustra perfectamente este punto porque él se le acercó a Jesús diciendo: "Señor, si quieres, puedes limpiarme". El leproso sabía que Jesús podía sanarlo, pero dudaba si es que Él quería.

Muchos dicen:
- Yo sé que Dios quiere sanarme, PERO primero tengo que aprender algo de esta enfermedad.
- Yo sé que Dios quiere sanarme, PERO tengo que esperar Su tiempo perfecto.
- Yo sé que Dios quiere sanarme, PERO ha permitido esta enfermedad por alguna razón.

Y así uno podría seguir.

La verdad es que ¡DIOS QUIERE SANARTE YA, AHORITA, NO QUIERE QUE TENGAS ESA ENFERMEDAD NI UN SEGUNDO MAS! "Entonces", muchos dicen, "¿por qué no soy sano ya?" Eso lo veremos en otro blog con un poco más de profundidad, pero adelanto que el recibir la sanidad (o cualquier otra bendición de Dios), no depende de Dios, sino de nosotros.

En Romanos 10:17 dice que "la fe viene por el oír de la Palabra de Dios". En el griego original, la palabra "Dios" es en verdad la palabra "Cristo", y esta palabra "Cristo" se refiere a la obra de Jesús de traernos nuevamente a la presencia de Dios para poder disfrutar de Él y Sus bendiciones. Este es el evangelio, la nuevas y buenas noticias. ¡Esta es la Gracia de Dios!

Entonces podemos decir que la fe viene por el oír de la gracia de Dios.

El contexto de Romanos 10:17 confirma esto porque habla acerca de obtener salvación a través de la fe, donde salvación, si bien es cierto se ha limitado a "irse al cielo después morir", su significado va mucho más allá. "Salvación" (soso, en griego) quiere decir prosperidad en todas las áreas de tu vida: espiritual, emocional, en tu cuerpo (¡sanidad!), finanzas y en tus relaciones con otros.

Cuando SEPAS que Jesús QUIERE SANARTE YA (¡en este momento!) SOLO PORQUE ÉL ES BUENO, te acercarás a pedirle sanidad de manera completamente diferente a como seguramente sueles hacerlo. No habrá lastimosos ruegos basados en la incertidumbre que si Él quiere sanarte o no, sino valentía y osadía de tomar lo que te pertenece, sabiendo que ÉL LO QUIERE TAMBIÉN.

Esa confianza estará basada que no estás haciendo nada en contra de Su voluntad, sino, por el contrario, estás haciendo algo que Él desea, porque ha sufrido latigazos por eso (Isaías 53:4-5), porque Él quiere darte lo que hay en su reino (Lucas 12:32), porque Él ha prometido que no desistirá en hacerte bien, y no solo eso, ¡Él se alegra al hacerte bien! (Jeremías 32:40-41).

Por eso el oír, y el oír, y el oír, y el oír del Favor Inmerecido de Dios te dará la fe que necesitas para recibir la sanidad de tu Padre Celestial (y cualquier otra de sus bendiciones). Jesús sabía eso, por eso predicaba las buenas y nuevas noticas del Reino de Dios, y cuando el pueblo escuchaba eso, la fe dentro de ellos crecía para recibir sanidad (Mateo 9:35, Lucas 4:43). En Hechos 14:3-10, Pablo predicaba de la gracia de Dios, y hombre cojo de nacimiento lo oía, y recibió la fe que necesitaba para ser sano gracias a esa palabra.

Una cosa es saber con tu mente de que Dios quiere sanarte, otra cosa es tener la seguridad de ello en tu corazón. Lo primero es conocimiento. Lo segundo, fe (Hebreos 11:1).

Estoy convencido de que Dios está levantando una iglesia que se atreverá a moverse en la sanidad divina basado en la gracia de Dios. ¡La revelación de la Gracia de nuestro Padre Celestial será el fundamento de esto!

"Vuelvo a preguntarles: ¿acaso Dios les da al Espíritu Santo
y hace milagros entre ustedes porque obedecen la ley?
¡Por supuesto que no!
Es porque creen el mensaje que oyeron
acerca de Cristo."
Gálatas 3:5 NTV

¡Espero te haya ayudado!

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Visita estos links que hablan de sanidad divina para seguir profundizando un poquito más 😃:

sábado, 13 de mayo de 2017

Feliz Día a mi Hermosa

¡Feliz día mi amor!

Estoy tan feliz de que mis Juanes te tengan como mamá. Me encanta ver que ellos reciben tu alegría en todo momento. Aun cuando pasas por algún problema, inclusive cuando tú misma fuiste la que te equivocaste, ellos ven que el malestar no te dura mucho. "Bueno, qué importa. ¡Mi Jesús aun está conmigo y me ama!", sueles decir cuando salió mal. Ellos ven eso.  Ellos oyen eso. Ellos reciben eso. Y yo estoy súper feliz por ello.

Eres la alegría de nuestra casa. Cuando no estás en casa, constantemente los Juanes dicen: "¿Y mami? ¿Cuándo va a llegar? ¿Dónde está?", y lo dicen porque tu presencia trae alegría.

Mi corazón descansa tranquilo porque sé que ellos elegirán en el futuro a alguien como tú como esposa. Simplemente sé que no se equivocarán, porque te habrán tenido a ti como modelo a seguir. Ellos dirán inconscientemente: "Yo quiero a alguien como mi mamá".

En la casa te decimos La Hermosa, porque esa es tu característica principal, porque no sólo eres hermosa por fuera sino por dentro. Porque hermoseas todo lo que está a tu alrededor. Todo lo que tocas, todo lo que influencias, las vidas que están cerca de ti, son más bellos, más hermosos, gracias a ti. Hermoseas el ambiente con tu presencia y alegría. Sabes sacar lo mejor de la gente con palabras y acciones llenas de amor, ternura y sencillez.

Muchas veces escucho que te dicen con cariño: "Mi Ceci". Normalmente tus amigas se refieren a ti de esa manera. Pero nosotros, Juan Esteban, Juan Pablo y yo realmente podemos decir que eres nuestra. Tenemos el honor de que el Padre Celestial nos confió a Su Hermosa con nosotros. ¡Padre, enséñanos a cuidarla!

Te amamos amorcito.

¡¡Feliz día de las mamás!!




martes, 4 de abril de 2017

Ahora sí me veo como un Escritor

Desde que estudié a este personaje de la historia mi mente comenzó a imaginarse cómo pudo haberle sucedido las cosas que le sucedieron. Así que, solo como para no olvidarme las ideas que se me venían, empecé a escribirlas, pero cuando se las mostré a mi esposita, me dijo: "¡Wow, amor tienes que escribir esto!"

Por los siguientes años le hice poco caso. Escribía de vez en cuando, no le dedicaba el tiempo que se requería. Tenía muchas excusas en mi mente: no tengo tiempo, no es tan buena idea, etc. La verdad era que no me veía a mi mismo como un escritor, y pensaba si a la gente le gustaría o no lo que escribía. Mientras, mi esposa no se cansaba de decirme: "Amor, ¡tienes que escribir!"

Tiempo después, por fin le dediqué el tiempo que se requería. Acabé de escribir mi primer libro y ya estaba buscando editoras. Pero aún así no me veía como escritor.

No fue hasta que escuché la entrevista que un autor le hacía a otro autor, y una de las preguntas que le hizo fue: "¿Tú que escribes?". Su respuesta me trajo la paz que necesitaba. Le dijo: "Yo escribo lo que a mi me gustaría leer".

"¡Es cierto!", me dije a mi mismo. "¡Yo soy el que debe estar satisfecho con mi trabajo! ¡Yo soy el que debe decir: No sé cómo hacerlo mejor! ¡Me gusta leer lo que escribo! No me debe importar si a la gente le gusta o no, porque siempre habrá gente que no le gusta, pero también siempre habrá gente que sí le guste. ¡Escribiré para ellos! Además, ¡ni aun la Biblia le gusta a todos!"

Fue la Palabra que Dios usó para traerme la confianza que necesitaba. Ahora sí me veo como un escritor. Uno de mis sueños se está haciendo realidad. Yo ya no me limitaba a mí mismo. Ahora estoy escribiendo la segunda parte de esta Trilogía, además de otros dos libros navideños (¡es que me encanta la Navidad!), y también tengo algunos libros de estudio planeado para el futuro.

¿Cómo te ves a ti mismo? ¿Qué te limita a ir por tus sueños? Sea lo que sea que te esté limitando, NO ESCUCHES ESOS LIMITES. Pide consejos a gente que te ama. Escucha a la gente que te anima. Escucha lo que Dios pone en tu corazón. Ora por una Palabra de Dios que te traiga la libertad que necesitas. ¡Si Dios te lo puso en el corazón, Él te ve de esa manera!