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lunes, 9 de diciembre de 2024

¿Jesús nació el 25 de diciembre?


Hace unos años conocí a un jovencito, quizás de unos 12 años de edad, el cual no sabía cuándo era su cumpleaños porque nunca se lo habían celebrado. Era un joven de una muy humilde condición económica y había sufrido bastante, incluyendo abandono. Estábamos con unos jóvenes de la iglesia en ese momento y, con ellos, decidimos que ese día sería, de ahí en adelante, su cumpleaños. ¡Así que se lo celebramos todos juntos ese día!

Por algunos años más celebramos su cumpleaños con él ese día (creo que era un día de Abril), hasta que creció y supo cuándo era su verdadero cumpleaños.

¿Importaba el hecho que el día de Abril que elegimos no haya sido su verdadero cumpleaños? NO.

¿Importaba que ese día de Abril seguramente haya sido el cumpleaños de alguien más? TAMPOCO.

Lo único que importaba era de que juntos celebrábamos el cumpleaños de este jovencito. Nada más.

A veces nos dejamos enredar tanto por pequeñeces. He escuchado a muchos discutir sobre el hecho que Jesús no nació un 25 de Diciembre y que ese día se celebra, en realidad, a algunos dioses paganos. Sabes algo, no es importante saber la fecha exacta del nacimiento de Jesús, y tampoco lo es si ese mismo día se celebra a algún dios pagano. Lo que sí importa es que estamos celebrando juntos Su nacimiento y las razones por las que Él vino.

No resta significado si Jesús nació o no el 25 de Diciembre. Tampoco estamos celebrando a algún dios pagano si celebramos Navidad ese día. Las personas que celebran el nacimiento de Jesús solo lo celebran a Él, de la misma manera que cuando celebrábamos el cumpleaños de este jovencito celebrábamos SOLAMENTE su cumpleaños y no de cualquier otra persona que haya nacido también ese día de Abril. ¡Imagínate que le haya dicho a este jovencito: "Sorry, no podemos celebrarte tu cumpleaños hoy porque es el de alguien más"!

Toda la felicidad, unión y paz que muchos sentimos los días de Navidad, todas las palabras de perdón y amor que se comparten, toda la esperanza que muchos sienten cuando celebran el nacimiento de Jesús el 25 de Diciembre, no es afectada en lo más mínimo por el hecho que Jesús quizás no haya nacido en realidad ese día.

Entonces, ¿Jesús nació un 25 de Diciembre? La verdad, no sé. Y la verdad, no me importa si nació esa fecha o no. Lo que sí me importa es que celebramos su nacimiento, el cual, como muchos muy bien dicen, debería ser celebrado todos los días del año. Además, me alegra saber que en gran parte del mundo, ya sea que crean en Jesús como yo o no, están celebrando también su nacimiento. Y si bien es cierto que muchos no celebra a Jesús directamente, sí celebran un momento de paz, gozo, unión, familia y esperanza, lo cual es también para lo que vino Jesús.

¡Espero te ayude!

jueves, 13 de diciembre de 2018

Consejos para Alcanzar tus Metas para el Nuevo Año


Para muchas personas, esta temporada cuando se acerca el Año Nuevo no es motivo de alegría, sino de frustración, debido a que no han podido alcanzar las metas que se propusieron a comienzos de año.

En este post quiero listarte algunos consejos que, si los practicas, definitivamente te ayudarán, no solo a alcanzar tus metas, sino a sobre pasarlas.

Tus propias Metas
No seas influenciado por las metas de otros. Por ejemplo, si ves que tus amigos se compraron carros nuevos, no hagas tu meta tener tu propio carro nuevo, o si todos ya se casaron, no hagas tu meta casarte, o si todos empezaron a correr maratones, no hagas tu meta correr una maratón, etc.

Solo haz las metas de otros tus propias metas si te ayudan a ti a cumplir con tus propios sueños, porque si solo te estás copiando para "ser parte del grupo", cuando alcances esa meta, no sentirás la satisfacción que pensaste te traería. Como dice el dicho, "si estás dispuesto a subir hasta el último piso, asegúrate que es el edificio que deseas". No desperdicies tu tiempo, energía y dinero en algo que no te llenará completamente.

Metas sin Emociones
Cuando te propongas metas, asegúrate que no estés en un momento bajo ni alto emocionalmente hablando, porque si te trazas una meta no estando emocionalmente estable, te trazarás metas distorsionadas y completamente lejanas tanto a lo que realmente deseas como a lo que puedes alcanzar.

Por ejemplo, si estás muy triste porque te acaban de despedir, el temor a qué sucederá contigo financieramente puede que te lleve a decidir a no buscar buenos trabajos o no iniciar tu propio negocio porque piensas que te irá mal. O si estás muy feliz porque saliste de todas tus deudas, puede que te propongas comprar tu propia casa para fin de año, y en diciembre próximo, puede ser que te sientas muy frustrado. Y así, hay muchos ejemplos.

Tus metas deben ser pensadas, racionales, objetivas, después de conversarlas con alguien que te ayude, nunca decididas por reacción por algo bueno o malo que te pasó.

Haz metas realistas
Tus metas deben ser alcanzables en un determinado plazo. Por ejemplo, dudo mucho que 12 meses sean suficientes para convertirte en millonario, o que si has estado en drogas por 40 años que en el próximo fin de año ya hayas ganado el 100% de la confianza de tu familia nuevamente, o que en este tiempo logres el mismo físico de una persona que ha cultivado su cuerpo durante toda su vida. Etcétera.

Con esto no quiero decir que no des lugar a los milagros que nuestro Padre Celestial pueda hacer, pero es un error hacer tus planes contando que Dios hará el milagro, A MENOS que Dios te haya hablado una palabra a tu corazón específicamente sobre ese caso (esto es, un rhema, una Palabra que NO SOLO la hayas leído en la Biblia o escuchado de alguien, sino que SIENTAS CLARAMENTE que Dios lo quiere aplicar también en tu vida).

Lamentablemente muchas personas, pensando que Dios proveería como le proveyó a esa persona, o que sanaría de la misma manera como lo hizo con aquel otro, siguieron la misma manera que esas personas siguieron, pero no obtuvieron los mismos resultados. Si esas personas recibieron su milagro, estoy seguro es porque han recibido una palabra de Dios específica para ellos, pero los otros, los que no recibieron su milagro, se dejaron llevar por la emoción en lugar de buscar una palabra para ellos mismos.

Prometo extenderme más en otro post sobre el Rhema de Dios 😀

Mentalidad de Meta Diaria
Creo que uno de los mejores consejos para alcanzar tus metas es que aprendas a dividir tu meta grande en pequeñas metas y encontrar la satisfacción en cumplir cada pequeña meta.
"Si divides lo que deseas alcanzar en 365 pequeñas metas, te será más alcanzable"
Cambia tu enfoque a pequeñas metas diarias. Cada día debes saber que has dado un paso más que te lleve al cumplimiento de tus sueños. Si no estás cambiando algo diariamente, no te engañes, no estás cambiando. Si piensas, "todavía me falta mucho", es porque tu mentalidad está basada en la felicidad en la meta grande, pero si cambias tu "Mentalidad de Meta Grande" a "Mentalidad de Meta Diaria", pensarás, "solo me falta un día", y así vivirás más emocionado porque estás avanzando en lugar de más frustrado porque te falta mucho.

Jesus, en Mateo 6:37, nos enseña que no te debes enfocar en TODO lo que tienes que hacer, sino solo en lo que te toca hacer HOY.

No hagas tantas metas
Este es un error frecuente. Si tienes muchas áreas en tu vida en la que quieres proponerte metas para poder mejorar, escoge solo dos o tres, y haz metas solo en ellas. "¡Pero, ¿qué pasará con el resto?!", seguro te preguntarás preocupado. Bueno, te sorprenderás que muchas de aquellas áreas que considerabas muy importante, poco a poco se irán solucionando a medida que te enfocas en las áreas que más atención requieren. Inclusive, ¡puede ser que algunas de ellas se hayan solucionado completamente!

Si tienes problemas de salud, económicos, relacionales, de pareja, con tus hijos, con tus vecinos, adicciones, etc., no intentes atacarlos todos al mismo tiempo. No podrás. Escoge los dos o tres más urgentes, pide ayuda, rinde cuentas, busca a Dios con todo tu corazón, y verás que de aquí a un año tendrás resultados palpables, te darás cuenta que tu Padre Celestial no falla, y querrás darle un año más (ese consejo lo saqué de mis pastor Robert Barriger 👍👌😀).

Meta: Ayudar más a otros
¿No sabes qué proponerte para el próximo año? Aquí te doy la segunda mejor meta que jamás te puedas proponer: Ayudar más otros. No importa cuánta felicidad, poca o mucha, creas que tengas, mientras más vivas para otros, más feliz serás. No importa qué clase de libertad estás buscando, mientras más vivas para otros, más libre serás. No importa cuán mal te encuentres, el empezar ayudar a otros, será el camino más fácil y rápido para empezar a vivir una vida satisfecha y llena.

La falta de satisfacción y felicidad en la vives, la constante frustración que sientes, el desánimo que te pega a tu cama, está íntimamente ligado a la mentalidad del servirse a sí mismo. ¿La solución? ¡Cambiar esa mentalidad! Así que, mientras más vivas para otros, más feliz, más libre, más realizado, más descansado vivirás.

Meta: Amar a Dios más
Seguro notaste que dije que el punto anterior es la segunda mejor meta que jamás te podrás proponer, porque la MEJOR meta es, sin lugar a dudas, el amar a Dios cada vez más.

Recuerda que para TODOS tus problemas sin excepción, tu Padre Celestial tiene la solución. Mientras más hagas de Él tu enfoque, todos tus problemas cada vez se harán más pequeños. Tu Padre, no solo te ofrece ayuda y solución para todas las situaciones que enfrentes, sino que Él quiere que aprendas y experimentes que Él es todo lo que necesitas. Aprenderás que mientras más lo amas, todo lo que alguna vez deseaste o alguna necesidad por lo cual estuviste orando se hace pequeño e irrelevante (Filipenses 3:8), y la satisfacción, gozo, felicidad y realización que experimentarás se incrementará a medida que lo conoces íntimamente cada vez más.

En Él se encuentra tu libertad, restauración, prosperidad, sanidad, ayuda, provisión. Él es tu Padre. Tú eres Su hijo. Él es todo lo que necesitas.

¡Espero te haya ayudado!

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Aquí hay más enseñanzas que te ayudarán mucho:

  • Una Oración para el 2018: Aunque esta oración fue para el 2018, estoy seguro que la encontrarás edificante también para este nuevo año.
  • ¿Año Nuevo o Tú Nuevo?: Este consejo ayudó a muchos para recibir el 2018, y lo hará también para este nuevo año.
  • Haciendo Click Aquí podrás encontrar buenas enseñanzas para la familia, liderazgo, sobre la gracia y más que estoy seguro te serán de edificación.

miércoles, 14 de noviembre de 2018

Otro Regalo de Navidad para Dios Padre


A medida que maduramos nuestra idea de un buen regalo de Navidad cambia. Cuando somos niños, lo que pensamos es en lo que vamos a recibir, pero a medida que crecemos y, sobre todo, cuando tenemos hijos, nuestro pensamiento va más dirigido a pasar un grato momento en familia. Los regalos pasaron de ser el centro de la Navidad a una actividad más de ella.

Basta que solo un miembro de la familia no esté presente para crear un profundo sentimiento de nostalgia. Los que hemos pasado por eso, saben a lo que me refiero. Y más aun, como padre de hijos pequeños, no quiero ni imaginarme cómo sería que uno de mis hijos no estén conmigo en Navidad. Y si yo siendo humano con todas mis imperfecciones puedo sentir esto, ¡cuánto más mi Padre Celestial sentirá lo mismo!

Imaginémonos lo siguiente: que la parábola del Hijo Pródigo de Lucas 15 se desarrolló en época Navideña. Yo sé que en ese entonces todavía no se celebraba Navidad y que, además, es solo una parábola, pero ¡usa tu imaginación!

Imaginemos que era el 24 de diciembre en la noche y que el padre de familia todavía estaba de pie mirando al horizonte esperanzado que su hijo regrese. Sí, ese hijo que lo humilló, que prefirió más su dinero que a él y despreció todo el amor y tiempo que se le había dado. Y, de repente, ¡el milagro de Navidad ocurre! ¡El padre ve a lo lejos que su hijo viene! ¡Sin pensarlo dos veces el padre corre llorando "a abrir su regalo"! ¡Abraza a su hijo, lo besa hasta el cansancio, lo recibe gustosamente y se prepara a celebrar no solo la Noche Buena, sino también el regreso de su hijo!

El padre no podía estar más feliz. El regalo que pedía por Navidad se le había sido concedido. Con ojos llorosos y una sonrisa de oreja a oreja le decía a todo al que se le cruzaba: "¡Mi hijo ha regresado! ¡Feliz Navidad!" Pero, inesperadamente, uno de los criados se le acerca para decirle al oído una mala noticia: "Señor, disculpe, su hijo mayor está afuera y no quiere entrar."

La sonrisa del padre se le fue. No dudó en dejar la celebración para salir a buscar a su otro hijo. Mientras iba, el padre pensaba: "Él también es mi hijo. Lo amo. Su lugar es celebrar a mi lado".

Cuando llegó con él, con ojos llorosos le dice muy amorosamente: "Hijo, entra a la casa. Celebra con nosotros. Este es tu hogar. No tienes por qué estar aquí." El corazón del hijo mayor estaba endurecido, cegado por sus propias razones y resuelto a no celebrar con su familia. Se había empecinado a no ser movido de su posición y dispuesto a quedarse allí hasta las últimas consecuencias.

Lo que no sabía el hijo mayor es que el amor del padre era más terco que su orgullo. El padre se había empecinado en no dejar a su hijo solo afuera, su amor lo cegaba de todas las maldades de su hijo, estaba resuelto a nunca abandonarlo y hacerlo cambiar de opinión llenándolo de amor. El padre quería su "otro regalo de Navidad" y nunca se rendiría en conseguirlo.

¿Qué crees que nuestro Padre Celestial desea como regalo de Navidad? Yo creo que desea que todos Sus hijos estén en casa participando de la celebración. ¡Todos! Pero, ¿qué quiere decir eso? ¡UNIDAD!

Creo que lo que nuestro Padre Celestial desea es lo que Jesús oró: que estemos unidos, que seamos uno, que no miremos lo que nos diferencia, sino lo que nos une. Quiere decir que no debemos atacarnos, juzgarnos ni pensar menos el uno del otro solo por creer diferentemente ciertos puntos de la Biblia, y que no debemos mirar de qué denominación somos por encima del hecho de que somos hermanos.  La Biblia dice que el mundo creerá que Jesús es Dios cuando vea unidad en nosotros (Juan 17:21).

Cuando veo a mis hijos pelearse me duele en mi corazón. ¡Cuánto más le dolerá a nuestro Padre Celestial vernos divididos por razones que nosotros pensamos como correctas!, pero lo único que demuestra que nos empecinemos en nuestras razones es que todavía no entendemos Su corazón.

Entendamos que así como el padre del hijo mayor no le discutió si tenía razón o no sobre por qué no quería entrar a la fiesta, sino que solo le pidió que entendiera su corazón, de la misma manera nuestro Padre Celestial no nos discute si es que tenemos razón o no sobre por qué estamos desunidos, pero sí nos pide que entendamos Su corazón. Así como el padre del hijo prodigo no estaba celebrando que su hijo era un sinvergüenza, sino que estaba vivo, así también nuestro Padre Celestial quiere celebrar con todos sus hijos que todos hemos sido salvados por Jesús y que todas nuestras faltas han sido cubiertas por Su amor.

Navidad es un tiempo familiar. Yo creo que nuestro Padre Celestial piensa lo mismo, pero ¡la gran diferencia es que Su familia es MUCHO más grande! Entendamos Su corazón abriendo el nuestro al llamado de unidad entre todos nosotros, Su hijos, Su iglesia, Su familia.

¡Espero te haya ayudado!

¡Feliz Navidad!

domingo, 24 de diciembre de 2017

Navidad: Jesús no vino a condenar


Lo que el mundo necesita más que nada es esperanza, la esperanza que existe una oportunidad, que no todo está perdido, que el pasado no determinará el futuro, que los sueños se pueden hacer realidad.

Lamentablemente muchos no tienen esa esperanza y viven condenados por los errores y pecados que cometieron, o condenados a pensar que todo será igual por las cosas que les sucedieron. Pero Jesús vino a cambiar eso.

Jesús nació para traerles esperanza. Muchos piensan que Dios quiere darles lo que se merecen, que está atento a las cosas malas que uno hace para castigar, que es lejano e indiferente al dolor que uno pasa. Pero la realidad es todo lo contrario: nuestro Padre quiere darte lo que no te mereces porque Jesús ya recibió lo que te mereces. Él está atento a lo que haces como buen Padre amoroso y cuidadoso con sus hijos, y lo hace para ayudarte y bendecirte. Tu Padre es cercano a tu dolor, se identifica con él, llora contigo y se alegra contigo.

Si tu Padre hubiera querido condenarte por tus pecados, hubiera enviado a un condenador, pero porque quiso salvarte, envió a un Salvador. Si quisiera castigarte, ¿por qué simplemente no lo hace? Pero te ama tanto que quiso que el castigo que merecías lo reciba Jesús, y ahora Él es paciente para todos podamos conocerlo.

Navidad es el nacimiento de la esperanza. Navidad es el principio del fin de la condenación. Navidad es Dios acercándose al hombre. Navidad es que puedes decidir por un mejor futuro porque sabes que tu Padre Celestial está contigo. Por eso, Navidad es, realmente, la mejor época del año.

"Porque no envió Dios a Su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que fuese salvo por Él"
(Juan 3:17)

¡Yo, mi Ceci, y mis Juanes les deseamos una muy feliz Navidad!

sábado, 23 de diciembre de 2017

Navidad: Un Mesonero ocupado


Uno de los personajes que participaron de la primera Navidad que más me hace reflexionar es, sin duda, el mesonero ocupado. ¡Cuántos nos podemos identificar con él!

¡Este hombre tuvo la oportunidad de asistir y hospedar a María, la cual estaba a punto de dar a luz a Jesús! (Lucas 2:4-7), pero no lo hizo porque estuvo sumergido en sus negocios, los cuales parecen que le iban bien.

¿Qué pudo haber pensado el mesonero? Quizás se justifico diciendo: "Wow, Dios me está bendiciendo mucho, ¡tengo el mesón llenó! No puedo ser irresponsable y descuidar estos huéspedes que Dios me envió por los problemas de solo una persona", o quizás simplemente ni siquiera se dio cuenta de la urgente necesidad de José y María por estar pensando en sus asuntos. Sea como sea, perdió su oportunidad.

Mateo 25:31-46 nos enseña que cuando ayudamos a otros en necesidad, en realidad ayudamos a Jesús mismo, y es curioso cómo Jesús, el dueño del cumpleaños, pasa muchas veces desapercibido en los tiempos navideños por estar tan sumergidos en nuestros propios asuntos. 

Tantos las cosas materiales como los regalos, la decoración, la cena, el tráfico, el trabajo, etc., como también las cosas no materiales como el estar separado de los seres queridos o el que algún familiar ya no esté, hacen que desviemos la mirada de ayudar a otros para concentrarnos en nosotros mismos. Nuestro Padre Celestial puede que esté dándonos una oportunidad de ser bendecidos al bendecir a alguien más (inclusive, dice la Biblia que algunos ha bendecido ángeles - Hebreos 13:2), pero dejamos pasar esa oportunidad cuando solo miramos nuestras necesidades.

Te animo a que en esta Navidad estés atento a las necesidades de otros, sabiendo que tu Padre Celestial estará anotando esa obra de amor por alguien más (Hebreos 6:10) para recompensarte, porque además, lo estarás haciendo a Jesús mismo.


miércoles, 20 de diciembre de 2017

Navidad - Vigilante y Expectante


No mucha gente celebró la primera Navidad. Es más, solo un pequeño grupo de personas pudo participar de ella: los pastores. ¿Por qué ellos? Yo creo porque ambos grupos tenían una característica en común: tenían expectativa.
Vemos en Lucas 2:8 que los pastores "velaban y guardaban las vigilias de las noches". El "velar y guardar" es un simbolismo de "estar atentos".

¿Estás diariamente vigilantes, atento y expectante a lo que tu Padre Celestial hace o cada día es simplemente "un día más" para ti?

Aquellos que consideran que cada día es simplemente "un día más", se pierden los milagros que ocurren todos los días, sólo están felices cuando ocurre "algo grande", están tan ensimismados en los quehaceres diarios que perdieron de vista la razón de tener esos quehaceres, y así, esas actividades se volvieron la finalidad de sus vidas, entonces, sin proponérselo, terminaron viviendo para su trabajo, para mantener la casa ordenada, para "hacer" y no para "disfrutar".

Pero los que están diariamente vigilantes tienen la expectativa que algo va a suceder, prestan atención a las pequeñas y diarias cosas de sus vidas porque piensan: "de lo pequeño Dios puede hacer algo grande", disfrutan cada momento porque no se quieren perder a su Padre Celestial en ese momento.

¡Cuántos religiosos, cuántas autoridades, cuántos buenos judíos se perdieron la primera Navidad, no estuvieron presentes en el nacimiento de Jesús porque estaban muy ocupados, por no estar expectantes que algo iba a pasar!

¡No pierdas la expectativa diaria que tu Padre Celestial está haciendo algo! ¡Abre los ojos y mira! ¡Desenfócate de lo que ocupa tu mente y enfócala en Él! ¡Deja de esperar el "gran milagro" y date cuenta que estás rodeado milagros!

sábado, 16 de diciembre de 2017

Navidad: La respuesta en forma de semilla


¿Qué es lo que te gustaría recibir como respuesta de oración si estás pasando por una grave enfermedad? Pues, ¡un milagro!, ¡que de repente, en un abrir y cerrar de ojos, sea sanado! Creo que eso sería lo que te gustaría recibir si eres como la mayoría de nosotros, ¿no? Pero, ¿qué es lo que normalmente se recibe? Un proceso, una semilla que hay que cultivar, algo pequeño que tenemos que cuidar para que crezca de a pocos.

Lo mismo es si, por ejemplo, estás pasando por una crisis matrimonial. ¡Todos quisiéramos que, de repente, todo sea solucionado, y ya vivir ese matrimonio de ensueño! Pero, ¿qué es lo que normalmente se recibe como respuesta a nuestra oración? Un proceso, una semilla que hay que cultivar, algo pequeño que tenemos que cuidar para que crezca de a pocos.

Ser libre de una adicción, salir de esa deuda, que se solucione ese problema familiar, etc., normalmente son oraciones que nuestro Padre Celestial nos contesta pero de a pocos, utilizando lo poco que hay en nuestras manos, llevándonos de la mano a través de un proceso, siendo fieles en lo poco y recibiendo cada vez más, de gloria en gloria y de victoria en victoria.

¿Qué hizo nuestro Padre para salvar a toda la humanidad? ¿Envió a Superman, a Gokú, a Iroman, o algún ángel? No. Nuestro Padre envió a un bebé. Era el Salvador del mundo pero en forma de niño. Era una semilla que tenía que crecer y pasar por un proceso. Nuestro Salvador fue fiel en lo poco y se le dio más, y luego siguió siendo fiel hasta la muerte y heredó la gloria eterna.

Quizás estás pasando por un momento difícil en algún área de tu vida y estás orando por una solución. Sabes, lo más probable es que tu Padre Celestial ya ha comenzado a contestarte, pero como esa respuesta tiene "forma de bebé", seguro que no te has dado cuenta, y quizás te estás desesperando y pensando que Él no te ha escuchado. Pero no fue así.

¡Abre los ojos y mira! ¡Más que seguro que la respuesta ya está a tu alrededor! Deja de esperar ese "milagro", y busca, más bien, la semilla de ese milagro. Aprende a buscar lo extraordinario en lo ordinario.

¿Tú crees que nuestro Padre Celestial RECIÉN hace algo al respecto cuando le pides ayuda? Si crees eso, ¡te equivocas! ¡Él ya hizo algo desde antes de la fundación del mundo, el camino ya está preparado, NADA lo sorprende! Pídele ayuda para que puedas ver lo que Él ya está haciendo, y sabiduría y fuerzas para pasar por ese proceso hacia tu victoria.

¡Espero te haya ayudado!

domingo, 12 de noviembre de 2017

Una pequeña enseñanza del Tamborilero

Me encanta la historia que relata la conocida canción navideña del Tamborilero. Cuando era niño, me hizo llorar al imaginarme la escena que describía (todavía me conmueve bastante).


Trata acerca de un niño pobre que ve cómo las pastores preparan algunos regalos para ir a dárselos al niño Jesús como obsequio por su nacimiento. Éste también quiere regalarle algo, pero no tiene dinero para comprar algo digno de un Rey, lo único que tenía era un viejo tambor. A pesar  de ello, él decidió darle lo único que tenía, emprende el viaje hasta el pesebre y toca su mejor pieza en homenaje al recién nacido Rey. La parte que me enternece hasta las lágrimas es cuando dice que el Niño volteó al escuchar el sonido del tambor, miró al tamborilero y le sonrió.

Yo me imagino lo que pudo haber sentido en ese momento el niño tamborilero. Me imagino que estaba seguro que Jesús estaba contento con él, que recibió gustoso lo único que podía ofrecerle, porque ello mostraba el sincero corazón de querer hacer algo por Él. Y Dios vio eso.

Sabes, tu Padre Celestial no será movido por las grandes cantidades de dinero que le puedas dar (¡acuérdate que Él lo creo todo!), pero sí será movido por el deseo sincero de querer hacer algo para Él.

¿Cómo puedes hacer algo para Él? La Biblia dice que todo lo que haces, lo puedes hacer para como para Él (Colosenses 3:23-24). Así que, la falta de recursos por hacer grandes cosas que no se vuelva una excusa para no hacer pequeñas cosas. Tu Padre Celestial no está esperando que le des lo que no tienes, sino lo que tienes. Él puede hacer mucho con poco. Ten la seguridad que cuando haces algo por amor a Él, Él te está sonriendo.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

¿Cómo saber si eres un Grinch? Prueba el GRINCHOMETRO


1. Te dicen para jugar al Amigo Secreto y tú...
    - No solo aceptas, sino que quieres organizarlo (3 PUNTOS).
    - Solo aceptas (2 PUNTOS).
    - Te niegas (1 PUNTO).
    - No solo te niega, sino que piensas que es una tontería (0 PUNTOS).

2. Comienzas a decorar para Navidad en...
    - Noviembre o antes (3 PUNTOS).
    - Comienzos de Diciembre (2 PUNTOS).
    - Unos días antes de Navidad (1 PUNTO).
    - No decoras (0 PUNTOS).

3. Piensas cómo decorarás para Navidad desde...
    - La Navidad pasada (3 PUNTOS).
    - Diciembre (2 PUNTOS).
    - No piensas en eso, sino que dejas que otro lo haga (1 PUNTO).
    - Pensar en decorar para Navidad te hace doler la cabeza (0 PUNTOS).

4. Cuando decoras...
    - Lloras de emoción (3 PUNTOS).
    - Te gusta hacerlo (2 PUNTOS).
    - No decoras, esperas que alguien lo haga (1 PUNTO).
    - No solo no decoras, sino que no soportas la decoración navideña (0 PUNTOS).

5. Sobre los regalos...
    - Te gusta personalizarlos y regalar a todos los que puedas (3 PUNTOS).
    - Quieres regalar, pero solo a unos cuantos (2 PUNTOS).
    - No regalas nada (1 PUNTO).
    - No regalas a nadie ni te importa que te regalen (0 PUNTOS).

6. Sobre la vestimenta navideña...
    - Te encanta vestirte con cuernitos o gorros, camisetas y hasta con pijamas navideños. ¡Hasta tu carro tiene cuernitos! (3 PUNTOS).
    - No tienes problemas con vestirte navideñamente (2 PUNTOS).
    - Te la pondrías solo porque todos lo hacen (1 PUNTO).
    - Vestirte navideñamente es una tontería, no lo harías ni aunque te paguen (0 PUNTOS).

7. Sobre la cena navideña...
    - Esperas ese momento todo el año (3 PUNTOS).
    - Disfrutas el momento (2 PUNTOS).
    - Es una cena más para ti, no sientes nada especial (1 PUNTO).
    - No gastarías por nada especial ni aunque tuvieras el dinero (0 PUNTOS).

8. La gente piensa sobre ti...
    - Que tienes un gran espíritu navideño (3 PUNTOS).
    - Que eres navideño moderado (2 PUNTOS).
    - Que participarías de alguna reunión navideña solo por la comida y regalos (1 PUNTO).
    - Te evitan en Navidad (0 PUNTOS).

9. Sobre la música navideña...
    - Te encanta escucharla y cantarla, y te emociona hasta las lágrimas (3 PUNTOS).
    - Te gusta (2 PUNTOS).
    - No te gusta (1 PUNTO).
    - No la soportas (0 PUNTOS).

10. El 26 de Diciembre...
    - Te sientes súper nostálgico, todavía sientes mariposas en la barriga y ya estás pensando en la próxima Navidad (3 PUNTOS).
    - Estás triste porque ya acabó Navidad, pero no piensas en eso todo el día (2 PUNTOS).
    - Solo piensas en lo trabajoso que será sacar toda la decoración (1 PUNTO).
    - Dices: "¡Por fin se acabó todo!" (0 PUNTOS).

PUNTAJES:
- De 25 - 30 puntos:
  No tienes nada de Grinch, por el contrario, fácil podrías ser un Papa Noel, o mínimo un Elf.
- De 19 - 24 puntos:
  Tienes espíritu navideño.
- De 12 -17 puntos:
  Te gusta la Navidad, pero ahí no más. Si no tienes cuidado, puedes convertirte en un Grinch.
- De 6 - 11 puntos:
  Eres un aguafiestas. La gente duda en invitarte para una reunión navideña. Estás a punto de convertirte en un Grinch.
- De 0 - 5 puntos:
  Tienes sangre de Grinch en tus venas, te apellidas Scrooge y los niños huyen de ti.

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Si eres navideño como yo, estoy seguro que las siguientes enseñanzas te gustarán: