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domingo, 4 de noviembre de 2018

¿Por qué cuando oro no pasa nada?


Algo que tenemos que recordar es que cuando oramos SIEMPRE pasa algo. El problema no se encuentra en nuestra oración ni en Dios, sino en nuestra expectativa. ¿Qué es lo que esperamos que suceda cuando oramos? Creo que la mayoría espera inconscientemente que la respuesta VENGA inmediatamente, a las pocas horas o, en el peor de los casos, en los próximos días.

Nos hemos desilusionado por nuestra oración debido a la expectativa que teníamos. Uno se desilusiona cuando recibe algo diferente a lo esperado. Pero si entendemos bien qué debemos esperar cuando oramos, entonces no solo la desilusión desaparecerá sino, que también podremos posicionarnos mejor para obtener la respuesta que buscábamos.

Tenemos que cambiar nuestra mentalidad de "LA RESPUESTA VENDRÁ" a "IR A TOMAR LA RESPUESTA". No dudo que haya ocasiones que "la respuesta viene" sin que nosotros movamos un dedo, pero normalmente no es así, sino que tú y tu Padre trabajan juntos.

En 2 Crónicas 20:17 nuestro Padre le dice a Josafat que "por esta vez ellos no tendrán que pelear". ¿Por qué les dice "por esta vez"? ¡Porque normalmente eran ellos los que peleaban!

En Marcos 11:24 Jesús dijo que todo lo que pidamos en oración, debemos creer que lo recibiremos, y vendrá. En mi post Cree que lo tomarás, y vendrá explico que la palabra griega que fue traducida como "recibir" en verdad significa "tomar". Por lo tanto, ¡Jesús está diciendo que todo lo que pidamos en oración, debemos creer que lo tomaremos, y lo obtendremos!

La oración no cambia a Dios, sino a nosotros. Hay que tener en claro que cuando oramos no estamos convenciendo a nuestro Padre que nos conceda lo que le pedimos. ¡Es imposible convencer a nuestro Padre de algo! Si es algo bueno lo que le estamos pidiendo, ¡Él ya lo quiere para nosotros! ¡Inclusive lo ha querido desde antes que nosotros y ha hecho más que nosotros para que podamos recibirlo! Y si es malo lo que le pedimos, ¡nunca lo convencerás!

¿De qué somos cambiados nosotros en cuando oramos? Principalmente de nuestra mentalidad de "RECIBIR LA RESPUESTA" a "TOMAR LA RESPUESTA".

Nuestro Padre siempre ha usado personas para hacer Su voluntad aquí en la tierra. Inclusive para salvar a la humanidad, tuvo que hacerse persona para eso, ¡y nació Jesús! Eso que le estás pidiendo a tu Padre Celestial en oración, no es más que una expresión de Su voluntad, porque recuerda y convéncete de esto: ¡LA VOLUNTAD DE TU PADRE CELESTIAL ES BENDECIRTE!

Entonces, ya que eso que le pides es de acuerdo a Su voluntad, usará a alguna persona para eso, y lo más seguro que esa persona seas tú.

Ese proceso de cambiar nuestra mentalidad de "RECIBIR" a "TOMAR", toma tiempo, pero inclusive si ya estamos convencidos que Él quiere bendecirnos, tomará tiempo el escuchar la dirección que nos da para ir a tomar la respuesta. Durante ese tiempo, seguramente habrán intentos fallidos, pero si no nos rendimos, tarde o temprano tomaremos nuestra respuesta.

Entendiendo esto, esa demora que experimentamos en la respuesta de nuestras oraciones es básicamente por:
1. Pensar que nosotros no haríamos nada, sino que todo lo haría nuestro Padre.
2. Demorar en convencernos que nosotros somos los principales medios que nuestro Padre usaría para que esa oración sea contestada.
3. Escuchar la dirección de nuestro Padre acerca de cómo tomar esa oración.

¿Qué le estás pidiendo a tu Padre Celestial? ¿Sanidad de alguna enfermedad, provisión para algún proyecto, restauración matrimonial, un viaje, un auto, más amigos? Esa respuesta a nuestra oración, esa tierra prometida, esa promesa hecha realidad, ¡es la voluntad de Padre porque Él te ama! ¡Y también quiere ayudarte a que las tomes!

¡Espero te haya ayudado!

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viernes, 19 de octubre de 2018

Esconde a tus Hijos y Llénalos


La Biblia dice en Hebreos 11:23 en la versión Reina Valera que los padres de Moisés lo vieron como "un niño hermoso". Según la palabra que se usa en hebreo ("asteios"), quiere decir que lo vieron como un niño de la ciudad y, según el contexto, entendemos que se refiere a que los padres vieron a su hijo que no pertenecía donde ellos vivían, esto es, en la esclavitud, sino en la ciudad de Egipto.

Yo creo que esto es innato en la mayoría de padres: siempre quieren que sus hijos vayan más allá de lo que ellos han ido, que logren más de lo que ellos han logrado, que no vivan lo malo que ellos han vivido, que si ellos no han podido alcanzar sus sueños, quieren que sus hijos sí logren hacerlo. Y, ¿sabes qué?, ¡nuestro Padre Celestial no es la excepción!, porque Él, como padre que es, también quiere que Sus hijos alcancen todos sus sueños, y esto te incluye a ti y a tus hijos!

Pero, aquí está el secreto: los padres de Moisés lo escondieron de los ataques de faraón (Hebreos 11:23). Dice la Biblia que no tuvieron miedo de desobedecer la orden de faraón porque lo vieron hermoso, en otras palabras, debido a que sus padres estaban convencidos que su hijo estaba destinado para algo especial y que llegaría más allá de los que ellos han llegado, no tuvieron temor de ir contra la orden del Faraón y esconder a Moisés.

¿Qué ves en tus hijos? ¿Grandeza? ¿Un gran destino? ¿Que fueron hechos para algo especial? Yo creo firmemente que todo eso que sientes por ellos fue originado en el corazón de su verdadero Padre Celestial, que nuestro Padre puso en tu corazón como padre o madre un "vistazo" de su futuro, lo cual produjo en ti un convencimiento interno de que tus hijos fueron hechos para ser grandes.

La pregunta es, como padres, ¿qué podemos hacer para que nuestros hijos logren alcanzar esa grandeza? Creo que la respuesta la encontramos en el mismo versículo y ya lo habíamos mencionado: Esconder a nuestros hijos de los ataques del diablo, el cual usa el mundo como su forma de atacar (Juan 12:31). Quiero explicar esto:
Tú no puedes obligar a tus hijos a que cumplan con lo que Dios los ha llamado, pero sí puedes esconderlos de los ataques del mundo.
Dos cosas: Esconderlos y Llenarlos
Los padres de Moisés no lo obligaron a que se rehuse llamar "hijo de la hija del faraón" (Hebreos 11:24), sino que fue decisión propia de Moisés. Pero, ¿cómo llegó Moisés a tomar esa decisión? Dos razones: los padres de Moisés lo escondieron de lo malo y lo llenaron de lo bueno. Después de hacer eso, la decisión de Moisés de decidir por el camino correcto era algo casi inevitable.

Lo mismo es para nosotros como padres. Si queremos que nuestros hijos alcancen lo que nuestro Padre Celestial tiene para ellos tenemos que:

1. Esconderlos de todos los ataques del enemigo, y

2. Llenarlos del amor de Dios y su gracia.

Si hacemos esto, es prácticamente un hecho que decidirán por lo correcto y, por ende, cumplirán con lo que nuestro Padre tiene para ellos.

¿Cómo esconder a tus hijos del mal?
Esto se hace principalmente en oración (Mateo 6:13). No dejes de orar por ellos para que sean librados del mal, protegidos de cualquier mala influencia, que todo plan contra ellos sea desbaratado. Ora por sus futuros, matrimonios, negocios, ministerios. Nunca te canses de orar por ellos porque la oración es siempre escuchada. No importa si conociste a Jesús cuando tus hijos eran ya grandes, porque nuestro Padre Celestial puede tornar todo lo malo en bueno y recuperar todo lo perdido. ¡Confía en Él! ¡Deposita tus cargas en Él!

¡No cargues con la preocupación de tus hijos, porque nuestra preocupación, en la mayoría de casos, solo nubla nuestro pensamiento y obstruye el obrar de nuestro Padre! Recuerda que tus hijos son más hijos que nuestro Padre Celestial que tuyos, y Él los ama más que tú y sabe cuidar de ellos mejor que tú. ¡Ora por ellos y confía en Él!

Ahora, para esconder a tus hijos de los ataques del diablo como lo hicieron los padres de Moisés, no podrás hacerlo si tus hijos ya tienen una edad en la que ya no puedes decidir ciertas cosas por ellos. No es lo mismo que decidas qué programas de TV pueden ver cuando tienen 5 años a que cuando tienen 15. Tienes que tener sabiduría (¡y para eso es la oración y los consejos!) para saber qué puedes decidir por ellos y qué no. Llegará el momento en que qué amigos tener, con quién casarse, qué libros leer, dónde trabajar, etc., escapará de tus decisiones. No siempre podrás esconderlos del mundo, pero mientras que puedas, con sabiduría y mucha oración, hazlo.

Pero ojo, si no tienes el discernimiento de saber cuando dejar de esconderlos de ciertas cosas, pueda que ese método termine produciendo un resultado contrario al que buscabas y terminen, más bien, alejándose de Dios. Los padres de Moisés lo escondieron hasta cierto punto, pero después tuvieron que confiar en Dios y soltaron a Moisés. ¡Y dio resultado!

¿Cómo llenar a tus hijos de Su amor y Su gracia?
Esto se hace principalmente con tu ejemplo. Nuestros hijos no siempre serán obedientes, pero siempre serán buenos imitadores. La mayoría de nosotros hacemos lo que hacemos, sea bueno o malo, porque fue inculcado en nosotros. ¿Podemos cambiar lo malo? ¡Claro que sí!, pero es a través de otro proceso de inculcar.

Si tú conociste a Jesús cuando tus hijos ya eran grandes y, por lo tanto, ya les inculcaste cosas malas en ellos, no esperes que te escuchen porque ahora ya sigues a Jesús. ¡Nunca dejes de predicarles, pero no siempre uses tus palabras! Tu ejemplo, tu testimonio, el cambio que ellos vean en ti, será la mejor manera que ellos VEAN que existe un Dios que los ama y no los condena. Ellos verán el cómo respondes, tus gestos, tu disposición a ayudar, que antes eras de una manera, pero ahora eres de otra manera. Esto es super efectivo, pero demanda que tú primero vivas el mensaje que quieres que ellos reciban.

Si son pequeños, lo mejor que puedes hacer por ellos es llevarlos a la iglesia. ¡Ora y busca una iglesia  en donde reine el amor, la gracia y la aceptación de nuestro Padre Celestial! Huye de aquellas iglesias que te exigen obediencia para sentirte digno de las bendiciones de tu Padre Celestial. Sé parte de una iglesia en donde se inculque el cambiar como producto de conocer el amor y la gracia de Jesús, porque si tú te llenas solo de mensajes que te dicen: "¡Tienes que obedecer! ¡Tienes que obedecer! ¡Tienes que obedecer!", eso estarás transmitiendo a tus hijos y, tarde o temprano, se hartarán de ello, o terminarán viviendo una vida legalista basada en el temor, y ello no los llevará a cumplir con lo que nuestro Padre Celestial tiene pare ellos.

No te canses de llenarlos de palabras del amor y la gracia de Jesús. Aun si son pequeños bebés, porque recuerda que la Palabra de Dios es espiritual, y será tu espíritu que se comunica con su espíritu. Además, si los padres de Moisés solo tuvieron 3 meses para llenarlo de lo que ellos conocían de Dios, y aun así dio resultado, ¡cuánto más dará resultado con tus hijos si tú que tienes Biblia, iglesia y no solo 3 meses para hacer eso! Y mientras crezcan y tus palabras sigan siendo recibidas, ¡sigue hablándoles!, siempre con el discernimiento de no llegar a obligarlos.

Entonces, los padres de Moisés no tuvieron temor de ir contra las ordenes de faraón porque vieron algo especial en su hijo, así que lo escondieron, lo llenaron de las palabras de Dios y luego supieron dejarlo ir. ¡Tenemos que hacer lo mismo! Oremos para aprender cómo esconder a nuestros hijos del mal, cómo llenarlos de las Palabras de nuestro Padre y luego, saber cómo dejarlos ir. ¡Nuestro Padre Celestial estará con nosotros en cada paso!

¡Espero te haya ayudado!

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Podrás encontrar más buenas y prácticas enseñanzas para padres en este link: Enseñanzas para Padres



lunes, 3 de septiembre de 2018

Los Beneficios del Bautismo en el Espíritu Santo


El Bautismo en el Espíritu Santo es una de las más poderosas herramientas que Jesús nos dejó para poder vivir una vida abundante y victoriosa aquí en la tierra, y así poder ser Sus testigos. Es tan poderosa e importante que Jesús mismo les dijo a Sus discípulos que no prediquen todavía hasta que lo reciban (Hechos 1:4-8).

El orar en lenguas tiene varios beneficios, por eso tu Padre Celestial quiere que todos hablemos en lenguas (1 Corintios 14:5). Aquí te quiero enumerar algunos de esos beneficios, pero antes, tienes que tener esto bien presente y todo el tiempo: El saber orar en lenguas no te dará esos beneficios, sino el orar en lenguas. Es decir, el hecho que sepas cómo orar en lenguas no te beneficiará si es que no oras en lenguas. No sólo es cuestión de saber orar, ¡tienes que orar en lenguas!

Algunos beneficios de orar en lenguas:

Orar en Lenguas te Fortalece
1 Corintios 14:4 dice: "El que habla lengua extraña, así mismo se edifica" (también lee Judas 20 y Efesios 3:16). Una de las mejores maneras de fortalecer nuestro hombre interior es orando en lenguas. Pablo, alguien que no podía darse el lujo de permitirle a su carne hace lo que quería por la gran responsabilidad que tenía, mantenía su espíritu más fuerte orando en lenguas (1 Corintios 14:18).

Así que, ¿quieres ser capaz de vencer a tu carne, tener la fuerza de hacer las cosas que sabes que debes hacer, tener más carácter? ¡Ora en lenguas! Es como tu gimnasio espiritual, mientras más lo uses, ¡más fuerte te harás!

Cuando Oras en Lenguas el Espíritu Santo ora a través de ti
Romanos 8:26 dice: "El Espíritu Santo ora por nosotros con gemidos indecibles". Por ejemplo, cuando has orado por alguien, ¿no te ha pasado que después de un rato orando por esa persona, ya no sabes qué orar más? Por nuestro limitado conocimiento de la persona, llega el momento que ya no sabemos que más orar, ¡pero el Espíritu Santo sí sabe! ¡Él no tiene límites en su conocimiento sobre esa persona y, además, está más interesado en el bienestar de esa persona que nosotros mismos!

Deja que el Espíritu Santo ore a través de ti por esa persona, por esa situación, por ti mismo; es más, si es que no tienes alguna petición específica por ti o por alguien más, ora en lenguas de todas maneras de forma regular, porque ¡el Espíritu Santo sí tiene mucho por qué orar!

Cuando Oras en Lenguas tu espíritu ora
1 Corintios 14:14 dice: "Si yo oro en lengua desconocida, mi espíritu ora". La Biblia dice que debemos orar en todo tiempo (Efesios 6:18, 1 Tesalonisenses 5:17), lo cual es simplemente imposible si es que no oramos en lenguas.

¿Te imaginas? ¡Cuando oras en lenguas tanto tu espíritu y el Espíritu Santo oran en tu cuerpo! Es como si estuvieran manteniendo una conversación, lo cual, a fin de cuentas, ¡es la definición de orar: conversar con Dios!

Cuando Oras en Lenguas Adoras
1 Corintios 14:15 dice: "Cantaré con el espíritu" (según el contexto se refiere a cantar en lenguas). Jesús dijo que es necesario adorarle en espíritu (Juan 4:24). Entonces, una excelente manera de mantener una actitud de adoración es orando en lenguas.

Cuando Oras en Lenguas Das gracias
1 Corintios 14:17 dice: "Tú, a la verdad, bien das gracias" (el contexto te indica que al orar en lenguas das gracias). 1 Tesalonisenses 5:18 dice que debemos dar gracias en todo. Orar en lenguas es una excelente manera (quizás la única) de mantener esa actitud de agradecimiento en todo momento.

Más sobre el Orar en Lenguas:
  • El intento de la humanidad unida para alcanzar a Dios al construir la Torre de Babel en Génesis 11, trajo como consecuencia la división por medio varios lenguajes, pero el intento de Dios por alcanzar a la humanidad por medio de Jesús trajo unidad por medio de un solo lenguaje: el orar el lenguas. Te darás cuenta que, sin importar cuál sea el idioma original del cristiano que ora en lenguas (español, inglés, japonés, etc.), ¡su oración en lenguas suena igual!
  • Un estudio de casi mil cristianos evangélicos en Inglaterra destacó que quienes oraban en lenguas eran más estables emocionalmente que aquellos que no lo hacían. (a)
  • Ya que cuando se ora en lenguas el Espíritu Santo mismo ora, es, por lo tanto, la oración perfecta. ¿Te has puesto a pensar que, quizás, cuando oramos en lenguas estamos orando por más de una petición al mismo tiempo? Quizás estamos orando por varias personas que estén en nuestro corazón, por otras tantas a las que quizás ni conocemos, adorando y dando gracias, ¡todo al mismo tiempo!
  • He escuchado a algunos decir: "Está bien que no entendemos nada de lo que oremos, pero ¡no por eso no tenemos que estar distraídos!" Esta persona se refería a que cuando oramos en lenguas no podemos estar haciendo otra cosa como: cocinar, caminar, cocer, etc., sino que debemos concentrarnos en lo que hacemos. Pregunta: ¿Cómo te vas a concentrar si no entiendes nada de lo que dices? Además, recuerda esto siempre: NUNCA pongas requisitos que la Biblia no pone para que funcione algo que Dios dice que hagamos.
  • Te recomiendo que ores en lenguas todos los días y todo lo que puedas, pero siempre proponiéndote metas razonables: 5 ó 10 minutos para comenzar diariamente. Poco a poco aumenta el tiempo. Si algún día te sientes con las ganas de orar más, ¡hazlo!, y el día que no lo sientas así, procura orar lo que te propusiste.

¡Espero te haya ayudado!

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Lee también:

(a) Fuente: CadadiaMag

jueves, 30 de agosto de 2018

Cómo recibir el Bautismo en el Espíritu Santo


¿Quieres recibir el bautismo en el Espíritu Santo? Es sencillo. Solo tienes que pedirlo y tomarlo.  Así como todas las bendiciones de nuestro Padre Celestial, el bautismo del Espíritu Santo es un regalo (Hechos 10:45-46), es gratuito, solo tienes que "recibirlo y abrirlo".

  • Me refiero con recibirlo a creer que ya es tuyo, que no tienes nada que hacer para que sea tuyo, que es tuyo porque tu Padre Celestial te lo regala gracias a lo que Jesús hizo por ti.
  • Me refiero con abrirlo al acto de fe de comenzar a usarlo.

El recibir el don del Espíritu Santo será evidenciado con el hablar en otras lenguas. Aquí algunos pasajes que lo demuestran:

  • Cuando los discípulos de Jesús fueron bautizados en el Espíritu Santo en Hechos 2, comenzaron a hablar en diferentes idiomas terrenales, pero también en otras lenguas porque hubo un grupo de personas que pensaron que los discípulos estaban borrachos (Hechos 2:13-15).
  • Los discípulos que acompañaron a Pedro a su visita a Cornelio reconocieron que sobre los gentiles (los no judíos) se haya derramado el don del Espíritu Santo al escucharlos hablar en otras lenguas (Hechos 10:45-46).
  • En Samaria hubo un mago que al ver que mediante la imposición de las manos de los apóstoles recibían el Espíritu Santo, les ofreció dinero para que él también pueda hacer lo mismo (Hechos 8:18). Pregunta, ¿qué vio este mago? Es obvio que vio (y oía) que hablaban en lenguas.
  • Lee también Hechos 19:6.

Esas lenguas son espirituales (1 Corintios 14:2). No hablarás en español ni en cualquier otro idioma que conozcas, sino con "gemidos indecibles" (Romanos 8:26). ¡Es el Espíritu Santo mismo orando a través de tu boca! Es, por tanto, ¡la oración perfecta!

Para recibirlo.
Te dejo esta oración modelo que te ayudará a pedir y recibir el don del Espíritu Santo:
"Padre, creo que el bautismo en tu Espíritu Santo es un regalo que Tú tienes para mí gracias a lo que Jesús hizo por mí en la cruz. Quiero recibir ese regalo. Quiero recibir tu poder para ser testigo de que eres real y que tus palabras son reales. Lo recibo en el nombre de Jesús."
Para comenzar a Orar en Lenguas.
Después de orar esa oración (o alguna parecida), ¡comienza a orar en lenguas! Ahora, es justo aquí donde la mayoría falla porque dicen: "Pero no siento nada".
- Recuerda que todo esto es un acto de fe y no tiene nada que ver con lo que sentimos.
- Recuerda que todas la vez que ores en lenguas, incluyendo la primera vez, son por fe, es decir, no sentirás nada necesariamente.

El error se encuentra que uno piensa que el Espíritu Santo tomará control de su lengua, quijada y boca y hará que ore en lenguas. He escuchado que esto ocurrió a algunos, pero no lo hace la regla general. Al igual que si uno siente algo, ganas de llorar o alguna otra cosa, nada de eso hace que sea una regla general.

Lo que sí da a entender la Biblia claramente en 1 Corintios 14:27-28 (pero mejor lee todo el capítulo) es que TÚ PUEDES CONTROLAR EL HABLAR EN LENGUAS, y esto incluye la primera vez que hablas en lenguas. Tú tienes que abrir tu boca y mover tu lengua, y el Espíritu Santo las llenará de palabras. Esto es a lo que me refería con "abrir el regalo" o "tomar el regalo". Es un acto de fe.

- Recuerda que serán sonidos sin sentido, no tienes que entenderlos.
- Hazlo en un lugar solo para que no seas interrumpido ni avergonzado, a menos que te encuentres con otros cristianos que crean lo mismo que estén orando por ti para que seas bautizado en el Espíritu Santo.
- Una vez que hayas comenzado, ora por algunos minutos.

¡Me gustaría escuchar algunos testimonios!

En el próximo blog estaré hablando sobre los beneficios que tenemos al orar en lenguas. ¡No te lo pierdas!

¡Espero te haya ayudado!

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Lee también:

lunes, 26 de febrero de 2018

Oración III: Llámalo Padre


La primera palabra que dice un niño suele ser papá o mamá. Yo digo que mis hijos primero dijeron "papá" y mi esposa dice que primero dijeron "mamá". ¡En el cielo sabremos la verdad! Cuando ellos me dijeron "papá" por primera vez, mi corazón se alegró de una manera que nunca antes se había alegrado. A pesar de que soy también escritor, jefe, líder, no estoy interesado que me llamen así. ¡Quiero que me digan "papi" por el resto de mi vida!

¡Creo que nuestro Padre Celestial desea lo mismo!

Cuando Jesús vino y oraba a Dios diciéndole Padre, y cada vez que hablaba con otros acerca de Dios, siempre se refiriéndose a Él como Padre, fue algo revolucionario y hasta blasfemo para muchos judíos (Juan 10:36), pero no para sus discípulos. Quizás al comienzo les chocó escucharlo así, pero al ver los frutos de su vida, se convencieron que Jesús sabía lo que decía. Por eso una vez se le acercaron y le pidieron que les enseñe a orar. Jesús accedió a hacerlo, y cuando les dijo cómo deben orar, ¡LO PRIMERO QUE LES ENSEÑÓ FUE A QUE LE DIGAN "PADRE"!
"Señor, enséñanos a orar. Jesús les dijo: Cuando oren, díganle PADRE" (Lucas 11:1-2)
Hemos aprendido mal. Nos hemos acostumbrado a referirnos a nuestro Padre Celestial por sus muchos títulos, ¡menos por el que Él mismo nos insta a decirle! (Gálatas 4:6). El Espíritu Santo dentro de ti no está testificándote que tú eres Su creación, Su siervo, Su propiedad. Aunque somos todas esas cosas y más, ¡Él está testificándote que tú eres Su hijo! (Romanos 8:16).

Así como no se vería normal que un niño pequeño le diga a su papá: "¡Oh gran CEO!", "¡Poderoso Jefe!", o "¡Majestuoso Empresario!", no es normal que nosotros, SUS HIJOS, no lo veamos como PADRE por encima de cualquier otra cosa. Así como lo correcto sería que el niño diga orgulloso: "¡Mi papá es el jefe de esa poderosa compañía!", lo correcto sería que nosotros inflemos el pecho al decir: "¡Mi Padre es el Creador del Universo, el Poderoso Salvador, el Redentor de mi alma, es el Todopoderoso!"

La Ley hizo que lo israelitas no vean a Dios como su Padre, ¡pero Jesús nos acercó al Padre, nos hizo Sus hijos, ahora somos parte de Su familia! Cuando aprendas a llamar a Dios "Padre" de corazón, te aseguro que tu oración, y por ello, tu vida, cambiará.

¡Espero te haya ayudado!

jueves, 22 de febrero de 2018

Oracion II: Aprendiendo a Orar


Los judíos sabían bastante la Biblia, al menos la Biblia que hasta el tiempo de Jesús tenían, es decir, el Antiguo Testamento. Los más estudiosos se aprendían de memoria TODO el Antiguo Testamento. Si alguna vez te has jactado de memorizarte parte de la Biblia, ante uno de ellos, ¡quedarías en ridículo!

Los discípulos, como judíos que eran, también sabían bastante del Antiguo Testamento y, por supuesto, sabían orar; o al menos, ¡eso pensaron!, porque un día se le acercaron a Jesús para pedirle que les enseñe a orar (Lucas 11:1).

Yo supongo que al ver lo que Jesús hacía, al escuchar Sus poderosas enseñanzas y, sobretodo, al ver cómo oraba Jesús, los discípulos reflexionaron, fueron sinceros consigo mismos y llegaron a la conclusión que su Maestro oraba mucho mejor que ellos. Ellos se dieron cuenta que las oraciones de Jesús sí daban resultado y se veían auténticas, por lo que se sinceraron, se humillaron a sí mismos poniendo todos sus conocimientos de lado, y le dijeron: "Enséñanos a orar." Para poder decirle a Jesús "enséñame" de corazón, primero tuvieron que reconocer que no sabían. Para poder ser llenados, primero se tuvieron que vaciar a sí mismos.
Para poder aprender, primero tienes que reconocer que no sabes. Si piensas que sabes, no estarás abierto a aprender. Este es un requisito indispensable para aprender a orar.
Pero, ¿cuál fue la respuesta de Jesús? ¿Qué hizo Jesús? Jesús procedió a enseñarles. ¿Sabes qué me dice esto a mí? Me dice que sí podemos aprender, porque si Jesús les hubiera contestado: "Saben qué, es muy tarde para ustedes porque ya saben demasiado y es difícil re-enseñar a alguien", "esto está separado para algunos cuantos, y ustedes no están entre ellos", o quizás un simple "no, no quiero enseñarles", entonces podríamos estar seguro que aprender a orar es algo que nunca lograremos. ¡Pero no fue así! ¡Jesús les enseñó a orar porque sabía que podían aprender! ¡Y lo mismo es para nosotros!

¿Quieres aprender a orar como Jesús? ¡Pídele que te enseñe! Pon todos tus conocimientos de lado, tu experiencia, tus estudios y tu orgullo para que puedas aprender. Recuerda que Él da gracia al humilde (Santiago 4:6), y ten la seguridad que Él te enseñará como un Padre a un hijo. Simplemente dile: "Jesús, enséñame a orar".

Espero te haya bendecido.

jueves, 30 de marzo de 2017

Oración I: La Oración Flecha


Al ver tanto mal que ocurre en el mundo, tendemos a desanimarnos porque pensamos: "¿Qué puedo hacer yo? ¿Qué puedo hacer para ayudar a tantos damnificados por desastres naturales, a los que huyen con sus familias por las guerras, a nuestros hermanos en Venezuela, a los que son secuestrados para ser usados como esclavos sexuales, etc., etc., etc.?!"

Sí, sí puedes hacer algo. ¡PUEDES ORAR!

Menospreciamos el poder de la oración cuando pensamos: "Lo único que puedo hacer es orar."

No hagas caso de aquellos que dicen: "¡Sí, podemos orar, pero hay que hacerlo de verdad!" Ellos se refieren que hay que orar de ciertas maneras para que la oración funcione. Están equivocados. No es necesario que hagas una oración larguísima, gritando a todo pulmón, en ayuno y de rodillas para que la hagas efectiva. ¡Jesús fue el que hizo que tu oración sea efectiva! ¡Jesús fue el que hizo que tu oración pueda mucho porque Él fue el que te hizo justo! (Santiago 5:16, Romanos 5:1)

Esthercita Lu, una intercesora del Equipo de Oración de Camino de Vida, me enseño lo que ella llamó la Oración Flecha, basado en la historia de Nehemías 1 y 2.

Nehemías era el encargado de servirle el vino al rey. Una vez sucedió que, mientras le servía el vino al rey, éste notó que Nehemías estaba bien triste, por lo que le preguntó qué le sucedía. Nehemías le dijo que su pueblo sufría, y entonces el rey le dijo: "¿Qué cosa pides?" Dice la Biblia que Nehemías oró a Dios de los cielos y le respondió (Nehemías 2:1-5). Pero date cuenta que Nehemías no se fue a un lugar aparte para arrodillarse y orar "apropiadamente", tampoco le dijo al rey que le contestaría después de tres días de ayuno y flagelo. ¡Nehemías estaba sirviéndole el vino al rey!, y en ese mismo momento oró.

¡Cómo habrá orado Nehemías! ¡Seguro no fue más que un susurro, un silencioso y casi inaudible "Señor, ayúdame", "Señor, pon palabras en mi boca!" Pero la Biblia lo tiene registrado como que Nehemías oró.

No desprecies cuando oras en la calle, en el micro, caminando, en la ducha, en cualquier momento que te acuerdas de algo por lo que dices un: "Padre, haz algo por ellos", "Padre, bendícelos", etc. Mi esposa Cecilia, cada vez que escucha una sirena de ambulancia o de bomberos, ora por unos segundos por la emergencia. No creas que porque no lo haces con los "ademanes y posiciones correctos" no es efectivo lo que haces. Recuerda que tú no haces tu oración eficaz con tu forma de orar. ¡Jesús hizo tu oración eficaz con su sacrificio!

Además, es a través de la oración que quizás Dios te ponga algo en el corazón para hacer por aquellos que oras, o quizás se lo ponga a alguien más. La oración es la llave para que el reino de los cielos se manifieste en la tierra (Mateo 16:19).

Así que ora más por las cosas que están sucediendo en el mundo hoy. ¡Ora en todo momento! Jesús dijo que le pidamos al Padre que se haga su voluntad en la tierra como es en el cielo (Mateo 6:10). Ora confiado que el oído del Padre está atento a tu oración (Salmo 34:15), y ¡confiado que CADA PALABRA que le dices es escuchada y atendida!

¡Espero te haya ayudado!

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Estoy seguro que te podrán interesar estos enlaces a estos posts relacionados:

  • Oración II: Aprendiendo a Orar: En este post enseño que todos podemos aprender a orar como Jesús lo hizo, pero primero hay que aprender a un requisito indispensable.
  • Oración III: Llámalo Padre: Dios es nuestro Padre, y como tal, desea que lo llamemos así. Cuando lo entendamos, nuestra vida cambiará.
  • Un Oración para el 2018: Una oración que la colgué como modelo a comienzos de año, pero que sin duda alguna sigue siendo tan pertinente ahora.
  • Acompáñame a Orar por nuestro Perú: Una oración modelo por nuestro Perú a razón de los momentos duros que atravesamos por la corrupción.

lunes, 27 de marzo de 2017

Tu Ayuda viene de lo Alto

Cuando Pablo y Silas estaban encarcelados después de haber sido azotados, ellos empezaron a alabar a Dios; entonces las cadenas se soltaron y la puerta de la cárcel se abrió (Hechos 16:25-26). Cuando Josafat no sabía cómo enfrentar a un poderoso ejército enemigo, Dios le dijo que vayan primeros los adoradores (2 Crónicas 20:21-25). Cuando Moisés estaba acorralado entre el Mar Rojo y el ejército egipcio, él buscó a Dios (Éxodo 14:14-16). Cuando Josué iba a cruzar el río Jordán, Dios le dijo que vaya el Arca del Pacto primero, lo cual representa la presencia de Dios (Josué 3:14-17).

Amigo, amiga que estás pasando una situación horrible por motivo de los huaycos e inundaciones (o cualquier otra situación), te animo a que busques a tu buen Padre Celestial. Él puede cambiar esta situación completamente y hacer que de esto salgas bendecido (Romanos 8:28). Él no te está castigando ni quiere que aprendas algo de esto. ¡ÉL NO TE ENVIÓ ESTO! ¡Él es bueno! ¡Él te ama! El castigo de tus pecados (de todos tus pecados- pasados, presentes y futuros) fue sobre Jesús (Isaías 53:6, Colosenses 2:13). Tú no tienes por qué ser castigado nuevamente porque Jesús ya lo fue por ti.

Puedes acercarte confiadamente al trono de la Gracia de Dios para recibir gracia para el socorro que necesitas (Hebreos 4:16). Y sabes qué, ÉL no te ayudará con justo lo necesario, no te dará nada más para que pases con las justas y solo puedas sobrevivir. ¡NO! Él es poderoso para hacer mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos según el poder que actúa en nosotros (Efesios 3:20).

Esta desgracia no es el fin de tu vida. El diablo quiere que lo pienses así, que ya no hay esperanzas, que todo está perdido, que toda tu vida se vino abajo. Pero quiero que sepas que el diablo vino para matar, robar y destruir (Juan 10:10), y la manera que lo hace es mintiéndote para que no tomes la vida abundante que Jesús vino a traerte.

Hay mucha gente que estamos tanto orando como haciendo algo para ayudarte. ¡Y lo vamos a seguir haciendo! ¡No pararemos! Pero necesitamos que tú también ores para que nuestro Padre multiplique toda esta ayuda, y que milagrosamente y a través de otros medios, Él pueda bendecir abundantemente a más personas. A través de la alabanza y la oración, tu Padre Celestial sanará tu corazón y nuestra tierra.

Ojalá que este mensaje pueda llegar a aquellos que lo necesitan, y sea recibido.


"Levantaré mis ojos a los montes. ¿Dé dónde vendrá mi socorro?
Mi socorro viene de Jehová, que hizo los cielos y la tierra"
(Salmos 121:1-2).