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jueves, 20 de septiembre de 2018

Reprende el Viento y el Mar se tranquilizará


La historia de Jesús calmando la tempestad es contada en el evangelio de Marcos especificando un detalle en particular: que Jesús no reprendió al mar, sino al viento (Marcos 4:39). Esto fue así porque era el viento lo que provocaba las grandes olas que cubrían la barca. En otras palabras, Jesús se encargó de la causa del problema y no solo del problema en sí.

Los discípulos no tenían temor del viento, sino de las olas porque éstas anegaban la barca (Marcos 4:37) y podían hundirse y morir ahogados. Los discípulos miraban las olas que se levantaban y cómo caían contra la barca y su corazón se llenaba de miedo. Los discípulos no miraban a la fuerza invisible que provocaba el alza del mar, sino que su enfoque era el mar. Jesús no solo trató con el problema (las olas), sino con la causa de él (el viento).

Fíjate en lo que dice Marcos 4:37 en la versión Reina Valera, "Pero se levantó una gran tempestad de viento." Jesús reconoció cuál era la esencia de la tempestad: el viento. Los discípulos no. Ellos pensaron que su único problema era las olas del mar. No se daban cuenta que si Jesús no reprendía el viento y si solo le decía al mar que se tranquilice, era cuestión de tiempo que las olas se vuelvan a levantar. Por eso primero reprendió al viento, y luego tranquilizó al mar.

¿Has reconocido cuál es la esencia de la tempestad por la que atraviesas? Quizás estás mirando solo "las olas que caen a tu barca" y estas te llenan de temor, pero no miras lo que provocan esas olas. Quizás dices:
- Mi problema son las pesadillas de mi hijo, pero no te enfocas de lo que causa esas pesadillas.
- Mi problema son las deudas, pero no te enfocas de los malos hábitos que causan esas deudas.
- Mi problema es el distanciamiento con mi esposo(a), pero no te enfocas de lo que causa ese distanciamiento.
- Mi problema es que soy enfermizo, pero no te enfocas en tus hábitos alimenticios y la falta de ejercicios que provocan esas enfermedades.
- Etc., etc., etc.

Proverbios 26:2 dice que la maldición nunca viene sin causa. No te enfrasques en los síntomas, y mejor trata la causa de esos síntomas. Deja de desperdiciar tiempo y energía resolviendo el mismo problema una y otra vez, y mejor utiliza ese mismo tiempo y energía para tratar con las causas de ese problema.

Quizás has estado tratando por mucho tiempo solo con el problema, pero no con lo que causa ese problema. ¡Por eso es que vuelve a aparecer, porque nunca trataste con lo que provoca el problema! Si quieres deshacerte de una vez por todas de ese problema, pídele ayuda a tu Padre Celestial para que te ayude a reconocer aquello que haces o quizás a lo que estás expuesto, lo cual provoca tu problema, y por supuesto, pídele sabiduría para deshacerte de él para siempre.

¡Espero te haya ayudado!

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Estoy seguro que estos links sobre más enseñanzas de fe y gracia te ayudarán:

domingo, 29 de julio de 2018

3 Pasos para Ser un Buen Fracasado


Quiero compartirte tres consejos que, sin lugar a dudas, te llevarán al fracaso. Recuerda que todo buen fracasado hace regularmente lo que los exitosos casi nunca hacen. Todo buen fracasado se excusa, escucha a todo el mundo y no planea nada. Así que, si quieres ser un fracasado toda tu vida, ¡no dejes de seguir estos consejos!

1. Excúsate

No todo es tu culpa, así que, ¿por qué tienes que asumir responsabilidad de todo lo que te pasa? ¿Acaso tú tomas las decisiones del gobierno? ¿Acaso tú planeaste eso feo que te pasó, que te marcó y que te imposibilitó emocional y/o físicamente? ¿Tú tienes la culpa que ese hombre, mujer, jefe, compañeros de trabajo, sean como son? ¡Por su puesto que no!

Deja de escuchar a los que te animan porque lo más seguro es que no pasaron por lo que tú. ¡Tú eres el pobrecito que merece la ayuda de todos! ¡Ellos no! Ellos seguramente crecieron favorecidos por el destino y jamás entenderán tu situación.

Así que, cada vez que tengas alguna oportunidad de mejorar en algún área, recuerda que tienes todo el derecho de excusarte cuando veas alguna dificultad. Tu trabajo es esperar las condiciones perfectas para recién hacer algo.


2. Escucha a todos

A menos que quieras ser un ermitaño y exiliarte a una isla desierta, tienes que comenzar a compararte con el resto. No seas autosuficiente y orgulloso en pensar que estás bien. ¿Por qué escuchar solo a los sabios, a los que se interesan por ti y a los que han alcanzado el éxito? ¡Qué clase de discriminación es esa! No estamos en una monarquía ni en una dictadura. ¡Vivimos en democracia!, y en una democracia todos merecen ser escuchados.

Así que comienza de una buena vez a escuchar a TODOS tus críticos, a todos aquellos que les gusta opinar cómodamente sentados en las tribunas pero que nunca entrarían a jugar en la cancha, a todos aquellos envidiosos que les gustaría tener lo que tú tienes, a todos esos trolls de las redes sociales que pasan cinco horas diarias detrás de una pantalla ejerciendo su don de criticar a otros. ¡Escúchalos a todos! ¿O, acaso, te crees superior a ellos?

Ah, y por supuesto, trata de agradar a todos. ¡Deja de ser selectivo cuando de servir se trata! Jesús dijo que debemos amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos (Mateo 22:39) y que debemos hacer bien a todos (Gálatas 6:10), ¿o no?


3. No planees

Los planes son el invento moderno de los auto llamados "amos de la motivación y liderazgo" para mantenerte esclavizado, ¡y Dios quiere que vivas libre! (Gálatas 5:13)

¿Planes de corto, mediano y largo plazo? ¿Para qué?, si de todas maneras no cumplirás nada y para lo único que te servirá es para sentirte mal y condenado por ello, y luego estés comprando el libro sobre cómo salir de la condenación, ¡y seguro escrito por los mismos autores!

¡Mejor es vivir libre, guiado por el Espíritu Santo a dónde Él quiera llevarte! Deja ya esos planes para adelgazar, esas metas de aprender inglés, esa rutina de ejercicios y todas esas tonterías que lo único que hacen es quitarte el tiempo de tu libertad.

¡Sigue así!
Si has estado siguiendo estos consejos, es más que seguro que tu vida se dirige al fracaso. ¡Sigue así! ¡No te detengas! Y si no los has seguido, seguramente tu vida se está convirtiendo en una de esas pocas excepciones en donde, con el tiempo, todo le sale bien. Pero, ¿por qué quieres ser la excepción? ¿Por qué quieres vivir solo? ¡Únete a la gran familia de fracasados de todo el mundo y te aseguro que "Soledad" es algo que nunca sentirás!


PD: Sí, sí he estado siendo irónico =)

lunes, 18 de junio de 2018

Siendo parte de un Equipo


Otra gran lección que nos deja nuestra querida selección peruana. Una lección de vida. Una lección que nos hace recordar humanidad; que puedes ir corriendo la carrera, pero no debes olvidarte de los que corren contigo; que en el futbol las estrellas no ganan los torneos, sino los equipos; que si uno del equipo cae, todos caemos, pero si se levanta, todos son levantados.

Cuevita se falló un penal en un torneo mundial, el primero después de 36 años para el Perú. Que se puso nervioso, que no debió patear él sabiendo que ya había fallado antes, que fue su culpa que no obtengamos los 3 puntos, etc., ¿realmente creen que no sabe él todo eso y más? ¡Claro que lo sabe! ¡Por qué creen que se puso a llorar! Estoy seguro que el profesor Gareca y sus compañeros saben que la solución no es recordarle constantemente el error que cometió, sino lo bueno que tiene todavía.

¿Por qué no seguimos el mismo ejemplo practicando resaltar lo bueno de los que nos rodean en lugar de recalcarles lo malo que hacen?

Practica esto con tu esposo, con tu esposa, con tus hijos, con tus amigos, con tus compañeros de trabajo, con tus empleados, con los que están bajo tu liderazgo, etc. Deja de redundar con tus palabras sus errores porque eso solo los hará pensar que son malos, que no sirven, que son unos fracasados, les quitará la confianza de intentarlo de nuevo y, ¿realmente crees que mejorarán así? "Tal es el pensamiento en su corazón, tal es la persona", dijo el sabio Salomón (Proverbios 23:7).

Por otra lado, si en lugar de enfatizar sus errores enfatizas las fortalezas que tiene las personas que te rodean, estás animándolos a creer que sí pueden mejorar, que no son unos inútiles, que un error no tiene por qué definirlos, que no es que sean unos fracasados, sino que simplemente estaban mal ubicados. De esta manera verás en un futuro más confianza en tu esposo(a), en tus hijos, en tus empleados, etc., porque no se estarán enfocando en sus debilidades, sino en sus fortalezas.

Como iglesia, cuando veamos a alguien que cae, ¡no le recalquemos lo malo que es! Créeme, ¡esa persona ya lo sabe!, y no necesita escuchar constantemente que es un pecador y que es un despreciable ser, por el contrario, necesita escuchar que tiene un Padre amoroso en el cielo que lo ama tal y como es (Romanos 5:8), debemos reflejar tanto de ese amor y bondad que sea obligado a arrepentirse (Romanos 2:4). El amor no descubre las faltas, sino que las cubre (1 Pedro 4:8). La humillación y la vergüenza no cambian a nadie para bien, sino para mal, para empeorar, pero el amor incondicional de nuestro Padre Celestial nos da la fortaleza para cambiar.

Cuando Dinamarca nos metió el gol, no vi el bajón anímico de nuestra selección, pero sí lo vi cuando Cueva falló el penal. Como son un equipo, parte de una misma familia, sintieron ese dolor cuando uno de ellos cayó. Lloraron con el que lloró. No se obligaron a sentirse mal, sino que NATURALMENTE reaccionaron así.

¿Lloras con los que lloran en tu equipo, llámese familia, iglesia, trabajo, etc.? ¿Ríes con los que ríen? ¿Qué reacción sale de ti cuando ves a alguien que es bendecido? ¿Qué reacción tuviste cuando supiste que esa persona se fue a Rusia para ver el mundial, cuando se compró un carro nuevo, cuando lo despidieron del trabajo, cuando el líder le tuvo que llamar la atención? Si no compartiste su dolor a su alegría, no estás siendo parte del equipo. Y si fue así, es momento de reflexionar y que le pidas a tu Padre Celestial que te ayude a sentirte parte de esa familia.

Espero te haya ayudado.

domingo, 18 de febrero de 2018

La mejor manera para Dejar de Hacer lo malo


¿Quieres cambiar? ¿Quieres dejar de hacer eso malo que sabes que debes dejar de hacer? Seguramente ya has intentado por mucho tiempo dejar esa adicción, ese mal hábito, ese rasgo de personalidad que te ha traído tantos problemas, pero sin buenos resultados. Aquí te daré la manera para que dejes de hacer lo malo: hacer lo bueno.

¡No es broma! ¡La mejor manera de dejar hacer lo malo es haciendo lo bueno!

No se trata de simplemente esforzarte en dejar de hacer lo malo, sino en hacer lo bueno. Ese mal hábito debe ser reemplazado por otro para desaparezca, ¡y qué mejor que un buen hábito!

No es cuestión que simplemente te resistas a hacer lo malo. El esperar que llegue ese momento de ansiedad en donde la tentación ya comenzó a tomar posesión de voluntad, para que ahí comiences a decir: "¡No lo haré! ¡No lo haré! ¡No lo haré!", es una manera 100% ineficiente. La mejor manera es NUNCA PERMITIR QUE EL DESEO COMIENCE A CRECER.

Si analizas la vida diaria de una persona con un mal hábito, te darás cuenta que toda ella está diseñada para que ese mal hábito florezca. Ese mal hábito o adicción no sale simplemente porque sí, sino que florece porque es alimentada por las muchas decisiones que son tomadas en la vida diaria. Es por eso que la mejor manera de librarse de ese mal hábito es creando uno nuevo.

No es cuestión de dejar de hacer lo malo, sino de hacer lo bueno.

No es una nueva decisión que la que se tiene que tomar, sino una serie de ellas. Se tiene que rediseñar ese estilo de vida. Es insensato pensar que haciendo lo mismo se logrará resultados diferentes.

Por eso, tus decisiones deben a apuntar a crear un nuevo estilo de vida. Por ejemplo, toma la decisión de practicar un deporte, de crear un nuevo grupo de amigos, de tomar unas clases de algo nuevo, de congregarte más, de participar de un grupo pequeño de tu iglesia, de participar activamente en los eventos que haga, etc. Este tipo de decisiones estarán cambiando tu estilo de vida, estarán usando el tiempo que antes usabas en cultivar ese mal hábito para crear uno nuevo y bueno, estarás rodeándote de personas te ayudarán naturalmente a ir a esa nueva dirección ¡porque ellos están yendo a esa misma dirección!

Haciéndolo de esta manera te darás cuenta, con el tiempo, que no te estarás preocupando por no hacer lo malo, sino en hacer lo bueno. Notarás que eso malo que hacías será cosa del pasado, no recordarás cómo dejaste de hacerlo, porque tu enfoque habrá cambiado, porque no estarás preocupado en destruir lo malo, sino ocupado construyendo lo bueno.

¡Espero te haya bendecido!

domingo, 28 de enero de 2018

Prepárate para tu Oportunidad


No confundas una cosa mala que te pasó con algo malo que se construiste. Algo malo que te pasó es un accidente, una traición, un despido injusto, una enfermedad que no provocaste, el tráfico, un robo, etc. Es algo que tú no tuviste nada que ver y que simplemente sucedió. Estas cosas malas nos pasan a todos: hombres y mujeres, buenos y malos, de cualquier estrato social, país o creencia.

En cambio, algo malo que se construyó es un mal hábito, una deuda impagable, un matrimonio destruido (en la mayoría de los casos), infidelidad, la flojera, el mal carácter, etc. Es algo que permitiste que entre en tu vida y que crezca de a pocos, y ahora que te está trayendo muchos problemas, recién lo considera como un problema grande. Cuando uno llega a este punto, uno se vuelve un imán para las cosas malas.

Pero pasa lo mismo con las cosas buenas.

No confundas una cosa buena que te pasó con algo bueno que construiste. Algo bueno que te pasó es que te encuentres dinero, que conozcas a una persona que te cayó muy bien, que salgas sorteado para un premio entre todos tus compañeros de trabajo, que te tocó todas las luces verdes del tráfico, etc. Es algo que tú no tuviste nada que ver y que simplemente sucedió. Estas cosas buenas nos pasan a todos: hombres y mujeres, buenos y malos, de cualquier estrato social, país o creencia.

En cambio, algo bueno que construiste es un buen hábito, estabilidad económica, un buen matrimonio, un buen estado físico, carácter, disciplina, etc. Es algo que conscientemente buscaste e hiciste crecer de a pocos, y ahora te está trayendo muchas bendiciones. Cuando uno llega a este punto, uno se vuelve un imán para las cosas buenas.

Nuestro enfoque debe estar no en las cosas que nos suceden, sino en las que construimos.

La mayoría solo "espera la buena suerte", porque piensan que eso cambiará sus vidas. Lamentablemente no se dan cuenta que no se trata de SOLAMENTE esperar esa buena suerte, sino de estar listos para cuando llegue.

Esa "suerte" u oportunidad, como dije, les llega a todos (Eclesiastés 9:11), lamentablemente no todos están preparados para cuando llega. La preparación es la llave que abre la puerta de esa oportunidad.

¿Qué hacen aquellos que no salen adelante cuando les llega su oportunidad? Como no tenían un plan, cuando les llega ese dinero extra, se lo gastan en tonterías. Cuando conocen a esa persona que les cayó muy bien, esa persona no quiere ser su amigo(a) porque nota que el otro(a) es un necesitado emocional. Cuando llegan más temprano al trabajo porque no hubo tráfico, sólo pasan más tiempo en las redes sociales. En otras palabras, simplemente desperdician lo bueno que les tocó.

¿Estás preparado para cuando llegue tu oportunidad? Recuerda, TU OPORTUNIDAD LLEGARÁ SÍ O SÍ, así que mejor prepárate. La preparación es la evidencia que crees que algo bueno viene. Tu preparación determinará lo que harás con tu oportunidad cuando llegue: si estás preparado, la aprovecharás, pero si no lo estás, la desperdiciarás, o quizás, ni siquiera te darás cuenta que vino.

¡Espero te haya bendecido!

sábado, 13 de enero de 2018

Ciegos guiando a ciegos



Muchos cometen el siguiente error: Confunden amor con sabiduría. ¿Cómo así? Cuando pasan por algún problema, buscan consejos de las personas que aman en lugar de las que saben del tema. Por supuesto, que si la persona que uno ama también es la que sabe, eso sería lo ideal.

Es típico ver cómo las personas buscan consejos sobre algún problema matrimonial de las personas que están peor que uno mismo, o buscan consejos financieros de aquellos que paran endeudados, o consejos sobre cómo salir de alguna adicción de aquellos que siguen en lo mismo por años. Ciegos guiando a ciegos, perdidos dando direcciones a perdidos. Si has estado haciendo eso, seguramente te has dado cuenta por qué es que no estás prosperando en esa área que pediste consejo.

Cuando busques ayuda, busca ayuda de alguien que, al menos en esa área, te lleve la delantera. No es necesario que esa persona haya triunfado en todas las áreas de la vida para recién pedirle un consejo. Además, si vas a esperar encontrar a alguien perfecto para recién pedir consejo, creo que esperarás muuuucho tiempo.

Por eso es recomendable tener varios mentores o consejos para diferentes áreas clave de tu vida. La Biblia dice que en la multitud de consejeros está la sabiduría (Proverbios 11:14). Por ejemplo, puedes tener a alguien que te ayude con tu condición física, a otra persona (o pareja) que te ayude con tu matrimonio, a otro con tus finanzas, etc. Quizás a más de uno por área.

Uno de los peligros de buscar ayuda en algún área específica de personas que no han triunfado en esa área es que, lo más probable, esa persona haya justificado su fracaso; entonces, lo que recibirás es una justificación de por qué esa persona está como está, condenándote tú mismo a seguir el mismo camino. Así que, no busques consejos de aquellos que justifican su divorcio, justifican su mala condición física, justifican su pobreza, etc.

Si quieres contar tus problemas a tus amigos para recibir apoyo emocional, hazlo (siempre con sabiduría), pero discierne qué consejos en ese momento recibir y cuáles no. Ellos te pueden estar diciendo muchas cosas porque te aman, pero no necesariamente son las cosas correctas.

¡Espero te haya ayudado!

martes, 26 de diciembre de 2017

¿Año Nuevo o Tú Nuevo?


La mayoría de personas en esta época del año comienzan a compartir lo que desearían para el próximo año: más salud, más oportunidades de trabajo, más unidad en la familia, etc. El problema se encuentra en que muchos esperan que simplemente sucedan esas mejoras, y pocos son los que asumen la responsabilidad ello suceda.

Si piensas que este año 2017 fue igual al 2016, y éste a su vez fue igual al 2015, y así sucesivamente, creo que el problema no se encuentra en los años, sino en ti. Y puedo asegurar sin temor a equivocarme, que para ti, si sigues así, el 2018 será igual también.

En lugar de desear que el año 2018 sea diferente, mejor asume responsabilidad de ti mismo para tú seas diferente, y verás que sentirás que tienes más autoridad y poder para hacer los cambios que necesitas.

Si no te gustó tu 2017, no le eches la culpa al 2017. Por supuesto que no tenías control sobre las cosas que te sucedieron, pero sí tenías el control sobre tu respuesta. Y será lo mismo el 2018. Como dice John Maxwell: "No puedes controlar los vientos, pero sí las velas".

La Biblia enseña en Eclesiastés 9:11 que la oportunidad les llega a todos. Eso quiere decir que el 2017 sí hubo oportunidades para ti, y quiere decir también que en el 2018 las seguirán habiendo. Entonces, ¿estarás preparado para cuando lleguen?, ¿tendrás la actitud correcta? ¿estarás expectante cada día para cuando lleguen o seguirás lamentándote por las que te perdiste?

Te animo a que tengas la actitud de un más que vencedor durante todo este año 2018, sabiendo que tu Padre Celestial estará contigo en todo momento para ayudarte en cualquier circunstancia por la que atravieses. ¡Ya no más lamentos, ya no más quejas! ¡Tu Padre te ha dado todo lo que necesitas para que puedas ver tus sueños hacerse realidad!

lunes, 27 de noviembre de 2017

Gadol's Nugget: El libre albedrío de sus hijos


Una de las características de Gadol, el personaje principal de mi libro, era una sobre preocupación por sus hijos. Él estaba convencido que ellos iban a querer servir a Dios gracias al perfecto testimonio que pensó tener frente a ellos (en verdad, ¡frente a todos!), por eso le agarró por sorpresa que ellos, ya mayores, le dijeran que no querían servir a Dios.

Preocupado por lo que sería de ellos lejos de Dios, decidió hacerse responsable de sus vidas espirituales. Ellos, con el fin de no crear divisiones en la familia, accedieron a su idea, pero obviamente, ya que nadie puede acercarse a Dios a la fuerza, manipulado ni con engaños, la idea de Gadol no funcionó.

¿Dónde se equivocó Gadol? Gadol no respetó el libre albedrío de sus hijos. Él no dejó que Dios haga la obra en ellos, sino que, por el contrario, al entrometerse en las decisiones de ellos, interrumpió lo que Dios estaba haciendo en ellos.

Consejo:
Si tienes hijos, NO PUEDES OBLIGARLOS A SERVIR A DIOS. Sólo puedes, con tu ejemplo, hacer que ellos quieran hacerlo.
Hasta cierta edad, los puedes "obligar" a ir a la iglesia, pero tienes que tener discernimiento para saber cuándo debes dejar de hacerlo (por si acaso, normalmente es una edad de 12, 13 14 años más o menos - si tiene 35 años y lo sigues obligando, ¡eres tú quien necesita una consejería!😀).

La mejor manera siempre será tu propio testimonio.
El hecho que te vean feliz, despreocupado, que cuando corres a Dios ven que sales cambiado, que "antes eras así y ya no lo eres", son cosas que tus hijos, de cualquier edad, verán y harán que ellos quieran servir al mismo Dios que tú sirves.

¡Espero te haya ayudado!

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Puedes encontrar otras buenas enseñanzas y consejos para padres en los siguientes links:

domingo, 5 de noviembre de 2017

El Mejor Momento para Destruir a tu Enemigo


Todos hemos luchado (o estamos luchando) con un fuerte enemigo: una adicción, enfermedades por comer mal, problemas matrimoniales, con los hijos, económicos, etc. Para muchos nos fue muy difícil poder librarnos de él; otros, lamentablemente siguen luchando. Y es que TODOS hemos cometido este error: hemos dejado que nuestro enemigo crezca.

No siempre nuestro enemigo fue tan fuerte. Para la mayoría, hubo un tiempo que este enemigo fue débil, y como pensamos que no nos haría daño, dejamos que viva con nosotros, y lo dejamos crecer. Fue así que:
- El "pero solo fue una probadita de esta sustancia, no pasará nada", se convirtió en robarle a tu familia para comprar droga.
- El "no tengo que decirle 'te amo' todos los días a mi esposa, así somos muy felices", se convirtió en una situación insostenible en el matrimonio provocado por la indiferencia.
- El "solo estamos conversando, además ella necesita ayuda, mi esposa entenderá", se convirtió en adulterio.
Y así hay muchos ejemplos.

El Salmo 137:9 dice: "Bienaventurado el que estrelle a tus niños contra la peña". El salmista seguramente exclamó esas duras palabras al ver las atrocidades que Babilonia hacía a su pueblo cuando los capturaron y los llevaron cautivos, pero el Espíritu Santo las dejó registradas para poder tomar enseñanza de ello. ¿Cuál es la enseñanza? El mejor momento de librarte de tu enemigo es cuando es pequeño, es decir, cuando tú todavía eres más fuerte.

Ahora, en este mismo momento de tu vida, quizás estás viviendo con tu peor enemigo, pero éste todavía es "un niño", es pequeño, tú todavía eres más fuerte. Quizás tú lo reconociste, pero lo estás subestimando, o quizás otras personas cercanas a ti lo reconocieron, pero no las escuchas, piensas que exageran.

¡Hazte un favor y deshazte de tu enemigo ahora que puedes! ¡No permitas que se haga más fuerte! ¡Atácalo y destrúyelo por completo de una vez! Porque si no lo haces, tu enemigo crecerá, se volverá más fuerte que tú y estará destruyendo tu vida. A ese punto, librarte de él no será imposible, pero sí muy difícil, y no será derrotado sin antes haberte hecho mucho daño.

Espero te haya ayudado =)

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También te puede interesar:

viernes, 6 de octubre de 2017

Ser Confiado o Desconfiado


Muchas personas bajan la guardia en la iglesia, en el sentido que piensan que todos son perfectos, todos son buenos y, por lo tanto, todos son dignos de confianza. ¡Grave error!

Una característica de muchos cristianos es que simplemente son confiados. Seguramente piensan: "Esta persona se ve que es todo un cristiano porque levanta sus manos en las canciones y dice Amén y Aleluya a cada rato. Además se despide con un: 'Dios te bendiga'. Definitivamente esta persona es digna de mi confianza." Y por ello, sin mayor investigación, le prestan dinero, abren su corazón, y le regalan toda su confianza. Asumen que todo va a salir bien por el solo hecho que son cristianos.

Recuerda esto siempre: LA CONFIANZA SE GANA, NO SE REGALA. Y para que alguien sea digno de confianza requiere TIEMPO.

Si has estado regalando tu confianza, es más que seguro que ya te has desilusionado y/o metido en algún problema. Hazte un favor, y no vuelvas a regalar tu confianza.

El solo hecho que la persona venga a la iglesia, inclusive si tiene tiempo asistiendo, no garantiza nada. Antes de entablar un negocio, iniciar una relación sentimental, confiar a tus hijos a alguien, etc., revisa su trayectoria, que haya tenido frutos en esa área. ¡Sé exigente con esa trayectoria! No caigas en palabras persuasivas de personas que, consciente o inconscientemente, engañan (Proverbios 7:21-23).

No pienses que ser desconfiado es malo. Por el contrario, ser confiado y, por ello, mal administrar lo que Dios nos ha dado, eso es malo, y trae muchas malas consecuencias. Obviamente el extremo de no confiar en alguien a pesar de demostrar una impecable trayectoria (lo cual requiere tiempo), solo demuestra un problema personal de no poder confiar en la gente (¡pero Dios te puede sanar!).

No es malo que seas exigente en dar tu confianza. Eso, más bien, es ser sabio.

"Pero, si desconfío de todos, me quedaré sin amigos". No regales tu confianza por necesidad de amistad. Si la gente deja de ser tu "amigo" porque desconfiaste de ellos, creo que nunca fueron tus amigos.

¿Quieres llegar a tener éxito en todas las áreas? Entonces, haz lo que los que han tenido éxito han hecho, y dudo mucho que encuentres un exitoso en los negocios que simplemente haya dado su dinero a cualquiera, o que encuentres a alguien que haya abierto su corazón a un desconocido que haya disfrutado de una relación sólida y floreciente. ¿Hay excepciones? Sí, pero ¿estás seguro que quieres arriesgarte?

Si dices: "¡Por qué no leí esto antes de tomar esa decisión!", no te preocupes que nuestro Padre Celestial no nos condena, sino que ¡nos ayuda para restaurar todo! ¡Corre a Él y encontrarás ayuda y la dirección que necesitabas!

¡Espero te haya ayudado!

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Quizás los siguientes links

domingo, 30 de julio de 2017

Jesús, Sabiduría y Poder

¿Sabes qué hacer para mejorar tu matrimonio? ¿Sabes cuáles son los pasos a seguir para mejorar tu situación económica? ¿Sabes cómo alcanzar tus sueños? Muchos nos estancamos porque simplemente no sabemos qué hacer, nos falta la sabiduría para saber qué paso tomar. Si ese es tu caso, ¡hay una buena noticia para ti! ¡Jesús sí sabe qué hacer! ¡Jesús es la sabiduría que necesitas!

Hay otro grupo de personas que sí saben qué hacer, pero no pueden hacerlo. Saben qué hacer para salir de esa adicción, para dejar de pelear con su pareja, para ser mejores padres, para salir de las deudas, etc., pero simplemente no lo hacen. No es que no quieran hacerlo, sino que no pueden hacerlo. Este grupo se identifica con el apóstol Pablo en Romanos 7:15 donde dijo: "Lo que hago, no lo entiendo, pues no hago lo que quiero, sino lo que desteto, eso hago." Te falta el poder para hacer lo que sabes que debes hacer.  Si ese es tu caso, ¡hay una buena noticia para ti! ¡Jesús es el poder que necesitas!

¡La Biblia dice que Jesús es la sabiduría y el poder de Dios! (1 Corintios 1:24). La sabiduría y el poder de Dios que necesitas, se encuentran en Jesús. Sino sabes qué hacer, Jesús te da la sabiduría que necesitas (Santiago 1:5), y si sí sabes qué hacer, pero no tienes el poder para hacerlo, Jesús te da ese poder (Filipenses 2:13). Tu respuesta no solo se encuentra en Jesús. ¡Tu respuesta es Jesús!

Jesús dijo: "Yo soy el camino" (Juan 14:6). Jesús también le dijo a cuatro pescadores: "Síganme, y yo los haré pescadores de hombres" (Marcos 1:17). Es decir, Jesús no solo quiere darte las instrucciones necesarias para mejorar, ni tampoco un poder eventual para hacer lo que tienes que hacer. JESÚS QUIERE TRANSFORMARTE EN UNA PERSONA MÁS SABIA Y PODEROSA. Él lo puede hacer. Él superará tus expectativas.

En otras palabras, Jesús no solo quiere decirte qué hacer para sacarte de tus deudas, ¡Jesús quiere que vivas en prosperidad! Jesús no solo quiere darte el poder para perdonar, ¡Jesús quiere que ya no te afecten esas ofensas! Jesús no solo quiere que te reconcilies con tu esposo, ¡Jesús quiere que vivas el Cielo en la tierra en tu matrimonio!

Si permaneces en Él, constantemente buscándolo, meditando en Su Palabra, JESÚS HARÁ DE TI UNA MEJOR PERSONA EN TODO SENTIDO. Florecerás, en TODAS la áreas de tu vida. Sólo Jesús sabrá sacar lo mejor de ti. No te preocupes cómo lo hará. ¡Solo preocúpate de permanecer en el Camino! ¡Él es el Camino!

miércoles, 10 de mayo de 2017

La fuerza para decidir mejor

Tú, lo que eres hoy, como piensas, como reaccionas, como decides, tus expectativas y sueños que tienes, el desánimo o ánimo que sientes, lo negativo o positivo que eres, etc., es el resultado de TODAS LAS DECISIONES que has tomado en toda tu vida. Así que, si no te gusta lo que eres, cambia tus decisiones.

No esperes ser diferente mañana si sigues haciendo hoy lo mismo de siempre. No esperes cambiar bastante mañana si no has cambiado en mucho tus decisiones hoy. Es tonto esperar un mañana diferente haciendo exactamente lo mismo hoy.

Muchos se quejan de su vida. Cuando conversas con ellos siempre escucharás la lista de culpables de por qué son como son. Todos son responsables: el gobierno, la economía, la familia que tuvieron, el jefe que tuvieron, etc., MENOS ELLOS. No se dan cuenta que ellos mismos permitieron ser como son.

Así que, SI QUIERES SER DIFERENTE, COMIENZA A DECIDIR DIFERENTEMENTE.

Pero, ahí está el problema. Eso no es tan fácil.

Si le dices al que quiere bajar de peso: "La solución es muy simple: Solo come saludablemente", seguramente te pondrá una cara que te dirá con sarcasmo: "¿Cómo haces para ser tan inteligente?" Es que normalmente sí sabemos qué hacer o qué no hacer, el problema es que no lo hacemos porque no tenemos la fuerza de voluntad de hacerlo.

Te voy a dar un Tip que estoy seguro te ayudará. LA RAZÓN PRINCIPAL POR LA QUE DECIDIMOS MAL ES PORQUE NOS LLENAMOS DE MALAS COSAS. No es la única razón, pero definitivamente es la principal.
Lo que dejas que entre en ti, saldrá de ti. 
Si salió de ti, es porque entró en ti.
Examina un mes al azar de tu vida y date cuenta cuánto tiempo has pasado con amigos que no son una buena influencia, cuánto tiempo has pasado en la TV, radio o internet, llenándote así ya sea de cosas que no son buenas o de cosas que no te ayudan a alcanzar tu meta. ¿Qué haces en tus tiempos libres? ¿Qué piensas cuando estás solo? Todo eso es de lo que realmente te has estado llenando. Esa es tu verdadera influencia.

"Pero, ¡este amigo o este programa de TV no tiene nada de malo!" Quizás tengas razón, pero muchas veces no es lo malo que hacemos sino lo bueno que no hacemos. Pregúntate: ¿Este amigo o programa de TV (o lo que sea) contribuye a llevarme a donde quiero ir? Si la respuesta es un NO, entonces lo único que hace es hacerte perder el tiempo para que salgas adelante. Te estás llenando de ocio.

Entonces, este es el Tip: No te preocupes tanto por decidir diferentemente, sino por cambiar tus influencias, porque cuando cambies aquello que te influye, entonces estarás eventualmente cambiando las malas decisiones que tomas.

Cambia tus amistades, deja de ir a ese lugar, deja de mirar ese programa de TV, radio o internet, pasa menos tiempo haciendo aquello que sabes que no contribuye a alcanzar tus sueños, lee más libros, anda a seminarios, toma clases de algo. Esto es empezar a decidir diferentemente. Esto es llenarse de cosas buenas que te darán la fuerza de voluntad de decidir correctamente.

El asistir a la iglesia y ser parte de ella es quizás la mejor decisión que puedas tomar en ese aspecto. No encontrarás gente que ame a Dios, que te anime a ser mejor, que te enseñe la Palabra, que te levanten cuando estés caído, etc., tanto como en la iglesia. ¡Involúcrate cada vez más en tu iglesia y verás como toda tu vida poco a poco cambiará para mejor!

sábado, 11 de marzo de 2017

Solo un Paso más

No te preocupes acerca de cómo llegarás a esa meta. Sólo preocúpate de dar un paso más.
No te preocupes acerca de cómo terminarás lo que te estás proponiendo. Sólo preocúpate de dar el siguiente paso.
No te "pre-ocupes" de los problemas que vendrán mañana. "Ocúpate" de los problemas de hoy.

Comenzar una empresa, aprender un nuevo idioma, bajar de peso, ser un buen esposo, un buen padre,  etc. Tú también tienes una meta que quieres alcanzar y, si te pasa lo mismo que a la mayoría de nosotros, te desanima lo mucho que falta. Solo en este caso, te recomiendo que NO MIRES A LA META. SOLO MIRA EL SIGUIENTE PASO. Porque si miras a la meta, te desanimarás. Pero si miras el siguiente paso, a esa "mini meta", te parecerá mucho más alcanzable.

"Si divides en 365 partes aquello que quieres alcanzar, te parecerá más alcanzable", me gusta decir a comienzos de año. Pero eso puede ser para cualquier fecha.

Sólo da un paso más. Y por supuesto, ¡disfruta el proceso!

¡Estarás llegando más rápido de lo que te imaginas!