Mostrando las entradas con la etiqueta Poder de la Oración. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Poder de la Oración. Mostrar todas las entradas

domingo, 4 de noviembre de 2018

¿Por qué cuando oro no pasa nada?


Algo que tenemos que recordar es que cuando oramos SIEMPRE pasa algo. El problema no se encuentra en nuestra oración ni en Dios, sino en nuestra expectativa. ¿Qué es lo que esperamos que suceda cuando oramos? Creo que la mayoría espera inconscientemente que la respuesta VENGA inmediatamente, a las pocas horas o, en el peor de los casos, en los próximos días.

Nos hemos desilusionado por nuestra oración debido a la expectativa que teníamos. Uno se desilusiona cuando recibe algo diferente a lo esperado. Pero si entendemos bien qué debemos esperar cuando oramos, entonces no solo la desilusión desaparecerá sino, que también podremos posicionarnos mejor para obtener la respuesta que buscábamos.

Tenemos que cambiar nuestra mentalidad de "LA RESPUESTA VENDRÁ" a "IR A TOMAR LA RESPUESTA". No dudo que haya ocasiones que "la respuesta viene" sin que nosotros movamos un dedo, pero normalmente no es así, sino que tú y tu Padre trabajan juntos.

En 2 Crónicas 20:17 nuestro Padre le dice a Josafat que "por esta vez ellos no tendrán que pelear". ¿Por qué les dice "por esta vez"? ¡Porque normalmente eran ellos los que peleaban!

En Marcos 11:24 Jesús dijo que todo lo que pidamos en oración, debemos creer que lo recibiremos, y vendrá. En mi post Cree que lo tomarás, y vendrá explico que la palabra griega que fue traducida como "recibir" en verdad significa "tomar". Por lo tanto, ¡Jesús está diciendo que todo lo que pidamos en oración, debemos creer que lo tomaremos, y lo obtendremos!

La oración no cambia a Dios, sino a nosotros. Hay que tener en claro que cuando oramos no estamos convenciendo a nuestro Padre que nos conceda lo que le pedimos. ¡Es imposible convencer a nuestro Padre de algo! Si es algo bueno lo que le estamos pidiendo, ¡Él ya lo quiere para nosotros! ¡Inclusive lo ha querido desde antes que nosotros y ha hecho más que nosotros para que podamos recibirlo! Y si es malo lo que le pedimos, ¡nunca lo convencerás!

¿De qué somos cambiados nosotros en cuando oramos? Principalmente de nuestra mentalidad de "RECIBIR LA RESPUESTA" a "TOMAR LA RESPUESTA".

Nuestro Padre siempre ha usado personas para hacer Su voluntad aquí en la tierra. Inclusive para salvar a la humanidad, tuvo que hacerse persona para eso, ¡y nació Jesús! Eso que le estás pidiendo a tu Padre Celestial en oración, no es más que una expresión de Su voluntad, porque recuerda y convéncete de esto: ¡LA VOLUNTAD DE TU PADRE CELESTIAL ES BENDECIRTE!

Entonces, ya que eso que le pides es de acuerdo a Su voluntad, usará a alguna persona para eso, y lo más seguro que esa persona seas tú.

Ese proceso de cambiar nuestra mentalidad de "RECIBIR" a "TOMAR", toma tiempo, pero inclusive si ya estamos convencidos que Él quiere bendecirnos, tomará tiempo el escuchar la dirección que nos da para ir a tomar la respuesta. Durante ese tiempo, seguramente habrán intentos fallidos, pero si no nos rendimos, tarde o temprano tomaremos nuestra respuesta.

Entendiendo esto, esa demora que experimentamos en la respuesta de nuestras oraciones es básicamente por:
1. Pensar que nosotros no haríamos nada, sino que todo lo haría nuestro Padre.
2. Demorar en convencernos que nosotros somos los principales medios que nuestro Padre usaría para que esa oración sea contestada.
3. Escuchar la dirección de nuestro Padre acerca de cómo tomar esa oración.

¿Qué le estás pidiendo a tu Padre Celestial? ¿Sanidad de alguna enfermedad, provisión para algún proyecto, restauración matrimonial, un viaje, un auto, más amigos? Esa respuesta a nuestra oración, esa tierra prometida, esa promesa hecha realidad, ¡es la voluntad de Padre porque Él te ama! ¡Y también quiere ayudarte a que las tomes!

¡Espero te haya ayudado!

--------------------------

¡Haciendo click AQUÍ podrás encontrar más enseñanzas y consejos sobre la oración, la sanidad, matrimonios, padres, la gracia, liderazgo, entre muchos otras que te serán de bendición!

jueves, 22 de febrero de 2018

Oracion II: Aprendiendo a Orar


Los judíos sabían bastante la Biblia, al menos la Biblia que hasta el tiempo de Jesús tenían, es decir, el Antiguo Testamento. Los más estudiosos se aprendían de memoria TODO el Antiguo Testamento. Si alguna vez te has jactado de memorizarte parte de la Biblia, ante uno de ellos, ¡quedarías en ridículo!

Los discípulos, como judíos que eran, también sabían bastante del Antiguo Testamento y, por supuesto, sabían orar; o al menos, ¡eso pensaron!, porque un día se le acercaron a Jesús para pedirle que les enseñe a orar (Lucas 11:1).

Yo supongo que al ver lo que Jesús hacía, al escuchar Sus poderosas enseñanzas y, sobretodo, al ver cómo oraba Jesús, los discípulos reflexionaron, fueron sinceros consigo mismos y llegaron a la conclusión que su Maestro oraba mucho mejor que ellos. Ellos se dieron cuenta que las oraciones de Jesús sí daban resultado y se veían auténticas, por lo que se sinceraron, se humillaron a sí mismos poniendo todos sus conocimientos de lado, y le dijeron: "Enséñanos a orar." Para poder decirle a Jesús "enséñame" de corazón, primero tuvieron que reconocer que no sabían. Para poder ser llenados, primero se tuvieron que vaciar a sí mismos.
Para poder aprender, primero tienes que reconocer que no sabes. Si piensas que sabes, no estarás abierto a aprender. Este es un requisito indispensable para aprender a orar.
Pero, ¿cuál fue la respuesta de Jesús? ¿Qué hizo Jesús? Jesús procedió a enseñarles. ¿Sabes qué me dice esto a mí? Me dice que sí podemos aprender, porque si Jesús les hubiera contestado: "Saben qué, es muy tarde para ustedes porque ya saben demasiado y es difícil re-enseñar a alguien", "esto está separado para algunos cuantos, y ustedes no están entre ellos", o quizás un simple "no, no quiero enseñarles", entonces podríamos estar seguro que aprender a orar es algo que nunca lograremos. ¡Pero no fue así! ¡Jesús les enseñó a orar porque sabía que podían aprender! ¡Y lo mismo es para nosotros!

¿Quieres aprender a orar como Jesús? ¡Pídele que te enseñe! Pon todos tus conocimientos de lado, tu experiencia, tus estudios y tu orgullo para que puedas aprender. Recuerda que Él da gracia al humilde (Santiago 4:6), y ten la seguridad que Él te enseñará como un Padre a un hijo. Simplemente dile: "Jesús, enséñame a orar".

Espero te haya bendecido.

viernes, 29 de diciembre de 2017

Una oración para el 2018


Padre Celestial, te doy gracias por el año 2017 que pasó, porque sé que estuviste conmigo todo el tiempo. Quizás muchas veces no me di cuenta que estabas ahí, pero eso no quiere decir que no lo estabas. Y por lo mismo sé que seguirás estando conmigo en todo este 2018.

Te pido que me ayudes a poder verte todo este año que comienza. No quiero dejarme guiar por mis sentimientos, sino que quiero aprender a vivir por fe. Sé que habrá problemas, situaciones que me harán tambalear y quizás llegue a quitar la mirada de Ti, pero ayúdame a volver a poner mis ojos en Ti rápidamente, sabiendo que no me condenarás por haber dudado de Ti, sino que estarás listo a recibirme, abrazarme y ayudarme a salir de ese problema.

Gracias porque sé que Tú no buscas perfección en mí. Tú no pides que yo sea un hijo perfecto, porque sabes que eso es imposible para mí. Gracias, más bien, porque Tú diste a tu Hijo perfecto para que muera por mis imperfecciones, y gracias a Él, ahora Tú me ves perfecto, santo, puro, sin mancha. Gracias porque eso me da la confianza en que este 2018 puedo intentar nuevos retos sin temor a equivocarme delante Ti, porque sé que Tú no te sentirás desilusionado de mí, que no te cansarán mis errores ni pecados, sino que siempre estarás dispuesto con amor a ayudarme, corregirme y encaminarme.

Gracias porque tu Palabra dice que Tú vas delante de mí (Deuteronomio 31:8) y que preparas el camino para mí (Efesios 2:10). Esto quiere decir que el 2018 no es nuevo para Ti. Yo no sé qué cosas enfrentaré este año que comienza, pero Tú sí. Y sé que en tu fidelidad ya te aseguraste que cualquier cosa que enfrente no sea más de lo que pueda soportar, sino que has puesto una salida para mí (1 Corintios 10:13). Así que caminaré con la confianza que Tú ya estuviste por donde caminaré y lo arreglaste todo para mí.

No temeré a las malas noticias que el 2018 me traiga porque mi corazón estará confiado en Ti (Salmo 112:7). No me abandonarás en ningún momento, no te alejarás de mí, no me dejarás solo, sino que SIEMPRE estarás conmigo (Mateo 28:20). Decido mirar tu bondad (Salmo 27:13), decido creer que la tierra está llena de tu gloria (Isaías 6:3), y eso incluye mi familia, mi negocio, mi iglesia y mi país. Mi boca declarará tus buenas noticias y no las malas noticas que escucharé. El médico no tiene la última palabra, ni mi jefe, ni el presidente, ni las autoridades, ni las cosas que veo en mi familia. Decido creer que la última palabra la tienes Tú. Decido creer tu Palabra y poner mis ojos solo en Ti.

Gracias Padre porque me amas y siempre me amarás, y ese amor es el ancla que mi alma necesita. Me siento seguro en Ti.

Amén

sábado, 14 de octubre de 2017

Cree que lo tomarás, y vendrá

Marcos 11:24 dice que todo lo que pidamos orando, si creemos que lo recibiremos, vendrá. Pero la palabra que se tradujo "recibir", en griego quiere decir "tomar". Así, Marcos 11:24 debería decir: "Por tanto, les digo que todo lo que pidan orando, crean que lo tomarán, y vendrá."

Lo que Jesús estaba enseñando es que cuando ores, debes creer que puedes tomar aquello que pides, y vendrá a ti, es decir, lo obtendrás.

1. "Todo lo que pidas orando". En otras palabras, ¡debes orar! Es en la oración, en la presencia de tu Padre Celestial, que tu fe se levantará. Tu fe no crecerá si solo te quejas, para preocupándote, pensando en lo imposible que es tener aquello que deseas. ¡Tu fe crecerá en la presencia de tu Padre y alimentándote de Su Palabra!

2. "Cree". Puedes decidir creer en Dios. Claro que es más fácil si la fe te nace naturalmente debido a que te paras llenando de Su Palabra y practicando Su presencia, pero habrán casos en los que necesitas simplemente CREER YA. En Marcos 5, Jesús le dijo al principal de la sinagoga cuando recibió la noticia que su hija ya murió: "No temas, cree solamente". Su reacción natural era temer, pero Jesús le dijo en otras palabras: "Decide creer".

3. "que lo tomarás." ¿Implica un poco de trabajo de tu parte? ¡Sí! Pero no es trabajo para ganarte lo que estás pidiendo, sino para tomar lo que ya recibiste en oración por tu fe. ¡Muy diferente!
El primero es por la Ley, el segundo por la gracia.
El primero sería gracias a tus méritos, el segundo es gracias a los méritos de Jesús.
Con el primero estarás preocupado y estresado, con el segundo estarás en paz, porque a pesar que irás a tomar lo que es tuyo, sabrás que te pertenece gracias a Jesús.
Con el primero estarías luchando para obtener tu victoria. Con el segundo estarías luchando desde la victoria de Jesús.

Una vez escuché por la radio que una persona se ganó un carro. El locutor llamó al ganador, que vivía fuera de Lima, para que venga y reciba su premio. El ganador tenía que ir a tomar lo que era de él. No tenía que venir a pelear y luchar por su premio, sino que solo venir a tomarlo. Su camino a Lima no fue estresante y lleno de incertidumbre, sino que fue expectante y lleno de emoción y paz. ¡Así es cuando tomamos lo que pedimos creyendo que ya lo hemos recibido!

Si le estás pidiendo algo en oración a tu Padre Celestial que te ama, ¡cree que ya te lo dio gracias al sacrificio de Jesús, y verás como la confianza de ir a tomar lo que te pertenece crecerá en ti, sabiendo, además, que tu Padre está contigo!

lunes, 22 de mayo de 2017

Actuando Honorablemente ante Dios

No creo que haya alguien que en su sano juicio diga: "No, yo no quiero que Dios me estime como honorable." Todos queremos que Dios diga sobre nosotros: "Jean Paul es digno de honor". ¡Tú pon tu nombre ahí!

¿Cuál es la manera entonces? Solamente recibiendo el sacrificio que Jesús hizo por nosotros. ¡No existe otra manera! Nunca podremos hacer algo tan grandioso como para que Dios diga: "¡Wow, mira lo que hizo él. Este sí es digno de honor!" Nunca podrás sorprender a Dios. Ni siquiera con el estilo de vida más santo que te puedas imaginar, no lo lograrás. Pero si has creído en Jesús, ya estás revestido de Él, así que cuando Dios te ve, Él sí dice: ¡Wow, mira lo que hizo Jesús. Este sí es digno de honor gracias a Jesús! 

En el Antiguo Testamento hubo una persona al que Dios se refirió como "honorable". Este fue Jabes (1 Crónicas 4:9-10). ¿Qué hizo Jabes? Simplemente pidió ser bendecido. Jabes significa tristeza o dolor, pero él rechazó vivir una vida así, rechazó lo que "el destino" le deparó. Él quiso ser bendecido. Esta fue su oración:

"Te ruego que me des tu bendición, que ensanches mi territorio, que tu mano esté conmigo y que me libres del mal, para que no me dañe".
1 Crónicas 9:10

¿Por qué Jabes fue considerado "honorable" si sólo pidió para sí mismo? ¿No debió ser considerado mejor como "egoísta"? Bajo una mentalidad basada en la Ley sí, es decir, una mentalidad donde te tienes que ganar el favor de Dios. Pero con una mentalidad basado en la gracia de Dios, en su Favor Inmerecido, nuestro Padre Celestial lo ve como honorable. Jabes se atrevió a pedir algo que no se merece: ser bendecido por Dios. Porque aun estando en el Antiguo Testamento, cuando Jesús no había muerto por sus pecados, Jabes pidió por aquello que nunca le fue prohibido. No tengo la menor duda que debió de haber habido muchísima gente que seguramente le dijo: "Tú no eres digno de pedirle a Dios que te bendiga, así que no lo hagas". Ellos pensaban según la Ley, y solo se atrevían a pedir algo que pensaban que sí se lo merecían. Pero Jabes no.

En Gálatas 3:17 dice que la Ley no anulaba la promesa de bendición de Dios. No creo que Jabes haya entendido esto, pero sí creo que se atrevió, contra todo pronóstico, a pedirle algo que sabía que no se merecía.

La palabra que se usa en 1 Crónicas 9:9 para "honorable" ("ilustre", en algunas Biblias), es la palabra hebrea Kabad, que quiere decir: pesado. Es decir, CUANDO LE PONES EL PESO QUE SE MERECE AL SACRIFICIO DE JESUS, DIOS TE VE COMO HONORABLE.

En Jeremías 32:40 dice que el pacto eterno que nuestro Padre hace con nosotros es que ¡NO DESISTIRÁ DE HACERNOS BIEN! Esto se cumple con Jesús. ¡Creer esto es darle peso a lo que Jesús hizo por nosotros!

Contrariamente al pensamiento religioso que dice que eres egoísta si sólo pides para ti, vemos que nuestro Padre Celestial piensa distinto.

¿Les estás pidiendo a tu Padre Celestial? ¿Te avergüenza pedirle por una casa, un auto, ir de viaje, tener dinero para tal cosa, etc, y solo te limitas a pedirle por sanidad para alguien, salvación de algún familiar o restauración de la vida de esa personas? ¿Piensas que pedirle para ti es ser egoísta y pedirle por otros te hace santo, y son esas las oraciones que tu Padre sí escucha? Si estás pensando de esa manera, estás equivocado. No estoy diciendo (porque siempre hay alguien que entiende algo que no se dijo) que no pidas por otro; lo que digo es que si te sientes mal por pedirle para ti, estás pensando según la Ley. Estás equivocado.

¿Quieres actuar honorablemente ante Dios? ¡Cree que eres digno de ser bendecido gracias a Jesús! ¡Atrévete a pedirle lo que no te mereces! ¡Atrévete a pedirle de su Favor INMERECIDO! Cuando tu Padre Celestial ve eso, Él piensa: "Aquí hay alguien que le pone más peso al sacrificio de Jesús que a sus propios sacrificios. ¡Él es honorable!"

jueves, 30 de marzo de 2017

Oración I: La Oración Flecha


Al ver tanto mal que ocurre en el mundo, tendemos a desanimarnos porque pensamos: "¿Qué puedo hacer yo? ¿Qué puedo hacer para ayudar a tantos damnificados por desastres naturales, a los que huyen con sus familias por las guerras, a nuestros hermanos en Venezuela, a los que son secuestrados para ser usados como esclavos sexuales, etc., etc., etc.?!"

Sí, sí puedes hacer algo. ¡PUEDES ORAR!

Menospreciamos el poder de la oración cuando pensamos: "Lo único que puedo hacer es orar."

No hagas caso de aquellos que dicen: "¡Sí, podemos orar, pero hay que hacerlo de verdad!" Ellos se refieren que hay que orar de ciertas maneras para que la oración funcione. Están equivocados. No es necesario que hagas una oración larguísima, gritando a todo pulmón, en ayuno y de rodillas para que la hagas efectiva. ¡Jesús fue el que hizo que tu oración sea efectiva! ¡Jesús fue el que hizo que tu oración pueda mucho porque Él fue el que te hizo justo! (Santiago 5:16, Romanos 5:1)

Esthercita Lu, una intercesora del Equipo de Oración de Camino de Vida, me enseño lo que ella llamó la Oración Flecha, basado en la historia de Nehemías 1 y 2.

Nehemías era el encargado de servirle el vino al rey. Una vez sucedió que, mientras le servía el vino al rey, éste notó que Nehemías estaba bien triste, por lo que le preguntó qué le sucedía. Nehemías le dijo que su pueblo sufría, y entonces el rey le dijo: "¿Qué cosa pides?" Dice la Biblia que Nehemías oró a Dios de los cielos y le respondió (Nehemías 2:1-5). Pero date cuenta que Nehemías no se fue a un lugar aparte para arrodillarse y orar "apropiadamente", tampoco le dijo al rey que le contestaría después de tres días de ayuno y flagelo. ¡Nehemías estaba sirviéndole el vino al rey!, y en ese mismo momento oró.

¡Cómo habrá orado Nehemías! ¡Seguro no fue más que un susurro, un silencioso y casi inaudible "Señor, ayúdame", "Señor, pon palabras en mi boca!" Pero la Biblia lo tiene registrado como que Nehemías oró.

No desprecies cuando oras en la calle, en el micro, caminando, en la ducha, en cualquier momento que te acuerdas de algo por lo que dices un: "Padre, haz algo por ellos", "Padre, bendícelos", etc. Mi esposa Cecilia, cada vez que escucha una sirena de ambulancia o de bomberos, ora por unos segundos por la emergencia. No creas que porque no lo haces con los "ademanes y posiciones correctos" no es efectivo lo que haces. Recuerda que tú no haces tu oración eficaz con tu forma de orar. ¡Jesús hizo tu oración eficaz con su sacrificio!

Además, es a través de la oración que quizás Dios te ponga algo en el corazón para hacer por aquellos que oras, o quizás se lo ponga a alguien más. La oración es la llave para que el reino de los cielos se manifieste en la tierra (Mateo 16:19).

Así que ora más por las cosas que están sucediendo en el mundo hoy. ¡Ora en todo momento! Jesús dijo que le pidamos al Padre que se haga su voluntad en la tierra como es en el cielo (Mateo 6:10). Ora confiado que el oído del Padre está atento a tu oración (Salmo 34:15), y ¡confiado que CADA PALABRA que le dices es escuchada y atendida!

¡Espero te haya ayudado!

-------

Estoy seguro que te podrán interesar estos enlaces a estos posts relacionados:

  • Oración II: Aprendiendo a Orar: En este post enseño que todos podemos aprender a orar como Jesús lo hizo, pero primero hay que aprender a un requisito indispensable.
  • Oración III: Llámalo Padre: Dios es nuestro Padre, y como tal, desea que lo llamemos así. Cuando lo entendamos, nuestra vida cambiará.
  • Un Oración para el 2018: Una oración que la colgué como modelo a comienzos de año, pero que sin duda alguna sigue siendo tan pertinente ahora.
  • Acompáñame a Orar por nuestro Perú: Una oración modelo por nuestro Perú a razón de los momentos duros que atravesamos por la corrupción.

lunes, 27 de marzo de 2017

Tu Ayuda viene de lo Alto

Cuando Pablo y Silas estaban encarcelados después de haber sido azotados, ellos empezaron a alabar a Dios; entonces las cadenas se soltaron y la puerta de la cárcel se abrió (Hechos 16:25-26). Cuando Josafat no sabía cómo enfrentar a un poderoso ejército enemigo, Dios le dijo que vayan primeros los adoradores (2 Crónicas 20:21-25). Cuando Moisés estaba acorralado entre el Mar Rojo y el ejército egipcio, él buscó a Dios (Éxodo 14:14-16). Cuando Josué iba a cruzar el río Jordán, Dios le dijo que vaya el Arca del Pacto primero, lo cual representa la presencia de Dios (Josué 3:14-17).

Amigo, amiga que estás pasando una situación horrible por motivo de los huaycos e inundaciones (o cualquier otra situación), te animo a que busques a tu buen Padre Celestial. Él puede cambiar esta situación completamente y hacer que de esto salgas bendecido (Romanos 8:28). Él no te está castigando ni quiere que aprendas algo de esto. ¡ÉL NO TE ENVIÓ ESTO! ¡Él es bueno! ¡Él te ama! El castigo de tus pecados (de todos tus pecados- pasados, presentes y futuros) fue sobre Jesús (Isaías 53:6, Colosenses 2:13). Tú no tienes por qué ser castigado nuevamente porque Jesús ya lo fue por ti.

Puedes acercarte confiadamente al trono de la Gracia de Dios para recibir gracia para el socorro que necesitas (Hebreos 4:16). Y sabes qué, ÉL no te ayudará con justo lo necesario, no te dará nada más para que pases con las justas y solo puedas sobrevivir. ¡NO! Él es poderoso para hacer mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos según el poder que actúa en nosotros (Efesios 3:20).

Esta desgracia no es el fin de tu vida. El diablo quiere que lo pienses así, que ya no hay esperanzas, que todo está perdido, que toda tu vida se vino abajo. Pero quiero que sepas que el diablo vino para matar, robar y destruir (Juan 10:10), y la manera que lo hace es mintiéndote para que no tomes la vida abundante que Jesús vino a traerte.

Hay mucha gente que estamos tanto orando como haciendo algo para ayudarte. ¡Y lo vamos a seguir haciendo! ¡No pararemos! Pero necesitamos que tú también ores para que nuestro Padre multiplique toda esta ayuda, y que milagrosamente y a través de otros medios, Él pueda bendecir abundantemente a más personas. A través de la alabanza y la oración, tu Padre Celestial sanará tu corazón y nuestra tierra.

Ojalá que este mensaje pueda llegar a aquellos que lo necesitan, y sea recibido.


"Levantaré mis ojos a los montes. ¿Dé dónde vendrá mi socorro?
Mi socorro viene de Jehová, que hizo los cielos y la tierra"
(Salmos 121:1-2).